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Cuestión de Perspectiva:

Durante mucho tiempo, me he topado con varias personas, de todo tipo desde muy buenas, hasta muy malas, incluso, con gente que he tolerado porque debía en ese momento y otra con la que he tenido que mantener relación para equilibrar balanzas tanto en el trabajo como en amistades. De lo que me he dado cuenta ahora después de 29 años vagando por la Tierra es de que cada persona tiene su perspectiva y es libre de actuar y sentir como quiera o crea que debe, con sus creencias, limitaciones, miedos, comportamientos, traumas, rencores, etc., cada uno elige cómo vive su vida sin que nadie interfiera en ella o, al menos, eso es lo que no debería hacerse: interferir. Hasta este punto, está bien pero la balanza empieza a desequilibrarse cuando hay más personas alrededor, se suman más perspectivas e ideales, más valores contrapuestos y otra forma de hacer las cosas, aquí es donde se tiende a perder el respeto y a no empatizar.

Creo que las opiniones ajenas son igual de respetables que las nuestras, es algo que antes no creía ni quería aceptar bajo ningún concepto, todo el mundo tenía y debía actuar como yo porque era lo más correcto, sin darme cuenta de que lo que estaba haciendo era exigir a otro que fuera exactamente como yo quería que fuera, algo imposible, si bien lo pensamos porque cada uno ha vivido acorde a unas experiencias y creencias propias limitantes o no que nada tienen que ver con las mías o con las de otros, son exclusivas de cada uno. Necesitaba exigirles que tuvieran los mismos comportamientos que yo en sociedad, que cambiaran, que siguieran mis pasos porque era lo yo hacía, algo muy alejado de la realidad porque ningún ser humano puede actuar exactamente igual a otro, ni siquiera sus gustos van a ser exactos a los de otro, habrá ciertas diferencias dependiendo de la personalidad de cada uno. Tratamos constantemente de cambiar a los demás para que piensen como nosotros, para que sientan como nosotros y actúen de la misma forma cuando todos somos muy diferentes y sentimos de formas más intensas o menos, en el mundo existe la diversidad por algo y somos seres imperfectos por algo.

Exigimos a los demás tanto porque nos exigimos a nosotros mismos todavía más, hasta límites que rebasan nuestras posibilidades, que nos hacen ahogarnos entre tareas, incluso, tratamos de llegar a expectativas ajenas agotándonos cada día un poco más total para que nos respeten y acepten en grupos sociales a los que no hace falta pertenecer ni siquiera. Me doy cuenta de que observamos más la actuaciones ajenas para criticarlas y juzgarlas pero nunca nos paramos a observar las nuestras ni por un momento, no queremos mejorar, nos excusamos con que “yo soy así y los demás que me aguanten” sin haber entendido que somos nosotros los que debemos cambiar aceptando perspectivas y puntos de vista diferentes a los nuestros. He visto gente que por gustarte cosas distintas molestarse, he visto a otros enfadarse por escuchar una opinión ajena diferente a la suya, me he topado con muchos que son tan perfeccionistas que esperan que tú seas igual que ellos hasta el más mínimo detalle, mientras pueden crear nerviosismo, ansiedad y falsas expectativas. Somos intolerantes, por eso exigimos y rebasamos los límites, no respetamos y, mucho menos, consideramos que otros puedan tener la razón en algo. Es triste, pero cierto, así vivimos cada día y así es como el mundo se ha hecho.

“La verdad es esta y no hay otra”, “ese tío es muy raro”, “ha matado a otra persona, ese está pirado”, “se ha colgado, qué cobarde”, “lo que ha hecho no tiene ningún sentido, qué incoherente” y muchos ejemplos más que he oído. En cuanto a la verdad, cada uno tiene la suya propia tal y como la ha vivido, una opinión creada por una motivación o creencia, una forma de ver la vida muy diferente al resto, tu verdad y la mía van a ser muy diferentes, al igual que tu perspectiva y la mía, que tu opinión y la mía, que tus gustos y los míos, no hay una verdad absoluta sobre nada aunque se crea que sí. Que el vecino de enfrente sea raro será para ti porque para él, el que es raro eres tú, esa es su verdad y su realidad, desde su punto de vista, no te puede gustar su forma de vestir pero a él está visto que sí, ¿no te da confianza? No hace falta que le hables o le mires, no estás obligado, por lo tanto, sobra la crítica. Esto puede crear un poco más de polémica pero para la persona que mata a otro y es consciente de lo que está haciendo (porque la mayoría lo son) es correcto lo que ha hecho dentro de su cabeza, es su realidad y ha actuado conforme ha creído, aunque los demás pensemos que es una aberración, ¿está loco? Puede ser pero eso no es asunto tuyo, otra crítica que sobra. ¿Lo que ha hecho no tiene sentido o es incoherente? Será para ti, para la otra persona es lo más coherente del mundo, por eso lo hace, lo cual, sobra la crítica. Una persona que se ha suicidado no es cobarde, puede que las circunstancias la hayan sobrepasado y no aguantara más le presión, simplemente, ha visto esa salida, quizá hubiera otra pero tan solo ha visto esa, no puedes culparla por ello, ya ha sido suficientemente valiente aguantando lo que fuera que tuviese que vivir, ¿no crees?

Criticamos por vicio. Juzgamos a otros porque se nos llena la boca. Creemos de verdad que somos perfectos, por lo que, no hace falta observarnos y preguntarnos qué podemos cambiar, mirar lo que hacen otros es mejor porque así no nos tenemos que enfrentar a nosotros mismos ni a nuestras imperfecciones. Muchas de las conversaciones banales que tenemos a diario sobran porque todo está basado en críticas que no tienen ninguna cabida. A mí me suelen preguntar mucho por qué estoy callada, qué me pasa, por qué no hablo u opino, por qué, por qué y por qué. Es que no tengo mucho que decir, la verdad, no me paso el día comentando sobre lo que dicen o hacen otros, me interesa ver y observar lo que hago yo que para eso vivo, no baso mi vida en actuaciones ajenas, me parece una pérdida de tiempo ahora. Si no voy a decir nada bueno o no voy a aportar nada positivo, es mejor callarme. Si no voy a dar un buen ejemplo, es mejor abstenerme de actuar. Si veo algo que no me gusta, solo tengo que irme o mirar hacia otro lado. Si algo me pone nerviosa, me molesta o me inquieta de otro, soy yo la que tiene el problema, a la otra persona le da exactamente igual.

Viviríamos con más calma y paz si nos dedicáramos más tiempo, nos auto observáramos y tuviéramos auto conocimiento de qué nos pasa, qué necesitamos, sobre nuestras emociones y si respetáramos las perspectivas y formas de pensar de otros. No habrían tantos mal entendidos ni enfados innecesarios, prevalecería mucho más el silencio y la paz con uno mismo. Pero bueno, también es bueno, soñarlo, ¿verdad?


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A Perspective Thing:

For a long time, I have encountered several people, of all kinds from very good, to very bad, even with people that I have tolerated because I should at that time and another with whom I have had to maintain a relationship to balance circumstancies both at work and in friendships. What I have realized now after 29 years wandering the Earth is that each person has their perspective and is free to act and feel as they want or believe they should, with their beliefs, limitations, fears, behaviors, traumas, grudges, etc., each one chooses how he/she lives his/her life without anyone interfering in it or, at least, that’s what shouldn’t be done: interfere. Up to this point, it is fine but the balance begins to unbalance when there are more people around, more perspectives and ideals are added, more conflicting values and another way of doing things, this is where you tend to lose respect and not empathize.

I think that the opinions of others are just as respectable as ours, it is something that I did not believe or want to accept under any circumstances before, everyone had and should act like me because it was the most correct, without realizing that what I was doing was demanding someone else to be exactly as I wanted it to be, something impossible, although we think about it because each one has lived according to their own experiences and beliefs limiting or not that have nothing to do with mine or with those of others, they are exclusive to each one. I needed to demand that they have the same behaviors as me in society, that they change, that they follow in my footsteps because that was what I did, something very far from reality because no human being can act exactly like another, not even their tastes will be exact to those of another, there will be certain differences depending on the personality of each one. We constantly try to change others to think like us, to feel like us and act the same way when we are all very different and feel more intense or less the emotions, in the world there is diversity for something and we are imperfect beings for something.

We demand from others so much because we demand of ourselves even more, to limits that exceed our possibilities, that make us drown between tasks, even we try to reach other people’s expectations by exhausting ourselves every day a little more, in that way we think they respect us and accept us in social groups to which it is not even necessary to belong. I realize that we observe more the actions of others to criticize and judge them but we never stop to observe ours for a moment, we do not want to improve, we excuse ourselves with “I am like this and others who endure me” without having understood that we are the ones who must change accepting perspectives and points of view different from ours. I have seen people who, because you like different things, get upset, I have seen others get angry for hearing an opinion different from theirs, I have met many who are so perfectionists that they expect you to be the same as them down to the smallest detail, while they can create nervousness, anxiety and false expectations. We are intolerant, that is why we demand and exceed the limits, we do not respect and, much less, we consider that others may be right in something. It’s sad, but true, that’s how we live every day and that’s how the world has been made.

“The truth is this and there is no other”, “that dude is very weird”, “he has killed another person, that one is crazy”, “he has hung himself, what a coward”, “what he has done does not make any sense, how incoherent” and many more examples that I have heard. As for the truth, everyone has their own as they have lived it, an opinion created by a motivation or belief, a way of seeing life very different from the rest, your truth and mine will be very different, to the rest, your truth and mine are going to be very different, just like your perspective and mine, that your opinion and mine, that your tastes and mine, there is no absolute truth about anything even if you believe that it is. That the neighbor opposite is weird will be for you because for him, the one who is weird is you, that is his truth and his reality, from his point of view, you can not like his way of dressing but he is seen that yes, does not give you confidence? You do not need to talk to him or look at him, you are not obliged, therefore, there is plenty of criticism. This can create a little more controversy but for the person who kills another and is aware of what he is doing (because most are) it is correct what he has done inside his head, it is his reality and he has acted as he has believed, although the others think it is an aberration, He’s crazy? He may be is but that is none of your business, another criticism that is left over. Is what she has done meaningless or incoherent? It will be for you, for the other person it is the most coherent thing in the world, that’s why she does it, which, other criticism left over. A person who has committed suicide is not a coward, circumstances may have overtaken him and he could not stand the pressure anymore, he has simply seen that way out, maybe there was another but he has only seen that, you can not blame him for it, he has already been brave enough to endure whatever he had to live, don’t you think?

