Publicado en Recomendaciones

Comentando serie “Lucifer”:

Sinopsis: Lucifer se aburre de su vida como señor del infierno y se traslada a vivir a Los Angeles. Allí, abrirá un bar y ayudará a la policía a combatir a los criminales más peligrosos de la ciudad. Basada en “The Sandman”, una saga de comics creada por Neil Gaiman.

Otra serie que tenía pendiente y que he terminado no hace mucho, me la habían recomendado bastante y siempre había leído muy buenas críticas de ella, así que, decidí ponerme a ello porque total, solo tenía seis temporadas y no era muy larga. El personaje de El Diablo que viene siendo Lucifer Morningstar (como a él le gusta llamarse) pero que fue el ángel caído Samael (odia este nombre), me gustó desde que empecé la serie, me atrapó enseguida, desde su carisma, sarcasmo, con ese acento inglés combinado con movimientos elegantes, al principio, carente de empatía, su sentido del humor, constante calma ante los problemas y esa locura propia de alguien que tortura a las almas que han sido enviadas al infierno. Lo que no esperaba era que se tomara unas vacaciones en Los Ángeles y que decidiera vivir como un humano normal y corriente, abriendo un bar donde puede desmelenarse entre mujeres, sexo, drogas y rock ‘n roll.

Que el mismísimo Diablo vaya a terapia, fue algo muy curioso y que me atrajo mucho de la serie, que nos fueran introduciendo su forma de pensar como señor del infierno, cómo Lucifer trata de entender las emociones humanas para saber cómo actuar frente a ellas y cómo entablar más contacto con Chloe Decker, la detective de la que él será el compañero y que la ayudará en sus casos, dado que, se da cuenta que también puede castigar a las almas que habitan la tierra dándoles lo que se merecen: la cárcel. Me he reído, he llorado y me he sorprendido al ver cómo los productores le han sacado tanto partido a un cómic y a muchos de los personajes que salen en la Biblia, desde Dios hasta todos sus hijos, de hecho, explican cómo expulsaron a Samael del cielo, incluso, salen Adán y Eva, la mujer de Dios dentro del cuerpo de una persona humana y la superioridad moral que los ángeles sienten hacia los que habitan la Tierra.

Lo que nunca te imaginas es que Lucifer como El Diablo sería capaz de amar a otra persona y redimirse para ser cada vez mejor y ser merecedor del amor de Chloe tal y como muestra en cada temporada. Ves cómo va cambiando poco a poco, madurando, entendiendo a otros a su modo y estropeando muchas conversaciones. Quién es Chloe o qué es, no me lo esperaba en absoluto, tampoco la forma en la que se entera de quién es Lucifer (él nunca lo ha escondido, siempre dice la verdad). No podría explicar con palabras en este post la cantidad de emociones que te embaucan observando los cambios que alguien tan marcado como Lucifer va mostrando a lo largo de la serie, cómo es posible trabajar en las relaciones para que dejen de ser tóxicas y pasen a ser lo más sanas posible y cómo te puedes involucrar con otros poniendo los límites necesarios, tal y como la psicóloga Linda le explica en cada sesión, creo que es uno de los personajes más icónicos e importantes tanto por la sabiduría que le transmite a Lucifer como por la motivación que le hace sentir a este por cambiar.

Me gustó mucho el personaje de Amenadiel, la mano derecha angelical de Dios y que se espera que ocupe su lugar cuando este se retire. Su cambio de principio a fin abarcó esa superioridad moral que un ángel siente por la humanidad y cómo bajo ningún concepto quería seguir en la Tierra esperando a que su hermano Lucifer decidiera volver al infierno, hasta empezar a ver aquel lugar como su casa, cómo empezaba a sentirse a gusto y a ver una familia con todos aquellos que le rodeaban, sobre todo en las últimas dos temporadas. Muchos otros personajes como Michael (el hermano gemelo de Lucifer), Chloe, Rory, Eve, Adam, el ángel de la muerte… todos forman papeles indispensables para que la serie tenga sentido y te haga sentir involucrado en ella, como parte de sus engranajes. Es una serie de fantasía, obviamente, pero no por ello todo vale, por ejemplo, ¿cómo es posible que a los ángeles cuando les salen las alas por la espalda no rompan la ropa? Creo que esto ha sido lo único de la serie que me ha descolocado, el resto, ha sido perfecto, desde las secuencias a la historia que te va contando.

Me encantó esa parte en la que se dice que los ángeles tienen una forma de auto actualizarse. Lucifer pasó varias etapas en las que se le podía ver su cara de demonio cuando él quería mostrarla, incluso, hubo varios capítulos donde se le ve el cuerpo entero como el Diablo dejando entrever que la razón es la forma en la que se odia a sí mismo y cómo el perdonarse hace que vuelvan sus alas blancas y que, tanto su cara como su cuerpo de demonio desaparezcan. Y creo que todos nosotros podemos sentirnos un poco identificados con ello, no literalmente, pero sí con el hecho de cómo nos maltratamos a nosotros mismos creyendo que somos malas personas o somos monstruos, minando nuestra auto estima tontamente haciéndonos sentir mal y cayendo en ansiedades y depresiones, mientras que, cuando empezamos a perdonarnos y a gestionar nuestras emociones de una forma más eficiente y comprensiva, todo eso se va disipando y desapareciendo.

No puedo explicar en un post todos los momentos que me han parecido significativos de la serie porque quedaría demasiado largo y tendría que parar de escribirlo a cada dos por tres, pero he de decir que, en mi opinión, es una serie muy bonita que recomiendo mucho, con la que he disfrutado cada minuto, que me ha hecho sentir emociones diferentes y en la que me he dado cuenta de lo que podemos hacernos a nosotros mismos tanto bueno como malo si nos empeñamos, además de cómo poder redimirnos y empezar a ser la mejor versión de nosotros mismos, pasando de paciente a psicólogo, tal como Lucifer lo hizo.

Os dejo por aquí el tráiler subtitulado al español:


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Commenting “Lucifer” TV show:

Synopsis: Lucifer gets bored of his life as lord of hell and moves to live in Los Angeles. There, he will open a bar and help police fight the city’s most dangerous criminals. Based on “The Sandman”, a comic book series created by Neil Gaiman.

