Publicado en Personajes

Dana: La que Recuerda

Relato procedente:Espacio Olvidado“. Edad: 32 años.

Ciudad: Londres. Profesión: Periodista.

Descripción física:

Mi cabello castaño es liso hasta un poco más abajo de los hombros, lacio, bien cuidado, casi nunca lo llevo ondulado, podría levantarme de la cama y que pareciera que me hubiera acabado de peinar. Mis ojos son de un color gris intenso, me gusta ponerme un poco de sombra a veces, pero muy sutil o para que a penas se note que estoy maquillada. Mi tez es pálida, aunque intento ir todos los veranos a lugares soleados para broncearme un poco, dado que, en Londres no tenemos mucho sol a nuestra disposición. Muchos comentan sobre mi delgadez y estatura, otros simplemente, la conocen y saben que, simplemente, soy así y no tengo ningún problema físico que destacar. Suelo vestirme con unos pantalones algo anchos pero elegantes para ir a la oficina, una blusa que sea de tacto suave metida en los pantalones, normalmente de tonos pastel o blancos y llevo tacones, SIEMPRE llevo tacones.

Descripción de la personalidad:

Suelo mostrarme a los demás como una persona muy seria con su trabajo, aplicada, responsable y con los pies en el suelo, inteligente, perfeccionista y muy atenta a los detalles pero, en realidad, soy un desastre. Dentro de mí soy un torrente de emociones imparables que he de reprimir en ambientes de trabajo, soy una persona muy dulce, sensible, interesada en películas de terror y fantasía, me encanta el rock e ir a retiros espirituales donde la paz interior es lo más importante. No lo aparento ni hablo sobre ello, tan solo doy la imagen que otros esperan ver, culturalmente, es lo correcto, aunque creo que me daría vergüenza que otros supieran de mis aficiones, sería criticada al instante, por ello, me gusta mantener estas cosas a nivel personal, dentro de mi casa, un pisito en el centro increíblemente mono y que me trae tanta paz… que no dejo que entre nadie.

Una infancia llena de lujos:

Mi hermana mayor Cindy y yo siempre nos hemos rodeado de los lujos que mis padres tenían, habían heredado la riqueza de sus padres y ellos nos la proporcionaban a nosotros, aunque parecía que yo era la única que no la quería. Cindy recibía con los brazos abiertos todo el dinero que mis padres podían darle, empezó a ser un tanto arrogante, a mirar a otros por encima del hombro y a mostrarse como la más lista y con más elegancia del lugar, dejó de ser una hermana cariñosa para convertirse en una narcisista insoportable. Y le gustaba que otros se dieran cuenta y supieran quién era ella. A edades tempranas ya sabía muy bien a quién no quería parecerme y tampoco que la gente supiera quién era yo, solo quería ser normal como cualquier otro compañero de instituto, de hecho, me gustaban muchas cosas que mis padres nunca aprobarían y las he llevado en secreto hasta este momento.

Mi vida se resumía en tener modales y ser perfecta día a día, no podía sentarme sin cruzar las piernas como una señorita o llevar vestidos horrorosos con volantes y que picaban tanto que solo quería arrancármelos. Debía decir las palabras correctas para ser educada y mostrar respeto a mis superiores, tenía que limpiarme la boca cada vez que le daba un bocado a la comida y debía ir a los institutos privados a los que mis padres se empeñaron en enviarme, pijos y llenos de imbéciles, pero suficientes para llevarme a la Universidad e independizarme, era lo único que buscaba y deseaba, una vida propia al margen de todas aquellas normas incómodas y limitantes.

Estudios y prácticas:

Fue duro llegar a la Universidad sin un rasguño. Muchas horas delante de un montón de papeles, temario que no se acababa, agobiada por pasar los finales con notas aceptables para entrar y teniendo a mis padres pisándome los talones para que mis notas mostraran la perfección que reinaba en nuestra familia, su único objetivo era aparentar. Mi hermana entró en la Universidad con notas espectaculares, las mías debían ser parecidas o, al menos, acercarme un poco a ellas, tuve tanta ansiedad en depende de qué etapas, que salía de clase corriendo al baño a vomitar porque no podía con ello. Pero seguí, solo quería irme de aquella mansión de locos. Como esperaba, mis notas no fueron exactamente lo que esperaba, pero pasé sin problemas y decidí estudiar periodismo, una de las carreras no vetadas por mis padres, eso era importante.

Empecé a vivir en el campus y ya notaba cierta libertad, mucho más al saber que no iban a mandarme a Oxford como a Cindy, sino a Stanford. Nadie podía saber qué me gustaba o qué hacía en mis ratos libres, mis formas de estudiar o de hablar o de sentarme en una silla, no iba a tener un guardia de seguridad armado observando todos mis movimientos. Así que, decidí ir a por todas dentro de ese cuartito privado que mis padres pagaban, no querían que tuviera compañera, a saber qué niña pobre de estrato más bajo que el de ellos iban a adjudicarme… Odiaba esos comentarios pero, al fin, era libre, después de tanto tiempo callada y llevando a cabo las normas sin rechistar.

Los cuatro años pasaron bastante rápido, más de lo que hubiera deseado, los disfruté como una enana. Empecé a hacer prácticas en un periódico bastante importante de la ciudad gracias a algunas conexiones que tenía mi padre, quise dar lo máximo de mí, aún sabiendo que la encargada de la editorial sería Melinda Gaiman, decían en la oficina que era una mujer ruin, gritona, criticaba a todo el mundo, destrozaba la autoestima personal y conseguía que tuvieras ganas de pegarte un tiro en la sien. Creo que trabajé tres años para ella y así fue, pero nunca me rendía, quería que viera que era buena en mi trabajo, que había aprendido mucho en la Universidad y que iba a serle de utilidad. Había sobrevivido viviendo con mi madre, ¿por qué no iba a poder manejar a aquella mujer amargada y con necesidades incesantes de menospreciar a los demás?

Melinda Gaiman era una periodista exquisita, había salido en todo tipo de canales de televisión y había hecho una carrera impecable con su trabajo, era muy reconocida pero todo el mundo la odiaba, todos hablaban de ella en los pasillos, inventaban rumores, se reían de su físico a sus espaldas y creían que no se había acostado con un hombre en su vida. Por supuesto, yo no quería formar parte de esas habladurías, había terminado la Universidad y me habían enseñado a ser educada y a respetar a gente que fuera superior a mí, así que, tan solo me dedicaba a lo que debía hacer y creo que eso fue lo que hizo que tuviera algo de confianza conmigo, me mandaba trabajos privados y que ella consideraba de relevancia, dejó de levantarme la voz o insultarme, empezó a respetarme de la misma forma que yo la había respetado siempre, menos cuando había gente alrededor, la arpía volvía a atacar de nuevo. Pero dios sabe, lo que amé a esa mujer y a su trabajo, era excelente, no hubiera trabajado con nadie más que no fuera ella, a pesar de su maltrato.

La muerte de Melinda Gaiman:

Todo el mundo oyó hablar de ello en la televisión: Melinda Gaiman había muerto en un accidente de coche. No había sido culpa suya, sino de un borracho que había cogido el coche después de una fiesta. Ese día me enteré de que Melinda no tenía familia o amigos, nadie lloraba su pérdida, ni siquiera en la oficina. Le hicieron un pequeño homenaje público en los periódicos donde ella había trabajado pero, al día siguiente, ya se habían olvidado del tema, su despacho se volvió una nube de polvo y una carrera dejada en el olvido. De alguna forma, Melinda fue alejándose de nuestra mente, de nuestros recuerdos, al igual que aquel despacho que, de repente, ya no sabíamos si estaba vacío o no, o si era otra habitación adherida a ese pasillo. Nadie volvió a entrar ahí, nadie volvió a nombrarla o a referirse a ella, ni siquiera en pequeñas historias, nadie mostraba ni siquiera odio hacia un recuerdo o un pensamiento, era como si Melinda Gaiman jamás hubiera tenido un lugar en este mundo, como si nunca hubiera existido.

He de decir que yo también lo sentí así. Durante mucho tiempo, creo. Pero, una mañana una vibración invisible y extraña me atrajo a esa puerta, a preguntarme qué hacía esa habitación en el pasillo si nadie había entrado en ella. Pero, lo cierto era que, una vez dentro, todos los recuerdos de Melinda volvieron a mí como una ráfaga de viento. Pude ver su paraguas aún en su balcón, ese que nunca recordaba coger aunque estuviera lloviendo y que le molestaba para llevar el café, su oficina, de repente, volvió a tener forma en mi mente, dejó de ser un pensamiento ligero e invisible y empezó a ser importante. ¿Cómo podía haberme olvidado así de ella? Pero, cuando decidí salir de allí, tras toda aquella melancolía, cerré la puerta y volví a preguntarme qué hacía allí, parada en el pasillo en vez de seguir con el trabajo, en aquella habitación no había nada, de hecho, no había ninguna habitación. Seguí con mi día a día, mi rutina y mi vida entre rock and roll y películas de “Star Wars” con palomitas y batidos de chocolate.

Un futuro con significado:

¿Recordáis ese momento en el que se os olvida algo en casa pero no sabéis exactamente lo que es, está en la punta de vuestra lengua, casi en la mente para ir a por ello pero no tenéis ni idea de qué os habéis dejado? Esa era mi sensación. Cada día. Al caminar por el pasillo de una sala de oficinas a otra. Era increíble lo mucho que me dolían los pies, pero adoraba mis tacones, tenía muchos más que una docena… Tenía un recuerdo que quería recuperar, quería mostrarse pero no lograba saber cuál era, así que, cada día, voy a intentar prestarle la suficiente atención como para darle un significado, de saber qué es lo que estoy perdiendo o no estoy encajando en mi mente, no puede ser que se me olvide algo y no sepa qué.

Mientras tanto, todo seguirá igual.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Recomendaciones

Comentando “Arrow”:

Sinopsis: La serie sigue a Oliver Queen (Stephen Amell), el multimillonario playboy de Ciudad Starling, que es descubierto en la misteriosa isla de Lian Yu cinco años después de que naufragara con su padre. A su regreso a Ciudad Starling, se reúne con su madre, Moira Queen (Susanna Thompson), su hermana, Thea Queen (Willa Holland), y sus amigos, Tommy Merlyn (Colin Donnell) y Laurel Lance (Katie Cassidy).

La primera temporada se centra en Oliver reavivando sus relaciones y pasando sus noches cazando y, a veces matando criminales ricos como un vigilante encapuchado, siguiendo una lista de nombres que descubrió en un cuaderno que pertenece a su padre. Él descubre la conspiración de Malcolm Merlyn (John Barrowman) para destruir “The Glades”, una sección más pobre de la ciudad que ha sido anulada por el crimen. John Diggle (David Ramsey) y Felicity Smoak (Emily Bett Rickards) ayudan a Oliver en su cruzada. Oliver también se vuelve a conectar con su exnovia, Laurel Lance, quien todavía está enojada por su papel en la supuesta muerte de su hermana. La primera temporada presenta escenas retrospectivas de la época de Oliver en la isla, y cómo lo cambió.