We criticize for vice. We judge others because our mouths fill. We truly believe that we are perfect, so it is not necessary to observe ourselves and ask ourselves what we can change, looking at what others do is better because this way we do not have to face ourselves or our imperfections. Many of the banal conversations we have on a daily basis are left over because everything is based on criticisms that have no place. I am often asked a lot why I am silent, what is wrong with me, why I do not speak or give my opinion, why, why and why. It is that I do not have much to say, the truth, I do not spend the day commenting on what others say or do, I am interested in seeing and observing what I do that I live for, I do not base my life on other people’s performances, it seems like a waste of time to me now. If I’m not going to say anything good or I’m not going to contribute anything positive, it’s better to shut up. If I am not going to set a good example, it is better to refrain from acting. If I see something I don’t like, I just have to leave or look away. If something makes me nervous, annoys me or worries me about another, I am the one who has the problem, the other person does not care.

We would live more calmly and peacefully if we devoted more time, observed ourselves and had self-knowledge of what is happening to us, what we need, about our emotions and if we respected the perspectives and ways of thinking of others. There would not be so many misunderstandings or unnecessary anger, silence and peace with oneself would prevail much more. But hey, it’s also good to dream it, right?


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Comentando libro “Por Trece Razones” – Jay Asher

Una caja, trece caras de casete, trece culpables y una víctima.

Apenas han pasado dos semanas desde el suicidio de Hannah, cuando Clay encuentra una misteriosa caja en la puerta de su casa. La caja contiene unos casetes que serán el comienzo de un perverso juego que involucrará a todos los responsables de la muerte de Hannah.

La semana pasada terminé de leer este libro que me trajo muchos recuerdos de la primera temporada de “Por Trece Razones” o “Thirteen Reasons Why”. Ha sido un bonito paseo por todos los personajes de la temporada y muchas reflexiones sobre qué ocurrió con Hannah Baker y por qué decidió suicidarse, cómo expresó todo lo que sentía a través de esas cintas… El libro es mucho más suave que la serie, aunque trata del mismo tema, incluso, hay situaciones muy fuertes en la serie que en el libro no se describen o no existen. Ha sido muy entretenido de leer, de recordar y disfrutar, además es bastante cortito y puedes obtener una imagen global muy sencilla.

Una de las cosas que me gustó fue la forma en la que Jay Asher empieza el libro, enfocando la historia en Tony cuando en la serie vemos que todo gira alrededor de Clay Jensen, en las cintas y en la relación que tenía con Hannah. Explica en el primer capítulo cómo Tony va a correos para enviar las cintas a Clay visto en primera persona, fue un detalle interesante que la serie no proporciona. En el libro, el personaje de Clay no tiene tanta intensidad, creo que la escritora sí expresa sus sentimientos mientras escucha las cintas pero no me llega a impactar tanto como la personalidad intensa que llegaron a darle en la serie. Y hay otro punto que me llamó bastante la atención y es que, mientras en la serie esto va ocurriendo durante el periodo de unos meses, en el libro todo ocurre en un día desde que Clay recibe las cintas por la mañana hasta que termina de escucharlas por la noche y va a correos a mandárselas al siguiente de la lista. Todo muy monótono y secuencial, de hecho, no ves a Clay echo pedazos, con ataques de pánico, rabia o violencia hacia los que hicieron daño a Hannah como en la serie sí ocurre.

En cada capítulo del libro vemos una cara de cada cinta y me resultó muy ameno y cómodo de leer y entender, te ayuda a organizar las ideas y las situaciones que están ocurriendo. La forma de Jay Asher de describir las situaciones en las que se vio envuelta Hannah, fueron muy juveniles, de hecho, me di cuenta de que fue capaz de meterse por completo en la piel de una adolescente y en el significado del maltrato psicológico en los institutos, incluso, supo mostrar muy bien qué lleva a alguien tan joven como Hannah a pensar en suicidarse, cuál ha sido la correlación de sucesos que han hecho que ella estallara. Tanto el libro como la serie conciencian mucho sobre cómo se puede llegar a afectar a una persona con las palabras, con las acciones y los rumores, cómo todas las personas del alrededor de alguien pueden influir en tomar una decisión tan radical como la de quitarse la vida, cómo muchos pueden hacer que creas que no hay cabida en este mundo para ti y que es mejor que no existas. Muchos niños y adolescentes se han quitado la vida tras recibir bullying constante, maltrato físico en los institutos y colegios, acoso en las horas de recreo y aguantado que nadie hiciera nada ni profesores ni directores. Y esto, el libro y la serie lo muestran perfectamente.

El libro trata a los personajes de una forma más pasajera, no se queda mucho en los detalles, tampoco en los sucesos que cada uno pasa en su vida, sus temores y complejos o las circunstancias que procedieron al escuchar esas cintas, de hecho, no hay más libros que sigan a este, la serie siguió la historia hasta la temporada 4 donde terminó, profundizó más y habló mucho más sobre las vivencias de cada uno de los personajes, incluso, te tocaron muchos temas sobre ansiedad, depresión, ataques de pánico, estrés postraumático y feminismo, por ejemplo, temas sociales también que creo que son importantes. Creo que, entre el libro y la serie hicieron un mix interesante que puede hacernos reflexionar sobre cómo tratamos a los demás y cómo afectamos a otros con lo que decimos y hacemos y cuánto necesitamos de verdad tener una comunicación mucho más asertiva, sin necesidad de violentar o atacar a nadie para intentar destacar o ser alguien en tu vida.

Si queréis leer un poco más sobre la serie, escribí un par de post sobre ella: “Commenting season final 13 Reasons Why“, la cual, está traducida más abajo en español; y también podéis encontrar algo más en el post “Series que he Vuelto a Ver y Recomiendo II“. Además, os dejo por aquí una recopilación en INGLÉS de las temporadas 1-3 de la serie por si queréis saber un poco más sobre ella 🙂


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Commenting “The 13 Reasons Why” book Written by Jay Asher:

One box, thirteen cassette faces, thirteen culprits and one victim.


Barely two weeks have passed since Hannah’s suicide, when Clay finds a mysterious box on her doorstep. The box contains some cassettes that will be the beginning of a wicked game that will involve all those responsible for Hannah’s death.

Last week I finished reading this book that brought back many memories of the first season of “Thirteen Reasons Why.” It has been a nice walk through all the characters of the season and many reflections on what happened to Hannah Baker and why she decided to commit suicide, how she expressed everything she felt through those films… The book is much softer than the series, although it deals with the same subject, even there are very strong situations in the series that are not described or do not exist in the book. It has been very entertaining to read, remember and enjoy, it is also quite short and you can get a very simple global image.

One of the things I liked was the way Jay Asher starts the book, focusing the story on Tony when in the series we see that everything revolves around Clay Jensen, with the tapes and in the relationship he had with Hannah. He explains in the first chapter how Tony goes to the post office to send the tapes to Clay seen in the first person, it was an interesting detail that the series does not provide. In the book, the character of Clay does not have as much intensity, I think the writer does express her feelings while listening to the tapes but it does not impact me as much as the intense personality that the producers came to give him in the series. And there is another point that caught my attention and that is that, while in the series this is happening during the period of a few months, in the book everything happens during a day from when Clay receives the tapes in the morning until it ends to listen to them at night and goes to the post office to send them to the next one on the list. All very monotonous and sequential, in fact, you do not see Clay torn to pieces, with panic attacks, anger or violence towards those who hurt Hannah as in the series does.

In each chapter of the book we see a face of each tape and I found it very enjoyable and comfortable to read and understand, it helps you organize the ideas and situations that are happening. Jay Asher’s way of describing the situations in which Hannah was involved, were very youthful, in fact, I realized that he was able to get completely into the skin of a teenager and the meaning of psychological abuse in high schools, he even knew how to show very well what leads someone as young as Hannah to think about committing suicide, what has been the correlation of events that have caused her to explode. Both the book and the series raise a lot of awareness about how a person can be affected with words, with actions and rumors, how all the people around someone can influence in making a decision as radical as that of taking their own life, how many can make you believe that there is no place in this world for you and that it is better that you do not exist. Many children and teenagers have taken their own lives after receiving constant bullying, physical abuse in high schools and colleges, harassment in recess hours and endured that no one did anything neither teachers nor directors. And this, the book and the series show it perfectly.

The book treats the characters in a more transient way, it does not stay much in the details, nor in the events that each one goes through in his life, his fears and complexes or the circumstances that proceeded when listening to those tapes, in fact, there are no more books that follow this, the series followed the story until season 4 where it ended, he went deeper and talked much more about the experiences of each of the characters, even, you touched many topics about anxiety, depression, panic attacks, post-traumatic stress and feminism, for example, social issues also that I think are important. I think that, between the book and the series they made an interesting mix that can make us reflect on how we treat others and how we affect others with what we say and do and how much we really need to have a much more assertive communication, without the need to violate or attack anyone to try to stand out or be someone in your life.

If you want to read a little more about the series, I wrote a couple of posts about it: “Commenting season final 13 Reasons Why“; and you can also find something else in the post “Series that I Re-Watched and I Recommend II“. In addition, I leave here a compilation in ENGLISH of seasons 1-3 of the series in case you want to know a little more about it in the spanish version 🙂


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Respirando Bajo el Agua:

Caí al agua. No puedo recordar desde dónde o cómo había pasado pero allí abajo estaba más bien oscuro, solo podía ver la luz que provenía de la superficie desde donde había caído y cada vez, me iba distanciando más de ella. Intenté mover los brazos con fuerza para volver a subir pero no respondían, el pánico empezó a abrirse paso dentro de mí al descubrir que mis piernas también se paralizaban y no me ayudaban a salir. Seguía cayendo poco a poco, como una pluma cae al suelo, lentamente, sin hacer ruido, sin nadie alrededor a quién poder acudir. Podría aguantar la respiración, como mucho, unos tres minutos y eso gracias a las clases intensivas de natación en mi adolescencia pero no sabía cuánto más podría hacerlo.

El resto de mi cuerpo parecía engarrotado, mi cuello permanecía recto y mis ojos clavados en la luz que había al final, ya muy lejana. Quería gritar pero no podía. Quería respirar, pero no podía. Quería salir de allí, pero no podía. No sabía muy bien cuánto tiempo había pasado desde que había caído, pero probablemente me estaría acercando a los tres minutos sin oxígeno y no veía una manera fácil de aceptar que iba a morir. Aquel era mi último destino. El momento que determinaría mi muerte. Cerré los ojos y los apreté fuerte, mi cuerpo se revolvía ante esa necesidad de respirar, traté de pensar en algo agradable, al menos, dentro de lo que pudiera encontrar. El parque. Tenía seis años y mi padre me había llevado allí a jugar a la pelota. Él estaba cansado, sus ojeras hablaban por sí mismas, pero igualmente, se animaba a corretear conmigo por todo el parque. Esas imágenes me hicieron esbozar una sonrisa.