Another series that I had pending and that I finished not long ago, people had recommended it a lot to me and I had always read very good reviews of it, so I decided to get to it because it has only six seasons and it’s not very long. The character of The Devil who has been Lucifer Morningstar (as he likes to call himself) but who was the fallen angel Samael (he hates this name), I liked since I started the series, he caught me right away, from his charisma, sarcasm, with that English accent combined with elegant movements, at first, lacking empathy, his sense of humor, constant calm in the face of problems and that madness of someone who tortures souls who have been sent to hell. What I didn’t expect was that he would take a vacation in Los Angeles and decide to live like an ordinary human, opening a bar where he can get out of his way between women, sex, drugs and rock ‘n roll.

That the Devil himself goes to therapy, was something very curious and that attracted me a lot from the series, that the producers were introducing us to his way of thinking as lord of hell, how Lucifer tries to understand human emotions to know how to act in front of them and how to make more contact with Chloe Decker, the detective of whom he will be the companion and who will help her in her cases, since he realizes that he can also punish the souls who inhabit the earth by giving them what they deserve: prison. I’ve laughed, cried and been surprised to see how the producers have gotten so much out of a comic book and many of the characters that appear in the Bible. from God to all his children, in fact, they explain how they expelled Samael from heaven, even Adam and Eve, God’s wife come out into a person’s body.

What you never imagine is that Lucifer as The Devil would be able to love another person and redeem himself to be better and better and be deserving of Chloe’s love as he shows in each season. You see how it is changing little by little, maturing, understanding others in their own way and spoiling many conversations. Who Chloe is or what she is, I didn’t expect it at all, nor the way she finds out who Lucifer is (he has never hidden it, he always tells the truth). I could not explain in words in this post the amount of emotions that deceive you by observing the changes that someone as marked as Lucifer is showing throughout the series, how it is possible to work in relationships so that they stop being toxic and become as healthy as possible and how you can get involved with others by setting the necessary boundaries, as psychologist Linda explains in each session, I think she is one of the most iconic and important characters both for the wisdom he transmits to Lucifer and for the motivation she makes him feel to change.

I really liked the character of Amenadiel, God’s angelic right hand who is expected to take his place when he retires. His change from beginning to end encompassed that moral superiority that an angel feels for humanity and how under no circumstances did he want to continue on Earth waiting for his brother Lucifer to decide to return to hell, until he began to see that place as his home, how he began to feel at ease and to see a family with all those around him, especially in the last two seasons. Many other characters like Michael (Lucifer’s twin brother), Chloe, Rory, Eve, Adam, the angel of death… they all form indispensable roles for the series to make sense and make you feel involved in it, as part of its gears. It is a fantasy series, obviously, but not for that reason everything goes, for example, how is it possible that angels when their wings come out of their backs do not break their clothes? I think this has been the only thing in the series that has dislocated me, the rest, it has been perfect, from the sequences to the story that is telling you.

I loved that part where angels are said to have a way of self-actualing. Lucifer went through several stages in which you could see his demon face when he wanted to show it, there were even several episodes where the whole body is seen as the Devil hinting that reason is the way in which he hates himself and how forgiving makes his wings turn white and that, both his face and his demon body disappear. And I think all of us can feel a little identified with it, not literally, but with the fact of how we mistreat ourselves believing that we are bad people or we are monsters, undermining our self-esteem foolishly making us feel bad and falling into anxieties and depressions, while when we begin to forgive ourselves and manage our emotions in a more efficient and understanding way, all that is dissipating and disappearing.

I can not explain in a post all the moments that I have found significant of the series because it would be too long and I would have to stop writing it every time, but I have to say that, in my opinion, it is a very beautiful series that I recommend a lot, with which I have enjoyed every minute, which has made me feel different emotions and in which I have realized what we can do to ourselves both good and bad if we insist, in addition to how to redeem ourselves and begin to be the best version of ourselves, going from patient to psychologist, just as Lucifer did.

I left you a trailer in english subtittuled in the spanish version.


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Publicado en Personajes

Lizbeth: La que Respira Bajo el Agua

Relato procedente:Respirando Bajo el Agua“. Edad: 24 años.

Ciudad: Ontario. Profesión: Pintora.

Descripción física:

Mi cabello largo hasta más abajo de los hombros es ondulado, a veces, me da mucho trabajo, otras se comporta y me deja jugar con él como quiera, tiene los mismos cambios de humor que yo. Mis ojos son de un color grisáceo oscuro, el cual, hace que los demás me recuerden que son parecidos a los de un gato, no me suelen gustar mucho pero suelo esbozar una sonrisa tímida y seguir hacia delante sea cual sea la conversación que esté teniendo. Mi tez es algo pálida, mucha gente me insta a que tome más el sol pero es una cosa que no me importa demasiado. Mis labios son gruesos y carnosos, tanto que todo el mundo cree que me los he operado pero, no hay nada como lo natural, ¿verdad? Mi delgadez suele preocupar a muchos pero siempre he pesado lo mismo y, por mucho que como, no subo de peso, así que, lo he aceptado sin problemas aunque los comentarios hirientes siguieran ocurriendo. Suelo vestirme con ropa un tanto ancha de diferentes colores y texturas, sin predominar ninguno en especial, pero siempre me ha encantado la ropa cómoda.

Descripción de la personalidad:

Suelo ser una persona bastante dulce, dada a los demás aunque me estrese o me lleve a preguntarme por qué lo soy si no obtengo lo mismo de los demás. Me encanta observar las estrellas y vivir en soledad, soy bastante introvertida y suelo dejar unos días de la semana para compartir mi vida con amigos. Soy bastante bromista y un tanto sarcástica, a veces, episodios depresivos me atrapan y la ansiedad me abruma pero siempre me levanto y hago lo que debo. No podría asegurar si soy feliz o no, pero sí podría decir que trato de serlo y de llevar unas rutinas saludables para mí para que justo eso ocurra y que pueda abrirme un poco más a nuevas cosas y amistades, aunque creáis que no, me cuesta un poco socializar.

Una infancia con altibajos:

Mis padres se gritaban mucho. Delante de mí, estuvieran donde estuviesen, incluso, si había gente delante. Muchas veces, los temas tenían que ver conmigo y mi educación y otras, sobre la economía de casa, mi padre gastaba demasiado en caprichos y mi madre era un poco más ahorradora y pensaba más en lo que podría suceder en el futuro. Creían que no les oía o que no me daba cuenta del daño que se producían entre ellos con palabras hirientes y frases desconcertantes, pero sí que lo hacía. Normalmente, cerraba la puerta de mi cuarto y me metía en el armario con la barbilla tocándome las rodillas, apretaba los ojos y tarareaba la nana que mi madre solía cantarme cuando yo era muy pequeña para conseguir no oírles.