Tenía pendiente esta serie desde hace años, muchos. Siempre me han atraído los superhéroes y poder ver a un justiciero encapuchado en una ciudad como “Starling City” me llamaba bastante la atención pero nunca tuve la ocasión de empezarla. Así que, hace unos meses, decidí no alargarlo más y ponerme manos a la obra con ella, disfrutando hasta el mínimo detalle y tratando de seguir todas las tramas secundarias, incluso, dándole importancia a todos los personajes que acudían poco a poco desde la primera temporada a la última. Esta serie se emitió en 2013 por primera vez y creo que la idea de los creadores Greg Berlanti, Marc Guggeinheim y Andrew Kreinsberg fue muy creativa, explosiva en ciertos aspectos, atrayente, magnética y expresó tantísimas cosas que me quedaría corta.

Personalmente, me ha gustado mucho el personaje de Oliver Queen, desde cómo se desarrolla su historia en la isla, hasta Hong Kong y Rusia, cómo fue poco a poco aprendiendo varios métodos de lucha, manejo de arco y armas diferentes, incluidas pistolas, y cómo sus movimientos se fueron perfeccionando, dedicándole tiempo y formando parte de muchas situaciones de abuso de poder y control. Todas sus experiencias traumáticas se van mostrando desde la primera temporada donde vemos su época en la isla alternadas con su presente, creo que le da un toque muy interesante y te intriga muchísimo, mientras te cuenta cómo se ha ido formando la imagen del “Encapuchado” y cómo iba combatiendo el crimen, enmendando los errores que cometió su padre en la ciudad. El villano de la trama de esta temporada es Malcolm Merlyn.

Después de la muerte de un ser muy querido para Oliver, decide junto a John Diggle (el que se creía era su guardaespaldas pero que también le ayudaba junto a Felicity Smoak a combatir el crimen) que quiere impartir justicia sin matar criminales para respetar la memoria del fallecido. Se van adhiriendo más personas en su cruzada como Roy Harper (este personaje es de los que más me han gustado), Laurel y Sara Lance, al igual que el padre de estas. Aquí se empieza a intercalar un poco la historia de quién más estuvo en la isla con él, fue sorprendente, la verdad. El villano aquí es Slade Wilson, uno de los que pasó tiempo en la isla junto a Oliver y Sara, me encantó el personaje, tiene mucha fuerza y potencial.

Más adelante, vemos cómo el “Encapuchado” es nombrado héroe tras liberar a la ciudad de Slade Wilson, siguiendo la muerte de alguien importante y que deja destrozado a Oliver, vemos cómo vende la empresa de su padre y cómo Felicity va desarrollándose en su campo por separado. Esta temporada me resulta un poco más light, aunque me gustaron los flashes donde vemos a Oliver en Hong Kong trabajando para Amanda Waller en A.R.G.U.S, qué sucedió y cómo pudo salir de aquello. El villano es Ra’s al Ghul, me pareció un poco flojo, algo forzada la trama, pero bueno, decidí seguirla a ver hacia dónde iba. Directo hacia el siguiente villano: Damien Darhk, donde Oliver se convierte en “The Green Arrow” y se presenta a la alcaldía, mostrando coletazos de la relación sentimental con Felicity, esa que intentaba no tener y que cada vez va complicándose más.

A partir de aquí, empecé a notar que la serie seguía un único guión: alguien ataca la ciudad y Oliver la salva, villano y héroe, romanticismo para dar un poco de emoción y muerte de seres queridos para impactar. Creo que ya no supieron muy bien cómo seguir, así que, se les ocurrió añadir más personajes como Mister Terrific, Wild Dog (el que más me gustó, la verdad), Artemis y RaigMan después de que Roy se fuera y Thea se retirase de la carrera de héroe para dedicarse a la política. Se empezaron a añadir capítulos que provienen de la serie “Flash” y que no están del todo mal pero que no entran dentro de la historia de “Arrow”, lo cual, te descolocaba bastante con lo de las líneas temporales y las diferentes tierras. Uno de los personajes importantes había muerto y deciden traerlo de vuelta desde otra tierra donde ella es mala y va matando a gente sin remordimientos, ahí es dónde me dije: ¿cómo? Me gustó que pudiéramos ver a Oliver formando una familia y compartiendo muchas cosas pero no acabó de atraer cómo fueron desenvolviéndose las cosas desde que aparece Cayden James a Ricardo Díaz (que este, en verdad, me encantó porque era un personaje muy potente) a Vicent Sobel y Anatoli Knyazev, el cual, primero le ayuda cuando estuvo en Rusia y formó parte de su organización y otras veces ha sido su enemigo, después su amigo… De verdad, qué lío.

Y bueno, después tenemos la realidad del 2040 donde van intercalándola con momentos de la vida real y Oliver es capaz de conocer a sus hijos… Yo estaba en plan: “espera, ¿qué?”. La cosa cada vez iba a peor, con más atención en el capítulo donde se ve el final de “Arrow” en un capítulo de “Flash” en el que sale “Batwoman” y hasta Lex Luthor. Aquí, literalmente, se me cayó toda la serie con un principio e historia estupendos para acabar con ese final tan mal hecho y teniendo como actora que protagoniza a Mia (la hija de Felicity y Oliver) Kat Macnamara, la cual, sobreactúa mucho para mí gusto. Empezó a desvariar desde mitad de la sexta temporada pero decidí terminarla porque no me gusta dejar las series a medias y quería tener una opinión bien fundada para poder comentarla. Esto nos lleva hasta la pregunta: ¿la recomendaría? Sí, por supuesto. Tiene muchos toques emocionales, acción, disfrutas momentos tranquilos y otros intensos, puedes toparte con otros superhéroes de la serie y atrae muchísimo, sobre todo las primeras temporadas donde se ve a Oliver como un justiciero solitario, creo que estas fueron las que más disfruté 🙂

Os dejo por aquí el tráiler de las primeras temporadas en inglés subtitulado a español:


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Commenting “Arrow” TV show:

The series follows Oliver Queen (Stephen Amell), the billionaire playboy from Starling City, who is discovered on the mysterious island of Lian Yu five years after he was shipwrecked with his father. Upon his return to Starling City, he is reunited with his mother, Moira Queen (Susanna Thompson), his sister, Thea Queen (Willa Holland), and his friends, Tommy Merlyn (Colin Donnell) and Laurel Lance (Katie Cassidy).

The first season centers on Oliver rekindling their relationships and spending his nights hunting and sometimes killing wealthy criminals like a hooded vigilante, following a list of names he discovered in a notebook belonging to his father. He discovers Malcolm Merlyn’s (John Barrowman) conspiracy to destroy “The Glades”, a poorer section of the city that has been nullified by crime. John Diggle (David Ramsey) and Felicity Smoak (Emily Bett Rickards) help Oliver on his crusade. Oliver also reconnects with his ex-girlfriend, Laurel Lance, who is still angry over her role in her sister’s supposed death. The first season features flashbacks from Oliver’s time on the island and how he changed it.

I had this series pending for years, many. I’ve always been drawn to superheroes and being able to see a hooded justice in a city like “Starling City” caught my attention but I never had the chance to start it. So, a few months ago, I decided not to drag it out any longer and get down to business with it. enjoying even the smallest detail and trying to follow all the subpearments, even, giving importance to all the characters that came little by little from the first season to the last. This series aired in 2013 for the first time and I think the idea from creators Greg Berlanti, Marc Guggeinheim and Andrew Kreinsberg was very creative, explosive in certain aspects, engaging, magnetic and expressed so many things that I maybe can’t explain completely.

Personally, I really liked the character of Oliver Queen, from how his story unfolds on the island, to Hong Kong and Russia, how he was gradually learning various methods of fighting, handling bow and different weapons, including guns, and how his movements were perfectioned, devoting time and being part of many situations of abuse of power and control. All his traumatic experiences are shown from the first season where we see his time on the island alternated with his present, I think it gives him a very interesting touch and intrigues you a lot, while he tells you how the image of “The Hood” has been formed and how he was fighting crime, amending the mistakes that his father made in the city. The main villain of this season is Malcolm Merlyn.

After the death of a loved one, Oliver decides with John Diggle (who was believed to be his bodyguard but who also helped him along with Felicity Smoak fight crime) that he wants to dispense justice without killing criminals to respect the memory of the deceased. More people are joining his crusade such as Roy Harper (this character is who I liked the most), Laurel and Sara Lance, as well as their father. Here you start to intersperse a little bit the story of who else was on the island with him, it was surprising, really. The villain here is Slade Wilson, one of those who spent time on the island alongside Oliver and Sara, I loved the character, he has a lot of strength and potential.

Later, we see how “The Hood” is named hero after freeing the city of Slade Wilson, following the death of someone important and that leaves Oliver shattered, we see how he sells his father’s company and how Felicity develops in his field separately. This season is a little lighter to me, although I liked the flashes where we see Oliver in Hong Kong working for Amanda Waller in A.R.G.U.S, what happened and how he got out of that. The villain is Ra’s al Ghul, I found it a bit loose, somewhat forced the plot, but hey, I decided to follow it to see where it was going. Direct to the next villain: Damien Darhk, where Oliver becomes “The Green Arrow” and shows up for mayor, showing the tails of the romantic relationship with Felicity, the one he tried not to have and that is becoming more and more complicated.

From here, I began to notice that the series followed a single script: someone attacks the city and Oliver saves it, villain and hero, romanticism to give a little excitement and death of loved ones to impact. I think they didn’t really know how to go anymore, so it occurred to them to add more characters like Mister Terrific, Wild Dog (the one I liked the most, really), Artemis and RaigMan after Roy left and Thea retired from the hero career to devote herself to politics. They started adding chapters that come from the “Flash” series and that are not entirely bad but that do not fall within the story of “Arrow”, which, you were quite out of place with the timelines and the different Earths. One of the important characters had died and they decide to bring her back from another Earth where she is bad and is killing people without remorse, that’s where I said to myself: “how?” I liked that we could see Oliver forming a family and sharing many things but it didn’t quite attract how things were unfolding since Cayden James appeared to Ricardo Diaz (which I really loved because he was a very powerful character) to Vicent Sobel and Anatoly Knyazev, who, first helps him when he was in Russia and was part of his organization and other times has been his enemy, then his friend… Really, what a mess.