Noté que una luz me estaba dando en los ojos, no era muy fuerte pero, me hizo abrirlos y darme cuenta de que me acercaba a la superficie. ¿Había sido por ese recuerdo? Volví a cerrarlos al notar que empezaba a bajar hacia la oscuridad otra vez y una sensación de ahogo que no sabía si podría aguantar. Así que, escogí otro. El parque de juegos. Tenía cinco años y mi padre me había llevado al trabajo con él porque la niñera le había fallado, así que, por primera vez, pude jugar en un salón enorme lleno de juegos de todo tipo con otros niños que eran hijos de astronautas. Escogí otro. La luz me molestaba cada vez más y empezaba a notar que mi respiración mejoraba. El circo. Mi padre me llevó con siete años, me empeñé en ver a animales y acrobacias porque me obsesioné con un anuncio de la televisión, me quedé ensimismada con todo lo que hacían y lo disfruté muchísimo. Otro. El primer día de colegio con tres años, mi padre me dio una piruleta y me dijo: “para la niña más grande” y eso fue suficiente para que me armara de valor y entrara por la puerta del sitio que me parecía el más aterrador de todos.

Una bocanada de aire entró en mis pulmones y el sol me daba en la cara, podía mover los brazos y las piernas y un bote salvavidas me sacaba del agua. Su cara era conocida, pero estaba tan mareada por la falta de aire y la profundidad que no me dio demasiado tiempo a ordenar esa información dentro de mi cerebro. Puse mi cabeza sobre los brazos apoyados en el salvavidas y me dejé llevar por el barco que me había sacado de allí. Pero, quién realmente me salvó fue mi padre, los recuerdos que quedaron, al menos. Volví a esbozar una sonrisa mientras cerraba los ojos…


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Breathing Under the Water:

I fell into the water. I can’t remember where or how it had happened from but down there it was rather dark, I could only see the light coming from the surface from where it had fallen and each time, I was getting further away from it. I tried to move my arms hard to be able to climb back up but they did not respond, the panic began to explode inside me when I discovered that my legs were also paralyzed and did not help me out. I kept falling slowly, like a feather falling to the ground without making noise, with no one around to turn to. I could hold my breath, at most, about three minutes and that thanks to the intensive swimming lessons in my teens but I didn’t know how much longer I could do it.

The rest of my body seemed to be crimbled, my neck remained straight and my eyes stuck in the light at the end, already far away. I wanted to scream but I couldn’t. I wanted to breathe, but I couldn’t. I wanted to get out of there, but I couldn’t. I didn’t quite know how long it had been since I had fallen, but I would probably be approaching three minutes without oxygen and I didn’t see an easy way to accept that I was going to die. That was my last destination. The moment that would determine my death. I closed my eyes and squeezed them hard, my body stirred at that need to breathe, I tried to think of something pleasant, at least, within what I could find. The park. I was six years old and my father had taken me there to play ball. He was tired, his dark bags in the eyes which spoke for themselves, but equally, he dared to run with me all over the park. Those images made me smile.

I noticed that a light was hitting me in the eyes, it was not very strong but, it made me open them and realize that I was approaching to the surface. Had it been because of that memory? I closed them again when I noticed that I was starting to go down into the darkness again and a feeling of suffocation that I didn’t know if I could hold on. So, I chose another one. The playground. I was five years old and my father had taken me to work with him because the nanny had failed him, so for the first time I was able to play in a huge room full of games of all kinds with other kids who were children of astronauts. I chose another one. The light bothered me more and more and I began to notice that my breathing was improving. The circus. My father took me with seven years old, I insisted on seeing animals and acrobatics because I became obsessed with an advertisement on television, I was absorbed with everything they did and I enjoyed it very much. An another one. On the first day of school when I was three years old, my father gave me a lollipop and said: “for the biggest girl” and that was enough for me to arm myself with courage and enter through the door of the place that seemed to me the scariest of all.

A breath of air entered my lungs and the sun hit me in the face, I could move my arms and legs and a lifeboat pulled me out of the water. His face was familiar, but I was so dizzy from the shortness of breath and depth that it didn’t give me too much time to sort out that information inside my brain. I put my head on my arms resting on the lifeguard and let myself be carried away by the boat that had taken me out of there. But, who really saved me was my father, the memories that remained inside me, at least. I smiled again as I closed my eyes…


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Comentando libro “Sangre en la Nieve” – Jo Nesbo

El oficio de Olav es asesinar por encargo. Y se le da bien, aunque le impide llevar una vida normal. Afecto a filosofar sobre la muerte y el amor, Olav está resignado a la soledad cuando de pronto conoce a la mujer de sus sueños. Por desgracia, se trata de la esposa de su jefe, uno de los capos de la droga en Oslo. Y además Olav ha recibido la orden de matarla (contraportada del libro).

Llevaba bastante tiempo recibiendo muy buenas críticas de este escritor, pero todavía no me había parado a leerlo, así que, decidí hacerlo por fin y darle una oportunidad. Su forma de escribir no es a lo que estoy acostumbrada, pero se hace amena, el libro para nada se hizo pesado, fue una historia bastante simple donde te relata cómo un sicario se revela contra su jefe por su encaprichamiento con la mujer de este, tratando de protegerla y vivir por siempre jamás en un lugar muy, muy lejano donde nadie pudiese encontrarlos, aunque las cosas no salen como Olav las había planeado. Su lenguaje no es complejo, los diálogos son sencillísimos, incluso, me sorprendió que me intrigara la historia si era tan simple…

Lo que me gustó mucho fue el hecho de que la trama se desarrollase tan rápidamente, digamos que te mete de lleno en lo que ocurre, desde el diálogo donde su jefe le pide a Olav que mate a su mujer hasta el mismo instante donde pasa lo inevitable y donde el sicario se revela ante su jefe, es un dicho y hecho, que se suele decir. La narración no se para en ningún momento, te invita a leer, me gustó además que hubieran secciones donde el escritor añadió algo de historia sobre Olav, no solamente aportó la trama y, la verdad, fue bastante curioso descubrir por qué este sicario defendía tanto a las mujeres y las protegía de esa manera, creo que si decidís leerlo también os resultará interesante 😉

Tiene buenas reflexiones, además, sobre el amor y la muerte, a veces, lo complementa, y otras lo apoya de una forma muy uniforme, plana y sencilla, sin complicarse demasiado o darle muchas vueltas. Creo que el escritor quería dar una imagen de Olav muy clara y creo que lo consiguió, desde un hombre no muy culto, sin muchas capacidades para hacer algo más que matar para otros, sin estudios, aspiraciones o complicaciones en su vida, sobreviviendo entre las sombras en un pisito de la ciudad donde nadie sabía que estaba o que vivía allí. Es una imagen de sicario quizá un poco diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en las películas o series, donde nos pintan a hombres o mujeres ricos y haciendo encargos para gente igual o más rica que ellos, siendo guapos, interesantes y usando el flirteo en su beneficio, creo que Jo Nesbo ha roto los moldes aquí y ha querido formar a su propio sicario de una forma única y mostrando detalles que puede que no viésemos en ningún otro lado y eso le da un punto de originalidad.

Nunca había leído un libro de un escritor noruego, pero tampoco una historia donde todo transcurre en Noruega, y creo que los detalles de la nieve, el frío, las horas en las que anochece, los momentos donde cierran las tiendas o los atardeceres tempranos, le dan un toque muy especial a la trama, un buen ambiente para poder seguir esos momentos de acción que nos esperan al final porque, hay muchos que no esperas y personas que se atreven a desafiar la confianza de Olav. Se queda destrozado pero, siempre resurge. Me ha dejado muy buen sabor de boca y estoy segura de que voy a leer más libros suyos, es un escritor excelente y vale la pena leerle, al menos, por las escenas moviditas, jeje. Un libro recomendable 100%.


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Commenting “Blood in the Snow” Written By Jo Nesbo:

Olav’s job is to murder on request. And he is good at it, although it prevents him from leading a normal life. Fond of philosophizing about death and love, Olav is resigned to loneliness when he suddenly meets the woman of his dreams. Unfortunately, this is the wife of his boss, one of the drug lords in Oslo. And in addition Olav has been ordered to kill her (back cover of the book).

I had been receiving very good reviews from this writer for quite some time, but I had not yet stopped to read it, so I decided to finally do it and give it a try. His way of writing is not what I am used to, but it becomes enjoyable, the book did not become heavy at all, it was a fairly simple story where he tells you how a hitman reveals himself against his boss for his infatuation with his wife, trying to protect her and live forever and ever in a place far, far away where no one could find them, although things do not go as Olav had planned. Its language is not complex, the dialogues are very simple, even, I was surprised that I was intrigued by the story if it was so simple…

What I really liked was the fact that the plot developed so quickly, let’s say it gets you fully into what happens, from the dialogue where his boss asks Olav to kill his wife to the very moment where the inevitable happens and where the hitman reveals himself to his boss, it is a saying and fact, which is often said. The story does not stop at any time, it invites you to read, I also liked that there were sections where the writer added some history about Olav, not only did he contribute the plot and, the truth, it was quite curious to discover why this hitman defended women so much and protected them in that way, I think if you decide to read it you will also find it interesting 😉

It has good reflections, in addition, on love and death, sometimes, it complements it, and others it supports it in a very uniform, flat and simple way, without complicating it too much or giving it many turns. I think the writer wanted to give a very clear image of Olav and I think he got it, from a man not very cultured, without many capacities to do something more than kill for others, without studies, aspirations or complications in his life, surviving in the shadows in a little flat of the city where nobody knew he was or that he lived there. It is an image of a hitman perhaps a little different from what we are used to seeing in movies or series, where they paint us rich men or women and making commissions for people equal to or richer than them, being handsome, interesting and using flirting to their advantage, I think Jo Nesbo has broken the molds here and wanted to show to the world his own hitman in a unique way and showing details that we may not see anywhere else and that gives it a point of originality.

I had never read a book by a Norwegian writer, but neither a story where everything takes place in Norway, and I think that the details of the snow, the cold, the hours when it gets dark, the moments where the shops close or the early sunsets, give a very special touch to the plot, a good atmosphere to be able to follow those moments of action that await us at the end because, there are many you don’t expect and people who dare to challenge Olav’s trust. It is destroyed him but he always resurfaces. He has left a very good taste in my mouth and I am sure that I will read more of his books, he is an excellent writer and it is worth reading, at least, for the moving scenes, hehe. A 100% recommended book.


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Publicado en Personajes

Dana: La que Recuerda

Relato procedente:Espacio Olvidado“. Edad: 32 años.

Ciudad: Londres. Profesión: Periodista.

Descripción física:

Mi cabello castaño es liso hasta un poco más abajo de los hombros, lacio, bien cuidado, casi nunca lo llevo ondulado, podría levantarme de la cama y que pareciera que me hubiera acabado de peinar. Mis ojos son de un color gris intenso, me gusta ponerme un poco de sombra a veces, pero muy sutil o para que a penas se note que estoy maquillada. Mi tez es pálida, aunque intento ir todos los veranos a lugares soleados para broncearme un poco, dado que, en Londres no tenemos mucho sol a nuestra disposición. Muchos comentan sobre mi delgadez y estatura, otros simplemente, la conocen y saben que, simplemente, soy así y no tengo ningún problema físico que destacar. Suelo vestirme con unos pantalones algo anchos pero elegantes para ir a la oficina, una blusa que sea de tacto suave metida en los pantalones, normalmente de tonos pastel o blancos y llevo tacones, SIEMPRE llevo tacones.

