Publicado en Relatos

Papel en Blanco:

Llevaba horas frente al papel. Lo observaba con un bolígrafo en la mano derecha esperando a que la inspiración llamara a su puerta. Su editor le había dado una semana para que empezara con una nueva historia, pero Jacob no había conseguido mucho más que pasarse las tardes sentado en la silla del escritorio de su oficina sin más que hacer a parte que la de mirar esa hoja en blanco que empezaba a no gustarle nada. Solo se podía oír el ruido que hacían sus tripas, su digestión le recordaba que el silencio le estaba abrumando y que no tenía tiempo para andarse con perfeccionismos, debía desarrollar la primera cosa que le viniese a la cabeza.

Palabras sueltas sin ningún sentido. No se conectaban entre sí, menos fomentaban la creación de una historia interesante. Quizá este fuera un estúpido bloqueo de escritor, tras haber publicado tres libros, alguna vez tenía que ocurrir, ¿verdad? No pasaba nada, solamente tenía que tomárselo con calma. No, no podía. Solo quedaban tres días para enseñarle algo a su editor, algo que realmente le gustara y aceptara para poder empezar con algo. Se levantó de la silla, impaciente y empezó a andar arriba y a abajo de la oficina. Se le ocurrió decir palabras en voz alta para ver si podía desarrollar algo con ellas, escuchando su voz.

– Palabra – su voz salió monótona de entre sus labios e hizo que esa misma palabra se formara en el aire, como si realmente existiera, flotando. Sorprendido, dijo otra -: Serpiente.

Acto seguido, vio cómo una serpiente de un color verdoso y amarillento, se deslizaba por el suelo de su oficina y desaparecía al llegar a la pared que había detrás de él. Salió de la habitación hacía el salón para buscar la serpiente pero, no había nada. Extrañado, se volvió a encerrar en la oficina y decidió probar de nuevo.

– Medicina – de repente, apareció un bote con pastillas encima de la mesa de su escritorio. Trató de cogerlo pero sus manos lo traspasaban. Desapareció tras unos segundos. Así que, decidió con algo abstracto, con algo que ni siquiera se pudiese tocar o existiese en la realidad como un objeto o animal, ni siquiera visto en un papel -: Imaginación.

Esperó unos segundos hasta ver cómo un marco se formaba en la pared de enfrente. Esta empezaba a desaparecer y vio un cielo anaranjado y rojizo. A lo lejos, podía ver a un camino ancho que llevaba a otra puerta abierta donde le indicaba en una señal que debía entrar dentro si quería encontrar la imaginación que buscaba. Aquella era su única oportunidad de empezar una nueva historia y además, quería saber qué pasaba con las palabras que decía y por qué ocurrían en la realidad, así que, puso un pie dentro del primer marco dejando que desapareciera tras de sí y dirigiéndose al siguiente.

Otra señal, algo más pequeña que la anterior, le indicaba que, en caso de que decidiera adentrarse a través de la “Puerta de la Imaginación”, debía tener en cuenta que sería casi imposible salir de ella y volver al mundo que solía conocer, le otorgaban unos minutos para reflexionar y considerar si quería volver atrás o seguir hacia adelante. No pudo con su curiosidad. Puso un pie dentro y dejó que esa puerta también se cerrara tras de sí envolviéndose entre palabras, historias y descripciones, personajes de otras épocas y situaciones que estos podrían tener en sus vidas. Nunca había sido tan feliz como en aquel momento.


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Blank Paper:

He had been in front of the paper for hours. He watched it with a pen in his right hand waiting for inspiration to knock on his door. His editor had given him a week to start with a new story, but Jacob had not achieved much more than spending his afternoons sitting in the chair at the desk of his office with nothing to do other than look at that blank sheet that he began to don’t like at all. He could only hear the noise made by his guts, his digestion reminded him that the silence was overwhelming him and that he did not have time to walk with perfectionisms, he had to develop the first thing that came to his mind.

Single words without any meaning. They didn’t connect with each other, let alone encourage the creation of an interesting story. Maybe this was a stupid writer’s block, having published three books, it had to happen sometime, right? Nothing happened, he just had to take it easy. No, he couldn’t. There were only three days left to show his editor something, something he really liked and accepted so Jacob could start with something. He got up from the chair, impatient and began to walk up and down the office. It occurred to him to say words out loud to see if he could develop something with them, listening to his own voice.

– Word – his voice came out monotonously from between his lips and caused that same word to form in the air, as if it really existed, floating. Surprised, he said another -: Snake.

Then, he saw how a snake of a greenish and yellowish color, slid down the floor of his office and disappeared when it reached the wall behind him. He left the room for the living room to look for the snake but, there was nothing. Surprised, he locked himself back in the office and decided to try again.

– Medicine – suddenly, a bottle of pills appeared on the table of his desk. He tried to catch it but his hands pierced him. It disappeared after a few seconds. So, he decided with something abstract, with something that could not even be touched or existed in reality as an object or animal, not even seen in a paper -: Imagination.

He waited a few seconds to see a frame form on the wall in front of him. It began to disappear and he saw how an orange and reddish sky. In the distance, he could see another open door where it indicated on a sign through a path that he should enter inside if he wanted to find the imagination he was looking for. That was his only chance to start a new story and he also wanted to know what happened to the words he said and why they happened in reality, so he set foot inside the first frame letting it disappear behind him and heading to the next.

Another sign, somewhat smaller than the previous one, told him that, in case he decided to enter through the Door of Imagination, he should keep in mind that it would be almost impossible to leave it and return to the world he used to know, giving him a few minutes to reflect and consider whether he wanted to go back or move forward. He couldn’t with his curiosity. He set foot inside and let that door also close behind him wrapping himself between words, stories and descriptions, characters from other eras and situations that these could have in their lives. He had never been as happy as he was at that time.


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Autor:

Escritora. Estudiante de la vida y apasionada por la lectura y el aprendizaje. Siempre activa, esperando crear una nueva historia o personaje. La dominación de las palabras forma su existencia y la música un componente fundamental para una mente creativa.

3 comentarios sobre “Papel en Blanco:

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