And well, then we have the reality of 2040 where the creators interspecal it with moments of real life and Oliver is able to meet his children… I was like: “wait, what?”. Things were getting worse and worse, with more attention in the chapter where you see the end of “Arrow” in a chapter of “Flash” in which “Batwoman” and even Lex Luthor comes out. Here, literally, I fell the whole series with a great beginning and story to end so badly done and having as an actor who stars Mia (the daughter of Felicity and Oliver) Kat Macnamara, which, overacts a lot for my taste. It started unbalance the series from the middle of the sixth season but I decided to end it because I do not like to leave the series halfway and I wanted to have a well-founded opinion to be able to comment on it. This brings us to the question: would I recommend it? Yes, of course. It has many emotional touches, action, you enjoy quiet moments and other intense ones, you can run into other superheroes of the series and attracts a lot, especially the first seasons where Oliver is seen as a lonely prosecutor of justice, I think these were the ones I enjoyed the most 🙂

I left you on the spanish version a video-resume about the first seasons and you choose if you decide to enjoy it or don’t feel like it 😉


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Reflexiones

Invalidación Emocional:

Creo que todos, en general, le damos la importancia a las situaciones y emociones que la requieren, aunque a veces, nos abrumemos y podamos exagerarlas de más. Cuando estamos en esos momentos en los que nos sentimos más vulnerables de lo normal, tenemos cambios emocionales o no nos sentimos al 100%, es normal necesitar un poco de ayuda, una mano amiga extendida hacia ti para lograr pasar por un mal momento o situación. En estos procesos quizá necesitemos desahogarnos, saber que hay alguien ahí, a nuestro lado, un hombro en el que llorar si las cosas se ponen feas pero, ¿y si esa persona trata nuestras emociones, problemas o situaciones como si no tuvieran la mínima importancia, te dice que los olvides o te quiere convencer de que su vida es peor que la tuya y que pasa por más dificultades que tú?

Esto es algo que pasa más a menudo de lo que pensamos. Todos pasamos por circunstancias y experiencias diferentes y desde ellas, actuamos. Por tanto, cada persona va a ver tu problema de una forma muy diferente y la solución podrá ser más sencilla o menos, podrá haberlo experimentado antes o no, quizá ni tenga la más remota idea de lo que te ocurre pero, aún así quiere formar parte. Haciendo partícipe a otro de nuestros problemas, tendemos a depender de una respuesta, una opinión o quizá una crítica, podemos caer en la positividad tóxica y nuestras emociones verse más afectadas. Podemos escuchar respuestas como: “No es para tanto”, “no te deprimas, eso no es nada”, “venga mujer, deja de llorar”, “te preocupas demasiado”, “siempre te lo tomas todo tan personal”, “piensas demasiado las cosas”, “déjalo estar y piensa en otra cosa”, “ignóralo y no hagas caso”, “haz como si no hubiera ocurrido”, “otra gente lo está pasando peor que tú” y muchos más. Creo que, si una persona se siente mal, nadie debe invalidar sus emociones porque no contribuye a su mejora, sino que lo empeora. Si ves a alguien llorando y le dices que deje de llorar y no se lo tome tan a pecho, no te hará caso, llora por una razón, no puede evitarlo o, simplemente, no llorar. A las personas diagnosticadas con depresión, no les digas “no te deprimas”, porque no pueden evitar estarlo por mucho que pienses que estar así es su elección.

Y creo que eso es uno de los principales problemas. Una persona no se siente emocionalmente agotada porque le apetezca, quizá ha tenido una situación estresante, traumática o quizá se auto exige demasiado día a día, pero no es algo que se pueda añadir o quitar por el gusto o disgusto de hacerlo, no hay un botón que apretar en ningún lado. Nos metemos tan dentro de nuestras emociones y situaciones que no nos paramos a pensar ni un minuto en que, si la otra persona está experimentando emociones negativas de ese tipo hay que dedicar un tiempo a escucharla, entenderla y apoyarla, sin querer terminar la conversación rápidamente porque te espera un amigo para comeros una hamburguesa, eso discúlpame pero es egoísmo. Si ves que una persona está muy mal y crees que vas a decirle una tontería, es mejor que no le digas nada, le harás más bien que mal, porque necesita apoyo, no que la castiguen más.

Otro de los problemas que veo es que cuando vemos a alguien deprimido, que está pasando por circunstancias difíciles, crisis de ansiedad, depresión, etc. creemos que se está haciendo la víctima o quiere llamar la atención, agenciándonos el derecho de no darle la importancia que tiene a lo que está diciendo o a cómo se está sintiendo. Por ello, mucha gente no lo exterioriza o se queda callada sin buscar ayuda porque cree que no le van a entender y termina peor. Hay algunos que nos hemos dedicado a fingir toda la vida para que nadie se diera cuenta, para no llamar la atención y que nos invalidaran, no nos entendieran o, simplemente, que nos pusieran la etiqueta de “locos” y, durante los años, hemos ido empeorando y sintiéndonos un poco más alejados de nuestras emociones, en vez de haberles dado la importancia y el tiempo que se merecían. Por ello, creo que no es suficiente escuchar la opinión de un amigo, familiar o personas cercanas, sino que, debemos acudir a un especialista en psicología que es una persona más neutra y te va a responder objetivamente y dando la importancia que se requiere a lo que te ocurre, mucha gente lo ha hecho y no hay que avergonzarse por necesitarlo unas pocas veces en la vida, a veces simplemente, nos abrumamos y no gestionamos bien las emociones que hace años si gestionábamos, pero no hay de qué preocuparse.

Invalidar las emociones de alguien puede radicar en problemas psicológicos tales como la ansiedad, la depresión y el sentimiento de abandono, se puede empezar a sentir desde edades tempranas o siendo ya adulto. Nuestras emociones son tan válidas como las de cualquier otro ser humano, debemos respetarlas y trabajarlas cada día, ser empáticos con otros, entender estos estados y apoyarlos, animarles a que busquen ayuda, tenderles una mano si vuelven a caer o si sienten que están solos en el mundo. Por supuesto, no soy psicóloga ni nada por el estilo pero desafortunadamente, lo he experimentado muchas veces y he visto esa necesidad de normalizar cómo nos sentimos de una forma más natural sin tener que vernos obligados a fingir estar bien cuando no es así. VALIDAR en vez de INVALIDAR 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Emotional Invalidation:

I think that everyone, in general, gives importance to the situations and emotions that require it, although sometimes, we get overwhelmed and we can exaggerate them too much. When we are in those moments when we feel more vulnerable than normal, have emotional changes or do not feel 100%, it is normal to need a little help, a helping hand extended to you to get through a bad time or situation. In these processes we may need to let off steam, know that there is someone there, next to us, a shoulder on which to cry if things get ugly but, what if that person treats our emotions, problems or situations as if they were not of the slightest importance, tells you to forget them or wants to convince you that their life is worse than yours and that they go through more difficulties than you?

This is something that happens more often than we think. We all go through different circumstances and experiences and from them, we act. Therefore, each person will see your problem in a very different way and the solution may be simpler or less, they may have experienced it before or not, perhaps they do not have the remotest idea of what happens to you but, still want to be part of it. By involving another of our problems, we tend to depend on a response, an opinion or perhaps a criticism, we can fall into toxic positivity and our emotions be more affected. We can hear answers like: “It’s not so much”, “don’t get depressed, that’s nothing”, “come on woman, stop crying”, “you worry too much”, “you always take everything so personal”, “you think things too much”, “let it be and think about something else”, “ignore it”, “make it as if it hasn’t happened”, “other people are having a worse time than you” and many more. I believe that, if a person feels bad, no one should invalidate their emotions because it does not contribute to their improvement, but rather makes it worse. If you see someone crying and you tell them to stop crying and not take it so seriously, they will ignore you, she/he cry for a reason, he/she can’t help it or just not cry. To people diagnosed with depression, don’t say “don’t get depressed,” because they can’t help but be depressed, no matter how much you think being like this is their choice.

And I think that’s one of the main problems. A person does not feel emotionally exhausted because he/she feels like it, maybe he/she has had a stressful, traumatic situation or maybe he/she demands too much to himself/herself day after day, but it is not something that can be added or removed for the pleasure or displeasure of doing so, there is no button to press anywhere. We get so into our emotions and situations that we don’t stop to think for a minute that, if the other person is experiencing negative emotions of that kind you have to spend some time listening to it, understanding it and supporting it, not wanting to end the conversation quickly because a friend is waiting for you to eat a hamburger. that’s excuse me it’s selfishness. If you see that a person is feeling very bad and you think you are going to tell them nonsense, it is better that you do not tell them anything, you will do them more good than bad, because they need support, not that anyone punish them more.

Another problem I see is that when we see someone depressed, who is going through difficult circumstances, anxiety crises, depression, etc. we believe that she/he is doing him/herself the victim or wants to draw attention, giving us the right not to give the importance that he/she has to what he/she is saying or how he/she is feeling. Therefore, many people do not externalize it or remain silent without seeking help because they believe that they will not understand him/her and it ends up worse. There are some that we have dedicated ourselves to pretending all our lives so that nobody noticed, so as not to attract attention and to invalidate us, not understand us or, simply, to put the label of “crazy” and, over the years, we have been getting worse and feeling a little further away from our emotions, instead of having given them the importance and time they deserved. Therefore, I think it is not enough to listen to the opinion of a friend, family member or close people, but, we must go to a specialist in psychology who is a more neutral person and will respond objectively and giving the importance that is required to what happens to you, a lot of people have done it and you shouldn’t be ashamed to need it a few times in life. sometimes we just get overwhelmed and don’t manage well the emotions that years ago we managed, but there’s nothing to worry about.

Invalidating someone’s emotions can be based on psychological problems such as anxiety, depression and feelings of abandonment, they can start to be felt from an early age or as an adult. Our emotions are as valid as those of any other human being, we must respect and work them every day, be empathetic with others, understand these states and support them, encourage them to seek help, reach out to them if they fall again or if they feel that they are alone in the world. Of course, I’m not a psychologist or anything like that but unfortunately, I’ve experienced it many times and I’ve seen that need to normalize how we feel in a more natural way without having to pretend to be okay when we don’t. VALIDATE instead of INVALIDATE 😉


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Recomendaciones

Comentando libro “The Hunger Games” – Suzanne Collins

En una visión del futuro cercano, doce chicos y doce chicas son presionados a aparecer en un show de televisión llamado “Los Juegos del Hambre”. Hay solo una regla: mata o muere.

Cuando Katniss Everdeen de 16 años da un paso hacia adelante para coger el puesto de su hermana pequeña en los juegos, ella lo ve como una sentencia de muerte. Pero Katniss ha estado cerca de la muerte antes. Para ella, sobrevivir es su segunda naturaleza.

Vi las películas hace mucho en el cine y me gustaron bastante, así que, siempre quise leerme los libros, sobre todo en inglés. Me los compré en Edimburgo y leí el primero en 8 días, fue tan absorbente y me atraía tanto la historia que no pude sino fundirme en esas 454 páginas y saborearlas todas casi del tirón. Suzanne Collins tiene una forma muy natural y sencilla de escribir que me ha gustado mucho, la lectura ha sido muy llevadera y no me ha costado nada empezar, seguir y terminar el libro sin problemas, devorándolo rápidamente.