Descripción de la personalidad:

Suelo mostrarme a los demás como una persona muy seria con su trabajo, aplicada, responsable y con los pies en el suelo, inteligente, perfeccionista y muy atenta a los detalles pero, en realidad, soy un desastre. Dentro de mí soy un torrente de emociones imparables que he de reprimir en ambientes de trabajo, soy una persona muy dulce, sensible, interesada en películas de terror y fantasía, me encanta el rock e ir a retiros espirituales donde la paz interior es lo más importante. No lo aparento ni hablo sobre ello, tan solo doy la imagen que otros esperan ver, culturalmente, es lo correcto, aunque creo que me daría vergüenza que otros supieran de mis aficiones, sería criticada al instante, por ello, me gusta mantener estas cosas a nivel personal, dentro de mi casa, un pisito en el centro increíblemente mono y que me trae tanta paz… que no dejo que entre nadie.

Una infancia llena de lujos:

Mi hermana mayor Cindy y yo siempre nos hemos rodeado de los lujos que mis padres tenían, habían heredado la riqueza de sus padres y ellos nos la proporcionaban a nosotros, aunque parecía que yo era la única que no la quería. Cindy recibía con los brazos abiertos todo el dinero que mis padres podían darle, empezó a ser un tanto arrogante, a mirar a otros por encima del hombro y a mostrarse como la más lista y con más elegancia del lugar, dejó de ser una hermana cariñosa para convertirse en una narcisista insoportable. Y le gustaba que otros se dieran cuenta y supieran quién era ella. A edades tempranas ya sabía muy bien a quién no quería parecerme y tampoco que la gente supiera quién era yo, solo quería ser normal como cualquier otro compañero de instituto, de hecho, me gustaban muchas cosas que mis padres nunca aprobarían y las he llevado en secreto hasta este momento.

Mi vida se resumía en tener modales y ser perfecta día a día, no podía sentarme sin cruzar las piernas como una señorita o llevar vestidos horrorosos con volantes y que picaban tanto que solo quería arrancármelos. Debía decir las palabras correctas para ser educada y mostrar respeto a mis superiores, tenía que limpiarme la boca cada vez que le daba un bocado a la comida y debía ir a los institutos privados a los que mis padres se empeñaron en enviarme, pijos y llenos de imbéciles, pero suficientes para llevarme a la Universidad e independizarme, era lo único que buscaba y deseaba, una vida propia al margen de todas aquellas normas incómodas y limitantes.

Estudios y prácticas:

Fue duro llegar a la Universidad sin un rasguño. Muchas horas delante de un montón de papeles, temario que no se acababa, agobiada por pasar los finales con notas aceptables para entrar y teniendo a mis padres pisándome los talones para que mis notas mostraran la perfección que reinaba en nuestra familia, su único objetivo era aparentar. Mi hermana entró en la Universidad con notas espectaculares, las mías debían ser parecidas o, al menos, acercarme un poco a ellas, tuve tanta ansiedad en depende de qué etapas, que salía de clase corriendo al baño a vomitar porque no podía con ello. Pero seguí, solo quería irme de aquella mansión de locos. Como esperaba, mis notas no fueron exactamente lo que esperaba, pero pasé sin problemas y decidí estudiar periodismo, una de las carreras no vetadas por mis padres, eso era importante.

Empecé a vivir en el campus y ya notaba cierta libertad, mucho más al saber que no iban a mandarme a Oxford como a Cindy, sino a Stanford. Nadie podía saber qué me gustaba o qué hacía en mis ratos libres, mis formas de estudiar o de hablar o de sentarme en una silla, no iba a tener un guardia de seguridad armado observando todos mis movimientos. Así que, decidí ir a por todas dentro de ese cuartito privado que mis padres pagaban, no querían que tuviera compañera, a saber qué niña pobre de estrato más bajo que el de ellos iban a adjudicarme… Odiaba esos comentarios pero, al fin, era libre, después de tanto tiempo callada y llevando a cabo las normas sin rechistar.

Los cuatro años pasaron bastante rápido, más de lo que hubiera deseado, los disfruté como una enana. Empecé a hacer prácticas en un periódico bastante importante de la ciudad gracias a algunas conexiones que tenía mi padre, quise dar lo máximo de mí, aún sabiendo que la encargada de la editorial sería Melinda Gaiman, decían en la oficina que era una mujer ruin, gritona, criticaba a todo el mundo, destrozaba la autoestima personal y conseguía que tuvieras ganas de pegarte un tiro en la sien. Creo que trabajé tres años para ella y así fue, pero nunca me rendía, quería que viera que era buena en mi trabajo, que había aprendido mucho en la Universidad y que iba a serle de utilidad. Había sobrevivido viviendo con mi madre, ¿por qué no iba a poder manejar a aquella mujer amargada y con necesidades incesantes de menospreciar a los demás?

Melinda Gaiman era una periodista exquisita, había salido en todo tipo de canales de televisión y había hecho una carrera impecable con su trabajo, era muy reconocida pero todo el mundo la odiaba, todos hablaban de ella en los pasillos, inventaban rumores, se reían de su físico a sus espaldas y creían que no se había acostado con un hombre en su vida. Por supuesto, yo no quería formar parte de esas habladurías, había terminado la Universidad y me habían enseñado a ser educada y a respetar a gente que fuera superior a mí, así que, tan solo me dedicaba a lo que debía hacer y creo que eso fue lo que hizo que tuviera algo de confianza conmigo, me mandaba trabajos privados y que ella consideraba de relevancia, dejó de levantarme la voz o insultarme, empezó a respetarme de la misma forma que yo la había respetado siempre, menos cuando había gente alrededor, la arpía volvía a atacar de nuevo. Pero dios sabe, lo que amé a esa mujer y a su trabajo, era excelente, no hubiera trabajado con nadie más que no fuera ella, a pesar de su maltrato.

La muerte de Melinda Gaiman:

Todo el mundo oyó hablar de ello en la televisión: Melinda Gaiman había muerto en un accidente de coche. No había sido culpa suya, sino de un borracho que había cogido el coche después de una fiesta. Ese día me enteré de que Melinda no tenía familia o amigos, nadie lloraba su pérdida, ni siquiera en la oficina. Le hicieron un pequeño homenaje público en los periódicos donde ella había trabajado pero, al día siguiente, ya se habían olvidado del tema, su despacho se volvió una nube de polvo y una carrera dejada en el olvido. De alguna forma, Melinda fue alejándose de nuestra mente, de nuestros recuerdos, al igual que aquel despacho que, de repente, ya no sabíamos si estaba vacío o no, o si era otra habitación adherida a ese pasillo. Nadie volvió a entrar ahí, nadie volvió a nombrarla o a referirse a ella, ni siquiera en pequeñas historias, nadie mostraba ni siquiera odio hacia un recuerdo o un pensamiento, era como si Melinda Gaiman jamás hubiera tenido un lugar en este mundo, como si nunca hubiera existido.

He de decir que yo también lo sentí así. Durante mucho tiempo, creo. Pero, una mañana una vibración invisible y extraña me atrajo a esa puerta, a preguntarme qué hacía esa habitación en el pasillo si nadie había entrado en ella. Pero, lo cierto era que, una vez dentro, todos los recuerdos de Melinda volvieron a mí como una ráfaga de viento. Pude ver su paraguas aún en su balcón, ese que nunca recordaba coger aunque estuviera lloviendo y que le molestaba para llevar el café, su oficina, de repente, volvió a tener forma en mi mente, dejó de ser un pensamiento ligero e invisible y empezó a ser importante. ¿Cómo podía haberme olvidado así de ella? Pero, cuando decidí salir de allí, tras toda aquella melancolía, cerré la puerta y volví a preguntarme qué hacía allí, parada en el pasillo en vez de seguir con el trabajo, en aquella habitación no había nada, de hecho, no había ninguna habitación. Seguí con mi día a día, mi rutina y mi vida entre rock and roll y películas de “Star Wars” con palomitas y batidos de chocolate.

Un futuro con significado:

¿Recordáis ese momento en el que se os olvida algo en casa pero no sabéis exactamente lo que es, está en la punta de vuestra lengua, casi en la mente para ir a por ello pero no tenéis ni idea de qué os habéis dejado? Esa era mi sensación. Cada día. Al caminar por el pasillo de una sala de oficinas a otra. Era increíble lo mucho que me dolían los pies, pero adoraba mis tacones, tenía muchos más que una docena… Tenía un recuerdo que quería recuperar, quería mostrarse pero no lograba saber cuál era, así que, cada día, voy a intentar prestarle la suficiente atención como para darle un significado, de saber qué es lo que estoy perdiendo o no estoy encajando en mi mente, no puede ser que se me olvide algo y no sepa qué.

Mientras tanto, todo seguirá igual.


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Publicado en Recomendaciones

Comentando “Arrow”:

Sinopsis: La serie sigue a Oliver Queen (Stephen Amell), el multimillonario playboy de Ciudad Starling, que es descubierto en la misteriosa isla de Lian Yu cinco años después de que naufragara con su padre. A su regreso a Ciudad Starling, se reúne con su madre, Moira Queen (Susanna Thompson), su hermana, Thea Queen (Willa Holland), y sus amigos, Tommy Merlyn (Colin Donnell) y Laurel Lance (Katie Cassidy).

La primera temporada se centra en Oliver reavivando sus relaciones y pasando sus noches cazando y, a veces matando criminales ricos como un vigilante encapuchado, siguiendo una lista de nombres que descubrió en un cuaderno que pertenece a su padre. Él descubre la conspiración de Malcolm Merlyn (John Barrowman) para destruir “The Glades”, una sección más pobre de la ciudad que ha sido anulada por el crimen. John Diggle (David Ramsey) y Felicity Smoak (Emily Bett Rickards) ayudan a Oliver en su cruzada. Oliver también se vuelve a conectar con su exnovia, Laurel Lance, quien todavía está enojada por su papel en la supuesta muerte de su hermana. La primera temporada presenta escenas retrospectivas de la época de Oliver en la isla, y cómo lo cambió.

Tenía pendiente esta serie desde hace años, muchos. Siempre me han atraído los superhéroes y poder ver a un justiciero encapuchado en una ciudad como “Starling City” me llamaba bastante la atención pero nunca tuve la ocasión de empezarla. Así que, hace unos meses, decidí no alargarlo más y ponerme manos a la obra con ella, disfrutando hasta el mínimo detalle y tratando de seguir todas las tramas secundarias, incluso, dándole importancia a todos los personajes que acudían poco a poco desde la primera temporada a la última. Esta serie se emitió en 2013 por primera vez y creo que la idea de los creadores Greg Berlanti, Marc Guggeinheim y Andrew Kreinsberg fue muy creativa, explosiva en ciertos aspectos, atrayente, magnética y expresó tantísimas cosas que me quedaría corta.