Había momentos en los que ellos estaban bien, trataban de hablar las cosas y llegaban a algún que otro acuerdo pero en unos cuatro o cinco días, todo volvía a ser lo mismo, mientras mi humor cambiaba a la par que sus discusiones. No podía concentrarme cuando traía deberes a casa, así que, prácticamente todas las tardes me las pasaba en la biblioteca de la ciudad, tratando de alejarme al menos por unas horas. Lloraba entre clases y mis notas bajaban pero mis padres no se daban cuenta, centrados en sus problemas y tan ignorantes de los míos, les pedí ayuda a mis profesores y, sin ningún problema, me ofrecieron apoyo y espacios agradables para estudiar y poder centrarme en lo que debía.

Adolescencia y divorcio:

Mis padres duraron unos siete años más por mí, aunque parecía que estuvieran separados en la misma casa, pretendiendo que seguían juntos y que todo iba bien pero yo sabía que no todo lo que dejaban ver era oro viviendo lo que viví con ocho años entre ellos. A mis 16 tan solo deseaba tener 18 para irme de casa, al menos, para vivir con otros amigos en un piso y, poder al menos, separarme de aquel ambiente tóxico. Se iban a dormir a diferentes horas y mi padre seguía en el sofá, algo incómodo entre sábanas, repitiéndome que aquello era temporal y que no me preocupara, cosa que sabía era mentira, ya hacía tiempo que aquello no funcionaba. Mamá tonteaba con hombres un tanto más jóvenes que ella, trataba de disimular delante de mí pero se relamía los labios cada vez que veía el culito de un buen candidato para acostarse con ella, porque no olvidemos esa época de locura sexual que empezó a fluir en ella desde el momento en que mi padre y ella lo dejaron…

Cuando cumplí 17, me dieron la noticia: se iban a divorciar. Fue algo que acepté de lleno porque ya me lo esperaba, no sabían disimular muy bien y creían que no les escuchaba pero sí lo hacía. Papá se fue de casa tras darme un beso en la frente y recordarme que podía ir a verle cuando quisiera, algo que no ocurrió porque se fue de la ciudad tras un par de semanas viviendo en un hotel y salirle trabajo en el extranjero, sabía de él si llamaba una vez al mes o cada dos meses, cuando podía y, bueno, me quedé viviendo con mi madre, la cual, se quedó con todo. Con lo que ya contaba era que iba a empezar a traerse a chicos a casa, aquello parecía algo así como un prostíbulo. Pasé de escuchar voces a gemidos, mientras trataba de estudiar y centrarme, a ella todo le daba igual.

Independencia y ansiedad:

A mis 18 ya podía irme de casa, era una edad que estaba queriendo alcanzar para hacerlo, ya no aguantaba a mi madre ni las mañanas de desayuno con sus ligues sin camiseta y en calzoncillos recorriendo la casa. Unos amigos alquilaron una casa cerca de la playa y me ofrecieron vivir con ellos para compartir gastos, así que, no dudé en aceptar y empezar a trabajar de camarera doblando turnos y tratando de sacarle el máximo partido a esa vida para no volver a la antigua, de hecho, no veía mucho a mi madre, la cual, pasó de ser pasota a las botellas de alcohol barato.

Mi ansiedad empezó a ser un poco más fuerte cada año que pasaba y los síntomas se intensificaban, a cuanto más estrés, más incómoda me sentía al día siguiente, era horrible. Mi mente pasaba de pensamientos intrusivos y sentimientos depresivos a momentos de felicidad y de quererme inmensamente a mí misma, de querer seguir adelante y progresar, luego me presionaba el pecho y no podía respirar, otros días estaba cansada y, a la vez, relajada, pero tenía momentos en los que no podía salir del baño y tenía que llamar al trabajo para decir que estaba enferma y no podía moverme de la cama, me invalidaba la mayor parte del tiempo, así que, mis amigos me aconsejaron que fuera a ver a una psicóloga que pudiera ayudarme.

Mientras, respiraba bajo el agua:

Muchas veces, muchísimas, sentía que esos pensamientos hacían que me ahogara. Cada vez iba adentrándome más y más en la oscuridad, agarrada de pies y manos, sin poder salir a la superficie, totalmente paralizada. Pero notaba que, en cuanto trataba de revivir algún recuerdo que tuve en la infancia, mi cuerpo empezaba a elevarse y a acercarse a la superficie cada vez con más fuerza y rapidez, así que, iba agolpando algunos en mi cabeza para volver a vivirlos dentro de mí hasta que, poco a poco, pude salir del agua, con la vista borrosa, un bote salvavidas y notando que alguien me arrastraba hacia la orilla donde tosía y dejaba que el aire entrara en mis pulmones al mismo tiempo.

Esa era mi ansiedad, así me hablaba, así me hacía sentir cada día. Mi bote salvavidas era una psicóloga, la verdad, bastante dulce y atenta a mis constantes rumiaciones y pensamientos negativos. Me hizo entender lo importante que era tenerme presente a mí misma y a observarme para estar mejor cada día, cómo las rutinas eran el centro de todo para una buena recuperación y un estado de ánimo normal. Pude poco a poco, ver la luz al final del túnel a base de muchas conversaciones y expresar mis miedos más extremos, mis tontas dudas y las formas tan obsesivas y torpes en las que solía hacer las cosas, sumando la inseguridad y la falta de autoestima que mis padres fueron provocando en mí entre discusiones.

Un futuro encontrándome a mí misma:

Supongo que aún tengo mucho trabajo que hacer por delante y una constante superación porque no todo se desvanece en dos días, si parase, volvería a empezar de cero entre miedos y ganas de huir de situaciones difíciles para no tomar decisiones. todavía tengo un camino que recorrer para encontrarme a mí misma y saber qué es lo que estoy buscando, qué quiero realmente y qué es lo que espero de mí, de mi recuperación, los logros que deseo conseguir y cómo he de reaccionar ante los problemas, no todo es teoría, luego se debe poner en práctica.