Me ha encantado que los diálogos y las escenas fueran sacadas del libro, algunas sí fueron añadidas y otras quizá no salieron de la misma forma en la película, pero me ha dejado muy buen sabor de boca el que fuera totalmente fiel al libro, no hay cosa que más me moleste que no sea así. La escritora trata de manifestar muy bien la personalidad de Katniss Everdeen, su forma de pensar y fingir la repulsión que le provoca tener que formar parte de los Juegos del Hambre y de que existan. Es luchadora, es sensible aunque no lo parezca y hace todo lo posible para sobrevivir junto a Peeta Mellark, quién está enamorado de ella desde que la vio en el colegio por primera vez y que sabe cómo encandilar al público para obtener más patrocinadores. Peeta es hijo de panaderos, prácticamente no tiene ni idea de supervivencia, pero junto a Katniss empieza a sentirse a salvo y luchan codo con codo para salir de los juegos vivos.

Creo que el punto donde Suzanne Collins incluye elementos románticos entre ambos personajes (que, por cierto, hay muchos más en el libro que en las películas), es muy acertado porque atrae mucho más al público, quizá más juvenil, le da un toque dulce dentro de toda esa violencia que nos muestra desde que empieza el libro, esa pobreza existente en el distrito 12 y lo que deben hacer muchas personas para sobrevivir, mientras los ricos forman parte de una élite que pretende mantenerlos sumisos y obligarlos a matarse entre sí en unos juegos que solo sirven para que la gente se sienta aún más desgraciada. La historia tiene muy buenos componentes y es muy potente, a mí parecer, sobre todo esta primera entrega desde el libro a la película.

Las escenas de acción están muy logradas, diría que en ambos formatos, Katniss es muy buena con el arco y creo que la escritora nunca nos lo ha hecho dudar ni por un instante. Ese ambiente que podría ser, incluso, futurista y muy creativo, por supuesto, te adentra en la historia, te hace seguirla y de verdad te hace creer que tú misma estás en ella, tiene unas descripciones no muy largas, son más bien precisas y hacen que te introduzcas y te lo imagines muy bien. Es algo que se agradece porque hay escritores que son muy densos como J.R.R Tolkien donde pierdes entre tanta descripción, minuciosidad y detalle; tampoco se queda corta, sino que, te da la información precisa para que sigas la lectura.

Recomiendo este libro al 100% y espero seguir con los que me quedan de los “Juegos del Hambre” muy pronto 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Commenting “The Hunger Games” book Written by Suzanne Collins:

In a dark vision of the near future, twelve boys and twelve girls are forced to appear in a live TV show called the Hunger Games. There is only one rule: kill or be killed.

When sixteen-year-old Katniss Everdeen steps forward to take her sister’s place in the games, she sees it as a death sentence. But Katniss has been close to death before. For her, survival is second nature.

I saw the movies a long time ago in the cinema and I liked them a lot, so I always wanted to read the books, especially in English. I bought them in Edinburgh and read the first one in 8 days, it was so absorbing and I was so attracted to the story that I couldn’t help but merge into those 454 pages and savor them all almost in a shot. Suzanne Collins has a very natural and simple way of writing that I liked very much, the reading has been very bearable and it has not cost me anything to start, continue and finish the book without problems, devouring it quickly.

I loved that the dialogues and scenes were taken from the book, some were added and others maybe did not come out in the same way in the film, but it has left a very good taste in my mouth that was totally faithful to the book, there is nothing that bothers me the most that it is not so. The writer tries to manifest very well the personality of Katniss Everdeen, her way of thinking and pretending the repulsion that causes her to have to be part of the Hunger Games and that they exist. She is a fighter, she is sensitive even if she doesn’t seem so and she does everything she can to survive alongside Peeta Mellark, who has been in love with her since he first saw her at school and who knows how to dazzle the public to get more sponsors. Peeta is the son of bakers, he has virtually no idea of survival, but together with Katniss he begins to feel safe and they fight side by side to get out of the games alive.

I think the point where Suzanne Collins includes romantic elements between both characters (which, by the way, there are many more in the book than in the movies), is very successful because it attracts much more to the audience, maybe more youthful, it gives it a sweet touch within all that violence that it shows us since the beginning of the book. that existing poverty in the 12th district and what many people must do to survive, while the rich are part of an elite that seeks to keep them submissed and force them to kill each other in games that only serve to make people feel even more miserable. The story has very good components and is very powerfu from the first book to the film.

The action scenes are very accomplished, I would say that in both formats, Katniss is very good with the bow and I think the writer has never made us doubt it for a moment. That environment that could even be futuristic and very creative, of course, takes you into the story, makes you follow it and really makes you believe that you are in it, it has not very long descriptions, they are rather precise and make you enter and imagine it very well. It is something that is appreciated because there are writers who are very hard like J.R.R Tolkien where you lose between so much description, thoroughness and detail; it does not fall short either, but gives you the precise information to follow the reading.

I recommend this book 100% and hope to stick with the ones I have pendent from the “Hunger Games” very soon 😉


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Relatos

Espacio Olvidado:

Empecé a caminar por el pasillo de oficinas una vez más, como cualquier otro día, casi sin prestar atención. Todo el mundo tenía su despacho, trabajaban a toda velocidad hasta el último minuto, muchos se quedaban hasta altas horas de la madrugada para terminar los últimos toques de un artículo que iba a salir al día siguiente y otros dejaban sus puestos a tiempo y se llevaban el trabajo a casa sin tiempo que poder dedicarles a sus familiares y amigos. Pero así era nuestro trabajo, estar despierto para cazar cualquier noticia al vuelo y poder informar a los ciudadanos. Pensando en ello, me paré en seco al ver la puerta de una de las oficinas del pasillo a penas abierta, no se oía nada, tan solo se podía ver el último rayo de luz entrando por la ventana hasta la puerta de entrada.

Me aventuré a entrar. Ya había pasado un año desde que ocurrió. Recuerdo que antes me pasaba todo el tiempo entrando y saliendo de esta oficina con papeles en las manos, hablando a gritos y tratando de que Melinda me escuchara, fue una redactora jefe inolvidable por su dureza. Me entristeció ver la habitación tan vacía, desolada, olvidada en el pasillo. La imagen de ella sentada en su silla con rectitud cerca de su escritorio me dejó entrever una sonrisa tímida, lo tenía lleno de papeles por todas partes, post-its, su ordenador echaba humo pero no dejaba de teclear como si su vida dependiera de ello, lo tenía lleno de grapas tiradas por el suelo, una papelera al lado que a penas usaba y una grapadora a punto de echarse a perder. Ahora, ese escritorio no tenía nada en absoluto. Estaba vacío. Había un sillón a un lado lleno de polvo, donde Melinda solía leer algunos de los borradores que le traíamos, decía que era el mejor lugar para pensar, yo no quería dudarlo o podría tener problemas. Una estantería vacía al fondo y a la derecha, donde dejaba todo los libros que había estudiado sobre periodismo y sobre los que nosotros deberíamos saber más que ella. El suelo tenía polvo, la habitación dejó de brillar y su recuerdo había ido desapareciendo de nuestra mente mientras seguíamos atrapados en nuestra rutina, como si jamás hubiera existido.

Me acerqué a las cortinas y las abrí de par en par, lo que no esperaba era ver un paraguas apoyado en el suelo por el mango. Ese era el paraguas de Melinda. Era el paraguas que siempre se le olvidaba en la oficina y que no recordaba llevarse cuando llovía, llegaba mojada de arriba a abajo a su casa por su mala memoria. No podía creer que nadie se hubiera dado cuenta de esto. Sabía que en la oficina la odiaban, pero dentro de toda esa maldad y rabia, había alguien sensible y tierno, aunque solo me lo dejara ver a mí de vez en cuándo. No quise abrir las ventanas. Era como si la viese a través de ese paraguas y no quería invadir su espacio. El trabajo duro de toda una vida había desaparecido, se había evaporado de aquella habitación que ya ni siquiera mantenía el olor fuerte de su colonia, el afrutado toque que provenía de su cabello o el sudor que desprendía tras tantas horas encerrada entre estas paredes. Me di la vuelta y observé la habitación nuevamente desde las cortinas, mientras el silencio me embriagaba y la inactividad me sorprendía, aquella oficina había sido un fuego cruzado, un movimiento constante y un espacio donde la palabra “no puedo” no existía. Quién quería ser un buen periodista, siempre debía pasar por esta oficina, enfrentarse a Melinda, llevarle la ropa a la lavandería y llevarle el café, aguantar sus insultos y seguir la rutina hasta que empezara a apreciarte y a enseñarte cómo se debía escribir un artículo o por qué no servía para nada una papelera de oficina. Era muy pasota en general pero las palabras eran las únicas con las que tenía algo de decoro y respeto, les daba importancia y prioridad, era lo único a lo que le prestaba atención. “Las personas somos prescindibles pero las palabras se quedan para siempre, así que, hay que saber usarlas bien”, eso decía. Y así era…

Empecé a andar hacia la puerta nuevamente, resistiéndome a ese miedo de no volver a entrar en aquella oficina, de darle la espalda a ese paraguas que yacía olvidado, a aquella habitación separada del resto como un vacío en el Universo, a olvidarla como muchos habían hecho ya. Yacía en la puerta, mirando la habitación con tristeza, mientras me decidía a cerrarla tras de mí. De repente, los recuerdos se disiparon. ¿Qué estaba haciendo allí? ¡Esa no era mi oficina! Oh, dios. Llegaba tarde, otra vez. Mis pies empezaron a moverse rápido, con una parte de mí esperando volver a ese lugar que ya no recordaba pero que había ocupado un pequeño rincón de mi mente, aunque lo intentaba, no salía de mí, así que, lo dejaba estar y volvía a ocuparme con algo hasta que ya dejaba de pensarlo y cruzaba el pasillo de oficinas como si nada hubiera pasado. Una y otra vez. Como si todas las habitaciones tuvieran un sentido, como si nada hubiera cambiado.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Forgotten Space:

I started walking down the office hallway once again, like any other day, almost without paying attention. Everyone had their office, they worked at full speed until the last minute, many stayed until the last hours of the night to finish the last touches of an writing that was going to leave the next day on newspapers and others left their jobs on time and took the work home with no time to devote to their family and friends. But that was our job, to be awake to hunt down any news on the fly and to be able to inform the citizens about everything was happening on the city. Thinking about it, I stood in my tracks when I saw the door of one of the offices in the corridor barely open, nothing could be heard, I could only see the last ray of light coming through the window to the entrance door.