Personalmente, me ha gustado mucho el personaje de Oliver Queen, desde cómo se desarrolla su historia en la isla, hasta Hong Kong y Rusia, cómo fue poco a poco aprendiendo varios métodos de lucha, manejo de arco y armas diferentes, incluidas pistolas, y cómo sus movimientos se fueron perfeccionando, dedicándole tiempo y formando parte de muchas situaciones de abuso de poder y control. Todas sus experiencias traumáticas se van mostrando desde la primera temporada donde vemos su época en la isla alternadas con su presente, creo que le da un toque muy interesante y te intriga muchísimo, mientras te cuenta cómo se ha ido formando la imagen del “Encapuchado” y cómo iba combatiendo el crimen, enmendando los errores que cometió su padre en la ciudad. El villano de la trama de esta temporada es Malcolm Merlyn.

Después de la muerte de un ser muy querido para Oliver, decide junto a John Diggle (el que se creía era su guardaespaldas pero que también le ayudaba junto a Felicity Smoak a combatir el crimen) que quiere impartir justicia sin matar criminales para respetar la memoria del fallecido. Se van adhiriendo más personas en su cruzada como Roy Harper (este personaje es de los que más me han gustado), Laurel y Sara Lance, al igual que el padre de estas. Aquí se empieza a intercalar un poco la historia de quién más estuvo en la isla con él, fue sorprendente, la verdad. El villano aquí es Slade Wilson, uno de los que pasó tiempo en la isla junto a Oliver y Sara, me encantó el personaje, tiene mucha fuerza y potencial.

Más adelante, vemos cómo el “Encapuchado” es nombrado héroe tras liberar a la ciudad de Slade Wilson, siguiendo la muerte de alguien importante y que deja destrozado a Oliver, vemos cómo vende la empresa de su padre y cómo Felicity va desarrollándose en su campo por separado. Esta temporada me resulta un poco más light, aunque me gustaron los flashes donde vemos a Oliver en Hong Kong trabajando para Amanda Waller en A.R.G.U.S, qué sucedió y cómo pudo salir de aquello. El villano es Ra’s al Ghul, me pareció un poco flojo, algo forzada la trama, pero bueno, decidí seguirla a ver hacia dónde iba. Directo hacia el siguiente villano: Damien Darhk, donde Oliver se convierte en “The Green Arrow” y se presenta a la alcaldía, mostrando coletazos de la relación sentimental con Felicity, esa que intentaba no tener y que cada vez va complicándose más.

A partir de aquí, empecé a notar que la serie seguía un único guión: alguien ataca la ciudad y Oliver la salva, villano y héroe, romanticismo para dar un poco de emoción y muerte de seres queridos para impactar. Creo que ya no supieron muy bien cómo seguir, así que, se les ocurrió añadir más personajes como Mister Terrific, Wild Dog (el que más me gustó, la verdad), Artemis y RaigMan después de que Roy se fuera y Thea se retirase de la carrera de héroe para dedicarse a la política. Se empezaron a añadir capítulos que provienen de la serie “Flash” y que no están del todo mal pero que no entran dentro de la historia de “Arrow”, lo cual, te descolocaba bastante con lo de las líneas temporales y las diferentes tierras. Uno de los personajes importantes había muerto y deciden traerlo de vuelta desde otra tierra donde ella es mala y va matando a gente sin remordimientos, ahí es dónde me dije: ¿cómo? Me gustó que pudiéramos ver a Oliver formando una familia y compartiendo muchas cosas pero no acabó de atraer cómo fueron desenvolviéndose las cosas desde que aparece Cayden James a Ricardo Díaz (que este, en verdad, me encantó porque era un personaje muy potente) a Vicent Sobel y Anatoli Knyazev, el cual, primero le ayuda cuando estuvo en Rusia y formó parte de su organización y otras veces ha sido su enemigo, después su amigo… De verdad, qué lío.

Y bueno, después tenemos la realidad del 2040 donde van intercalándola con momentos de la vida real y Oliver es capaz de conocer a sus hijos… Yo estaba en plan: “espera, ¿qué?”. La cosa cada vez iba a peor, con más atención en el capítulo donde se ve el final de “Arrow” en un capítulo de “Flash” en el que sale “Batwoman” y hasta Lex Luthor. Aquí, literalmente, se me cayó toda la serie con un principio e historia estupendos para acabar con ese final tan mal hecho y teniendo como actora que protagoniza a Mia (la hija de Felicity y Oliver) Kat Macnamara, la cual, sobreactúa mucho para mí gusto. Empezó a desvariar desde mitad de la sexta temporada pero decidí terminarla porque no me gusta dejar las series a medias y quería tener una opinión bien fundada para poder comentarla. Esto nos lleva hasta la pregunta: ¿la recomendaría? Sí, por supuesto. Tiene muchos toques emocionales, acción, disfrutas momentos tranquilos y otros intensos, puedes toparte con otros superhéroes de la serie y atrae muchísimo, sobre todo las primeras temporadas donde se ve a Oliver como un justiciero solitario, creo que estas fueron las que más disfruté 🙂

Os dejo por aquí el tráiler de las primeras temporadas en inglés subtitulado a español:


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Commenting “Arrow” TV show:

The series follows Oliver Queen (Stephen Amell), the billionaire playboy from Starling City, who is discovered on the mysterious island of Lian Yu five years after he was shipwrecked with his father. Upon his return to Starling City, he is reunited with his mother, Moira Queen (Susanna Thompson), his sister, Thea Queen (Willa Holland), and his friends, Tommy Merlyn (Colin Donnell) and Laurel Lance (Katie Cassidy).

The first season centers on Oliver rekindling their relationships and spending his nights hunting and sometimes killing wealthy criminals like a hooded vigilante, following a list of names he discovered in a notebook belonging to his father. He discovers Malcolm Merlyn’s (John Barrowman) conspiracy to destroy “The Glades”, a poorer section of the city that has been nullified by crime. John Diggle (David Ramsey) and Felicity Smoak (Emily Bett Rickards) help Oliver on his crusade. Oliver also reconnects with his ex-girlfriend, Laurel Lance, who is still angry over her role in her sister’s supposed death. The first season features flashbacks from Oliver’s time on the island and how he changed it.

I had this series pending for years, many. I’ve always been drawn to superheroes and being able to see a hooded justice in a city like “Starling City” caught my attention but I never had the chance to start it. So, a few months ago, I decided not to drag it out any longer and get down to business with it. enjoying even the smallest detail and trying to follow all the subpearments, even, giving importance to all the characters that came little by little from the first season to the last. This series aired in 2013 for the first time and I think the idea from creators Greg Berlanti, Marc Guggeinheim and Andrew Kreinsberg was very creative, explosive in certain aspects, engaging, magnetic and expressed so many things that I maybe can’t explain completely.

Personally, I really liked the character of Oliver Queen, from how his story unfolds on the island, to Hong Kong and Russia, how he was gradually learning various methods of fighting, handling bow and different weapons, including guns, and how his movements were perfectioned, devoting time and being part of many situations of abuse of power and control. All his traumatic experiences are shown from the first season where we see his time on the island alternated with his present, I think it gives him a very interesting touch and intrigues you a lot, while he tells you how the image of “The Hood” has been formed and how he was fighting crime, amending the mistakes that his father made in the city. The main villain of this season is Malcolm Merlyn.

After the death of a loved one, Oliver decides with John Diggle (who was believed to be his bodyguard but who also helped him along with Felicity Smoak fight crime) that he wants to dispense justice without killing criminals to respect the memory of the deceased. More people are joining his crusade such as Roy Harper (this character is who I liked the most), Laurel and Sara Lance, as well as their father. Here you start to intersperse a little bit the story of who else was on the island with him, it was surprising, really. The villain here is Slade Wilson, one of those who spent time on the island alongside Oliver and Sara, I loved the character, he has a lot of strength and potential.

Later, we see how “The Hood” is named hero after freeing the city of Slade Wilson, following the death of someone important and that leaves Oliver shattered, we see how he sells his father’s company and how Felicity develops in his field separately. This season is a little lighter to me, although I liked the flashes where we see Oliver in Hong Kong working for Amanda Waller in A.R.G.U.S, what happened and how he got out of that. The villain is Ra’s al Ghul, I found it a bit loose, somewhat forced the plot, but hey, I decided to follow it to see where it was going. Direct to the next villain: Damien Darhk, where Oliver becomes “The Green Arrow” and shows up for mayor, showing the tails of the romantic relationship with Felicity, the one he tried not to have and that is becoming more and more complicated.

From here, I began to notice that the series followed a single script: someone attacks the city and Oliver saves it, villain and hero, romanticism to give a little excitement and death of loved ones to impact. I think they didn’t really know how to go anymore, so it occurred to them to add more characters like Mister Terrific, Wild Dog (the one I liked the most, really), Artemis and RaigMan after Roy left and Thea retired from the hero career to devote herself to politics. They started adding chapters that come from the “Flash” series and that are not entirely bad but that do not fall within the story of “Arrow”, which, you were quite out of place with the timelines and the different Earths. One of the important characters had died and they decide to bring her back from another Earth where she is bad and is killing people without remorse, that’s where I said to myself: “how?” I liked that we could see Oliver forming a family and sharing many things but it didn’t quite attract how things were unfolding since Cayden James appeared to Ricardo Diaz (which I really loved because he was a very powerful character) to Vicent Sobel and Anatoly Knyazev, who, first helps him when he was in Russia and was part of his organization and other times has been his enemy, then his friend… Really, what a mess.

And well, then we have the reality of 2040 where the creators interspecal it with moments of real life and Oliver is able to meet his children… I was like: “wait, what?”. Things were getting worse and worse, with more attention in the chapter where you see the end of “Arrow” in a chapter of “Flash” in which “Batwoman” and even Lex Luthor comes out. Here, literally, I fell the whole series with a great beginning and story to end so badly done and having as an actor who stars Mia (the daughter of Felicity and Oliver) Kat Macnamara, which, overacts a lot for my taste. It started unbalance the series from the middle of the sixth season but I decided to end it because I do not like to leave the series halfway and I wanted to have a well-founded opinion to be able to comment on it. This brings us to the question: would I recommend it? Yes, of course. It has many emotional touches, action, you enjoy quiet moments and other intense ones, you can run into other superheroes of the series and attracts a lot, especially the first seasons where Oliver is seen as a lonely prosecutor of justice, I think these were the ones I enjoyed the most 🙂

I left you on the spanish version a video-resume about the first seasons and you choose if you decide to enjoy it or don’t feel like it 😉


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Publicado en Reflexiones

Invalidación Emocional:

Creo que todos, en general, le damos la importancia a las situaciones y emociones que la requieren, aunque a veces, nos abrumemos y podamos exagerarlas de más. Cuando estamos en esos momentos en los que nos sentimos más vulnerables de lo normal, tenemos cambios emocionales o no nos sentimos al 100%, es normal necesitar un poco de ayuda, una mano amiga extendida hacia ti para lograr pasar por un mal momento o situación. En estos procesos quizá necesitemos desahogarnos, saber que hay alguien ahí, a nuestro lado, un hombro en el que llorar si las cosas se ponen feas pero, ¿y si esa persona trata nuestras emociones, problemas o situaciones como si no tuvieran la mínima importancia, te dice que los olvides o te quiere convencer de que su vida es peor que la tuya y que pasa por más dificultades que tú?