Ahora, tan solo he de caminar en la dirección correcta…


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Publicado en Reflexiones, Sin categoría

Cuestión de Perspectiva:

Durante mucho tiempo, me he topado con varias personas, de todo tipo desde muy buenas, hasta muy malas, incluso, con gente que he tolerado porque debía en ese momento y otra con la que he tenido que mantener relación para equilibrar balanzas tanto en el trabajo como en amistades. De lo que me he dado cuenta ahora después de 29 años vagando por la Tierra es de que cada persona tiene su perspectiva y es libre de actuar y sentir como quiera o crea que debe, con sus creencias, limitaciones, miedos, comportamientos, traumas, rencores, etc., cada uno elige cómo vive su vida sin que nadie interfiera en ella o, al menos, eso es lo que no debería hacerse: interferir. Hasta este punto, está bien pero la balanza empieza a desequilibrarse cuando hay más personas alrededor, se suman más perspectivas e ideales, más valores contrapuestos y otra forma de hacer las cosas, aquí es donde se tiende a perder el respeto y a no empatizar.

Creo que las opiniones ajenas son igual de respetables que las nuestras, es algo que antes no creía ni quería aceptar bajo ningún concepto, todo el mundo tenía y debía actuar como yo porque era lo más correcto, sin darme cuenta de que lo que estaba haciendo era exigir a otro que fuera exactamente como yo quería que fuera, algo imposible, si bien lo pensamos porque cada uno ha vivido acorde a unas experiencias y creencias propias limitantes o no que nada tienen que ver con las mías o con las de otros, son exclusivas de cada uno. Necesitaba exigirles que tuvieran los mismos comportamientos que yo en sociedad, que cambiaran, que siguieran mis pasos porque era lo yo hacía, algo muy alejado de la realidad porque ningún ser humano puede actuar exactamente igual a otro, ni siquiera sus gustos van a ser exactos a los de otro, habrá ciertas diferencias dependiendo de la personalidad de cada uno. Tratamos constantemente de cambiar a los demás para que piensen como nosotros, para que sientan como nosotros y actúen de la misma forma cuando todos somos muy diferentes y sentimos de formas más intensas o menos, en el mundo existe la diversidad por algo y somos seres imperfectos por algo.

Exigimos a los demás tanto porque nos exigimos a nosotros mismos todavía más, hasta límites que rebasan nuestras posibilidades, que nos hacen ahogarnos entre tareas, incluso, tratamos de llegar a expectativas ajenas agotándonos cada día un poco más total para que nos respeten y acepten en grupos sociales a los que no hace falta pertenecer ni siquiera. Me doy cuenta de que observamos más la actuaciones ajenas para criticarlas y juzgarlas pero nunca nos paramos a observar las nuestras ni por un momento, no queremos mejorar, nos excusamos con que “yo soy así y los demás que me aguanten” sin haber entendido que somos nosotros los que debemos cambiar aceptando perspectivas y puntos de vista diferentes a los nuestros. He visto gente que por gustarte cosas distintas molestarse, he visto a otros enfadarse por escuchar una opinión ajena diferente a la suya, me he topado con muchos que son tan perfeccionistas que esperan que tú seas igual que ellos hasta el más mínimo detalle, mientras pueden crear nerviosismo, ansiedad y falsas expectativas. Somos intolerantes, por eso exigimos y rebasamos los límites, no respetamos y, mucho menos, consideramos que otros puedan tener la razón en algo. Es triste, pero cierto, así vivimos cada día y así es como el mundo se ha hecho.

“La verdad es esta y no hay otra”, “ese tío es muy raro”, “ha matado a otra persona, ese está pirado”, “se ha colgado, qué cobarde”, “lo que ha hecho no tiene ningún sentido, qué incoherente” y muchos ejemplos más que he oído. En cuanto a la verdad, cada uno tiene la suya propia tal y como la ha vivido, una opinión creada por una motivación o creencia, una forma de ver la vida muy diferente al resto, tu verdad y la mía van a ser muy diferentes, al igual que tu perspectiva y la mía, que tu opinión y la mía, que tus gustos y los míos, no hay una verdad absoluta sobre nada aunque se crea que sí. Que el vecino de enfrente sea raro será para ti porque para él, el que es raro eres tú, esa es su verdad y su realidad, desde su punto de vista, no te puede gustar su forma de vestir pero a él está visto que sí, ¿no te da confianza? No hace falta que le hables o le mires, no estás obligado, por lo tanto, sobra la crítica. Esto puede crear un poco más de polémica pero para la persona que mata a otro y es consciente de lo que está haciendo (porque la mayoría lo son) es correcto lo que ha hecho dentro de su cabeza, es su realidad y ha actuado conforme ha creído, aunque los demás pensemos que es una aberración, ¿está loco? Puede ser pero eso no es asunto tuyo, otra crítica que sobra. ¿Lo que ha hecho no tiene sentido o es incoherente? Será para ti, para la otra persona es lo más coherente del mundo, por eso lo hace, lo cual, sobra la crítica. Una persona que se ha suicidado no es cobarde, puede que las circunstancias la hayan sobrepasado y no aguantara más le presión, simplemente, ha visto esa salida, quizá hubiera otra pero tan solo ha visto esa, no puedes culparla por ello, ya ha sido suficientemente valiente aguantando lo que fuera que tuviese que vivir, ¿no crees?

Criticamos por vicio. Juzgamos a otros porque se nos llena la boca. Creemos de verdad que somos perfectos, por lo que, no hace falta observarnos y preguntarnos qué podemos cambiar, mirar lo que hacen otros es mejor porque así no nos tenemos que enfrentar a nosotros mismos ni a nuestras imperfecciones. Muchas de las conversaciones banales que tenemos a diario sobran porque todo está basado en críticas que no tienen ninguna cabida. A mí me suelen preguntar mucho por qué estoy callada, qué me pasa, por qué no hablo u opino, por qué, por qué y por qué. Es que no tengo mucho que decir, la verdad, no me paso el día comentando sobre lo que dicen o hacen otros, me interesa ver y observar lo que hago yo que para eso vivo, no baso mi vida en actuaciones ajenas, me parece una pérdida de tiempo ahora. Si no voy a decir nada bueno o no voy a aportar nada positivo, es mejor callarme. Si no voy a dar un buen ejemplo, es mejor abstenerme de actuar. Si veo algo que no me gusta, solo tengo que irme o mirar hacia otro lado. Si algo me pone nerviosa, me molesta o me inquieta de otro, soy yo la que tiene el problema, a la otra persona le da exactamente igual.

