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Un Simple Probablemente:

Un Simple Probablemente

Un simple probablemente, un solo quizás que penetra cada pequeña parte de tu piel, que trata de quebrarte, de no dejarte escapar de lo que sientes de verdad. Una duda existencial que te hace retroceder, volver tu mirada a quién eras y encontrarte cara a cara con quién no pudiste enfrentarte, encontrando deliciosa la idea de poder acariciar tus recuerdos otra vez antes de que desaparezcan por completo. Una simple sonrisa crea algo en tu interior, un gran interrogante, incluso, cuando caminas bajo la lluvia tratando de encontrar las respuestas a las mil preguntas de por qué, queriendo ser eficiente con ello al cien por cien, sin resultado alguno.

Un simple probablemente que te hace dudar de ti misma, que te hace creer en que no puedes hacerlo, en que te has convertido en un lastre, en un signo de debilidad. Probablemente respires bajo las sábanas, quizá seas esa chica que trata de esconderse de sus demonios, que trata de dejar atrás una guerra que creyó perdida, puede que incluso, sea capaz de respirar bajo el agua tras tantas decepciones, tantas caídas en vano… Las cosas pueden cambiar con un simple probablemente, con un intento, con un “vamos a hacerlo bien”, con un “no voy a creer a nadie más que a mí misma”, dejando entrar a la superviviente que siempre fuiste.

Un quizás significa que puedes seguir adelante, que puedes respirar el aire fresco, que tus pulmones van a fluctuar con tus emociones, que las caricias que algún día te darán significarán algo para ti, que volverás a sentir algo… Un puede es un vuelve a empezar, un “puedes hacerlo aunque duela”, es un signo de motivación de “vamos a ver qué pasa a partir de ahora, no todo está perdido”. Puede que la soledad te atrape de alguna forma, que te siga a los lugares más recónditos de tu interior, que quiera verte arrastrarte como un gusano pidiendo clemencia, pero no hay nada como mostrarle que eres incluso, más fuerte que eso aceptando la debilidad y enfrentándola.

Puede que nada sea igual, que nuestras vidas se vayan apagando, que las luces dejen de brillar y las estrellas desaparezcan del cielo para dejar paso a la increíble oscuridad que yace en todos y cada uno de nosotros, pero puede que, algún día aprendas a caminar de puntillas y descubrir que eres una fuerza de la naturaleza incapaz de romperse. Puede que seas un tornado que no para, que siempre está en marcha, que destruye todo lo que ve y toca, que es capaz de alzar la voz para que todos lo oigan y sientan que existe. Las cosas tienen un por qué y un para qué, sin mirar atrás, sin encontrarte si quiera con tu futuro, sin saber muy bien a dónde vas, tan solo teniendo un probablemente justo enfrente que te sigue haciendo preguntas incómodas…