Esto es algo que pasa más a menudo de lo que pensamos. Todos pasamos por circunstancias y experiencias diferentes y desde ellas, actuamos. Por tanto, cada persona va a ver tu problema de una forma muy diferente y la solución podrá ser más sencilla o menos, podrá haberlo experimentado antes o no, quizá ni tenga la más remota idea de lo que te ocurre pero, aún así quiere formar parte. Haciendo partícipe a otro de nuestros problemas, tendemos a depender de una respuesta, una opinión o quizá una crítica, podemos caer en la positividad tóxica y nuestras emociones verse más afectadas. Podemos escuchar respuestas como: “No es para tanto”, “no te deprimas, eso no es nada”, “venga mujer, deja de llorar”, “te preocupas demasiado”, “siempre te lo tomas todo tan personal”, “piensas demasiado las cosas”, “déjalo estar y piensa en otra cosa”, “ignóralo y no hagas caso”, “haz como si no hubiera ocurrido”, “otra gente lo está pasando peor que tú” y muchos más. Creo que, si una persona se siente mal, nadie debe invalidar sus emociones porque no contribuye a su mejora, sino que lo empeora. Si ves a alguien llorando y le dices que deje de llorar y no se lo tome tan a pecho, no te hará caso, llora por una razón, no puede evitarlo o, simplemente, no llorar. A las personas diagnosticadas con depresión, no les digas “no te deprimas”, porque no pueden evitar estarlo por mucho que pienses que estar así es su elección.

Y creo que eso es uno de los principales problemas. Una persona no se siente emocionalmente agotada porque le apetezca, quizá ha tenido una situación estresante, traumática o quizá se auto exige demasiado día a día, pero no es algo que se pueda añadir o quitar por el gusto o disgusto de hacerlo, no hay un botón que apretar en ningún lado. Nos metemos tan dentro de nuestras emociones y situaciones que no nos paramos a pensar ni un minuto en que, si la otra persona está experimentando emociones negativas de ese tipo hay que dedicar un tiempo a escucharla, entenderla y apoyarla, sin querer terminar la conversación rápidamente porque te espera un amigo para comeros una hamburguesa, eso discúlpame pero es egoísmo. Si ves que una persona está muy mal y crees que vas a decirle una tontería, es mejor que no le digas nada, le harás más bien que mal, porque necesita apoyo, no que la castiguen más.

Otro de los problemas que veo es que cuando vemos a alguien deprimido, que está pasando por circunstancias difíciles, crisis de ansiedad, depresión, etc. creemos que se está haciendo la víctima o quiere llamar la atención, agenciándonos el derecho de no darle la importancia que tiene a lo que está diciendo o a cómo se está sintiendo. Por ello, mucha gente no lo exterioriza o se queda callada sin buscar ayuda porque cree que no le van a entender y termina peor. Hay algunos que nos hemos dedicado a fingir toda la vida para que nadie se diera cuenta, para no llamar la atención y que nos invalidaran, no nos entendieran o, simplemente, que nos pusieran la etiqueta de “locos” y, durante los años, hemos ido empeorando y sintiéndonos un poco más alejados de nuestras emociones, en vez de haberles dado la importancia y el tiempo que se merecían. Por ello, creo que no es suficiente escuchar la opinión de un amigo, familiar o personas cercanas, sino que, debemos acudir a un especialista en psicología que es una persona más neutra y te va a responder objetivamente y dando la importancia que se requiere a lo que te ocurre, mucha gente lo ha hecho y no hay que avergonzarse por necesitarlo unas pocas veces en la vida, a veces simplemente, nos abrumamos y no gestionamos bien las emociones que hace años si gestionábamos, pero no hay de qué preocuparse.

Invalidar las emociones de alguien puede radicar en problemas psicológicos tales como la ansiedad, la depresión y el sentimiento de abandono, se puede empezar a sentir desde edades tempranas o siendo ya adulto. Nuestras emociones son tan válidas como las de cualquier otro ser humano, debemos respetarlas y trabajarlas cada día, ser empáticos con otros, entender estos estados y apoyarlos, animarles a que busquen ayuda, tenderles una mano si vuelven a caer o si sienten que están solos en el mundo. Por supuesto, no soy psicóloga ni nada por el estilo pero desafortunadamente, lo he experimentado muchas veces y he visto esa necesidad de normalizar cómo nos sentimos de una forma más natural sin tener que vernos obligados a fingir estar bien cuando no es así. VALIDAR en vez de INVALIDAR 😉


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Emotional Invalidation:

I think that everyone, in general, gives importance to the situations and emotions that require it, although sometimes, we get overwhelmed and we can exaggerate them too much. When we are in those moments when we feel more vulnerable than normal, have emotional changes or do not feel 100%, it is normal to need a little help, a helping hand extended to you to get through a bad time or situation. In these processes we may need to let off steam, know that there is someone there, next to us, a shoulder on which to cry if things get ugly but, what if that person treats our emotions, problems or situations as if they were not of the slightest importance, tells you to forget them or wants to convince you that their life is worse than yours and that they go through more difficulties than you?

This is something that happens more often than we think. We all go through different circumstances and experiences and from them, we act. Therefore, each person will see your problem in a very different way and the solution may be simpler or less, they may have experienced it before or not, perhaps they do not have the remotest idea of what happens to you but, still want to be part of it. By involving another of our problems, we tend to depend on a response, an opinion or perhaps a criticism, we can fall into toxic positivity and our emotions be more affected. We can hear answers like: “It’s not so much”, “don’t get depressed, that’s nothing”, “come on woman, stop crying”, “you worry too much”, “you always take everything so personal”, “you think things too much”, “let it be and think about something else”, “ignore it”, “make it as if it hasn’t happened”, “other people are having a worse time than you” and many more. I believe that, if a person feels bad, no one should invalidate their emotions because it does not contribute to their improvement, but rather makes it worse. If you see someone crying and you tell them to stop crying and not take it so seriously, they will ignore you, she/he cry for a reason, he/she can’t help it or just not cry. To people diagnosed with depression, don’t say “don’t get depressed,” because they can’t help but be depressed, no matter how much you think being like this is their choice.

And I think that’s one of the main problems. A person does not feel emotionally exhausted because he/she feels like it, maybe he/she has had a stressful, traumatic situation or maybe he/she demands too much to himself/herself day after day, but it is not something that can be added or removed for the pleasure or displeasure of doing so, there is no button to press anywhere. We get so into our emotions and situations that we don’t stop to think for a minute that, if the other person is experiencing negative emotions of that kind you have to spend some time listening to it, understanding it and supporting it, not wanting to end the conversation quickly because a friend is waiting for you to eat a hamburger. that’s excuse me it’s selfishness. If you see that a person is feeling very bad and you think you are going to tell them nonsense, it is better that you do not tell them anything, you will do them more good than bad, because they need support, not that anyone punish them more.

Another problem I see is that when we see someone depressed, who is going through difficult circumstances, anxiety crises, depression, etc. we believe that she/he is doing him/herself the victim or wants to draw attention, giving us the right not to give the importance that he/she has to what he/she is saying or how he/she is feeling. Therefore, many people do not externalize it or remain silent without seeking help because they believe that they will not understand him/her and it ends up worse. There are some that we have dedicated ourselves to pretending all our lives so that nobody noticed, so as not to attract attention and to invalidate us, not understand us or, simply, to put the label of “crazy” and, over the years, we have been getting worse and feeling a little further away from our emotions, instead of having given them the importance and time they deserved. Therefore, I think it is not enough to listen to the opinion of a friend, family member or close people, but, we must go to a specialist in psychology who is a more neutral person and will respond objectively and giving the importance that is required to what happens to you, a lot of people have done it and you shouldn’t be ashamed to need it a few times in life. sometimes we just get overwhelmed and don’t manage well the emotions that years ago we managed, but there’s nothing to worry about.

Invalidating someone’s emotions can be based on psychological problems such as anxiety, depression and feelings of abandonment, they can start to be felt from an early age or as an adult. Our emotions are as valid as those of any other human being, we must respect and work them every day, be empathetic with others, understand these states and support them, encourage them to seek help, reach out to them if they fall again or if they feel that they are alone in the world. Of course, I’m not a psychologist or anything like that but unfortunately, I’ve experienced it many times and I’ve seen that need to normalize how we feel in a more natural way without having to pretend to be okay when we don’t. VALIDATE instead of INVALIDATE 😉


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Comentando libro “The Hunger Games” – Suzanne Collins

En una visión del futuro cercano, doce chicos y doce chicas son presionados a aparecer en un show de televisión llamado “Los Juegos del Hambre”. Hay solo una regla: mata o muere.

Cuando Katniss Everdeen de 16 años da un paso hacia adelante para coger el puesto de su hermana pequeña en los juegos, ella lo ve como una sentencia de muerte. Pero Katniss ha estado cerca de la muerte antes. Para ella, sobrevivir es su segunda naturaleza.

Vi las películas hace mucho en el cine y me gustaron bastante, así que, siempre quise leerme los libros, sobre todo en inglés. Me los compré en Edimburgo y leí el primero en 8 días, fue tan absorbente y me atraía tanto la historia que no pude sino fundirme en esas 454 páginas y saborearlas todas casi del tirón. Suzanne Collins tiene una forma muy natural y sencilla de escribir que me ha gustado mucho, la lectura ha sido muy llevadera y no me ha costado nada empezar, seguir y terminar el libro sin problemas, devorándolo rápidamente.

Me ha encantado que los diálogos y las escenas fueran sacadas del libro, algunas sí fueron añadidas y otras quizá no salieron de la misma forma en la película, pero me ha dejado muy buen sabor de boca el que fuera totalmente fiel al libro, no hay cosa que más me moleste que no sea así. La escritora trata de manifestar muy bien la personalidad de Katniss Everdeen, su forma de pensar y fingir la repulsión que le provoca tener que formar parte de los Juegos del Hambre y de que existan. Es luchadora, es sensible aunque no lo parezca y hace todo lo posible para sobrevivir junto a Peeta Mellark, quién está enamorado de ella desde que la vio en el colegio por primera vez y que sabe cómo encandilar al público para obtener más patrocinadores. Peeta es hijo de panaderos, prácticamente no tiene ni idea de supervivencia, pero junto a Katniss empieza a sentirse a salvo y luchan codo con codo para salir de los juegos vivos.