I ventured in. It had been a year since it happened. I remember that before I spent all my time going in and out of this office with papers in my hands, talking loudly and trying to get Melinda to listen to me, she was an unforgettable editor-in-chief for her toughness. I was saddened to see the room so empty, desolate, forgotten in the hallway. The image of her sitting in her chair righteously near her desk gave me a shy smile, she had it full of papers everywhere, post-its, her computer was fuming but she kept typing as if her life depended on it, she had it full of staples lying on the floor, a bin next to her that she barely used and a stapler about to spoil. Now, that desk had nothing at all. It was empty. There was an armchair on one side full of dust, where Melinda used to read some of the drafts we brought her, she said it was the best place to think, I didn’t want to doubt it or I might have problems. An empty shelf in the background and to the right, where she left all the books she had studied on journalism and about which we should know more than her. The floor was dusty, the room stopped shining and his memory had been disappearing from our minds as we remained trapped in our routine, as if it had never existed.

I approached to the curtains and opened them wide, what I did not expect was to see an umbrella resting on the floor by the handle. That was Melinda’s umbrella. It was the one that she was always forgotten in the office and that she did not remember taking away when it rained, she came wet from top to bottom to her house because of her bad memory. I couldn’t believe anyone had noticed this. I knew she was hated in the office, but within all that evil and rage, there was someone sensitive and tender, even if she would only let me see it from time to time. I didn’t want to open the windows. It was as if I saw her through that umbrella and didn’t want to evade her space. The hard work of a lifetime had disappeared, it had evaporated from that room that no longer even maintained the strong smell of its cologne, the fruity touch that came from her hair or the sweat that it gave off after so many hours locked between these walls. I turned around and watched the room again from the curtains, as the silence intoxicated me and the inactivity surprised me, that office had been a crossfire, a constant movement and a space where the word “I can’t” didn’t exist. Who wanted to be a good journalist, always had to go through this office, confront Melinda, take her clothes to the laundry and bring her coffee, put up with her insults and follow the routine until she began to appreciate you and teach you how to write an article or why an office bin was useless. She was very step-by-step in general but the words were the only ones with which she had some decorum and respect, she gave them importance and priority, it was the only thing she paid attention to. “People are expendable but words stay forever, so you have to know how to use them well,” she said. And so it was…

I began to walk to the door again, resisting that fear of never re-entering that office, of turning my back on that umbrella that lay forgotten, on that room separated from the rest as a void in the Universe, to forget it as many had already done. I lay at the door, looking at the room with sadness, as I decided to close it behind me. Suddenly, the memories dissipated. What was I doing there? That wasn’t my office! Oh, God. I was late, again. My feet began to move fast, with a part of me waiting to return to that place that I no longer remembered but that had occupied a small corner of my mind, although I tried, it wouldn’t come out of me, so I would let it be and get back to business with something until I stopped thinking about it and walked through the office hallway as if nothing had happened. Over and over again. As if every room had a sense, as if nothing had changed.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Recomendaciones

Comentando libro “Contra el Viento” – Ángeles Caso

La niña Sao, nacida para trabajar, como todas en su aldea, decide construirse una vida mejor en Europa. Tras aprender a levantarse una y otra vez, encontrará una amistad nueva en una mujer española que se ahoga en sus inseguridades. Sao le devolverá las ganas de vivir y juntas construirán un vínculo indestructible, que las hará más fuertes.

Conmovedora historia de amistad entre dos mujeres que viven en mundos opuestos narrada con la belleza de la realidad. Una novela llena de sensibilidad para lectores ávidos de aventura y emoción. Ángeles Caso vuelve a cautivar con una historia imprescindible para leer y compartir (contraportada del libro).

Este libro fue un regalo, entre muchos otros y que decidí escoger porque la contraportada me resultó un poco más atrayente que la de los demás y por la imagen de la portada también, aparte de el hecho de que es relativamente fino y quería una lectura simple en ese momento. Lo que no imaginaba era que iba a adentrarme en la vida de una niña de Senegal que viene de una familia pobre que a penas puede comer y que tienen que racionarse la comida y el dinero, son muy trabajadores y las mujeres de esta, le enseñaron mucho a nuestra protagonista Sao. Desde siempre, quiso ayudar a los demás y el campo de medicina era el que más le apasionaba, quería irse de su pueblo para poder ver realizado su sueño, aunque, con lo que no contaba era con los cambios que da la vida.

Al principio, ya siendo mucho más mayor, casi acepta el tener que quedarse en su pueblo y olvidarse de sus objetivos, dejar de pensar en irse al extranjero a trabajar y estudiar porque su familia no tenía dinero para comprar un billete. Pero alguien que venía de Europa con bastantes ahorros, le dio a ella una parte para que se fuera y empezara una nueva vida. Decidió irse a Portugal a trabajar, específicamente, escogió Lisboa. Fue capaz de aprender el idioma poco a poco, empezó a ser camarera y vio lo exigente que eran los trabajos allí, a la mínima te podían despedir y sin tener papeles, mucho más. Con los hombres era muy cauta, pero no lo fue tanto con el joven Bigador, el cual, la conquistó y la dejó embarazada. En esta parte, muestra muy bien esa fachada romántica y ese ideal por el que pasamos todos durante las primeras etapas de una relación hasta que se ve realmente cómo es la persona y cómo la decepción y la frustración forman parte de nosotros tan profundamente que preferiríamos no haberla conocido. Pues justo esto, le pasó a Sao, con un bebé en sus brazos y con un maltratador que le gritaba y pegaba cuando las cosas no estaban a su gusto o cuando le decía que no a algo. La autora lo escribe de una forma bastante cruda, pero a la vez, natural y simple, tal y como lo experimentaría alguien de fuera que ve lo que está pasando, se te pone la carne de gallina, pero eso es lo que se busca de un libro, ¿no? Que nos haga sentir cosas diferentes e imaginar lo que ocurre…

Se ve muy bien la lucha continua de Sao por sacar adelante su vida y las decisiones tan difíciles que debe tomar por ella misma y la protección de su hijo. Su vida se vuelve una huida constante, primero de Senegal y la pobreza, luego de Bigador, pero gracias a la ayuda de una amiga, consigue irse a Madrid con una conocida de esta para empezar de nuevo, otra vez, lejos de los maltratos del padre de André, al fin se dio cuenta de que no podía seguir soportando eso mucho más, tenía que arriesgarse aunque no tuviera mucho dinero. Le costó mucho encontrar trabajo, de hecho, el libro plasma un poco lo difícil que es para muchos extranjeros de esas zonas el tener un trabajo medianamente digno con el que ganarse la vida y ayudar a sus familias y que nosotros lo tenemos todo, no lo valoramos y aún nos quejamos, como una de las chicas a las que le limpia la casa, la cual, tiene depresión y ve que se le cae el mundo encima.

Me gustó mucho que Ángeles Caso mostrase esa inocencia e ignorancia de alguien cuando no lo conoce bien o se cree las mentiras de otra persona de una forma tan natural y real como lo ha escrito en la circunstancia donde Sao se llega a creer que Bigador tiene una nueva mujer (lo cual, fue verdad) y que había cambiado, tan solo para acabar finalmente con ella, con el amor de su hijo y para provocar en ella la infelicidad y la desdicha por decidir empezar una nueva relación con otro hombre que la quería y la respetaba de verdad. La escritora muestra muy bien esa faceta machista, posesiva, celosa y violenta de muchos hombres durante todo el libro pero, sobre todo en esa parte en la que casi llega al final. Te hace ver lo que es capaz de hacer una madre por reencontrarse con su hijo, por tenerlo de vuelta y darle lo mejor de la vida aunque le cueste matarse a trabajar, el no querer que André pase lo mismo que pasó ella cuando era niña, por toda aquella pobreza y poca educación, quería que él tuviera muchas más oportunidades, que fuera a la escuela y a la universidad a que fuera quién quisiese ser. Es una bonita acción, es amor, compasión, responsabilidad y trabajo duro.

De hecho, creo que está basada en hechos reales, dado que, en los agradecimientos aparecen los mismos nombres que los personajes que aparecían en la historia. Ha mostrado qué es el valor y la fortaleza al atravesar tantas dificultades y al cambiar tanto de vida, yéndose a otro país para encontrarse con un futuro mejor, para ser mejor y poder prosperar, no quedarse estancado y permanecer inmóvil. Si pasáramos lo que pasó Sao, no nos quejaríamos tanto, ¿verdad? Os lo recomiendo 100%, es una lectura muy sencilla, entendible, simple y sentida.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Commenting “Contra el Viento” by Ángeles Caso book:

The girl Sao, born to work, like everyone in her village, decides to build a better life in Europe. After learning to get up again and again, she will find a new friendship in a Spanish woman who drowns in her insecurities. Sao will give her back the desire to live and together will build an indestructible bond, which will make them stronger.

Touching story of friendship between two women living in opposite worlds narrated with the beauty of reality. A novel full of sensitivity for readers eager for adventure and emotion. Ángeles Caso returns to captivate with an essential story to read and share (back cover of the book).

This book was a gift, among many others and I decided to choose it because the back cover was a little more appealing to me than the others and because of the image on the cover as well, apart from the fact that it is relatively thin and I wanted a simple read at the time. What I did not imagine was that I was going to enter the life of a girl from Senegal who comes from a poor family that can barely eat and that have to ration food and money, they are very hardworking and the women of this, taught a lot to our protagonist Sao. Since always, he wanted to help others and the medical field was the one he was most passionate about, she wanted to leave her village to see her dream come true, although what she did not count on was the changes that life gives.

At first, being much older, she almost accepts having to stay in her village and forget about her goals, stop thinking about going abroad to work and study because her family did not have money to buy a ticket. But someone who came from Europe with a lot of savings, gave her a share to leave and start a new life. She decided to go to Portugal to work, specifically, she chose Lisbon. She was able to learn the language little by little, she started to be a waitress and saw how demanding the jobs were there, at the minimum you could be fired and without having papers, much more. With men she was very cautious, but she was not so cautious with the young Bigador, who captivated her and made her pregnant. On this part, the book shows very well that romantic façade and that ideal that we all go through during the early stages of a relationship until we really see what the person is like and how disappointment and frustration we feel as part of us so deeply that we would rather not have known her/him. Well, just this, happened to Sao, with a baby in her arms and with an abuser who yelled and beat her when things were not like to his liking or when she said no to something. The author writes it in a rather raw way, but at the same time, natural and simple, as someone from outside who sees what’s going on would experience, you get goose bumps, but that’s what you’re looking for in a book, right? That makes us feel different things and imagine what happens…

Sao’s ongoing struggle to get her life through and the very difficult decisions she must make for herself and the protection of her son are very good. Her life becomes a constant flight, first from Senegal and poverty, then from Bigador, but thanks to the help of a friend, she manages to go to Madrid with an acquaintance of this to start again far from the mistreatment of André’s father, she finally realized that she could not continue to endure that much more, she had to take risks even if she did not have much money. She had a hard time finding work, in fact, the book captures a little how difficult it is for many foreigners from those areas to have a moderately decent job with which to earn a living and help their families and that we have it all, we do not value it and we still complain as one of the girls who Sao cleans the house, which, has depression and sees that the world falls on her.