Viviríamos con más calma y paz si nos dedicáramos más tiempo, nos auto observáramos y tuviéramos auto conocimiento de qué nos pasa, qué necesitamos, sobre nuestras emociones y si respetáramos las perspectivas y formas de pensar de otros. No habrían tantos mal entendidos ni enfados innecesarios, prevalecería mucho más el silencio y la paz con uno mismo. Pero bueno, también es bueno, soñarlo, ¿verdad?


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A Perspective Thing:

For a long time, I have encountered several people, of all kinds from very good, to very bad, even with people that I have tolerated because I should at that time and another with whom I have had to maintain a relationship to balance circumstancies both at work and in friendships. What I have realized now after 29 years wandering the Earth is that each person has their perspective and is free to act and feel as they want or believe they should, with their beliefs, limitations, fears, behaviors, traumas, grudges, etc., each one chooses how he/she lives his/her life without anyone interfering in it or, at least, that’s what shouldn’t be done: interfere. Up to this point, it is fine but the balance begins to unbalance when there are more people around, more perspectives and ideals are added, more conflicting values and another way of doing things, this is where you tend to lose respect and not empathize.

I think that the opinions of others are just as respectable as ours, it is something that I did not believe or want to accept under any circumstances before, everyone had and should act like me because it was the most correct, without realizing that what I was doing was demanding someone else to be exactly as I wanted it to be, something impossible, although we think about it because each one has lived according to their own experiences and beliefs limiting or not that have nothing to do with mine or with those of others, they are exclusive to each one. I needed to demand that they have the same behaviors as me in society, that they change, that they follow in my footsteps because that was what I did, something very far from reality because no human being can act exactly like another, not even their tastes will be exact to those of another, there will be certain differences depending on the personality of each one. We constantly try to change others to think like us, to feel like us and act the same way when we are all very different and feel more intense or less the emotions, in the world there is diversity for something and we are imperfect beings for something.

We demand from others so much because we demand of ourselves even more, to limits that exceed our possibilities, that make us drown between tasks, even we try to reach other people’s expectations by exhausting ourselves every day a little more, in that way we think they respect us and accept us in social groups to which it is not even necessary to belong. I realize that we observe more the actions of others to criticize and judge them but we never stop to observe ours for a moment, we do not want to improve, we excuse ourselves with “I am like this and others who endure me” without having understood that we are the ones who must change accepting perspectives and points of view different from ours. I have seen people who, because you like different things, get upset, I have seen others get angry for hearing an opinion different from theirs, I have met many who are so perfectionists that they expect you to be the same as them down to the smallest detail, while they can create nervousness, anxiety and false expectations. We are intolerant, that is why we demand and exceed the limits, we do not respect and, much less, we consider that others may be right in something. It’s sad, but true, that’s how we live every day and that’s how the world has been made.

“The truth is this and there is no other”, “that dude is very weird”, “he has killed another person, that one is crazy”, “he has hung himself, what a coward”, “what he has done does not make any sense, how incoherent” and many more examples that I have heard. As for the truth, everyone has their own as they have lived it, an opinion created by a motivation or belief, a way of seeing life very different from the rest, your truth and mine will be very different, to the rest, your truth and mine are going to be very different, just like your perspective and mine, that your opinion and mine, that your tastes and mine, there is no absolute truth about anything even if you believe that it is. That the neighbor opposite is weird will be for you because for him, the one who is weird is you, that is his truth and his reality, from his point of view, you can not like his way of dressing but he is seen that yes, does not give you confidence? You do not need to talk to him or look at him, you are not obliged, therefore, there is plenty of criticism. This can create a little more controversy but for the person who kills another and is aware of what he is doing (because most are) it is correct what he has done inside his head, it is his reality and he has acted as he has believed, although the others think it is an aberration, He’s crazy? He may be is but that is none of your business, another criticism that is left over. Is what she has done meaningless or incoherent? It will be for you, for the other person it is the most coherent thing in the world, that’s why she does it, which, other criticism left over. A person who has committed suicide is not a coward, circumstances may have overtaken him and he could not stand the pressure anymore, he has simply seen that way out, maybe there was another but he has only seen that, you can not blame him for it, he has already been brave enough to endure whatever he had to live, don’t you think?

We criticize for vice. We judge others because our mouths fill. We truly believe that we are perfect, so it is not necessary to observe ourselves and ask ourselves what we can change, looking at what others do is better because this way we do not have to face ourselves or our imperfections. Many of the banal conversations we have on a daily basis are left over because everything is based on criticisms that have no place. I am often asked a lot why I am silent, what is wrong with me, why I do not speak or give my opinion, why, why and why. It is that I do not have much to say, the truth, I do not spend the day commenting on what others say or do, I am interested in seeing and observing what I do that I live for, I do not base my life on other people’s performances, it seems like a waste of time to me now. If I’m not going to say anything good or I’m not going to contribute anything positive, it’s better to shut up. If I am not going to set a good example, it is better to refrain from acting. If I see something I don’t like, I just have to leave or look away. If something makes me nervous, annoys me or worries me about another, I am the one who has the problem, the other person does not care.

We would live more calmly and peacefully if we devoted more time, observed ourselves and had self-knowledge of what is happening to us, what we need, about our emotions and if we respected the perspectives and ways of thinking of others. There would not be so many misunderstandings or unnecessary anger, silence and peace with oneself would prevail much more. But hey, it’s also good to dream it, right?


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Comentando libro “Por Trece Razones” – Jay Asher

Una caja, trece caras de casete, trece culpables y una víctima.

Apenas han pasado dos semanas desde el suicidio de Hannah, cuando Clay encuentra una misteriosa caja en la puerta de su casa. La caja contiene unos casetes que serán el comienzo de un perverso juego que involucrará a todos los responsables de la muerte de Hannah.

La semana pasada terminé de leer este libro que me trajo muchos recuerdos de la primera temporada de “Por Trece Razones” o “Thirteen Reasons Why”. Ha sido un bonito paseo por todos los personajes de la temporada y muchas reflexiones sobre qué ocurrió con Hannah Baker y por qué decidió suicidarse, cómo expresó todo lo que sentía a través de esas cintas… El libro es mucho más suave que la serie, aunque trata del mismo tema, incluso, hay situaciones muy fuertes en la serie que en el libro no se describen o no existen. Ha sido muy entretenido de leer, de recordar y disfrutar, además es bastante cortito y puedes obtener una imagen global muy sencilla.