Creo que el punto donde Suzanne Collins incluye elementos románticos entre ambos personajes (que, por cierto, hay muchos más en el libro que en las películas), es muy acertado porque atrae mucho más al público, quizá más juvenil, le da un toque dulce dentro de toda esa violencia que nos muestra desde que empieza el libro, esa pobreza existente en el distrito 12 y lo que deben hacer muchas personas para sobrevivir, mientras los ricos forman parte de una élite que pretende mantenerlos sumisos y obligarlos a matarse entre sí en unos juegos que solo sirven para que la gente se sienta aún más desgraciada. La historia tiene muy buenos componentes y es muy potente, a mí parecer, sobre todo esta primera entrega desde el libro a la película.

Las escenas de acción están muy logradas, diría que en ambos formatos, Katniss es muy buena con el arco y creo que la escritora nunca nos lo ha hecho dudar ni por un instante. Ese ambiente que podría ser, incluso, futurista y muy creativo, por supuesto, te adentra en la historia, te hace seguirla y de verdad te hace creer que tú misma estás en ella, tiene unas descripciones no muy largas, son más bien precisas y hacen que te introduzcas y te lo imagines muy bien. Es algo que se agradece porque hay escritores que son muy densos como J.R.R Tolkien donde pierdes entre tanta descripción, minuciosidad y detalle; tampoco se queda corta, sino que, te da la información precisa para que sigas la lectura.

Recomiendo este libro al 100% y espero seguir con los que me quedan de los “Juegos del Hambre” muy pronto 😉


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Commenting “The Hunger Games” book Written by Suzanne Collins:

In a dark vision of the near future, twelve boys and twelve girls are forced to appear in a live TV show called the Hunger Games. There is only one rule: kill or be killed.

When sixteen-year-old Katniss Everdeen steps forward to take her sister’s place in the games, she sees it as a death sentence. But Katniss has been close to death before. For her, survival is second nature.

I saw the movies a long time ago in the cinema and I liked them a lot, so I always wanted to read the books, especially in English. I bought them in Edinburgh and read the first one in 8 days, it was so absorbing and I was so attracted to the story that I couldn’t help but merge into those 454 pages and savor them all almost in a shot. Suzanne Collins has a very natural and simple way of writing that I liked very much, the reading has been very bearable and it has not cost me anything to start, continue and finish the book without problems, devouring it quickly.

I loved that the dialogues and scenes were taken from the book, some were added and others maybe did not come out in the same way in the film, but it has left a very good taste in my mouth that was totally faithful to the book, there is nothing that bothers me the most that it is not so. The writer tries to manifest very well the personality of Katniss Everdeen, her way of thinking and pretending the repulsion that causes her to have to be part of the Hunger Games and that they exist. She is a fighter, she is sensitive even if she doesn’t seem so and she does everything she can to survive alongside Peeta Mellark, who has been in love with her since he first saw her at school and who knows how to dazzle the public to get more sponsors. Peeta is the son of bakers, he has virtually no idea of survival, but together with Katniss he begins to feel safe and they fight side by side to get out of the games alive.

I think the point where Suzanne Collins includes romantic elements between both characters (which, by the way, there are many more in the book than in the movies), is very successful because it attracts much more to the audience, maybe more youthful, it gives it a sweet touch within all that violence that it shows us since the beginning of the book. that existing poverty in the 12th district and what many people must do to survive, while the rich are part of an elite that seeks to keep them submissed and force them to kill each other in games that only serve to make people feel even more miserable. The story has very good components and is very powerfu from the first book to the film.

The action scenes are very accomplished, I would say that in both formats, Katniss is very good with the bow and I think the writer has never made us doubt it for a moment. That environment that could even be futuristic and very creative, of course, takes you into the story, makes you follow it and really makes you believe that you are in it, it has not very long descriptions, they are rather precise and make you enter and imagine it very well. It is something that is appreciated because there are writers who are very hard like J.R.R Tolkien where you lose between so much description, thoroughness and detail; it does not fall short either, but gives you the precise information to follow the reading.

I recommend this book 100% and hope to stick with the ones I have pendent from the “Hunger Games” very soon 😉


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Espacio Olvidado:

Empecé a caminar por el pasillo de oficinas una vez más, como cualquier otro día, casi sin prestar atención. Todo el mundo tenía su despacho, trabajaban a toda velocidad hasta el último minuto, muchos se quedaban hasta altas horas de la madrugada para terminar los últimos toques de un artículo que iba a salir al día siguiente y otros dejaban sus puestos a tiempo y se llevaban el trabajo a casa sin tiempo que poder dedicarles a sus familiares y amigos. Pero así era nuestro trabajo, estar despierto para cazar cualquier noticia al vuelo y poder informar a los ciudadanos. Pensando en ello, me paré en seco al ver la puerta de una de las oficinas del pasillo a penas abierta, no se oía nada, tan solo se podía ver el último rayo de luz entrando por la ventana hasta la puerta de entrada.

Me aventuré a entrar. Ya había pasado un año desde que ocurrió. Recuerdo que antes me pasaba todo el tiempo entrando y saliendo de esta oficina con papeles en las manos, hablando a gritos y tratando de que Melinda me escuchara, fue una redactora jefe inolvidable por su dureza. Me entristeció ver la habitación tan vacía, desolada, olvidada en el pasillo. La imagen de ella sentada en su silla con rectitud cerca de su escritorio me dejó entrever una sonrisa tímida, lo tenía lleno de papeles por todas partes, post-its, su ordenador echaba humo pero no dejaba de teclear como si su vida dependiera de ello, lo tenía lleno de grapas tiradas por el suelo, una papelera al lado que a penas usaba y una grapadora a punto de echarse a perder. Ahora, ese escritorio no tenía nada en absoluto. Estaba vacío. Había un sillón a un lado lleno de polvo, donde Melinda solía leer algunos de los borradores que le traíamos, decía que era el mejor lugar para pensar, yo no quería dudarlo o podría tener problemas. Una estantería vacía al fondo y a la derecha, donde dejaba todo los libros que había estudiado sobre periodismo y sobre los que nosotros deberíamos saber más que ella. El suelo tenía polvo, la habitación dejó de brillar y su recuerdo había ido desapareciendo de nuestra mente mientras seguíamos atrapados en nuestra rutina, como si jamás hubiera existido.

Me acerqué a las cortinas y las abrí de par en par, lo que no esperaba era ver un paraguas apoyado en el suelo por el mango. Ese era el paraguas de Melinda. Era el paraguas que siempre se le olvidaba en la oficina y que no recordaba llevarse cuando llovía, llegaba mojada de arriba a abajo a su casa por su mala memoria. No podía creer que nadie se hubiera dado cuenta de esto. Sabía que en la oficina la odiaban, pero dentro de toda esa maldad y rabia, había alguien sensible y tierno, aunque solo me lo dejara ver a mí de vez en cuándo. No quise abrir las ventanas. Era como si la viese a través de ese paraguas y no quería invadir su espacio. El trabajo duro de toda una vida había desaparecido, se había evaporado de aquella habitación que ya ni siquiera mantenía el olor fuerte de su colonia, el afrutado toque que provenía de su cabello o el sudor que desprendía tras tantas horas encerrada entre estas paredes. Me di la vuelta y observé la habitación nuevamente desde las cortinas, mientras el silencio me embriagaba y la inactividad me sorprendía, aquella oficina había sido un fuego cruzado, un movimiento constante y un espacio donde la palabra “no puedo” no existía. Quién quería ser un buen periodista, siempre debía pasar por esta oficina, enfrentarse a Melinda, llevarle la ropa a la lavandería y llevarle el café, aguantar sus insultos y seguir la rutina hasta que empezara a apreciarte y a enseñarte cómo se debía escribir un artículo o por qué no servía para nada una papelera de oficina. Era muy pasota en general pero las palabras eran las únicas con las que tenía algo de decoro y respeto, les daba importancia y prioridad, era lo único a lo que le prestaba atención. “Las personas somos prescindibles pero las palabras se quedan para siempre, así que, hay que saber usarlas bien”, eso decía. Y así era…

Empecé a andar hacia la puerta nuevamente, resistiéndome a ese miedo de no volver a entrar en aquella oficina, de darle la espalda a ese paraguas que yacía olvidado, a aquella habitación separada del resto como un vacío en el Universo, a olvidarla como muchos habían hecho ya. Yacía en la puerta, mirando la habitación con tristeza, mientras me decidía a cerrarla tras de mí. De repente, los recuerdos se disiparon. ¿Qué estaba haciendo allí? ¡Esa no era mi oficina! Oh, dios. Llegaba tarde, otra vez. Mis pies empezaron a moverse rápido, con una parte de mí esperando volver a ese lugar que ya no recordaba pero que había ocupado un pequeño rincón de mi mente, aunque lo intentaba, no salía de mí, así que, lo dejaba estar y volvía a ocuparme con algo hasta que ya dejaba de pensarlo y cruzaba el pasillo de oficinas como si nada hubiera pasado. Una y otra vez. Como si todas las habitaciones tuvieran un sentido, como si nada hubiera cambiado.


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Forgotten Space:

I started walking down the office hallway once again, like any other day, almost without paying attention. Everyone had their office, they worked at full speed until the last minute, many stayed until the last hours of the night to finish the last touches of an writing that was going to leave the next day on newspapers and others left their jobs on time and took the work home with no time to devote to their family and friends. But that was our job, to be awake to hunt down any news on the fly and to be able to inform the citizens about everything was happening on the city. Thinking about it, I stood in my tracks when I saw the door of one of the offices in the corridor barely open, nothing could be heard, I could only see the last ray of light coming through the window to the entrance door.

I ventured in. It had been a year since it happened. I remember that before I spent all my time going in and out of this office with papers in my hands, talking loudly and trying to get Melinda to listen to me, she was an unforgettable editor-in-chief for her toughness. I was saddened to see the room so empty, desolate, forgotten in the hallway. The image of her sitting in her chair righteously near her desk gave me a shy smile, she had it full of papers everywhere, post-its, her computer was fuming but she kept typing as if her life depended on it, she had it full of staples lying on the floor, a bin next to her that she barely used and a stapler about to spoil. Now, that desk had nothing at all. It was empty. There was an armchair on one side full of dust, where Melinda used to read some of the drafts we brought her, she said it was the best place to think, I didn’t want to doubt it or I might have problems. An empty shelf in the background and to the right, where she left all the books she had studied on journalism and about which we should know more than her. The floor was dusty, the room stopped shining and his memory had been disappearing from our minds as we remained trapped in our routine, as if it had never existed.