I really liked that Ángeles Caso showed that innocence and ignorance of someone when she does not know him well or believes the lies of another person in such a natural and real way as she has written in the circumstance where Sao comes to believe that Bigador has a new woman (which, it was true) and that he had changed, just to finally end her, her son’s love and to provoke in her unhappiness for deciding to start a new relationship with another man who really loved and respected her. The writer shows very well that male chauvinism, possessive, jealous and violent facet of many men throughout the book but, especially in that part where it almost reaches the end. It makes you see what a mother is capable of doing to reunite with her son, to have him back and give him the best of life even if it costs her to kill herself to work, not wanting André to happen the same thing that happened to her as a child, for all that poverty and little education, she wanted him to have many more opportunities, that he went to school and university to become whoever he wanted to be. It’s a nice action, it’s love, compassion, responsibility and hard work.

In fact, I think it’s based on real events, given that the same names appear in the acknowledgements as the characters that appeared in the story. She has shown what courage and strength is in going through so many difficulties and changing so much life, going to another country to find a better future, to be better and to be able to prosper, not to be stagnant and to remain immobile. If we happened what happened to Sao, we wouldn’t complain that much as we do every day, would we? I recommend it 100%, it is a very simple, understandable, really nice and heartfelt reading.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Los Beneficios de Incluir Pipas de Calabaza en Nuestros Platos:

Cuando he incluido pipas de calabaza en ensaladas, por ejemplo, siempre noto que la gente las aparta, me dice que no pega con lo demás o que no les gustan sin probarlas y creo que es un error no contar con ellas para nuestros platos. Son un complemento muy nutritivo para nosotros, dado que, son fuentes de Omega 3 de origen vegetal y nos aportan un 20% de proteína, junto a micronutrientes tales como potasio, magnesio, zinc, fósforo, calcio vegetal, hierro y vitaminas del grupo B y E. Tienen propiedades antiinflamatorias tras su consumo junto a ácidos grasos insaturados.

Por propia experiencia, sí puedo decir que son unas semillas muy saciantes y ayudan a no picar entre comidas o a tener esa ansiedad de comer más, evita un poco la glotonería. Además, ayudan a prevenir enfermedades como la diabetes y la hipertensión por sus compuestos fenólicos. Ayuda a no acumular grasa visceral y gracias a su contenido saciante, puede evitar enfermedades como la obesidad y otras que puedan estar relacionadas, aunque no significa que debamos comer solamente pipas de calabaza para adelgazar y que estas son las únicas que nos van a proporcionar estos nutrientes, hay que tener una dieta variada y las pipas ayudan a mantener una buena alimentación y salud general.

Una de las propiedades que pueden sorprender un poco es que ayuda a combatir el insomnio debido a que contienen triptófano, un aminoácido que ayuda a conciliar el sueño. También eliminan los parásitos intestinales, tienen mucha fibra y echan una mano a esas personas que tienen el intestino sensible o irritable. Además, las pipas o semillas de calabaza, protegen el corazón y el hígado, dado que, al ser ricas en magnesio, mejoran la presión sanguínea. El aislado de las semillas, ayuda a eliminar la toxicidad del hígado. No esperaba leer cosas tan interesantes sobre ellas pero, cada cual, me ha sorprendido más y me alegro de seguir utilizándolas 🙂

Lo que me gusta mucho de las pipas de calabaza es que las puedes incluir en cualquier plato, ya sea dulce como bizcochos o galletas como en panes, pasados por la sartén para convertirlos en un apetitoso snack o en cremas para untar de todas clases. Creo que puede ser un complemento muy útil y nutritivo para nuestros platos y la comida en general y al que se le puede sacar mucho partido, no solo existen los frutos secos que también son muy nutritivos, sino que, podemos optar por otros que no están tan vistos en la cocina como son las pipas de calabaza y que pueden ser igual de útiles, variados y que aporten nutrientes esenciales para nosotros.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


The Benefits of Including In Our Meals the Pumpking Seeds:

When I’ve included pumpkin seeds in salads, for example, I’ve always noticed that people put them aside, tell me they don’t stick with the rest of the plate or that they don’t like them without trying them and I think it’s a mistake not to have them for our dishes. They are a very nutritious supplement for us, since they are sources of Omega 3 of vegetable origin and provide us with 20% protein, along with micronutrients such as potassium, magnesium, zinc, phosphorus, vegetable calcium, iron and vitamins of group B and E. They have anti-inflammatory benefits after consumption together with unsaturated fatty acids.

From my own experience, I can say that they are very satiating seeds and help not to snack between meals or to have that anxiety of eating more, avoid a little gluttony. In addition, they help prevent diseases such as diabetes and hypertension due to their phenolic compounds. It helps not to accumulate visceral fat and thanks to its satiating content, it can prevent diseases such as obesity and others that may be related, although it does not mean that we should eat only pumpkin seeds to lose weight and that these are the only ones that will provide us with these nutrients, we must have a varied diet and the seeds will help to maintain our general health.

One of the benefits that may surprise you a little is that it helps fight insomnia because they contain tryptophan, an amino acid that helps you fall asleep. They also eliminate intestinal parasites, have a lot of fiber and lend a hand to those people who have sensitive or irritable bowel. In addition, pumpkin seeds protect the heart and liver, since, being rich in magnesium, they improve blood pressure. The isolation of the seeds, helps to eliminate liver toxicity. I did not expect to read such interesting things about them but, each one, has surprised me more and I am glad to continue using them 🙂

What I like a lot about pumpkin seeds is that you can include them in any dish, whether sweet as biscuits or cookies as in breads, passed through the pan to turn them into an appetizing snack or spreading creams of all kinds with them. I think it can be a very useful and nutritious complement to our dishes and food in general and that can be taken advantage of, not only are there nuts that are also very nutritious, but we can opt for others that are not as seen in the kitchen as pumpkin seeds and that can be just as useful, varied and that provide essential nutrients for us as well.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Recomendaciones

Comentando libro “The Queen’s Gambit”:

Cuando ella es enviada al orfanato con la edad de ocho años, Beth Harmon descubre muy pronto dos formas de escapar fugazmente: jugando al ajedrez y tomando pequeñas pastillas verdes que le dan a ella y a otros niños para mantenerlos sumisos. Antes de tiempo, se vuelve aparente que ella es una niña prodigio y es capaz de progresar hasta llegar al top de los clasificados del ajedrez en Estados Unidos y de forjar una nueva vida por ella misma. Pero no puede superar su necesidad de auto-destrucción.

Para Beth, hay más en juego que tan solo ganar o perder.

Nada más me enteré de que la mini serie de “The Queen’s Gambit” que había visto en Netflix venía de un libro, no pude evitar comprármelo y empezarlo a leer. Walter Trevis tiene una forma de escribir y mostrarte los diferentes escenarios muy sencilla, natural y sin resultar para nada pesado, sin describir demasiado el carácter de la protagonista para que tú vayas descubriéndolo a través de sus acciones a lo largo de la historia y creo que esta es una de las cosas que más me ha gustado del libro, sin duda alguna. No tiene una intriga que te mantiene pero, sí es verdad que como está escrito te incita un poco a seguir leyendo sin crearte aburrimiento, lo consigue a la perfección durante las exactas 243 páginas. Además que, como podéis ver, es cortito.

Me alegró mucho comprobar que la serie era 100% fiel a este libro, de hecho, pasan las cosas exactamente igual y los escenarios no cambian, los han cogido de cada una de las partes del libro, quizá hay un par de cosas que en el libro se presentan y en la serie no pero son muy pequeños los detalles como para decir que existe una diferencia, extrajeron la historia del libro y, literalmente, la pasaron a la pantalla. Puedo confirmar que la actriz Anya Taylor-Joy que protagonizaba a Beth Harmon hizo un trabajo increíble al adentrarse totalmente en este libro y sacar el carácter de Beth hasta este punto, ahora creo que aprecio mucho más la historia desde el libro hasta la mini-serie.

Me gusta mucho cómo Walter Trevis hace que te adentres en la oscuridad auto-destructiva de Beth, en sus obsesiones y su perfección desmedida, en cómo para ella hay mucho más que perder en el juego de ajedrez que tan solo el mismo juego y lo que utiliza para despejar la mente en cuanto se traba en algo. En la pantalla, nos dejaban ver sus expresiones y podíamos suponer cuándo estaba asustada o intranquila antes de una partida de ajedrez, pero en el libro te indica cuándo lo está y cómo lo expresa al exterior. Además, se ve con mucho más detalle cómo pasa por las diferentes fases de su vida, desde la infancia a la edad adulta más lentamente que en la serie, en esta parece que dé un salto de un día para otro, en el libro es una transición más pausada y te deja disfrutarlo un poco más.

Me ha encantado ver los diferentes países a los que va para jugar al ajedrez porque el escritor los comenta como si fuera ella la que lo estuviera viendo, digamos como si fuera en sus palabras pero utilizando la tercera persona, lo cual, creo que ha sido muy acertado, si hubiera utilizado la primera no habría dado la misma impresión. Walter Trevis muestra a la perfección el personaje de Beth, le da una excelente forma y no te da tiempo a malentenderla, es ella en su simpleza y, a la vez, en sus complicaciones, tiene esa naturalidad de una jovencita cuando crece y se da cuenta de que se ha vuelto una mujer en su primera menstruación. De principio a fin es una historia digna de leer, muy entretenida, suelta, ligera si te apetece una lectura de ese tipo y no es para nada pesada, como ya he dicho. Por tanto, recomiendo este libro al 100%, no decepciona 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Commenting “The Queen’s Gambit” book:

When she is sent to an orphanage at the age of eithgt, Beth Harmon soon discovers two ways to escape, albeit fleetingly, her surroundings: playing chess and taking the little green pills given to her and the other children to keep them subdued. Before long, it becomes apparent that hers is a prodigious talent, and as she progresses to the top of the US chess rankings she is able to forge a new life for herself. But she can never quite overcome her urge to self-destruct.

For Beth, there’s more at stakee than merely winning and losing.

As soon as I found out that the mini-series of “The Queen’s Gambit” that I had seen on Netflix came from a book, I couldn’t help but buy it and start reading it. Walter Trevis has a way of writing and showing you the different scenarios very simple, natural and without being at all heavy, without describing too much the character of the protagonist so that you discover it through her actions throughout the story and I think this is one of the things that I liked the most of the book, without a doubt. It does not have an intrigue that keeps you but, it is true that as the way it is written it encourages you a little to continue reading without creating boredom, it achieves it perfectly during the exact 243 pages. In addition, as you can see, it is short.