Una de las cosas que me gustó fue la forma en la que Jay Asher empieza el libro, enfocando la historia en Tony cuando en la serie vemos que todo gira alrededor de Clay Jensen, en las cintas y en la relación que tenía con Hannah. Explica en el primer capítulo cómo Tony va a correos para enviar las cintas a Clay visto en primera persona, fue un detalle interesante que la serie no proporciona. En el libro, el personaje de Clay no tiene tanta intensidad, creo que la escritora sí expresa sus sentimientos mientras escucha las cintas pero no me llega a impactar tanto como la personalidad intensa que llegaron a darle en la serie. Y hay otro punto que me llamó bastante la atención y es que, mientras en la serie esto va ocurriendo durante el periodo de unos meses, en el libro todo ocurre en un día desde que Clay recibe las cintas por la mañana hasta que termina de escucharlas por la noche y va a correos a mandárselas al siguiente de la lista. Todo muy monótono y secuencial, de hecho, no ves a Clay echo pedazos, con ataques de pánico, rabia o violencia hacia los que hicieron daño a Hannah como en la serie sí ocurre.

En cada capítulo del libro vemos una cara de cada cinta y me resultó muy ameno y cómodo de leer y entender, te ayuda a organizar las ideas y las situaciones que están ocurriendo. La forma de Jay Asher de describir las situaciones en las que se vio envuelta Hannah, fueron muy juveniles, de hecho, me di cuenta de que fue capaz de meterse por completo en la piel de una adolescente y en el significado del maltrato psicológico en los institutos, incluso, supo mostrar muy bien qué lleva a alguien tan joven como Hannah a pensar en suicidarse, cuál ha sido la correlación de sucesos que han hecho que ella estallara. Tanto el libro como la serie conciencian mucho sobre cómo se puede llegar a afectar a una persona con las palabras, con las acciones y los rumores, cómo todas las personas del alrededor de alguien pueden influir en tomar una decisión tan radical como la de quitarse la vida, cómo muchos pueden hacer que creas que no hay cabida en este mundo para ti y que es mejor que no existas. Muchos niños y adolescentes se han quitado la vida tras recibir bullying constante, maltrato físico en los institutos y colegios, acoso en las horas de recreo y aguantado que nadie hiciera nada ni profesores ni directores. Y esto, el libro y la serie lo muestran perfectamente.

El libro trata a los personajes de una forma más pasajera, no se queda mucho en los detalles, tampoco en los sucesos que cada uno pasa en su vida, sus temores y complejos o las circunstancias que procedieron al escuchar esas cintas, de hecho, no hay más libros que sigan a este, la serie siguió la historia hasta la temporada 4 donde terminó, profundizó más y habló mucho más sobre las vivencias de cada uno de los personajes, incluso, te tocaron muchos temas sobre ansiedad, depresión, ataques de pánico, estrés postraumático y feminismo, por ejemplo, temas sociales también que creo que son importantes. Creo que, entre el libro y la serie hicieron un mix interesante que puede hacernos reflexionar sobre cómo tratamos a los demás y cómo afectamos a otros con lo que decimos y hacemos y cuánto necesitamos de verdad tener una comunicación mucho más asertiva, sin necesidad de violentar o atacar a nadie para intentar destacar o ser alguien en tu vida.

Si queréis leer un poco más sobre la serie, escribí un par de post sobre ella: “Commenting season final 13 Reasons Why“, la cual, está traducida más abajo en español; y también podéis encontrar algo más en el post “Series que he Vuelto a Ver y Recomiendo II“. Además, os dejo por aquí una recopilación en INGLÉS de las temporadas 1-3 de la serie por si queréis saber un poco más sobre ella 🙂


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Commenting “The 13 Reasons Why” book Written by Jay Asher:

One box, thirteen cassette faces, thirteen culprits and one victim.


Barely two weeks have passed since Hannah’s suicide, when Clay finds a mysterious box on her doorstep. The box contains some cassettes that will be the beginning of a wicked game that will involve all those responsible for Hannah’s death.

Last week I finished reading this book that brought back many memories of the first season of “Thirteen Reasons Why.” It has been a nice walk through all the characters of the season and many reflections on what happened to Hannah Baker and why she decided to commit suicide, how she expressed everything she felt through those films… The book is much softer than the series, although it deals with the same subject, even there are very strong situations in the series that are not described or do not exist in the book. It has been very entertaining to read, remember and enjoy, it is also quite short and you can get a very simple global image.

One of the things I liked was the way Jay Asher starts the book, focusing the story on Tony when in the series we see that everything revolves around Clay Jensen, with the tapes and in the relationship he had with Hannah. He explains in the first chapter how Tony goes to the post office to send the tapes to Clay seen in the first person, it was an interesting detail that the series does not provide. In the book, the character of Clay does not have as much intensity, I think the writer does express her feelings while listening to the tapes but it does not impact me as much as the intense personality that the producers came to give him in the series. And there is another point that caught my attention and that is that, while in the series this is happening during the period of a few months, in the book everything happens during a day from when Clay receives the tapes in the morning until it ends to listen to them at night and goes to the post office to send them to the next one on the list. All very monotonous and sequential, in fact, you do not see Clay torn to pieces, with panic attacks, anger or violence towards those who hurt Hannah as in the series does.

In each chapter of the book we see a face of each tape and I found it very enjoyable and comfortable to read and understand, it helps you organize the ideas and situations that are happening. Jay Asher’s way of describing the situations in which Hannah was involved, were very youthful, in fact, I realized that he was able to get completely into the skin of a teenager and the meaning of psychological abuse in high schools, he even knew how to show very well what leads someone as young as Hannah to think about committing suicide, what has been the correlation of events that have caused her to explode. Both the book and the series raise a lot of awareness about how a person can be affected with words, with actions and rumors, how all the people around someone can influence in making a decision as radical as that of taking their own life, how many can make you believe that there is no place in this world for you and that it is better that you do not exist. Many children and teenagers have taken their own lives after receiving constant bullying, physical abuse in high schools and colleges, harassment in recess hours and endured that no one did anything neither teachers nor directors. And this, the book and the series show it perfectly.

The book treats the characters in a more transient way, it does not stay much in the details, nor in the events that each one goes through in his life, his fears and complexes or the circumstances that proceeded when listening to those tapes, in fact, there are no more books that follow this, the series followed the story until season 4 where it ended, he went deeper and talked much more about the experiences of each of the characters, even, you touched many topics about anxiety, depression, panic attacks, post-traumatic stress and feminism, for example, social issues also that I think are important. I think that, between the book and the series they made an interesting mix that can make us reflect on how we treat others and how we affect others with what we say and do and how much we really need to have a much more assertive communication, without the need to violate or attack anyone to try to stand out or be someone in your life.