I approached to the curtains and opened them wide, what I did not expect was to see an umbrella resting on the floor by the handle. That was Melinda’s umbrella. It was the one that she was always forgotten in the office and that she did not remember taking away when it rained, she came wet from top to bottom to her house because of her bad memory. I couldn’t believe anyone had noticed this. I knew she was hated in the office, but within all that evil and rage, there was someone sensitive and tender, even if she would only let me see it from time to time. I didn’t want to open the windows. It was as if I saw her through that umbrella and didn’t want to evade her space. The hard work of a lifetime had disappeared, it had evaporated from that room that no longer even maintained the strong smell of its cologne, the fruity touch that came from her hair or the sweat that it gave off after so many hours locked between these walls. I turned around and watched the room again from the curtains, as the silence intoxicated me and the inactivity surprised me, that office had been a crossfire, a constant movement and a space where the word “I can’t” didn’t exist. Who wanted to be a good journalist, always had to go through this office, confront Melinda, take her clothes to the laundry and bring her coffee, put up with her insults and follow the routine until she began to appreciate you and teach you how to write an article or why an office bin was useless. She was very step-by-step in general but the words were the only ones with which she had some decorum and respect, she gave them importance and priority, it was the only thing she paid attention to. “People are expendable but words stay forever, so you have to know how to use them well,” she said. And so it was…

I began to walk to the door again, resisting that fear of never re-entering that office, of turning my back on that umbrella that lay forgotten, on that room separated from the rest as a void in the Universe, to forget it as many had already done. I lay at the door, looking at the room with sadness, as I decided to close it behind me. Suddenly, the memories dissipated. What was I doing there? That wasn’t my office! Oh, God. I was late, again. My feet began to move fast, with a part of me waiting to return to that place that I no longer remembered but that had occupied a small corner of my mind, although I tried, it wouldn’t come out of me, so I would let it be and get back to business with something until I stopped thinking about it and walked through the office hallway as if nothing had happened. Over and over again. As if every room had a sense, as if nothing had changed.


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Comentando libro “Contra el Viento” – Ángeles Caso

La niña Sao, nacida para trabajar, como todas en su aldea, decide construirse una vida mejor en Europa. Tras aprender a levantarse una y otra vez, encontrará una amistad nueva en una mujer española que se ahoga en sus inseguridades. Sao le devolverá las ganas de vivir y juntas construirán un vínculo indestructible, que las hará más fuertes.

Conmovedora historia de amistad entre dos mujeres que viven en mundos opuestos narrada con la belleza de la realidad. Una novela llena de sensibilidad para lectores ávidos de aventura y emoción. Ángeles Caso vuelve a cautivar con una historia imprescindible para leer y compartir (contraportada del libro).

Este libro fue un regalo, entre muchos otros y que decidí escoger porque la contraportada me resultó un poco más atrayente que la de los demás y por la imagen de la portada también, aparte de el hecho de que es relativamente fino y quería una lectura simple en ese momento. Lo que no imaginaba era que iba a adentrarme en la vida de una niña de Senegal que viene de una familia pobre que a penas puede comer y que tienen que racionarse la comida y el dinero, son muy trabajadores y las mujeres de esta, le enseñaron mucho a nuestra protagonista Sao. Desde siempre, quiso ayudar a los demás y el campo de medicina era el que más le apasionaba, quería irse de su pueblo para poder ver realizado su sueño, aunque, con lo que no contaba era con los cambios que da la vida.

Al principio, ya siendo mucho más mayor, casi acepta el tener que quedarse en su pueblo y olvidarse de sus objetivos, dejar de pensar en irse al extranjero a trabajar y estudiar porque su familia no tenía dinero para comprar un billete. Pero alguien que venía de Europa con bastantes ahorros, le dio a ella una parte para que se fuera y empezara una nueva vida. Decidió irse a Portugal a trabajar, específicamente, escogió Lisboa. Fue capaz de aprender el idioma poco a poco, empezó a ser camarera y vio lo exigente que eran los trabajos allí, a la mínima te podían despedir y sin tener papeles, mucho más. Con los hombres era muy cauta, pero no lo fue tanto con el joven Bigador, el cual, la conquistó y la dejó embarazada. En esta parte, muestra muy bien esa fachada romántica y ese ideal por el que pasamos todos durante las primeras etapas de una relación hasta que se ve realmente cómo es la persona y cómo la decepción y la frustración forman parte de nosotros tan profundamente que preferiríamos no haberla conocido. Pues justo esto, le pasó a Sao, con un bebé en sus brazos y con un maltratador que le gritaba y pegaba cuando las cosas no estaban a su gusto o cuando le decía que no a algo. La autora lo escribe de una forma bastante cruda, pero a la vez, natural y simple, tal y como lo experimentaría alguien de fuera que ve lo que está pasando, se te pone la carne de gallina, pero eso es lo que se busca de un libro, ¿no? Que nos haga sentir cosas diferentes e imaginar lo que ocurre…

Se ve muy bien la lucha continua de Sao por sacar adelante su vida y las decisiones tan difíciles que debe tomar por ella misma y la protección de su hijo. Su vida se vuelve una huida constante, primero de Senegal y la pobreza, luego de Bigador, pero gracias a la ayuda de una amiga, consigue irse a Madrid con una conocida de esta para empezar de nuevo, otra vez, lejos de los maltratos del padre de André, al fin se dio cuenta de que no podía seguir soportando eso mucho más, tenía que arriesgarse aunque no tuviera mucho dinero. Le costó mucho encontrar trabajo, de hecho, el libro plasma un poco lo difícil que es para muchos extranjeros de esas zonas el tener un trabajo medianamente digno con el que ganarse la vida y ayudar a sus familias y que nosotros lo tenemos todo, no lo valoramos y aún nos quejamos, como una de las chicas a las que le limpia la casa, la cual, tiene depresión y ve que se le cae el mundo encima.

Me gustó mucho que Ángeles Caso mostrase esa inocencia e ignorancia de alguien cuando no lo conoce bien o se cree las mentiras de otra persona de una forma tan natural y real como lo ha escrito en la circunstancia donde Sao se llega a creer que Bigador tiene una nueva mujer (lo cual, fue verdad) y que había cambiado, tan solo para acabar finalmente con ella, con el amor de su hijo y para provocar en ella la infelicidad y la desdicha por decidir empezar una nueva relación con otro hombre que la quería y la respetaba de verdad. La escritora muestra muy bien esa faceta machista, posesiva, celosa y violenta de muchos hombres durante todo el libro pero, sobre todo en esa parte en la que casi llega al final. Te hace ver lo que es capaz de hacer una madre por reencontrarse con su hijo, por tenerlo de vuelta y darle lo mejor de la vida aunque le cueste matarse a trabajar, el no querer que André pase lo mismo que pasó ella cuando era niña, por toda aquella pobreza y poca educación, quería que él tuviera muchas más oportunidades, que fuera a la escuela y a la universidad a que fuera quién quisiese ser. Es una bonita acción, es amor, compasión, responsabilidad y trabajo duro.

De hecho, creo que está basada en hechos reales, dado que, en los agradecimientos aparecen los mismos nombres que los personajes que aparecían en la historia. Ha mostrado qué es el valor y la fortaleza al atravesar tantas dificultades y al cambiar tanto de vida, yéndose a otro país para encontrarse con un futuro mejor, para ser mejor y poder prosperar, no quedarse estancado y permanecer inmóvil. Si pasáramos lo que pasó Sao, no nos quejaríamos tanto, ¿verdad? Os lo recomiendo 100%, es una lectura muy sencilla, entendible, simple y sentida.


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Commenting “Contra el Viento” by Ángeles Caso book:

The girl Sao, born to work, like everyone in her village, decides to build a better life in Europe. After learning to get up again and again, she will find a new friendship in a Spanish woman who drowns in her insecurities. Sao will give her back the desire to live and together will build an indestructible bond, which will make them stronger.

Touching story of friendship between two women living in opposite worlds narrated with the beauty of reality. A novel full of sensitivity for readers eager for adventure and emotion. Ángeles Caso returns to captivate with an essential story to read and share (back cover of the book).

This book was a gift, among many others and I decided to choose it because the back cover was a little more appealing to me than the others and because of the image on the cover as well, apart from the fact that it is relatively thin and I wanted a simple read at the time. What I did not imagine was that I was going to enter the life of a girl from Senegal who comes from a poor family that can barely eat and that have to ration food and money, they are very hardworking and the women of this, taught a lot to our protagonist Sao. Since always, he wanted to help others and the medical field was the one he was most passionate about, she wanted to leave her village to see her dream come true, although what she did not count on was the changes that life gives.

At first, being much older, she almost accepts having to stay in her village and forget about her goals, stop thinking about going abroad to work and study because her family did not have money to buy a ticket. But someone who came from Europe with a lot of savings, gave her a share to leave and start a new life. She decided to go to Portugal to work, specifically, she chose Lisbon. She was able to learn the language little by little, she started to be a waitress and saw how demanding the jobs were there, at the minimum you could be fired and without having papers, much more. With men she was very cautious, but she was not so cautious with the young Bigador, who captivated her and made her pregnant. On this part, the book shows very well that romantic façade and that ideal that we all go through during the early stages of a relationship until we really see what the person is like and how disappointment and frustration we feel as part of us so deeply that we would rather not have known her/him. Well, just this, happened to Sao, with a baby in her arms and with an abuser who yelled and beat her when things were not like to his liking or when she said no to something. The author writes it in a rather raw way, but at the same time, natural and simple, as someone from outside who sees what’s going on would experience, you get goose bumps, but that’s what you’re looking for in a book, right? That makes us feel different things and imagine what happens…

Sao’s ongoing struggle to get her life through and the very difficult decisions she must make for herself and the protection of her son are very good. Her life becomes a constant flight, first from Senegal and poverty, then from Bigador, but thanks to the help of a friend, she manages to go to Madrid with an acquaintance of this to start again far from the mistreatment of André’s father, she finally realized that she could not continue to endure that much more, she had to take risks even if she did not have much money. She had a hard time finding work, in fact, the book captures a little how difficult it is for many foreigners from those areas to have a moderately decent job with which to earn a living and help their families and that we have it all, we do not value it and we still complain as one of the girls who Sao cleans the house, which, has depression and sees that the world falls on her.

I really liked that Ángeles Caso showed that innocence and ignorance of someone when she does not know him well or believes the lies of another person in such a natural and real way as she has written in the circumstance where Sao comes to believe that Bigador has a new woman (which, it was true) and that he had changed, just to finally end her, her son’s love and to provoke in her unhappiness for deciding to start a new relationship with another man who really loved and respected her. The writer shows very well that male chauvinism, possessive, jealous and violent facet of many men throughout the book but, especially in that part where it almost reaches the end. It makes you see what a mother is capable of doing to reunite with her son, to have him back and give him the best of life even if it costs her to kill herself to work, not wanting André to happen the same thing that happened to her as a child, for all that poverty and little education, she wanted him to have many more opportunities, that he went to school and university to become whoever he wanted to be. It’s a nice action, it’s love, compassion, responsibility and hard work.

In fact, I think it’s based on real events, given that the same names appear in the acknowledgements as the characters that appeared in the story. She has shown what courage and strength is in going through so many difficulties and changing so much life, going to another country to find a better future, to be better and to be able to prosper, not to be stagnant and to remain immobile. If we happened what happened to Sao, we wouldn’t complain that much as we do every day, would we? I recommend it 100%, it is a very simple, understandable, really nice and heartfelt reading.


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