I was very happy to see that the series was 100% faithful to this book, in fact, things happen exactly the same and the scenarios do not change, they have taken them from each of the parts of the book, maybe there are a couple of things that in the book are presented and in the series not but the details are too small to say that there is a difference, the producers extracted the story from the book and literally passed it on to the screen. I can confirm that the actress Anya Taylor-Joy who starred as Beth Harmon did an amazing job of going totally into this book and bringing Beth’s character to this point, now I think I appreciate the story a lot more from the book to the mini-series.

I really like how Walter Trevis gets you into Beth’s self-destructive darkness, into her obsessions and her inordinate perfection, into how for her there’s so much more to lose in the game of chess than just the game itself and what she uses to clear her mind as soon as she gets stuck in something. On the screen, they let us see her expressions and we could guess when she was scared or uneasy before she started a game of chess, but in the book she tells you when she is and how she expresses it to the outside. In addition, you see in much more detail how she goes through the different phases of her life, from childhood to adulthood more slowly than in the series, in this one she seems to take a leap from one day to the next, in the book it is a more leisurely transition and lets you enjoy it a little bit more.

I loved seeing the different countries he goes to to play chess because the writer comments on them as if she were the one who was watching it, let’s say as if it were in his words but using the third person, which, I think was very accurate, if he had used the first one he would not have given the same impression. Walter Trevis perfectly shows the character of Beth, gives her an excellent form and does not give you time to misunderstand her, it is she in her simplicity and, at the same time, in her complications, she has that naturalness of a young woman when she grows up and realizes that she has become a woman in her first menstruation. From start to finish it’s a story worth reading, very entertaining, loose, light if you fancy a reading of that kind and it’s not at all heavy, as I’ve already said. Therefore, I recommend this book 100%, it does not disappoint 😉


You can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Personajes

Abby: La Hipocondríaca

Relato procedente:Realidad Supuesta“. Edad: 25 años.

Ciudad: Maine. Profesión: Camarera.

Descripción física:

Mi cabello negro me llega hasta los hombros, sedoso, liso y bien cuidado, trato de ir a la peluquería una vez al mes para comprobar que la limpieza que le aplico es de calidad, tengo hecho el flequillo hacia un lado ya algo largo pero con la medida perfecta. Mis ojos castaño oscuro suelen mostrar nerviosismo o ansiedad porque siempre miro hacia ambos lados o evito la mirada ajena porque me incomoda, son los que más me delatan. Mi tez es pálida y me gusta así, no soy de esas personas que se va a la playa a tomar el sol, ¿y si me salieran manchas y me diera cáncer de piel? Prefiero la sombra y los meses fríos. Estoy bastante delgada, algo que me obsesiona pero que, a la vez, me tranquiliza, si tuviera unos kilitos de más, pensaría que me va a dar un ataque cardíaco o me va a subir el azúcar, quizá pensar en tener diabetes o creer que voy a reventar y ensuciar de grasa las paredes de mi cuarto. Normalmente, suelo salir con vaqueros y cualquier camiseta de manga corta básica, sin dibujos, de cualquier color y unas deportivas, incluso, en verano, no me gusta mostrar demasiado… ya sabéis, el sol.

Descripción de la personalidad:

Soy de esas personas a las que la mente les habla constantemente, negativa a rabiar, con unas ideas de futuro yendo a lo catastrófico y con serios problemas de confianza hacia mí misma y los demás. Dicen que soy tímida, introvertida y callada, no me suele gustar rodearme de demasiada gente días seguidos, no sé qué gérmenes pueden traer consigo y no es bueno estar lavándose las manos con jabón mucho, tampoco sé qué productos nocivos le ponen a estos, podrían dañar la piel gravemente, así que, prefiero caminar y vivir sola, ir a trabajar y dedicarme a mis hobbies en mis ratos libres. No dejan de decirme que tengo una personalidad muy obsesiva e hipocondríaca, pero soy incapaz de saberlo, simplemente, hago lo que debo hacer para cuidar mi salud, ¿verdad?

Infancia arrebatada:

Todo empezó con una tos. Lo recuerdo perfectamente. Era una simple tos, tonta, despreocupada y sin necesidad de prestar más atención. La empecé a oír por la mañana durante unos días, luego algo más fuerte y solía aparecer por la tarde también, incluso, por las noches y no me dejaba dormir, parecía que se estuviera ahogando. No tenía nada más que tos. Y todo podría haberse quedado así, pero a veces, le faltaba el aire. Otras, le dolía el pecho al respirar y un día, tras pensar que era una fuerte gripe, fuimos al médico. Después de muchas pruebas, este concluyó que, sin duda alguna, mi padre tenía cáncer con tan solo 40 años de edad. Mis ojos se abrieron de par en par y sentía que mi alrededor se paraba. A penas escuché a su médico decir a lo lejos que iban a operarle en el menor tiempo posible, era la única opción para salvarle pero no las tenía todas consigo con que funcionara, le quedaba muy poco tiempo de vida.

Perdí un día de clase y le acompañé al hospital, necesitaban a alguien que estuviera con él y esa era yo, tan solo me tenía a mí porque mi madre se fue cuando yo tenía siete años, borracha, drogada y con unas ojeras de elefante. Hacía tiempo que los abuelos habían fallecido y, bueno, nos teníamos el uno al otro. Esperé durante horas en aquel pasillo sin ventanas con enfermos caminando arriba y abajo entrando y saliendo de sus habitaciones o en camillas llevadas por enfermeros con muchos cables y botones encima o alrededor. No sabían hasta qué punto aquello resultaba aterrador. Notaba mi pulso acelerado, quería levantarme pero me temblaban las piernas y, por estúpido que parezca, no quería caerme al suelo. Por fin salió. Estaba en coma, en la camilla. Le llevaron a su habitación. Me dijeron que había que esperar a que se despertara, que les llamase si necesitaba algo.

Le leí durante días periódicos, libros de aventuras, cómics de superhéroes porque sabía que los odiaba, incluso, le llevé revistas de coches. Nada funcionó. No despertaba. Pasaron meses y no me moví de la silla. Hasta que, un último suspiro salió de su boca y una máquina que tenía cerca, empezó a pitar muy fuerte. Los médicos corrieron, le hicieron un montón de cosas, supongo que todo lo posible para más tarde mirarme y susurrar: “Hora de la muerte: 11:20. Lo siento mucho, niña”. Con eso, pensaron que me quitaban todos los males, tanto como los dolores de cabeza que me produjeron los diferentes tipos de ataúdes que podía elegir y cómo querría que fuese la ceremonia. No tenía ni idea, solo tenía 11 años… los suficientes como para ir a un orfanato.

La Casa de los Horrores:

Lo llamaba así porque daba miedo. De ahora en adelante iba a vivir en una iglesia grande, aburrida, con jardines exteriores a los que no me podría acercar y con niños que estaba segura no me caerían nada bien. No me equivocaba mucho. Me enseñaron mi habitación, la compartía con otra niña bastante callada pero muy suya con sus cosas, no le gustaba que nadie se las tocara o las moviera de sitio, tampoco que se sentaran en su cama o tocaran sus mesilla de noche, podía empezar a gritar sin parar. Estaba pirada. Me daba igual, solo me dedicaba a estudiar la bazofia que daban como asignaturas para poder salir de allí lo antes posible, ser la joven más desagradable del mundo cuando venían adoptantes, leía mucho entre horas, comía la porquería que daban por comida y dormía las 8 horas que me tocaban. Todo esto sin rechistar, con la cabeza baja, sin llamar la atención y con unas ganas locas de cumplir los 18.

Venidos de la nada, los dolores de cabeza se hacían cada vez más presentes al igual que los de espalda, las náuseas, los temblores en las piernas y la inestabilidad, me sentía débil de repente. Mi cabeza empezó a preguntarse qué podría estar pasando. Lloraba en el baño, asustada. No se lo dije a nadie hasta que fue a más y me desmayé en el pasillo, cerca de la enfermería. Me hicieron mil pruebas pero eran incapaces de identificar qué ocurría con mi cuerpo, reaccionaba a algo pero no sabían a qué. Tuvieron que mandarme a un hospital a las afueras de la ciudad para poder hacerme más pruebas, allí fue donde descubrí qué era la ansiedad, los ataques de pánico y la obsesión tras un pensamiento de enfermedad. Cuanto más lo pensaba, más enferma me sentía. Después de meses ingresada, esperando los resultados, la médico vino con una psiquiatra y me diagnosticaron estrés postraumático. La muerte de mi padre me había afectado mucho pero no lo exteriorizaba a través de emociones como la tristeza, el cansancio mental, la rabia, la frustración o, incluso, la ira, sino que mi cuerpo mostraba todas aquellas cosas a través de mi cuerpo.

Así es como la terapia empezó para mí.

Independencia Querida:

Hice lo imposible para no entrar en casas de adopción con familias que no iban a ser nunca mis padres y que no quería que lo fuesen, la idea de que les reemplazaran me ponía la piel de gallina, así que, conseguí que nadie me adoptara y así finalizar mi época de orfanato a mis 18 años de edad, momento por el cual, podía decidir irme o quedarme un tiempo más hasta que encontrase casa y trabajo. Mi padre me dejó algo de dinero, así que, lo primero que hice cuando salí fue alquilar un piso un tanto alejado del centro para vivir y empezar a trabajar de camarera, era dinero fácil y rápido, cansado y pesado, pero fácil que, al fin y al cabo, era lo que necesitaba en ese momento y en el día de hoy. Me ha ido gustando bastante más y he estado en el mismo lugar desde que empecé, he tenido una pequeña familia por aquí.

Empecé a ganar un poco más de dinero porque hacía más horas, con ello vinieron algunos problemas de estómago y de espalda, al parecer, por estrés pero no podía evitar que esa voz en mi cabeza hablara y me mostrara una serie de realidades supuestas en las que yo tenía una enfermedad terminal y en las que iba a morir con seguridad, al igual que lo hizo mi padre. No podía evitar aquella presión en el pecho, aquel pánico por algo que no había ocurrido, aquella falta de aire y esos malos momentos sentada en la silla cerca del escritorio del médico que te dice que no te preocupes y que se te pasará, que todo es causa del nerviosismo contenido y que tan solo debes llevar un tratamiento de descanso y menos horas de trabajo diarias. El alivio que sientes no te lo quita nadie….

Un futuro de terapia y mejora:

Hubo un momento en el que pensé que la terapia ya no sería necesaria, que había superado la muerte de mi padre y que seguía adelante como cualquier otra persona que había pasado por lo mismo que yo, pero tras salir del despacho del médico y haber notado todas aquellas sensaciones de nuevo, tuve la necesidad de llamar a la psiquiatra que me trató hacía unos años por el tema del estrés postraumático porque ella sabía de mi caso y para no tener que empezar a contarlo todo de nuevo, era jodido. Concertamos una cita, algo que me hizo sonreír. Aunque nunca confié en nadie de verdad, ella consiguió que sí lo hiciera con ella, a través de esa voz tan dulce, de su apoyo emocional constante y sus palabras de consuelo, hacía que me dejara llevar entre sus palabras y eso lo llegué a valorar mucho.