If you want to read a little more about the series, I wrote a couple of posts about it: “Commenting season final 13 Reasons Why“; and you can also find something else in the post “Series that I Re-Watched and I Recommend II“. In addition, I leave here a compilation in ENGLISH of seasons 1-3 of the series in case you want to know a little more about it in the spanish version 🙂


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Publicado en Relatos

Respirando Bajo el Agua:

Caí al agua. No puedo recordar desde dónde o cómo había pasado pero allí abajo estaba más bien oscuro, solo podía ver la luz que provenía de la superficie desde donde había caído y cada vez, me iba distanciando más de ella. Intenté mover los brazos con fuerza para volver a subir pero no respondían, el pánico empezó a abrirse paso dentro de mí al descubrir que mis piernas también se paralizaban y no me ayudaban a salir. Seguía cayendo poco a poco, como una pluma cae al suelo, lentamente, sin hacer ruido, sin nadie alrededor a quién poder acudir. Podría aguantar la respiración, como mucho, unos tres minutos y eso gracias a las clases intensivas de natación en mi adolescencia pero no sabía cuánto más podría hacerlo.

El resto de mi cuerpo parecía engarrotado, mi cuello permanecía recto y mis ojos clavados en la luz que había al final, ya muy lejana. Quería gritar pero no podía. Quería respirar, pero no podía. Quería salir de allí, pero no podía. No sabía muy bien cuánto tiempo había pasado desde que había caído, pero probablemente me estaría acercando a los tres minutos sin oxígeno y no veía una manera fácil de aceptar que iba a morir. Aquel era mi último destino. El momento que determinaría mi muerte. Cerré los ojos y los apreté fuerte, mi cuerpo se revolvía ante esa necesidad de respirar, traté de pensar en algo agradable, al menos, dentro de lo que pudiera encontrar. El parque. Tenía seis años y mi padre me había llevado allí a jugar a la pelota. Él estaba cansado, sus ojeras hablaban por sí mismas, pero igualmente, se animaba a corretear conmigo por todo el parque. Esas imágenes me hicieron esbozar una sonrisa.

Noté que una luz me estaba dando en los ojos, no era muy fuerte pero, me hizo abrirlos y darme cuenta de que me acercaba a la superficie. ¿Había sido por ese recuerdo? Volví a cerrarlos al notar que empezaba a bajar hacia la oscuridad otra vez y una sensación de ahogo que no sabía si podría aguantar. Así que, escogí otro. El parque de juegos. Tenía cinco años y mi padre me había llevado al trabajo con él porque la niñera le había fallado, así que, por primera vez, pude jugar en un salón enorme lleno de juegos de todo tipo con otros niños que eran hijos de astronautas. Escogí otro. La luz me molestaba cada vez más y empezaba a notar que mi respiración mejoraba. El circo. Mi padre me llevó con siete años, me empeñé en ver a animales y acrobacias porque me obsesioné con un anuncio de la televisión, me quedé ensimismada con todo lo que hacían y lo disfruté muchísimo. Otro. El primer día de colegio con tres años, mi padre me dio una piruleta y me dijo: “para la niña más grande” y eso fue suficiente para que me armara de valor y entrara por la puerta del sitio que me parecía el más aterrador de todos.

Una bocanada de aire entró en mis pulmones y el sol me daba en la cara, podía mover los brazos y las piernas y un bote salvavidas me sacaba del agua. Su cara era conocida, pero estaba tan mareada por la falta de aire y la profundidad que no me dio demasiado tiempo a ordenar esa información dentro de mi cerebro. Puse mi cabeza sobre los brazos apoyados en el salvavidas y me dejé llevar por el barco que me había sacado de allí. Pero, quién realmente me salvó fue mi padre, los recuerdos que quedaron, al menos. Volví a esbozar una sonrisa mientras cerraba los ojos…


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Breathing Under the Water:

I fell into the water. I can’t remember where or how it had happened from but down there it was rather dark, I could only see the light coming from the surface from where it had fallen and each time, I was getting further away from it. I tried to move my arms hard to be able to climb back up but they did not respond, the panic began to explode inside me when I discovered that my legs were also paralyzed and did not help me out. I kept falling slowly, like a feather falling to the ground without making noise, with no one around to turn to. I could hold my breath, at most, about three minutes and that thanks to the intensive swimming lessons in my teens but I didn’t know how much longer I could do it.

The rest of my body seemed to be crimbled, my neck remained straight and my eyes stuck in the light at the end, already far away. I wanted to scream but I couldn’t. I wanted to breathe, but I couldn’t. I wanted to get out of there, but I couldn’t. I didn’t quite know how long it had been since I had fallen, but I would probably be approaching three minutes without oxygen and I didn’t see an easy way to accept that I was going to die. That was my last destination. The moment that would determine my death. I closed my eyes and squeezed them hard, my body stirred at that need to breathe, I tried to think of something pleasant, at least, within what I could find. The park. I was six years old and my father had taken me there to play ball. He was tired, his dark bags in the eyes which spoke for themselves, but equally, he dared to run with me all over the park. Those images made me smile.

I noticed that a light was hitting me in the eyes, it was not very strong but, it made me open them and realize that I was approaching to the surface. Had it been because of that memory? I closed them again when I noticed that I was starting to go down into the darkness again and a feeling of suffocation that I didn’t know if I could hold on. So, I chose another one. The playground. I was five years old and my father had taken me to work with him because the nanny had failed him, so for the first time I was able to play in a huge room full of games of all kinds with other kids who were children of astronauts. I chose another one. The light bothered me more and more and I began to notice that my breathing was improving. The circus. My father took me with seven years old, I insisted on seeing animals and acrobatics because I became obsessed with an advertisement on television, I was absorbed with everything they did and I enjoyed it very much. An another one. On the first day of school when I was three years old, my father gave me a lollipop and said: “for the biggest girl” and that was enough for me to arm myself with courage and enter through the door of the place that seemed to me the scariest of all.

A breath of air entered my lungs and the sun hit me in the face, I could move my arms and legs and a lifeboat pulled me out of the water. His face was familiar, but I was so dizzy from the shortness of breath and depth that it didn’t give me too much time to sort out that information inside my brain. I put my head on my arms resting on the lifeguard and let myself be carried away by the boat that had taken me out of there. But, who really saved me was my father, the memories that remained inside me, at least. I smiled again as I closed my eyes…


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Comentando libro “Sangre en la Nieve” – Jo Nesbo

El oficio de Olav es asesinar por encargo. Y se le da bien, aunque le impide llevar una vida normal. Afecto a filosofar sobre la muerte y el amor, Olav está resignado a la soledad cuando de pronto conoce a la mujer de sus sueños. Por desgracia, se trata de la esposa de su jefe, uno de los capos de la droga en Oslo. Y además Olav ha recibido la orden de matarla (contraportada del libro).

Llevaba bastante tiempo recibiendo muy buenas críticas de este escritor, pero todavía no me había parado a leerlo, así que, decidí hacerlo por fin y darle una oportunidad. Su forma de escribir no es a lo que estoy acostumbrada, pero se hace amena, el libro para nada se hizo pesado, fue una historia bastante simple donde te relata cómo un sicario se revela contra su jefe por su encaprichamiento con la mujer de este, tratando de protegerla y vivir por siempre jamás en un lugar muy, muy lejano donde nadie pudiese encontrarlos, aunque las cosas no salen como Olav las había planeado. Su lenguaje no es complejo, los diálogos son sencillísimos, incluso, me sorprendió que me intrigara la historia si era tan simple…

Lo que me gustó mucho fue el hecho de que la trama se desarrollase tan rápidamente, digamos que te mete de lleno en lo que ocurre, desde el diálogo donde su jefe le pide a Olav que mate a su mujer hasta el mismo instante donde pasa lo inevitable y donde el sicario se revela ante su jefe, es un dicho y hecho, que se suele decir. La narración no se para en ningún momento, te invita a leer, me gustó además que hubieran secciones donde el escritor añadió algo de historia sobre Olav, no solamente aportó la trama y, la verdad, fue bastante curioso descubrir por qué este sicario defendía tanto a las mujeres y las protegía de esa manera, creo que si decidís leerlo también os resultará interesante 😉

Tiene buenas reflexiones, además, sobre el amor y la muerte, a veces, lo complementa, y otras lo apoya de una forma muy uniforme, plana y sencilla, sin complicarse demasiado o darle muchas vueltas. Creo que el escritor quería dar una imagen de Olav muy clara y creo que lo consiguió, desde un hombre no muy culto, sin muchas capacidades para hacer algo más que matar para otros, sin estudios, aspiraciones o complicaciones en su vida, sobreviviendo entre las sombras en un pisito de la ciudad donde nadie sabía que estaba o que vivía allí. Es una imagen de sicario quizá un poco diferente a lo que estamos acostumbrados a ver en las películas o series, donde nos pintan a hombres o mujeres ricos y haciendo encargos para gente igual o más rica que ellos, siendo guapos, interesantes y usando el flirteo en su beneficio, creo que Jo Nesbo ha roto los moldes aquí y ha querido formar a su propio sicario de una forma única y mostrando detalles que puede que no viésemos en ningún otro lado y eso le da un punto de originalidad.

Nunca había leído un libro de un escritor noruego, pero tampoco una historia donde todo transcurre en Noruega, y creo que los detalles de la nieve, el frío, las horas en las que anochece, los momentos donde cierran las tiendas o los atardeceres tempranos, le dan un toque muy especial a la trama, un buen ambiente para poder seguir esos momentos de acción que nos esperan al final porque, hay muchos que no esperas y personas que se atreven a desafiar la confianza de Olav. Se queda destrozado pero, siempre resurge. Me ha dejado muy buen sabor de boca y estoy segura de que voy a leer más libros suyos, es un escritor excelente y vale la pena leerle, al menos, por las escenas moviditas, jeje. Un libro recomendable 100%.


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Commenting “Blood in the Snow” Written By Jo Nesbo:

Olav’s job is to murder on request. And he is good at it, although it prevents him from leading a normal life. Fond of philosophizing about death and love, Olav is resigned to loneliness when he suddenly meets the woman of his dreams. Unfortunately, this is the wife of his boss, one of the drug lords in Oslo. And in addition Olav has been ordered to kill her (back cover of the book).

I had been receiving very good reviews from this writer for quite some time, but I had not yet stopped to read it, so I decided to finally do it and give it a try. His way of writing is not what I am used to, but it becomes enjoyable, the book did not become heavy at all, it was a fairly simple story where he tells you how a hitman reveals himself against his boss for his infatuation with his wife, trying to protect her and live forever and ever in a place far, far away where no one could find them, although things do not go as Olav had planned. Its language is not complex, the dialogues are very simple, even, I was surprised that I was intrigued by the story if it was so simple…

What I really liked was the fact that the plot developed so quickly, let’s say it gets you fully into what happens, from the dialogue where his boss asks Olav to kill his wife to the very moment where the inevitable happens and where the hitman reveals himself to his boss, it is a saying and fact, which is often said. The story does not stop at any time, it invites you to read, I also liked that there were sections where the writer added some history about Olav, not only did he contribute the plot and, the truth, it was quite curious to discover why this hitman defended women so much and protected them in that way, I think if you decide to read it you will also find it interesting 😉

It has good reflections, in addition, on love and death, sometimes, it complements it, and others it supports it in a very uniform, flat and simple way, without complicating it too much or giving it many turns. I think the writer wanted to give a very clear image of Olav and I think he got it, from a man not very cultured, without many capacities to do something more than kill for others, without studies, aspirations or complications in his life, surviving in the shadows in a little flat of the city where nobody knew he was or that he lived there. It is an image of a hitman perhaps a little different from what we are used to seeing in movies or series, where they paint us rich men or women and making commissions for people equal to or richer than them, being handsome, interesting and using flirting to their advantage, I think Jo Nesbo has broken the molds here and wanted to show to the world his own hitman in a unique way and showing details that we may not see anywhere else and that gives it a point of originality.

I had never read a book by a Norwegian writer, but neither a story where everything takes place in Norway, and I think that the details of the snow, the cold, the hours when it gets dark, the moments where the shops close or the early sunsets, give a very special touch to the plot, a good atmosphere to be able to follow those moments of action that await us at the end because, there are many you don’t expect and people who dare to challenge Olav’s trust. It is destroyed him but he always resurfaces. He has left a very good taste in my mouth and I am sure that I will read more of his books, he is an excellent writer and it is worth reading, at least, for the moving scenes, hehe. A 100% recommended book.


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