Te caes y vuelves a levantarte pero, si vuelves a caer y necesitas a alguien que te sujete y te ayude un poco para que vuelvas a poner ambos pies en el suelo, pues adelante. Debes hacerlo.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Reflexiones

Aprender a Decir “NO”:

Esta es una de las cosas que me ha costado más aprender y creo que lo he ido haciendo con el tiempo a la fuerza. He sido una de esas personas que siempre estaba para los demás, hacía favores, era el hombro en el que todos podían llorar y quería que estuvieran a gusto conmigo, necesitaba aceptación y que me quisieran, así que, no había cabida para el “no”, incluso, hacia personas que habían sido injustas conmigo o solo se acercaban a mí por el interés. Aprendes a que no por decir “sí” la gente te aprecia más o menos, a que caes mejor a los demás o que eres más popular y todo el mundo te alaba mientras pasas por su lado, sino que, puedes tener incluso, malas respuestas, que esas personas a las que has ayudado te ignoren o que no le den importancia a lo que dices, e incluso, que no te den el trato que te mereces. Aquí es donde te preguntas: “¿para qué sirvió todo lo que hice? ¿para esto?”.

El decir “no” muchas veces me ha creado una sensación de incomodidad, de tristeza, de miedo por la respuesta que pudieran tener otras personas hacia ello e incertidumbre, e incluso, me ha llevado a tener discusiones absurdas y verme en la necesidad de dar explicaciones a todo el mundo de porque digo que “no” o hago lo que hago. Creo que terminas en un círculo vicioso donde empiezas a dudar y a preguntarte “¿qué hago yo ahora?” Lo que he aprendido es que hay que hacer lo que uno quiera, le apetezca o sienta en ese momento, porque la duda puede causar más ansiedad e incertidumbre. Tampoco hay que pensar en cómo se lo tomará la otra persona, creo que hay que priorizar la salud mental de cada uno (si ese es el motivo por el que se dice “no”, por ejemplo) o física y cancelar planes, si ese es el caso. Se debe priorizar cada uno a sí mismo, las situaciones futuras ya vendrán y otros planes surgirán, pero si ese día es un “no”, pues lo es y punto.

Existen muchos malentendidos y enfados cuando alguien nos pide algo y no podemos, no queremos, no debemos o no nos encontramos en condiciones de hacerlo, lo he experimentado, por lo cual, lo sé. Para nosotros puede que sea normal cancelar un plan por no sentirnos emocional o físicamente bien, por estar muy cansados, por exceso de trabajo, por tareas del hogar atrasadas, por apetecerte hacer otras cosas como ver una película en la televisión… pero, para la otra persona es un rechazo, es una forma de negar algo que le apetecía hacer o a un lugar al que quería ir para pasar algún tiempo contigo, es muy probable que no lo entienda de la misma forma porque solo está viendo la situación desde su perspectiva de “yo quiero ir”, “necesito tiempo de ocio”, “quiero que vengas conmigo y no vienes”, “ahora me tocará quedarme en casa”, por lo tanto, existe una falta de empatía hacia ti, pero cada cual, mira para sí mismo sin haber comprensión por ambas partes. Por supuesto, hay que contar con un enfado o una molestia, puede no suceder y que la otra persona entienda lo que te sucede y lo respete, pero también puede caber la posibilidad de lo contrario, así que, hay que dejar a la otra persona tranquila con su molestia y que se le pase, cada uno mira para sí mismo y prioriza lo que debe priorizar, no hay que sentirse culpable o con miedo de qué dirá cuando os volváis a ver, algo que a mí me ocurría constantemente (ahora menos y sigo practicando porque me cuesta).

Como es obvio, decir “no” no debería ser una norma para todo, hay veces que se puede decir que “sí” a algo que te satisface a ti o a la otra persona y si realmente quieres hacerlo y te apetece. Creo que hay que saber decir “sí” o “no” escuchándote a ti mismo y sabiendo lo que debes o quieres hacer en todo momento, no basado solamente en lo que quiera otra persona porque terminamos perdiendo todo nuestro tiempo y energía en algo que no nos está beneficiando (si creemos que no lo hace). Toda decisión va a afectar a terceras personas (o no), hay que saber decirlo con delicadeza, sinceridad y con naturalidad. Me han aconsejado muchas veces una pequeña técnica y es esta: si alguien te dice de hacer algo, puedes darte tiempo para pensarlo y decirle que no estás seguro de si podrás hacerlo en ese momento y que se lo dirás más tarde o en unos días, por lo tanto, tienes unos instantes para pensar si te beneficia hacerlo o no, qué te aporta y si te sentirías bien haciéndolo, cómo te sientes anímicamente para realizarlo y si te dará tiempo para hacer otras cosas pendientes. Si decides que no, solo tienes que decir algo como “lo siento, no llegaré a tiempo”, “me ha surgido un compromiso”, “tengo mucha tarea retrasada” o “lo dejamos para otro día”. Es algo rápido, sencillo, educado, delicado y tratando en todo momento de que ambas partes se sientan cómodas en la interacción y sin ofender.

Por supuesto, si existe un enfado por la otra parte, tendemos a sentirnos culpables por ello, por haberle dicho que “no” cuando somos libres de hacerlo y ha sido una decisión reflexionada con anterioridad y priorizándonos a nosotros. Con la práctica, esta culpabilidad poco a poco se va disipando (o eso me han dicho, jaja) y más adelante suele resultar más útil. En mi caso, tras decir “no” a alguien, me sentía bastante mal y no dejaba de darle vueltas a qué estaría pensando esa persona de mí, si estaría enfadada, si cuando yo la llamara me haría lo mismo o si dejaría de hablarme por completo. Todas estas dudas no desaparecen hasta que vuelves a ver a esa persona o no la vuelves a ver más por haber renunciado a “x” cosa un día, así que, trato de mantenerme ocupada con lo que tengo y debo hacer (que es por lo que he cancelado planes) y sigo con mi día como cualquier otro, intentando que esos pensamientos no se adueñen de mí. Es complejo si has sido una persona que ha complacido a los demás de forma constante porque ya no van a responder de la misma forma, suelen haber más malentendidos y no suele gustar que no des a los demás lo que quieren, pero hay que seguir priorizándose para quererse a uno mismo cada día más, que no te paren los pensamientos o las molestias de otros, recuerda que es SU molestia, no la tuya. Aprender no ocupa lugar 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Learn To Say “NO”:

This is one of the things I’ve had the hardest time learning and I think I’ve been doing it over time by force. I have been one of those people who was always for others, did favors, was the shoulder on which everyone could cry and I wanted them to be comfortable with me, I needed acceptance and that they loved me, so there was no room for the “no”, even, towards people who had been unfair to me or only approached me out of interest. You learn that not by saying “yes” people appreciate you more or less, that you’re the nicest person to others or that you are more popular and everyone praises you as you pass by, but that, you may even have, bad answers, that those people you have helped ignore you or that they do not give importance to what you say , and even, that they do not give you the treatment you deserve. This is where you ask yourself, “What was the point of everything I did? Just for this?”.

Saying “no” has often created a feeling of discomfort, sadness, fear for the response that other people might have to it and uncertainty, and has even led me to have absurd arguments and see myself in the need to explain to everyone why I say “no” or do what I do. I think you end up in a vicious circle where you start to hesitate and ask yourself “what do I do now?” What I’ve learned is that you have to do whatever you want, feel like it or feel at that moment, because doubt can cause more anxiety and uncertainty to you. You also don’t have to think about how the other person will take it, I think you have to prioritize your mental health (if that’s the reason why you say “no”, for example) or physical and cancel plans, if that’s the case. Everyone must prioritize themselves, future situations will come and other plans will arise, but if that day is a “no”, then it is, period.

There are many misunderstandings and arguments when someone asks us for something and we cannot, do not want to, should not or are not in a position to do so, I have experienced it, so I know. For us it may be normal to cancel a plan because we do not feel emotionally or physically well, because we are very tired, because of the overwork, because of overdue household tasks, because you want to do other things like watching a movie on TV… but, for the other person it is a rejection, it is a way of denying something that he/she wanted to do or to a place he/she wanted to go to spend some time with you, it is very likely that he/she does not understand it in the same way because he/she is only seeing the situation from his/her perspective of “I want to go”, “I need leisure time” , “I want you to come with me and you are not coming”, “now it will be my turn to stay at home”, therefore, there is a lack of empathy towards you, but each one looks to themselves without understanding on both sides. Of course, they’ll be angry or annoyed, it may not happen and that the other person understands what happens to you and respects it, but there may also be the possibility of the opposite, so you have to leave the other person calm with his/her annoyance and that he/she deal with it alone, we all look to ourselves and prioritizes what we must prioritize, you should not feel guilty or afraid of what he/she will say when he/she sees you again, something that happened to me constantly (now less and I continue practicing because it tends to be quite hard).

Obviously, saying “no” should not be a norm for everything, there are times when you can say “yes” to something that satisfies you or the other person and if you really want to do it and you feel like it. I think you have to know how to say “yes” or “no” by listening to yourself and knowing what you should or want to do at all times, not based only on what someone else wants because we end up wasting all our time and energy on something that isn’t benefiting us (if we think it doesn’t). Every decision will affect other people (or not), you have to know how to say it with delicacy, sincerity and naturally. I have been advised many times with a small technique and it is this: if someone tells you to do something, you can give yourself time to think about it and tell them that you are not sure if you can do it at that time and that you will tell them later or in a few days, therefore, you have a few moments to think if it benefits you to do it or not , what it brings you and if you would feel good doing it, how you feel emotionally to do it and if it will give you time to do other pending things. If you decide not to, you just have to say something like “I’m sorry, I won’t be there on time”, “I’ve got a commitment”, “I have a lot of work behind” or “we leave it for another day”. It is something fast, simple, polite, delicate and trying at all times to make both feel comfortable in the interaction and without offending.

Of course, if there is anger on the other side, we tend to feel guilty about it, for having said ‘no’ when we are free to do so and it has been a decision that has been thought through and prioritized for us. With practice, this guilt gradually dissipates (or so I have been told, haha) and later it tends to be more useful. In my case, after saying “no” to someone, I felt pretty bad and kept thinking about what that person would be thinking of me, if I would be angry, if when I called her she would do the same to me or if she would stop talking to me altogether. All these doubts do not disappear until you see that person again or you do not see them again for having given up “x” plan one day, so I try to keep myself busy with what I have and should do (which is why I have canceled plans) and I continue with my day like any other, trying not to make those thoughts take over me. It is complex if you have been a person who has pleased others constantly because they will no longer respond in the same way, there are usually more misunderstandings and you do not usually like that you do not give others what they want, but you have to continue prioritizing yourself to love yourself more and more every day , that you do not stop the thoughts or discomforts of others, remember that it is THEIR annoyance, not yours.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime