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La Perfección:

Los seres humanos, solemos sentir esa necesidad de progreso, de ser de utilidad, de formar parte del mundo y poder llegar al objetivo deseado, ya sea, un sueño a corto o largo plazo. Muchos, seguimos por ese camino del desear ser mejores cada día y mostrar nuestro esfuerzo con todo aquello que hacemos, pero también queremos llegar a una perfección inexistente. Supongo que, todos hemos sido maniáticos alguna vez, hemos querido las cosas de cierta manera o nos hemos sentido más decantados por expresarnos con depende qué perspectiva, quizá diciendo las palabras correctas, tendiendo siempre a esperar lo mejor de nosotros.

Todo eso es genial, siempre hay que ver más allá de las cosas y tratar de hacerlo lo mejor posible, nuestro problema es querer y buscar la perfección de forma constante. Tiende a ser una forma exagerada de llevar la vida, muy estresante y, quizá demasiado ordenada, siempre esperando ver un error en cada esquina, juzgándonos y tratándonos de inútiles cuando ya hemos hecho todo lo que podíamos y nos hemos esforzado por llegar hasta ese objetivo. Creo que, tras tanta perfección, hay una necesidad de aprobación, una inseguridad manifiesta que nos dice que no estamos del todo convencidos de que nosotros pudiéramos hacer eso o conseguirlo, es como una respuesta automática negativa al pensamiento de lo que queremos conseguir. Solemos ver el “sí” muy alejado, estamos faltos de perspectiva u optimismo, quizá, y nos adentramos en un mundo de negatividad que puede que nos lleve a esforzarnos más por ser perfectos. Suena ambiguo y falto de sentido pero de forma inconsciente, algunos lo expresemos así.

También creo que la exigencia hacia uno mismo es buena, pero no debe rebasar ciertos límites ligados a la obsesión o al caer rendido cuando algo no sale como se había planeado. A veces, ponemos demasiada fuerza o energía mental en lo que estamos haciendo y vemos que el resultado no es perfecto, caemos derrotados porque el esfuerzo no ha valido la pena cuando, en realidad, se puede ver que ha salido bien, no perfecto, pero sí bien. Nos falta acallar a nuestra mente cuando nos dice: “sí, está bien. Se ve bien pero, no es perfecto. Querías que saliera perfecto, qué decepción más grande”, es más fácil dejar a esa voz hablar que no acallarla, es curioso cómo dejamos que nos domine. En cierto modo, nada es perfecto y nada saldrá siempre como a nosotros nos gusta, quizá sea parecido o tengamos un resultado “bastante bueno” o muy aproximado a lo que esperábamos, pero nos valoraríamos más si nos alegráramos igual por obtener un “bastante bueno” que un “perfecto”.

En mi humilde opinión, diría que esto puede llegar a empezar en la época de la escuela, donde podemos experimentar la competitividad entre estudiantes y el hecho de que se aplauda más al que saca un 9 que al que saca un 5 o un 6 cuando ambos están aprobados. El estudiante de 6, siempre pensará: “sí, estoy aprobado pero no ha sido suficiente”, comparándose constantemente con los que saquen mejor nota, esto llevará a que estudie y se agote tres veces más para conseguir la perfección que no ha conseguido con el último examen. Cuando somos pequeños, lo absorbemos todo como una esponja y creo que las formas de educar tampoco son las más correctas, desde el punto de vista de un padre y una madre que reciben las notas de su hijo y ven que no ha llegado al notable en ninguna de las asignaturas pero que las ha pasado todas, le regañan en vez de valorar su esfuerzo y le comparan con sus compañeros por haber sacado más nota que él en los finales cuando tenían la misma oportunidad. Ese niño se siente como un fracasado y como si hubiera suspendido el curso, siendo que va a pasarlo sin repetir ninguna asignatura en verano. La forma en la que decimos las cosas importa y hay que saber el impacto que produce en otro para saber cómo decirlas, no hacerlo sin más y criar a los niños como si fueran a ser genios, se ejerce demasiada presión sobre ellos.

Ni siquiera el Universo es perfecto, tampoco esperemos serlo. Nos exigimos mucho, incluso, en nuestra forma física para tener un cuerpo de 10, alimentarnos de forma 100% sana y aplicarnos las cremas que rejuvenezcan más para que no se note ninguna imperfección en la piel cuando todo esto no es tan necesario. Una persona puede ejercitarse diariamente descansando uno o dos días a la semana y hacer el esfuerzo que pueda hacer y dependiendo de la energía que tenga ese día, no existe un cuerpo de 10 porque siempre habrá cosas que no funcionen bien. No podemos alimentarnos de forma 100% sana todo el tiempo porque siempre surgen imprevistos y, a veces, tienes que comer fuera o tienes que comprar comida preparada para llegar al trabajo a tiempo. Ninguna crema está lo suficientemente probada y perfeccionada como dejarte el cutis sin una sola arruga a partir de los 40, sé que hay muchas esperanzas de muchas mujeres de esas edades, pero no, no existen. Tampoco es probable tener un vientre 100% plano, también tenemos un porcentaje de grasa en nuestro cuerpo, sería difícil no encontrar un michelín. Y no podemos esperar que todos los días nuestro cuerpo funcione de la misma manera (y soy persona que siempre lo he pensado, que mi cuerpo siempre debe tener energía y estar muy bien cada día), hay que saber que pasamos por ciertos procesos y nos afectan ciertas cosas y que nuestro cuerpo no responderá igual un día que otro.

La perfección solo existe en nuestra mente, no en nuestra realidad. Aceptemos el “bastante bien” 🙂


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The Perfection:

Human beings usually feel that need for progress, to be useful, to be part of the world and to be able to reach the desired goal, whether it is a short or long-term dream. Many of us continue along that path of wanting to be better every day and show our effort with everything we do, but we also want to reach a non-existent perfection. I guess, we’ve all been maniatic at some point, we’ve wanted things a certain way, or we’ve felt more chosen to express ourselves with what perspective, perhaps saying the right words, always tending to hope for the best from us.

All that is great, we always have to see beyond things and try to do the best we can, our problem is to want and seek perfection constantly. It tends to be an exaggerated way of leading life, very stressful and, perhaps too tidy, always waiting to see a mistake in every corner, judgeing us and treating us as useless when we have already done everything we could and have strived to reach that goal. I believe that, after so much perfection, there is a need for approval, a manifest insecurity that tells us that we are not entirely convinced that we could do that or achieve it, it is like an automatic negative response to the thought of what we want to achieve. We tend to see the “yes” far away, we are lacking in perspective or optimism, perhaps, and we enter a world of negativity that may lead us to try harder to be perfect. It sounds ambiguous and meaningless but unconsciously, some of us put it that way in our real basis.

I also think that the demand for oneself is good, but it should not exceed certain limits linked to obsession or falling surrendered when something does not go as planned. Sometimes, we put too much strength or mental energy into what we are doing and we see that the result is not perfect, we fall defeated because the effort has not been worth it when, in fact, you can see that it has gone well, not perfect, but well. We need to silence our minds when it says, “yes, okay. It looks good but, it’s not perfect. You wanted it to come out perfect, what a disappointment!” it’s easier to let that voice speak than not to silence it, it’s funny how we let it dominate us. In a way, nothing is perfect and nothing will always come out as we like, maybe it is similar or we have a result “quite good” or very close to what we expected, but we would value ourselves more if we rejoyed the same for getting a “good enough” than a “perfect”.

In my humble opinion, I would say that this can start in the school days, where we can experience the competitiveness between students and the fact that the one who gets a 9 is applauded more than the one who gets a 5 or a 6 when both are passed. The student of the 6, will always thinks: “yes, I am passed but it has not been enough”, constantly comparing himself with those who get better grades, this will lead to him studying and running out three times more to achieve the perfection that he has not achieved with the last exam. When we are little, we absorb everything like a sponge and I think that the ways of educating are not the most correct, from the point of view of a father and a mother who receive the grades of their child and see that he has not reached the remarkable 8 or 9 in any of the subjects but that he has passed them all. They scold him instead of valuing his effort and compare him to his classmates for having scored more than him in the finals when he had the same opportunity as them. That child feels like a failure and as if he has suspended the course, being that he will pass it without repeating any subject in the summer. The way we say things matters and you have to know the impact it has on another person to know how to say them, not just do it and raise children as if they were going to be geniuses, it puts too much pressure on them.

Not even the Universe is perfect, nor do we expect to be. We demand a lot, even, in our physical form to have a body of 10, feed ourselves in a 100% healthy way and apply the creams that rejuvene more so that no imperfection is noticed in the skin when all this is not so necessary. A person can exercise daily resting one or two days a week and make the effort they can make and depending on the energy they have that day, there is no body of 10 because there will always be things that do not work well. We can’t feed ourselves 100% healthy all the time because unforeseen events always arise and sometimes you have to eat out or you have to buy prepared food to get to work on time. No cream is tested and perfected enough to leave your complexion without a single wrinkle from the 40s, I know there are many hopes of many women of those ages, but no, they do not exist. It is also not likely to have a 100% flat belly, we also have a percentage of fat in our body, it would be hard not to find a michelin. And we can not expect that every day our body works in the same way (and I am a person who has always thought about it, that my body must always have energy and be very good every day), we must know that we go through certain processes and certain things affect us and that our body will not respond the same one day as another.

Perfection exists only in our mind, not in our reality. Let’s accept the “pretty good” 🙂


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Consulta Psicológica y Etiquetas:

Con este tema siempre ha habido bastante controversia, muchos comentarios a los que enfrentarse y un millón de dudas que todos podemos tener a la hora de ir a una consulta psicológica por el qué dirán. Existe un miedo existe en las personas que deciden ir a un psicólogo por la razón que sea, y la mayoría de veces es por “¿es que estás loca?”, miran con extrañeza o ya desconfían de lo que les pueda o no decir la otra persona, ese miedo provoca que desconfíe y no lo cuente pero simplemente, porque la sociedad ha tratado el tema como algo de lo que avergonzarse, algo que no se debe contar y, mucho menos, a gente de fuera. No todo el mundo es capaz de gestionar sus emociones o se mantiene calmada todo el tiempo, no todos han tenido una infancia feliz como otros y creo que la mayoría de la gente ha tenido traumas o circunstancias que no han podido sobrellevar del todo y, pasado un tiempo, sienten una carga.

Estoy segura que, lo que más miedo da a la hora de hablar sobre este tema son los comentarios, dado que, ya de entrada se trata al psicólogo de “loquero” y se ha ido haciendo durante años, esto implica que si alguien va al psicólogo es porque está loco o desequilibrado, implicada que no debes confiar en esa persona o tratar con ella demasiado porque ya se supone que podría ser una amenaza. El psiquiatra se ve como una persona que trata a personas que ven cosas que no existen y que se les va la cabeza, tampoco hay que hablar con ellos porque nos podrían matar. Cuando, en realidad, no tiene nada que ver con esto. Es más, hay gente que está muy sana física y psicológicamente pero en cierto momento de su vida se siente más agobiada de lo normal y no tiene a qué agarrarse, pues bueno, va a un psicólogo que le ayuda a organizarse, eso no implica que esté loco o tenga un problema mental.

Sí que es cierto que muchos problemas mentales no se tratan por culpa de las etiquetas, de cómo será visto por el exterior, se fuerza a que estas personas lo escondan y no digan donde van en ciertos momentos o no saquen el tema. Otros, no tratan los problemas mentales de sus hijos con la seriedad suficiente como para llevarlos a un psicólogo y luego, esos problemas se hacen más grandes porque no han sabido manejar la situación. Es importante que, si alguien siente que necesita ayuda psicológica se le proporcione o que vaya a una consulta, no va a ser un camino fácil porque puede que te hagan recordar todo lo que te ha pasado para que lo superes pero, a veces, vale la pena sentirse aliviado por unas horas al comprobar que no te pasa solo a ti y cómo puedes afrontar tu problema para que no suponga un esfuerzo diario tan grande para ti. Si nadie escucha tus peticiones, ve solo/a y adáptate, si lo necesitas, lo necesitas y no hay más que hablar, tú eres la prioridad.

Además, hay muchas concepciones sociales que romper de forma general y que, como todos las hemos entendido como normales, más tarde nos pueden afectar a la hora de comportarnos con los demás o expresarnos con libertad, por lo que, podemos aprender a cómo romper esas cadenas para ser nosotros mismos y dejar de complacer a los demás, de hecho, ese es uno de los problemas que tenemos la mayoría de la gente porque nos han enseñado de esa forma. El psicólogo ayuda a gestionar tus emociones y a solucionar los problemas de una forma más asertiva, pero no implica que necesitemos pastillas o estemos locos. Son concepciones erróneas que nos han metido en la cabeza y que no son ciertas, ir a una consulta psicológica es como ir al ginecólogo o al otorrino, pero donde te expresas a través de palabras y no desde algún dolor o molestia corporal, no hay más.

Mucha otra gente, por orgullo y por sentirse fuerte, no va a terapia o trata de creer que no la necesita, quiere aparentar seguridad y control pero no reconocerlo es lo peor que se puede hacer. Además, ha sido un tema que siempre se ha tratado como algo muy grave y de lo que hablar mucho pero, el cual, no tiene más importancia del que nosotros o los demás queramos darle, el exagerarlo no va a mejorarlo o empeorarlo, hay que ayudar, más bien, a los que necesitan ir a terapia, animarlas a que hablen con un profesional que les ayude a sobrellevar las cosas, el objetivo no es hacer que esa persona se retraiga más o tenga más miedo de hacerlo, sino que, se decida para mejorar su vida. Y, una de las peores cosas que se pueden hacer es tratar este tema como un insulto hacia alguien llamándole “loco” o “psicópata” cuando está muy lejos de parecerlo.

De lo que se dice a lo que de verdad es, hay un largo pasillo.


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Psichological Help and Labels:

On this topic there has always been a lot of controversy, a lot of comments to face and a million doubts that we can all have when it comes to going to a psychological consultation, what other people will say. There is a fear that exists in people who decide to go to a psychologist for whatever reason, and most of the time it’s because that famouse comment “are you crazy?”, they look at that person strangely or already distrust for what the other person might or may not tell them, that fear causes them to be suspicious and not to tell it but simply because society has treated the issue as something to be ashamed of, something not to be told about, let alone people from outside. Not everyone is able to manage their emotions or stays calm all the time, not everyone has had a happy childhood like others and I think most people have had traumas or circumstances that they have not been able to cope with at all and after a while, they could feel it as a burden.

I’m sure what’s most scary when it comes to talking about this topic is the comments, since already at the outst, it’s the psychologist of “shrink” and it’s been done for years, this implies that if someone goes to the psychologist it’s because they’re crazy or unbalanced, involved that you shouldn’t trust that person or deal with them too much because it’s supposed to be a threat. The psychiatrist looks like a person who treats people who see things that don’t exist and who keep their heads out, you don’t have to talk to them either because they could kill us. When, actually, it has nothing to do with this. What’s more, there are people who are very healthy physically and psychologically but at some point in their lives she/he feels more overwhelmed than normal and has nothing to hold on to and she/he goes to a psychologist who helps her/him get organized, that doesn’t mean she’s/he’s crazy or has a mental problem.

It is true that many mental problems are not about labels, how it will be seen on the outside, it forces these people to hide it and do not say where they go at certain times or do not bring it up. Others don’t treat their children’s mental problems seriously enough to take them to a psychologist,and then those problems get bigger because they haven’t been able to handle the situation. It’s important that if someone feels they need psychological help to be provided or goes to a consultation, it’s not going to be an easy path because they may make you remember everything that’s happened to you so you can get over it, but sometimes it’s worth being relieved for a few hours by checking that it doesn’t happen to you alone and how you can deal with your problem so it doesn’t involve such a big daily effort for you. If no one listens to your requests, go alone and adapt to it, if you need it, you need it and there is nothing more to talk about, you are the only priority here.

In addition, there are many social conceptions that we break in a general way and that, as we have all understood them as normal, can later affect us when it comes to behaving with others or expressing ourselves freely, so we can learn how to break those chains to be ourselves and stop pleasing others, in fact, that is one of the problems that most people have because their parents have taught them that way. The psychologist helps manage your emotions and solve problems in a more assertive way, but it doesn’t mean we need pills or are crazy. They are misconceptions that have put us in the head and that are not true, going to a psychological consultation is like going to the gynecologist or the otolary, but where you express yourself through words and not from some pain or body discomfort, it’s normal as that.

Many other people, out of pride and for feeling strong, do not go to therapy or try to believe that they do not need it, want to appear safe and under control but not recognizing it is the worst thing that can be done. Besides, it’s been an issue that’s always been treated as something very serious and what to talk about a lot in a bad way but, which, it doesn’t matter more than we or the others want to give it, exaggerating it is not going to make it better or worse. rather, those who need to go to therapy, encourage them to talk to a professional to help them cope, the goal is not to make that person more delayed or more afraid to do so, but to decide to improve their lives. And, one of the worst things you can do is treat this issue as an insult to someone calling them “crazy” or “psychopath” when they’re far from looking like it.

From what you say to what it really is, there’s a long corridor to walk through.


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Darnos Tiempo:

Todo el mundo pasa por situaciones complejas a lo largo de su vida y estas tienden a llevarnos de tempestad en tempestad, pensamientos negativos y un ahogo emocional constante hasta que las cosas pasan y se solucionan de una forma u otra. En esos momentos, tenemos un complejo mix de instantes cambiantes, situaciones de estrés, puede que de compromiso, responsabilidad e incomodidad con otros, quizá nos sintamos retraídos, introvertidos o puede que demasiado superficiales, nuestro ánimo cambia, al igual que nuestras vidas, las cuales, tienden a ser cíclicas y no estáticas como bien nos gustaría. Pero, entre tanto cambio, no nos damos tiempo.

Creo que el tiempo es una de las cosas principales que debería prevalecer en nuestras vidas, tendría que seducirnos entre una situación y otra para reflexionar, que nuestro cuerpo descanse tras tanto movimiento y nos centremos en qué es lo que vendrá. Normalmente, queremos que las cosas cambien rápido, se acerquen a lo que nosotros queremos lo mejor posible y que dejemos de sentirnos así, queremos que todo pase ya. Pero, no vemos que esa pausa es la que cura, la que te calma, la que te hace desconectar y seguir adelante, la de aceptar tu nuevo presente y planear qué es lo que te gustaría hacer o dónde te gustaría estar, incluso, dirigirte. Las mejores soluciones se encuentran en esa pausa, en esos momentos acostados en la cama mirando el techo y haciendo nada, escuchando música al mismo tiempo que bailamos, en ese instante en el que decidimos respirar y dejar de correr.

Está bien tratar de encontrar la forma de encontrarnos mejor, de buscar una salida que se acople a nosotros, que nos haga vivir las experiencias lo mejor posible, pero también debemos ver esa fatiga, ese resfriado, esa tristeza, esas piernas pesadas y esos dolores menstruales fuertes (en caso de que seas mujer) como una oportunidad para descansar y aceptar las cosas como son y saber hacia dónde vas o pretendes ir, a tolerarte un poco a ti misma y tener paciencia con tu cuerpo, algo de lo que muchos carecemos. Nuestro cuerpo nos habla y nos dice cuándo nos pasamos, cuándo pensamos de más y cuándo hemos dejado que la negatividad forme parte de nuestra mente. Es normal querer irse, querer moverse, dejar de estar cansado, pero tal y como dicen, el tiempo todo lo cura mientras esperas a dar un paso más hacia tu futuro imprevisto e incierto.

Hay cosas que no controlamos y cambian demasiado deprisa, nos mueven de un lado a otro y nos desestabilizan hasta el vértigo pero, desgraciadamente, no podemos hacer nada para hacer que se paren o desaparezcan, siguen existiendo cada día desde nuestro despertar. Por ello, nos podemos aferrar a ese tiempo, a ese reloj que nos espera en el sofá o la cama para que nos amoldemos a él y dejemos pasar las horas, dándonos tiempo y espacio para encontrarnos, hablarnos y tomarnos las cosas con calma, no entrar en sorpresas o darnos atracones sobre cosas que aún no han llegado, el futuro aún está por llegar pero todavía no está aquí. Muchos caemos en esos espirales de ansiedad y nerviosismo porque creemos que anticipándonos a las cosas vamos a controlarlas o pararlas de alguna forma pero no es verdad, hay que esperar en ese tiempo a que sean como deben ser para reflexionar en cómo salir de ellas o cómo disfrutarlas.

Nunca pensamos en darnos tiempo porque estamos demasiado ocupados desarrollando el proceso, mirando la hora para llegar a tiempo, tomando pastillas para calmar esa incertidumbre invisible o nos disponemos a correr para no perder nuestro último tren en la vida, cuando así es como las cosas salen mal y como enfermamos de verdad, por no darnos tiempo y pensar un poco antes de moverse, antes de observar nuestro presente para ver cuál será nuestro siguiente paso, para entendernos a través de nuestro cuerpo y mente. El tiempo lo cura todo, las prisas tan solo empeoran las cosas….


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Give Ourselves Time:

Everyone goes through complex situations throughout their lives and these tend to lead us from storm surge to storm, negative thoughts and constant emotional relief until things happen and are solved in one way or another. In those moments, we have a complex mix of changing moments, stressful situations, perhaps of commitment, responsibility and discomfort with others, we may feel withdrawn, introverted or perhaps too shallow, our mood changes, as do our lives, which tend to be cyclical and not static as we would like. But in the meantime, we don’t give ourselves time.

I believe that time is one of the main things that should prevail in our lives, it would have to seduce us between one situation and another to reflect, that our body rests after so much movement and we focus on what will come. Normally, we want things to change quickly, get closer to what we want as best we can and stop feeling that way, we want everything to happen now. But, we don’t see that that pause is the one that heals, the one that calms you down, the one that makes you disconnect and move on, that of accepting your new present and planning what you would like to do or where you would like to be, even direct yourself. The best solutions are in that pause, in those moments lying on the bed looking at the ceiling and doing nothing, listening to music at the same time that we danced, at that moment when we decided to breathe and stop running.

It’s okay to try to find a way to find ourselves better, to find a way out that suits us, to make us live the experiences as best as possible, but we should also see that fatigue, that cold, that sadness, those heavy legs and those severe menstrual pains (in case you’re a woman) as an opportunity to rest and accept things as they are and know where you are going or pretending to go, to tolerate yourself a little and be patient with your body, something many of us lack. Our bodies talk to us and tell us when we overthought, when we were too negative, and when we have that negativity be part of our minds. It is normal to want to leave, want to move, stop being tired, but as it’s said, time heals everything while you wait to take another step towards your unforeseen and uncertain future.

There are things that we don’t control and change too quickly, they move us back and forth and destabilize us to vertigo, but unfortunately we can’t do anything to make them stop or disappear, they still exist every day since our awakening. Therefore, we can hold on to that time, to that clock that awaits us on the sofa or the bed so that we may adapt to it and let the hours pass, giving us time and space to understando, talk and take it easy with ourselves, not to go into surprises or to binge on things that have not yet arrived, the future is yet to come but it is not yet here. Many of us fall into those spirals of anxiety and nervousness because we believe that in anticipation of things we will control or stop them in some way but it is not true, we have to wait at that time for them to be as they should be to reflect on how to get out of them or how to enjoy them.

We never think about giving ourselves time because we are too busy developing the process, looking at the time to get there on time, taking pills to calm that invisible uncertainty or we set out to run so as not to miss our last train in life, when this is how things go wrong and how we really get sick, for not giving us time and thinking a little before moving, before observing our present to see what our next step will be, to understand us through our body and mind. Time heals everything, the running only makes things worse…


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Los Abusones y el Bullying:

Normalmente, se habla mucho de las víctimas de bullying más de lo que se habla de los abusones, no se busca un por qué en lo que hacen o una forma de cambiar lo que ocurre, mientras que la víctima se mantiene de forma permanente en alerta por si le hacen daño porque, a veces, tampoco la creen. Estas personas, pueden cambiar por completo la vida de otras, cómo se relacionan más adelante en sociedad y cómo reaccionan estando en diferentes ambientes; después, ni se acuerda de esa persona a la que ha hecho sufrir tanto, mientras que, la víctima sigue recordando lo que pasó y quiénes le hicieron daño un día tras otro, teniendo que ir a terapia cuando los que deberían ir son ellos.

Cuando lo hemos sufrido los que lo hemos hecho, no podemos ver las cosas con perspectiva en el momento que están ocurriendo, vemos al abusón como un ser con el poder suficiente para hacernos pedazos cuando quiera, alguien seguro de sí mismo, interesante para los que le siguen y muy pero que muy fuerte, alguien que podría arruinar tu vida con tan solo un plumazo pero lo que no estamos viendo es que es todo lo contrario. No haría llorar a otro con críticas sobre su físico o sus hobbies si no fuese por su inseguridad y su falta de autoestima, no pegaría a nadie si no se sintiese frustrado o no hubiera sido un niño al que pegaron sus padres hace algún tiempo, no impondría tanto y daría una imagen de fuerza y poder si no fuese débil y, por descontado, no arruinaría la vida de otra persona si la suya propia no estuviera arruinada ya, con falta de objetivos, falta de amor y cariño familiar, una sociabilidad pésima y unas ganas indiscutibles de llamar la atención que no le dieron en casa. En teoría, el abusón es un fracasado al que han maltratado y por ello, maltrata y se le consiente que lo haga, nadie le frena, sabe lo que hace y sigue haciéndolo, no es alguien reflexivo, que empatiza o que tiene el mínimo respeto, por lo tanto, no hay que sentirse inferior a este tipo de persona por mucho que aparente poder y seguridad.

Hay muchos que, ya en su adultez, tratan de mostrar a los demás el cochazo que tienen, una casa grande y bonita, que tienen todos los ligues que quieren y más, que tienen una vida sexual muy activa y son los más queridos del lugar pero, ya en perspectiva, ¿no estamos viendo a una persona desesperada por caer bien, ser aceptado, llamar la atención y con una inseguridad aplastante? Tienen que pretender que son mejor que otros porque dentro de ellos mismos ya se consideran inferiores, necesitan lujos en su vida porque está tan vacía que no saben cómo llenarla y, muchas veces, maltratar a otros les produce placer, en cierto modo, les hace sentirse un poco más importantes y de que forman parte de la vida de otros aunque sea negativamente. Este tipo de personas están en todas partes, necesitan trabajos que muestren cierto estatus, quieren mandar, ser jefes de empresas con renombre, quieren maltratar a otros y hacerse ricos. Pero, hay algunos que sufren de insomnio, qué raro, ¿eh?

Pensamos en ciertos momentos, que quizá son más inteligentes que nosotros pero todos recordamos a ese abusón de colegio que se reía cuando nos veía leyendo o estudiando, ¿sabéis quién se ríe de esas cosas? El que es inculto, lo cual, demuestra que no es inteligente, es todo una fachada absurda que deben estar alimentando constantemente para no ser rechazados, viven con un miedo constante a que les juzguen y que terminen siendo quiénes más temen ser: ellos mismos. Nadie sabe qué hacen cuando están solos pero se puede intuir tras ver ese mundo de toxicidad que crean en su entorno, lloran como niños porque odian su vida, su existencia, mientras se levantan al día siguiente teniendo que salir con la cabeza bien alta y el pecho fuera para no dar la impresión de que son débiles y están solos.

¿Recordáis cuando iba un grupo de gente hacia vosotros para reírse, pegaros o humillaros en público? Pues bien, eso no es poder, es cobardía. Nos encontraríamos a estas personas por separado en la calle y no serían capaces de hacer lo mismo que hacen en grupo, se esconderían detrás de un seto con tal de que no les viésemos, nos encararíamos con él o ella y seguro que terminaría llorando en el baño de su casa, con un miedo atroz, mientras que, al día siguiente, iría a atacarnos nuevamente con su grupo de abusones. Miedo y cobardía en un mismo plato. Nos da miedo enfrentarnos a ellos por la imagen que muestran, por esa fachada creada, por ese maltrato constante y no merecido, por ese problema que tienen consigo mismos y que no tiene nada que ver con nosotros, pero lo cierto es que, ese velo terminará cayendo tarde o temprano sin que nosotros hagamos nada, todos reciben su merecido. Hay que recordar que nadie puede tener la capacidad mental suficiente para fingir tantas cosas durante tantas horas todos los días de la semana, hasta ellos son humanos y cometen errores, no hay que esperar a que los cometan, hay que seguir adelante mientras ellos siguen estancados en esa vida miserable que ellos mismos se han creado.


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The abusers and bullying:

Normally, there is a lot of talk about bullying victims more than they talk about abusers, you don’t look for a reason in what they do or a way to change what happens, while the victim stays permanently on alert in case they hurt her because sometimes they don’t believe her either. These people can completely change the lives of others, how they relate later in society and how they react in different environments; afterwards, they don’t even remember that person who they made suffer so much, while the victim still remembers what happened and who hurt him/her day after day, having to go to therapy when the abusers need it more.

When we have suffered it we cannot see things with perspective at the time they are happening, we see the abuser as a being with enough power to tear us to pieces whenever he wants, someone sure of himself, interesting to those who follow him and very but very strong, someone who could ruin your life with just a feather but what we are not seeing is that it is quite the opposite. It wouldn’t make someone else cry with criticism about their physique or hobbies if it wasn’t for his insecurity and lack of self-esteem, he wouldn’t hit anyone if he didn’t feel frustrated or hadn’t been a child with parents who hit him some time ago, he wouldn’t impose as much and give an image of strength and power if he wasn’t weak and, of course, it would not ruin someone else’s life if his own was not ruined anymore, with a lack of goals, lack of love and family affection, a lousy sociability and undisputed desire to draw attention that they did not give him at home. In theory, the bully is a loser who has been mistreated and consented to do so, no one slows him down, knows what he does and continues to do so, is not a thoughtful person, who empathizes or who has the least respect, therefore, one should not feel inferior to this type of person with such an apparent power and security.

There are many who, already in their adulthood, try to show others the car they have, a big and beautiful house, who have all the lovers they want and more, who have a very active sex life and are the most loved ones of the place but, already in perspective, are we not seeing a person desperate to like others, to be accepted, attract attention and with overwhelming insecurity? They have to pretend that they are better than others because within themselves they already consider them inferior, they need luxuries in their life because they are so empty that they do not know how to fill it and, often, mistreating others gives them pleasure, in a way, it makes them feel a little more important and that they are part of the lives of others even if it is negatively. These kinds of people are everywhere, they need jobs that show a certain status, they want to command, to be heads of renowned companies, they want to mistreat others and get rich. But, there are some who suffer from insomnia, how weird, huh?

We think of certain moments, which they are perhaps smarter than us, but we all remember that school bully who laughed when he saw us reading or studying, you know who laughs at those things? A person who is uneducated, which proves that he is not intelligent, is an absurd facade that they must be constantly feeding so as not to be rejected, live in constant fear of being judged and end up being who they fear the most: themselves. No one knows what they do when they are alone but you can sense after seeing that world of toxicity that they create in their environment, they cry like children because they hate their life, their existence, while they get up the next day having to go out with their heads high and their chests out so as not to give the impression that they are weak and alone.

Remember when a group of people came to you to laugh, beat you or humiliate you in public? Well, that’s not power, it’s cowardice. We would meet these people separately on the street and they would not be able to do the same thing they do as a group, they would hide behind a screen as long as we didn’t see them, we would face him or her and I’m sure he’d end up crying in the bathroom of his house, in a heinous fear, while the next day he or she go attack us again with his/her group of abusers. Fear and cowardice on the same plate. We are afraid to confront them by the image they show, by that facade created, by that constant abuse and not deserved, by that problem that they have with themselves and that has nothing to do with us, but the truth is that veil will end up falling sooner or later without us doing anything, everyone gets what they deserve. It must be remembered that no one can have enough mental capacity to fake so many things for so many hours every day of the week, even they are human and make mistakes, you don’t have to wait for them to commit them, you have to move on while they are still stuck in that miserable life that they themselves have created.


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Publicado en Reflexiones

La Ansiedad Invisible:

No es su nombre general, tampoco el que se suele utilizar para definir o identificar la ansiedad, tan solo yo le he puesto ese nombre hace algún tiempo porque, muchas veces, estamos ansiosos o nerviosos y no nos damos cuenta de ello pero nuestro cuerpo sí que nos está alertando mediante síntomas o actitudes que empezamos a tener que no llegan a ser del todo normales en nosotros. La llamo invisible porque no notas esa ansiedad con una sensación de que se te acaba el aire, te duele el pecho o mareo, quizá dolor de estómago o diarreas, sino que, puede que empieces a comer mucho más de lo habitual, no dejes de tener antojos, tengas unos días de insomnio, estés irritable o con cambios de humor un poco extremos. Son algunas sensaciones que podemos tener puntualmente por algunas otras razones, pero también para darnos cuenta de que hemos pasado una etapa de ansiedad sin percatarnos.

Muchas veces, no notaremos que nos tiemblan las piernas o que tenemos mucho más apetito de repente o unas ganas de comer insaciables, también puede mostrarse a modo de un temblor en la mandíbula cuando juntas un poco los dientes, puede que notes tensión en el cuello o una flojera en los brazos que no te explicas porque no has estado haciendo ningún tipo de fuerza fuera de lo habitual, no te has notado nervioso o inquieto, por lo tanto, puede que hayas pasado por un momento de ansiedad en cierto momento del día y ni te has enterado. ¿Por qué lo notamos días después? Cuando nos ponemos nerviosos, nuestro cuerpo desprende una hormona que se llama cortisol y el hígado la adrenalina, dado que, el cuerpo ha identificado una amenaza exterior y lo que hace es darte la energía suficiente a tus músculos para que escapes del supuesto peligro que existe en ese momento. Esto, se acumula en el cuerpo si no haces el ejercicio suficiente como para quemarlo y sale de este a través de síntomas distintos, de hecho, puede que sintamos la ansiedad en días que ni siquiera nos hayamos alterado por ninguna cosa en particular.

De hecho, la ansiedad no solo se muestra a través de síntomas físicos, sino también en nuestra forma de actuar con nosotros mismos y socialmente, dependiendo de nuestras experiencias previas. Puede que nos siente mal cualquier crítica exterior hacia nosotros, que nos sintamos rechazados todo el tiempo, que creamos que todo el mundo está en nuestra contra o que no avanzamos en nuestra vida, los pensamientos intrusivos permanecen en nosotros cada día y apartamos a los demás creyendo que nos harán daño en un futuro, somos escépticos ante cualquier cosa, no creemos nada de lo que nos dicen y solemos resguardarnos en el silencio, la mayoría de la gente con ansiedad tiende a ser bastante asocial y tienen una especie de hipocondría recurrente porque estos síntomas psicológicos se suelen somatizar en el cuerpo. Y esto, también es ansiedad, pero se esconde tras reacciones bastante claras y reflexivas para nosotros, muy presentes y reales.

Nuestros pensamientos tienden a ser bastante negativos y lo que debemos hacer es estar siempre con personas y circunstancias que sean positivas para nosotros, aunque no podamos evitar que nuestra mente de vez en cuando nos estropee el momento o que tienda a creer cosas que no existen en la realidad. Si vemos una situación negativa o una persona que identificamos como tóxica, debemos alejarnos lo más rápido posible porque nos intoxicamos con facilidad de esa misma negatividad y toxicidad, solemos ser muy sensibles a ello y necesitamos espacio. Todo esto, es una ansiedad invisible y que ocurre en nuestro interior, de hecho, hay algo que leí no hace mucho que me resultó muy interesante y quiero comentar y es que mientras estamos en el vientre de nuestra madre y se va formando nuestro cerebro y terminaciones nerviosas, también se va determinando si vas a tener ansiedad cuando vayas creciendo, se activará esa parte de nosotros conforme nuestra vida vaya progresando. Termina siendo como una especie de destino del que es bastante difícil de escapar pero que sí se puede controlar de cierta forma, como ya dije en uno de mis post “Cómo Controlar la Ansiedad“, se puede disminuir mucho más de lo que creemos pero seguirá estando ahí, invisible.

Todas las reacciones que tengamos se pueden observar y analizar, forma parte del amor propio que todos deberíamos tener, al fin y al cabo, hay que saber cómo relacionarnos con esa ansiedad, cómo aceptarla e identificar cuándo es ella la que nos habla y no nosotros, cuándo son nuestros miedos los que están interfiriendo en ese momento presente y cuándo nuestras dudas tratan de manipular cómo llegar a nuestros objetivos, esas ansiedades internas de las que nos tenemos que deshacer aunque las que sentimos del exterior, a veces, nos superen y seguir caminando tratando de tener esta ansiedad como a una amiga que debemos cuidar y con la que tenemos que hablar habitualmente para que se calme y no se indigne por todo, de hecho, somos nosotros quiénes hemos acostumbrado a nuestro cuerpo a reaccionar de esta forma y somos quiénes debemos educarlo nuevamente para que se acople a lo nuevo.


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Invisible Anxiety:

It is not its general name, nor that which is often used to define or identify anxiety, only I have given it that name some time ago because, many times, we are anxious or nervous and we do not realize it but our body is alerting us through symptoms or attitudes that we begin to have that do not become entirely normal in us. I call it invisible because you don’t notice that anxiety with a feeling that you’re running out of air, your chest hurts or you’re dizzy, maybe stomach pain or diarrhea, but you may start eating a lot more than usual, don’t stop cravings, have a few days of insomnia, are irritable or have slightly extreme mood swings. These are some sensations that we can have on time for some other reasons, but also to realize that we have gone through a stage of anxiety without realizing it.

Many times, we won’t notice our legs shaking or that we have a lot more appetite all of a sudden or an insatiable urge to eat, it can also be shown as a tremor in the jaw when you put your teeth together a little, you may notice tension in your neck or a slack in your arms that you can’t explain because you haven’t been doing any kind of strength out of normal, you haven’t noticed yourself nervous or restless, so you may have gone through a moment of anxiety at a certain time of day and haven’t even feel it as usual. Why do we notice it days later? When we get nervous, our body releases a hormone called cortisol and the liver the adrenaline, since the body has identified an outside threat and what it does is give enough energy to your muscles to escape the supposed danger that exists at that time. This builds up in the body if you don’t exercise enough to burn it and leave your body through different symptoms, in fact, we may feel anxiety on days that we haven’t even been upset by anything in particular.

In fact, anxiety is shown not only through physical symptoms, but also in our way of acting with ourselves and socially, depending on our previous experiences. We may feel bad about any outward criticism about us, that we feel rejected all the time, that we believe that everyone is against us or that we do not advance in our lives, intrusive thoughts remain in us every day and we set aside others believing that they will harm us in the future, we are skeptical of anything, we do not believe anything of what other people tell us and we usually shelter in silence, most people with anxiety tend to be quite asocial and have a kind of recurrent hypochondria because these psychological symptoms are usually somatized in the body. And this is also anxiety, but it hides behind quite clear and thoughtful reactions for us, very present and real.

Our thoughts tend to be quite negative and what we should do is always be with people and circumstances that are positive for us, even if we can’t stop our minds from occasionally spoiling certain moments or tending to believe things that don’t exist in reality. If we see a negative situation or a person we identify as toxic, we must move away as quickly as possible because we easily get intoxicated from that same negativity and toxicity, we tend to be very sensitive to it and we need space. All this, it is an invisible anxiety and that happens inside us, in fact, there is something that I read not long ago that I found very interesting and I want to comment here and that is that while we are in the belly of our mother and our brains and nerve endings are forming, it is also determined if you are going to have anxiety when you grow up, that part of us will be activated as our lives progress. It ends up being like a kind of destination that is quite difficult to escape but can be controlled in a certain way, as I said in one of my posts “How to Control Anxiety“, you can decrease it much more than we think but it will still be there, invisible.

All the reactions we have can be observed and analyzed, it is part of the self-love that we should all have, after all, we must know how to relate to that anxiety, how to accept it and identify when it is she who speaks to us and not us, when it is our fears that are interfering at that present moment and when our doubts try to manipulate how to reach our goals, those internal anxieties that we have to get rid of even though the ones we feel about the outside sometimes overcome us and keep walking trying to have this anxiety like a friend that we have to take care of and that we have to talk to regularly so that it calms down and does not be indicated by everything, in fact, we are the ones who have accustomed our body to react in this way and we are the ones who must educate it again so that it is going to have an appropriate reaction to the new things coming.


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Publicado en Reflexiones

Los Pies sobre el Suelo:

A lo largo de las diferentes fases de nuestra vida, creamos una perspectiva nueva, una forma de ver las cosas totalmente distinta a hace un par de años atrás y creo que ese es el motivo por el que este post ha tenido lugar en mi cabeza durante estos días. Los seres humanos tenemos esa virtud de raciocinio, de creatividad, de imaginar, unos más que otros pero está ahí, esperando a ser usada. Tenemos esa capacidad de tratar de ver las cosas fáciles, de que todo saldrá bien, de que tendremos lo que estamos buscando en cada esquina y eso es exactamente lo que vamos a tener, cayendo entre un espiral de irrealidad y sueño tan rápido que ni nos damos cuenta. Así como imaginar es una virtud, también es un momento en el que nos hemos dormido y debemos despertar.

Muchas personas, hemos podido caer en esos instantes de ignorancia e inocencia donde creemos que todo va a ser perfecto, donde encontramos belleza allá adónde vamos y tenemos claro que nada va a salir mal, que todos nuestros deseos se van a cumplir y vamos a responder a todas nuestras dudas durante el tiempo en el que sonriamos dejando atrás un pasado doloroso o molesto al que no queremos volver, lo sabemos con absoluta certeza, perdiéndonos poco a poco, dejando de conocer cuál es verdaderamente la realidad de las situaciones. La vida es bella, merecemos vivirla y superarnos cada día, pero también es dura, cruel, llena de obstáculos difíciles de atravesar, con un montón de dudas y decisiones por tomar que no cambian de un día para otro. Hay que ver ambas caras de la moneda para diferenciar qué es real de qué no ha sucedido todavía y de que hay cambios que nos van a afectar, sin tener que hacer mucho hincapié en la llamada positividad tóxica.

Cuando somos pequeños, soñamos, nos pasamos el día riendo y jugando, no nos preocupa nada y cada mañana tenemos un chute de energía indescriptible que nos hace levantarnos a las seis para ir a la habitación de nuestros padres a preguntarles qué nos harán para desayunar porque tenemos un hambre imparable. Pero, conforme vamos creciendo, debemos ver con mayor claridad y madurez nuestras opciones, cuáles vamos a poder cumplir y cuáles son solo un espejismo de nuestra mente, incapaces de llevarse a cabo, incluso, qué haríamos si estuviéramos capacitados para llegar a ser un miembro importante de la NASA. Está bien ser positivo pero no dar por hecho que todo en nuestra vida gira entorno a esto, nada es perfecto, ni en nosotros ni en nuestro alrededor y tenemos la oportunidad de aceptarlo. Muchos creen que las cosas vienen a nosotros gracias al aire que respiramos, como si esa opción fuera la única, pero las circunstancias se dan como se dan y nadie puede hacer nada por cambiarlas, el destino es como es y nos traerá lo bueno y lo malo indistintamente.

Estoy segura de que todos hemos tenido momentos en los que hemos divagado, elegido mal por apasionarnos demasiado, creer lo imposible incluso cuando lo era, también elevarse sobre el suelo en vez de tocarlo para no tener que enfrentarnos a la realidad pero, la verdad es que debemos hacerlo, tenemos que verla ante nuestros ojos y aprender la lección que nos traiga en ese momento, aunque no nos guste que no suele o aunque sea amable con nosotros, siempre vamos a caernos, a gritar, a frustrarnos… pero nunca nos podremos mantener impasibles ante una situación, todos nos expresamos y somos sensibles de una forma u otra, aunque no nos guste reconocerlo. Las cosas pasan porque tienen que pasar y no suelen ser buenas, hay que disfrutar de los pequeños momentos de felicidad que se nos otorgan e ir cerrando cicatrices, a la vez que dejamos de ver unicornios volar sobre nuestras cabezas y falsa felicidad, debemos poner los pies sobre el suelo, ver las cosas con perspectiva.

Todo lo que empieza termina y el cambio es lo único constante, en cuanto te das cuenta, ahí está, esperándote al girar la calle. Rotamos, huimos, compartimos, nos abrazamos y aquí seguimos. Para algunos la vida es simple, sencilla, dinámica y les encanta, no tienen altibajos, se llenan de alegría constantemente y no tienen ningún tipo de situación adversa que les perturbe, ni siquiera, una muy pequeña. Vemos que les va genial y pensamos: “pues la mía es un desastre, ¿por qué?”, quizá nunca respondamos a ese por qué, la situación y vida de cada uno es diferente y nos toca vivir cosas más duras para hacernos ver algo, puede que pensemos: “pero, ¿siempre?”, quizá sí, ¿quién sabe? Por eso, a muchos nos llaman supervivientes, porque sobrevivimos a cualquier cosa, a situaciones que otros no podrían y seguimos caminando un día, nos levantamos y reímos aún cuando las cosas no son perfectas para nosotros.

Pongamos los pies en el suelo, VIVIENDO.


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The Feet on the Floor:

Throughout the different phases of our lives, we create a new perspectives, a way of seeing things totally different from a couple of years ago and I think that’s why this post has taken place in my head these days. Human beings have that virtue of reasoning, of creativity, of imagining, more than others but it is there, waiting to be used. We have that ability to try to see the easy things, that everything will work out, that we will have what we are looking for in every corner and that is exactly what we will have, falling between a spiral of unreality and sleep so fast that we do not even realize it. Just as imagining is a virtue, it is also a time when we have fallen asleep and we must wake up.

Many of us have been able to fall in those moments of ignorance and innocence where we believe that everything is going to be perfect, where we find beauty where we are going and we are clear that nothing will go wrong, that all our desires will be fulfilled and we will answer all our doubts during the time in which we smile leaving behind a painful or annoying past that we do not want to return to, we know this with absolute certainty, losing ourselves little by little, no longer knowing what the reality of situations really is. Life is beautiful, we deserve to live it and overcome each day, but it is also hard, cruel, full of difficult obstacles to cross, with a lot of doubts and decisions to make that do not change overnight. You have to see both sides of the coin to differentiate what is real from what has not yet happened and that there are changes that will affect us, without having to place much emphasis on the so-called toxic positivity.

When we were little, we dreamt, we spent the day laughing and playing, we weren’t worried about anything and every morning we had an indescribable energy shot that made us get up at six to go to our parents’ room to ask them what they will do to us for breakfast because we had an unstoppable hunger. But as we grow, we need to see more clearly and with more maturity our options, what we will be able to reach and what are just a mirage of our minds, unable to even be accomplished if we were trained to become an important member of NASA. It’s okay to be positive but don’t take for sure that everything in our lives revolves around this, nothing is perfect, neither in us nor around us and we have the opportunity to accept it. Many believe that things come to us thanks to the air we breathe, as if that option is the only one, but circumstances occur as they occur and no one can do anything to change them, the destiny is as it is and it will bring us good and bad indistinctively.

I’m sure we’ve all had times when we’ve rambled, chosen wrong for being too passionate, believing the impossible even when it was, also stood on the ground instead of touching it so we don’t have to face reality, but the truth is, we have to do it, we have to see it through our eyes and learn the lesson life brings us at that time, even if we don’t like it which it doesn’t usually or even if it’s nice with us, we’re always going to fall, to scream, to get frustrated… but we can never remain impassive in the face of a situation, we all express ourselves and are sensitive in one way or another, even if we do not like to recognize it. Things happen because they have to happen and they are not usually good, we have to enjoy the small moments of happiness that are granted to us and close scars, while we stop seeing unicorns fly over our heads and false happiness, we must put our feet on the ground, see things with perspective.

Everything that starts ends and change is the only constant thing, as soon as you realize, there it is, waiting for you as you turn the next corner. We rotate, we run, we share, we hug, and here we go. For some life is simple, dynamic and they love it, they have no ups and downs, they are constantly filled with joy and they do not have any kind of adverse situation that disturbs them, not even a very small one. We see that they do great and we think, “Mine is a disaster, why?” we may never answer that why, the situation and life of each one is different and it is up to us to live harder things to make us realize of something, we may think, “But, always?” Maybe, who knows? That’s why many of us are called survivors, because we survive anything, situations that others couldn’t and we keep walking one more day, we get up and laugh even when things aren’t perfect for us.

Put the feet on the ground, LIVING.


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Tolerancia:

Cabe preguntarse hasta qué punto nos toleramos a nosotros mismos y a los demás, cómo es nuestro nivel de entendimiento y hasta dónde es capaz de abarcar, si aceptamos o no lo que nos ocurre o lo que oímos del exterior, si nos sentimos atrapados entre juicios y críticas innecesarias hacia nosotros y los demás, si nos sentimos atrapados en esa niebla de la poca o nula autoestima. Creo que uno de los principales problemas que he ido viendo durante años es que, el simple hecho de no tolerarnos desde un punto físico, emocional y mental, también afecta a nuestra visión del mundo y nuestras críticas van acorde a ello. Suele relacionarse el no tolerarnos con no tolerar el exterior, dado que, nuestra forma de tratarnos también nos hará ver nuestro alrededor desde una perspectiva u otra, normalmente positiva o negativa o desde el “me gusta”, “no me gusta”, lo cual, va a influir, incluso, en nuestro estado de ánimo.

Tal como he dicho algunas veces ya, nuestro exterior nos influye de muchas maneras diferentes desde el tiempo, la presión atmosférica, la luna, las relaciones sociales, nuestros amigos y, en el caso que nos ocupa actualmente, el COVID-19. De esta forma, nuestra tolerancia a las situaciones negativas o a las personas tóxicas, también va a influir en la manera que nosotros vamos a reaccionar y a sentirnos con el entorno. Pero, si no toleramos nuestros momentos bajos, nuestras desganas, la falta de tiempo, las reacciones de nuestro cuerpo o el no estar de humor un día cualquiera, poco vamos a tolerar a esa persona que se pone a gritar en medio de la calle sin razón aparente, a tu forma de verlo. Si te toleras, va a ser más fácil tolerar las acciones ajenas o situaciones negativas que no puedes controlar y responder a ellas de una forma más asertiva y tranquila.

El ser humano tiende a señalar al exterior, culpar a un tercero de sus propias acciones, lo cual, produce una desvinculación con su interior, con afrontar sus inseguridades y tratar de saber en qué falla o cómo puede ser mejor, por lo que, puede llevar a esa persona a ser menos intolerante con lo que pase a su alrededor y pueda reaccionar de una forma más violenta, negativa y crítica. Mientras que, si estás en paz contigo y tienes ese auto conocimiento del que muchos carecen, tienes esa oportunidad de tolerar los momentos bajos de los demás, entiendes mejor sus actuaciones fuera de lugar o llegas a comprender de dónde proviene tanta rabia y sabes cómo tranquilizar a esa persona en “x” situación. Se trata de entendimiento de ti mismo y tu entorno, dado que, las cosas no solo se componen de un solo color y las personas no solo tienen una sola personalidad, tiene las mismas experiencias que otra y se rige por los mismos valores.

Si sabemos lo que nos pasa, nos toleramos, nos entendemos y sabemos en qué fallamos en cualquier aspecto de nuestra vida, va a ser mucho más fácil ayudar a otro que también le pase o se sienta de una forma parecida a la nuestra, podemos aportar una nueva perspectiva a una persona que quizá no ha visto del todo su fallo, su tendencia negativa o su agresividad. Por supuesto, podríamos decir: “no soy psicólogo, no tendría por qué ser el de nadie”. Claro que no, yo tampoco lo soy y, mucho menos, niñera de aquellos que hacen las cosas mal y hay que decirles, casi a la fuerza, que lo que están haciendo no es correcto pero, no todos actuamos de la misma forma. A veces, se puede aportar un poco de luz a la oscuridad de alguien y así evolucionar de alguna forma para mejorar nuestra vida y, quizá y con algo de suerte, la de otra persona que realmente lo valga y demuestre que quiere un cambio, no hay por qué hacerlo con todo el mundo, quién no quiere entender, que no entienda 😉

Ahora, con esto no quiero decir que se tolere lo intolerable como una violación, un asesinato o que maltraten a alguien física o psicológicamente, esto no tiene excusa pero sí deberíamos entender que esa persona/s tiene esa forma de actuar y que no podemos hacer nada por cambiarla, ni pudimos ni podremos, no tenemos por qué tenderles la mano o tolerarles pero sí dejarles hacer, saber lo que hacen y observar desde la distancia sin involucrarse. Es cuestión de aprendizaje, de auto sanarse, de auto conocerse, de entenderse, respetarse y tolerarse, hay que tener algo de paciencia para llegar a quererse y mejorar poco o poco. Actuemos conforme a nuestro interior.


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Tolerance:

We maybe should wonder to what extent we tolerate ourselves and others, what our level of understanding is and how far it is able to encompass, whether or not we accept what happens to us or what we hear from abroad, whether we feel trapped between unnecessary judgments and criticisms of ourselves and others, whether we feel trapped in that fog of little or none self-esteem. I think one of the main problems I’ve been seeing for years is that simply not tolerating us from a physical, emotional and mental point also affects our world view and our criticisms are in line with it. It is often related to not tolerating us with not tolerating the outside, since our way of treating us will also make us see around from one perspective or another, usually positive or negative or from the “like”, “I do not like” thing which will even influence our mood.

As I have said a few times already, our outside influences us in many different ways from weather, atmospheric pressure, the moon, social relations, our friends and, in the case at the present moment, COVID-19. In this way, our tolerance to negative situations or toxic people will also influence the way we are going to react and feel about the environment. But if we don’t tolerate our low moments, our unholyness, the lack of time, the reactions of our body or not being in the mood one day, we’re going to little tolerate that person who starts screaming in the middle of the street for no apparent reason, to the way you see him/her. If you tolerate yourself, it will be easier to tolerate other people’s actions or negative situations that we cannot control and can respond in a more assertive and calm way.

The human being tends to point out the outside, blame a third of his/her own actions, which, produces a disengagement with his/her inside, with facing his/her insecurities and trying to know how he/she can be better, so, it can lead that person to be less intolerant with what happens around them and can react in a more violent way, negative and critical. Whereas, if you are at peace with you and have that self-knowledge that many lack, you have that opportunity to tolerate the low moments of others, you better understand their mis-place performances or come to understand where so much anger comes from and you know how to reassure that person in “x” situation. It’s about understanding yourself and your environment, because things aren’t just made up of a single color and people don’t just have one personality, have the same experiences as another and governed by the same values.

If we know what happens to us, tolerate ourselves, understand ourselves and know in what we fail in any aspect of our lives, it will be much easier to help someone else who also pass through the same or feels similar to us, we can bring a new perspective to a person who may not have quite seen his/her faults, its negative trend or aggressiveness. Of course, we could say, “I’m not a psychologist, I wouldn’t have to be anybody’s.” Of course not, I’m not either, even less be the nanny to those who do things wrong, and you have to tell them, almost by force, what they’re doing isn’t right, but not everyone acts the same way. Sometimes, you can bring a little light to someone’s darkness and thus evolve in some way to improve our lives and, perhaps and with some luck, another person who really is worth it and proves that they want change, there is no need to do it with everyone, who does not want to understand it’s not a problem anyway 😉

Now, with this I do not mean that we tolerate what’s intolerable as a rape, a murder or that someone is being bad treated physically or psychologically, this has no excuse but we should understand that person/s has that way of acting and that we can do nothing to change it, nor could we and will not be able to, we do not have to reach out to them or tolerate them but to let them do, know what they do and observe from a distance without getting involved. It is a matter of self-learning, of self-healing, of self-knowledge, of understanding, respecting and tolerating ourselves, we need to have some patience to come to love ourselves and improve little by little. Let us act according to our inside.


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Cuándo se Permite Mentir:

Como sociedad, tenemos la mentira muy mal vista, señalamos a aquellos que la dicen siendo nosotros los primeros en usarla y tendemos a no comprender que hay situaciones en las que es necesario mentir, todos mentimos, todos lo hemos hecho alguna vez, nadie se salva. Tenemos esa convicción de que siempre se debe decir la verdad, ser sinceros es la solución para la mayoría de nuestros problemas pero, ¿le dirías a alguien que no conoces dónde vives?, ¿le contarías a tu ex maltratador a qué país has huido?, ¿le dirías a tu mejor amiga que te has acostado con su novio una noche de borrachera? Ya os contesto yo: no. Muchas veces, mentimos para protegernos del exterior, lo cual, en cierta forma, veo bien mientras no sea para dañar a otros, mentir no tiene por qué ser incómodo o doloroso para nadie, te proteges, es todo.

Desde pequeños nos dicen: “no digas mentiras”. Pero podríamos contestar: “¿cómo me mientes tú cada noche diciéndome que si no me duermo vendrá el hombre del saco?”. Todo el mundo miente para según qué fines, pero si no dañas a nadie puede ser comprensible y muy útil. Imaginaos que tenéis un compañero de trabajo que sabéis claramente que es un sociópata, es un mentiroso patológico que busca sacar información de cualquiera para fomentar el odio y el drama en el ambiente de trabajo, os pregunta algunas cosas personales tratando de llegar a vosotros, de ser amable, encantador, atrayente… ¿le diríais una sola verdad? Porque, si decidís que sí, podéis tener un grave problema tanto en vuestra empresa como con vuestros compañeros sin quererlo. En estos casos, es donde la mentira cumple su función y no es ningún pecado como la iglesia quiere dejar ver, no tenemos por qué ser seres tan perfectos como nos quieren hacer creer desde edades tempranas, tan correctos; conforme caminamos por la vida, nos vamos dando cuenta de que hay situaciones que requieren templanza por nuestra parte, seriedad y unas pocas mentiras para no dejar que nadie cruce nuestras barreras. Permitidlo, no penséis que sois malas personas por ello.

Muchos hemos creído que por mentir somos unos monstruos o malas gente pero no se puede juzgar a alguien que miente por proteger a otro, o quizá la inocencia de un niño, puede que una mentira piadosa pueda hacer que otra persona se sienta mejor. Es algo que está con nosotros siempre, existe la opción de la verdad y la mentira dejándote elegir entre una de ellas en cada conversación que tenemos con otra persona o en determinadas situaciones. Los seres humanos somos imperfectos, sin ánimo de utilizar esto como excusa, no podemos esperar que nuestros actos y acciones sean siempre los correctos, las cosas pueden variar de un día para otro. Para no mentir, también se puede omitir información que no es igual que la mentira, es un pequeño truco que fui aprendiendo conforme fui saliendo a este mundo loco que es nuestro hogar y significa que no tienes por qué contar cosas tuyas que a nadie más le importan, quizá queráis echarle un ojo a este post: “La Importancia de la Privacidad“, si no hay que contarlo todo, no estamos obligados a ello y no queremos mentir a esa persona, ¿por qué no omitirlo? No nos quedemos solo con dos opciones, quedémonos con tres y así tenemos más margen de decisión.

Para mí, que me llamasen mentirosa era una ofensa, siempre trataba de ser perfecta, correcta y leal, esforzándome de más en situaciones que era imposible que lo fuese pero seguía en esta línea de acción, sin ser flexible, comprender que las personas mienten y juzgar a otros por hacerlo duramente. Siendo adulta, lo ves de otra forma. ¿Me llaman mentirosa? Lo reconozco, claro, es algo intrínseco en el ser humano, es un mecanismo de defensa que usamos en ciertos momentos, dejando de ser una ofensa, nadie se debería creer que todo el mundo dice la verdad y no se debería mentir, eso es una ingenuidad, en las redes sociales se miente tanto que, a veces, deberían salir banners de aviso. ¿Se debería decir la verdad? Por supuesto, pero no siempre, para todo debe existir un equilibrio, la mentira y la verdad funcionan igual que el sol y la luna o la luz y la sombra o la vida y la muerte, son opuestos, si existe una, también la otra.

Dado que, todo el mundo miente, no deberíamos creer todo lo que oímos. Si queremos obtener una verdad, solo tenemos que observarla, no hace falta escuchar, está en los movimientos del cuerpo y las manos, en los tics, en las posturas, en los ojos y las reacciones de otro. ¿Puede ser difícil captarlo? Al principio sí, pero como todo, se aprende practicando. Si resulta complejo al principio, el truco más básico es observar si lo que dice la otra persona y sus acciones concuerdan, si hay algún vacío o la información que nos ha dado tiende a provocarte preguntas en tu interior, si algo no cuadra o te está suponiendo cuestionarte a ti mismo, quizá hacer caso a tu instinto es lo que cuente, al fin y al cabo. Las personas que dicen la verdad hablan con total transparencia y claridad, sin vergüenzas, con naturalidad, sin nada que esconder y todo lo que están comentando, te está resultando coherente, esa es la mayor diferencia.


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When We Can Lie:

As a society, we have the lie very badly seen, we point to those who say it being us the first ones to use it and we tend not to understand that there are situations in which it is necessary to lie, we all lie, we have all done it ever, no one is saved. We have this conviction that the truth must always be told, to be honest is the solution to most of our problems, but would you tell someone you don’t know where you live?, would you tell your ex who abused you in the past which country you’ve ran away to?, would you tell your best friend that you slept with her boyfriend one night drunk? I’ll answer the question: no. Many times, we lie to protect ourselves from the outside, which, in a way, I see it well as long as it’s not to harm others, lying doesn’t have to be uncomfortable or painful for anyone, you protect yourself, that’s all.

When we’re little our parents tell us, “Don’t say lies.” But we could say, “The way you lie to me every night telling me that if I don’t fall asleep, the man in the sack will come for me?” Everyone lies for their purposes, but if you don’t harm anyone it can be understandable and very useful. Imagine that you have a co-worker who you know clearly that he is a sociopath, he is a pathological liar who seeks to draw information from anyone to encourage hatred and drama in the work environment, asks you some personal things trying to reach you, to be kind, charming, attractive… would you tell him a single truth? Because, if you decide yes, you can have a serious problem both in your company and with your colleagues without wanting it. In these cases, it is where the lie fulfills its function and it is no sin as the church wants to show, we do not have to be as perfect as the society want us to believe from an early age, so correct; as we walk through life, we realize that there are situations that require temperance from our part, seriousness and a few lies so as not to let anyone cross our barriers. Let it go, don’t think you’re a bad person for it.

Many of us have believed that by lying we are monsters or bad people but you cannot judge someone who lies by protecting another, or perhaps the innocence of a child, a pious lie may make someone else feel better. It is something that is always with us, there is the choice abour truth and lie, letting you choose between one of them in each conversation we have with another person or in certain situations. Human beings are imperfect, without the aim of using this as an excuse, we cannot expect that our actions and decisions will always be right, things can vary from day to day. To not lie, you can also omit information that is not the same as the lie, it is a small trick that I learned as I went out to this crazy world that is our home and it means that you do not have to tell things of yours that no one else cares about, maybe you want to take a look at this post: “The Importance of Privacy” , if everything need not be told, we are not obliged to do so and if we do not want to lie to that person, why not omit the information you don’t want to say? Let’s not just stick with two options, keep three and thus have more room for decision.

For me, being called a liar was an offense, I always tried to be perfect, correct and loyal, trying too hard in situations that it was impossible for me to be but I was still in this line of action, without being flexible, understanding that people lie and judging others and punishing them for doing it very hard. As an adult, you see it differently. You call me a liar? I recognize it, of course, it is something intrinsic in the human being, it is a defense mechanism that we use at certain times, no longer being an offense, no one should believe that everyone is telling the truth and should not be lied to, that is naivety, on social media there is so much lying that sometimes warning banners should come out. Should the truth be told? Of course, but not always, for everything there must be a balance, the lie and the truth work just like the sun and the moon or the light and the shadow or life and death, they are opposite, if there is one, also the other.

Since everyone lies, we shouldn’t believe everything we hear. If we want to obtain the truth, we just have to observe it, we do not need to listen, it is in the movements of the body and hands, in the tics, in the postures, in the eyes and reactions of another. Can it be hard to catch? At first you do, but like everything, you learn by practicing. If it’s complex at first, the most basic trick is to see if what the other person says and their actions match, if there’s any gaps or the information they’ve given us is something doesn’t add up or you’re assuming to question yourself, maybe heeding your instinct is what counts after all. People who tell the truth speak with total transparency and clarity, without shame, naturally, with nothing to hide and everything they are commenting on, it is coherent to your ears, that is the biggest difference.


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Publicado en Reflexiones

La Importancia de la Privacidad:

Desde hace un tiempo hasta hoy, he podido darme cuenta de lo importante que es la privacidad en la vida personal de las personas porque, como su propio nombre indica, es personal. Tendemos a contar todo lo que nos rodea un día tras otro con personas que quizá no conocemos del todo o puede que sí pero que solo quieren vernos en mal lugar. Solemos contar si tenemos novio o no, si estamos casados, los muebles que hemos comprado en nuestra casa, que hemos discutido con un amigo cercano, que hemos sido infieles, que hemos mentido a nuestra familia y un largo etcétera cuando a nadie le importa o, al menos, no debería importar. Creo que es necesario guardar cosas para uno mismo, nadie tiene por qué saber más que tú de lo que ocurre en tu casa o en tu ambiente de trabajo, quizá en la guardería de tu hija o en la Universidad de tu hermana pequeña. Hay cosas que son privadas.

Hay que aprender a separar lo profesional de lo personal, lo social de lo privado, lo que se puede compartir con lo que no debería oírse porque es cosa tuya. En la sociedad en la que vivimos siempre hay mucha gente que se divierte escuchando los dramas ajenos, se sienten bien cuando a otro le va mal y corre la voz de cualquier cosa que hayas dicho para que te sientas peor con tu vida, por ello, es importante la privacidad, el no dejar que NADIE entre en tu espacio personal, en las circunstancias que ocurren en tu casa o, incluso, en redes sociales (no es de sobra decir que hay mucho acosador/a). En estos tiempos todo se comparte, incluso, casas donde gente vive, me parece muy bien que cada uno haga lo que quiera pero, ¿imagináis lo peligroso que es eso? Al menos yo, no lo haría.

Resumimos nuestras vidas en fotografías que mostramos al mundo a través de redes sociales, tienden a ser un referente en la sociedad cuando no muestran ni siquiera la mínima parte de la vida de una persona pero que, de alguna manera, se está compartiendo información que puede que no debiera compartirse. Ahora nos movemos por internet, contando nuestras vidas allá a donde vamos, ya podemos encontrar a cualquier persona a través de las redes sin mucho esfuerzo, puedes saber qué le gusta, qué piensa, cómo actúa en ciertas ocasiones y dónde vive, ya nada es privado. Todos podemos creer inocentemente que hay muchas personas buenas en el mundo y que todos apoyarán y aceptarán tu contenido, que no querrán acosarte o violentar a través del contenido publicado pero no, no todo el mundo es tan comprensivo y positivo, hay de todo tipo de personas y, por ello, hay que saber protegerse.

Se pueden contar ciertas cosas pero, está bien cortar una frase hasta donde interese, no necesitan saber más. Si es una persona muy cercana y sabes que puedes fiarte, cuéntale lo que quieras o te nazca contar o quizá necesites, pero no lo hagas con todo el mundo, llega un día que puede que dejes de sentirte tan seguro/a. Podemos conocer a muchas personas durante el día pero no siempre son honestos con nosotros, está bien pararse un poco los pies antes de contar toda nuestra vida a alguien que puede que vaya contándolo por ahí cuando te vayas a casa. Realmente, creo que debemos prestar atención a qué nos dice nuestra intuición sobre alguien para saber qué contar y qué no, además añadir que hay personas que es mejor no decirles la verdad, una mentira resolvería mejor un problema si se trata de una persona violenta, sociopática o problemática en referencia a cualquier índole, podría incluso, salvarte la vida.

Hay mucha gente confiada que cuenta su vida entera a todo el mundo y, cuando se dan cuenta, los demás conocen más su vida que él/ella misma, luego se queja de que alguien ha ido compartiendo toda esa información sin su aprobación pero quizá ellos no han tenido la culpa, quizá ha hablado de lo que no debería. Normalmente, no suelo hablar demasiado cuando conozco a una o varias personas, las voy analizando conforme pasan los días, si veo que no son de fiar, simplemente, a cada cosa que me preguntan les suelto una mentira que a penas se nota que lo es para mantenerlos satisfechos con algo y les voy evitando aunque no lo hago muy obvio, la otra persona ya se cree que estoy loca pero, en cierto modo, me interesa que lo piense porque así, no se acerca a mí, es cuestión de lógica. Hay personas con las que todavía no sabes si confiar o no, a veces, da la sensación de que sí pero otras, sientes lo contrario… si existe una duda, siempre desconfía y usa la técnica básica de no contar demasiado, evadir y mentir si es necesario o se esa persona es muy insistente con algo. Si comprobáis que son buena gente, adelante, sin problemas, pero comprobadlo primero, sed un poco desconfiados que no pasa nada, es mejor prevenir siempre que compartir demasiado.

Lo que suelo decir es que nosotros tenemos el poder sobre nuestras palabras mientras permanezcan en nosotros, mientras no las digamos, cuando lo hacemos, ya les hemos dado a esas otras personas el poder de hacer lo que quieran con ellas, ya no son de nuestra propiedad, por tanto, fíjate bien y observa a quién decides darle tus palabras, experiencias y reflexiones, comprobad si es seguro antes de hacerlo. Está bien ser dulce, confiado, amable, simpático y generoso pero elige a las personas correctas, no perdáis el tiempo y protegeros de aquellos que quieren crear dramas sobre vuestras vidas sin tener ni idea de cómo son o vuestras vivencias. Hay que ser fuerte en esto, crear barreras y saber muy bien a quiénes dejamos entrar en nuestra casa porque, como su propio nombre indica, es NUESTRA, personal y privada.


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The Importance of Privacy:

From a while until today, I have been able to realize how important privacy is in people’s personal lives because, as their name suggests, it is personal. We tend to tell everything around us day after day with people we may not know at all, or maybe we do, but who just want to see us in a bad place. We usually tell whether we have a boyfriend or not, whether we are married, the furniture we have bought in our house, that we have discussed with a close friend, that we have been unfaithful, that we have lied to our family and a long etcetera when no one cares or, at least, should not matter. I think you need to keep things to yourself, no one has to know more than you about what’s going on at home or in your work environment, maybe at your daughter’s day care or at your little sister’s university. There are things that are private.

We have to start learning to separate the professional life from the personal, the social from the private, what can be shared with what should not be heard because it is your business. In the society in which we live there are always many people who have fun listening to other people’s dramas, feel good when someone else feels bad and spreads the word of anything you have said to others to make you feel worse about your life, so it is important the privacy, not to let ANYONE enter your personal space, in the circumstances that occur in your home or even on social networks (it is not necessary to say that there is a lot of harassers). In these times everything is shared, even houses where people live, I think it is very good that everyone does what they want but do you imagine how dangerous that is? At least I wouldn’t do it.

We summarize our lives in photographs that we show to the world through social media, they tend to be a reference in society when they do not show even the slightest part of a person’s life but that is somehow being shared information that may not be shared. Now we move online, telling about our lives wherever we go, we can already find anyone through the networks without much effort, you can know what they like, what they think, how they act on certain occasions and where they live, nothing is private anymore. We can all innocently believe that there are many good people in the world and that everyone will support and accept your content, that they will not want to harass or violent you through the published content but no, not everyone is so understanding and positive, there are all kinds of people and therefore you have to know how to protect yourself.

You can tell certain things, but it’s okay to cut a sentence where you want, they don’t need to know any more than you offer. If you have a very close people and know you can trust them, tell them what you want or you may need, but don’t do it with everyone, there comes a day that you may stop feeling so safe. We can meet a lot of people during the day but they’re not always honest with us, it’s okay to stand up a little bit before telling someone all our lives who might be telling it around when you go home. Actually, I think we should pay attention to what our intuition tells us about someone to know what to tell and what not, besides adding that there are people who are better off not telling them the truth, a lie would better solve a problem if it’s a violent, sociopathic or problematic person in reference to any kind, it could even save your life.

There are a lot of confident people who tell everyone their whole life and, when they realize it, others know their life more than he/she herself, then complains that someone has been sharing all that information without their approval but maybe they haven’t been to blame, maybe she’s/he’s talked about what he/she shouldn’t. Normally, I don’t usually talk too much when I meet one or more people, I’m analyzing them as the days go by, if I see that they’re not trusting, just, every single thing they ask me I’m going to let go of a lie that they barely notice to keep them satisfied with something while I’m avoiding them even though I don’t make it very obvious, the other person already thinks I’m crazy but, in a way, I’m interested they think about me in this way because they probably never gonna come around. There are people you still don’t know whether to trust or not, sometimes it gives the feeling that yes but others, you feel the opposite… if there is a doubt, always distrust and use the basic technique of not talking too much, evading and lying if necessary or the other person is being very insistent on something. If you check that they are good people, go ahead, without problems, but check it first, be a little suspicious because is not hard to do, it is better to prevent whenever you share too much.

What I usually say is that we have the power over our words as long as they remain in us, as long as we don’t say them, when we do, we’ve already given those other people the power to do what they want with them, they’re no longer our property, so take a good look and see who you decide to give your words, experiences and reflections, check if it is safe before doing so. It’s okay to be sweet, confident, kind, good and generous with others but choose the right people, don’t waste your time and protect yourself from those who want to create dramas about your lives without having any idea what they’re like or your experiences. You have to be strong in this, create barriers and know very well who you let enter in your house because, as the name suggests, it is YOURS, personal and private.


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Publicado en Reflexiones

¿Escuchas u Oyes?

Creo que este es un tema bastante recurrente en nuestra sociedad porque nosotros no escuchamos, solo oímos. ¿Qué diferencia hay?, os preguntaréis. En la primera opción, solemos poner atención a la otra persona cuando está hablando y procesamos la información de una manera adecuada, mientras que, en la segunda opción dejamos que esta se desvanezca antes de llegar a nuestros oídos, no nos concentramos en lo que nuestro interlocutor nos expone y tampoco llegamos a hacer una reflexión sobre lo que nos ha dicho. Todo esto puede tener varias interpretaciones, por supuesto, pero lo que la gran mayoría hace es oír al otro porque ya tiene preparado qué responder, su cabeza va a tres cientos por hora y lo único que espera es que termine de hablar para decir lo que tiene en mente después de tanto tiempo esperando y atropellarse diciéndolo, mientras la otra persona se da cuenta de que no ha escuchado nada porque no le ha respondido acorde a lo que se ha comentado anteriormente.

Los seres humanos tenemos un problema de muchos y, ¿sabéis cuál es? No tenemos paciencia y no sabemos parar, como siempre, me incluyo. Antes de que la otra persona termine, ya tenemos un compendio de reflexiones, frases preparadas, palabras sueltas medidas y un montón de sarcasmos que podrían venir bien a la conversación, interrumpiendo a nuestro interlocutor al menos cien veces y no parar nuestra mente en el momento adecuado para que esta persona se sienta, al menos, escuchada y entendida. Por todo ello, hay parejas donde una de ambas personas dice algo como: “¡Es que no me escucha!”, claro que no, porque solamente oye lo que dice porque tiene que hacerlo y para que se sienta contento/a y deje de echarle la bronca.

Después tenemos a los de “la escucha selectiva” que tan solo están atentos al tema de conversación que les interesa en el momento y lugar que les apetece, aunque no necesariamente tiene que ser así de forma exacta y en ese orden. Esto puede ser tanto positivo como negativo, dado que como sabéis, hay conversaciones que se vuelven violentas, críticas, incómodas y puede que un poco insultantes, por lo que, es mejor tan solo “oírlo” a distancia y no hacer ningún tipo de escucha activa sobre ello por nuestra propia salud mental; en cuanto a lo negativo, podríamos decir que el interlocutor está tratando de transmitir algo importante a la otra persona y esta no le presta atención porque no quiere cambiar lo que está haciendo mal, ni siquiera reconociéndolo y saliéndose siempre con la suya porque tiene una escucha selectiva digna de un maestro. Esto depende también de cómo se quiera interpretar.

Muchas veces, escuchamos algo que no es correcto y por no querer vernos involucrados en una situación incómoda, preferimos decir “no lo he oído” cuando no está del todo bien dicho. Cuando oyes, no estás escuchando activa y asertivamente lo que la otra persona te está comentando, por lo tanto, es mejor decir “no lo he escuchado” o “no estaba atento/a”. También ocurre bastante al estar con el teléfono, que alguien te esté hablando y tu mueves con la cabeza confirmando que le has escuchado pero, cuando te pregunta, contestas: “que sí, que te he oído”. Mentira, no lo has hecho porque no estabas escuchando de forma activa lo que decía, estabas atento al móvil, no a él/ella y estas cosas tienen que llamar tu atención cuando estás conociendo a alguien, si no te escucha en ese momento, más adelante no creas que tampoco vaya a hacerlo.

Por tanto y para terminar la reflexión, escuchamos lo que nos interesa y lo oímos todo.


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Do We Hear or Listen?

I think this is a pretty recurring issue in our society because we don’t listen, we just hear. What’s the difference, you’ll wonder. In the first option, we usually pay attention to the other person when he is speaking and we process the information in an appropriate way, where while, in the second option we let it fade before reaching our ears, we do not focus on what our interlocutor exposes us and we do not get to reflect on what he/she has told us. All of this may have several interpretations, of course, but what the vast majority does is hear the other one because he’s/she’s already got what to answer, his/her head goes to three hundred an hour and all he/she hopes is that he’ll/she’ll finish talking to say what he/she has in mind after so long waiting and running over him/her saying it, while the other person realizes he/she hasn’t heard anything because he/she hasn’t answered it according to what commented on above.

Human beings have a problem of many, and you know what it is? We have no patience and we do not know how to stop, as always, I also include myself. Before the other person finishes, we already have a compendium of reflections, prepared phrases, simple words measures and lots of sarcasm that could come in the conversation well, interrupting our interlocutor at least a hundred times and not severing our minds at the right time so that this person feels at least heard and understood. Therefore, there are couples where one of both people says something like, “He doesn’t listen to me!” of course he doesn’t, because he only hears what he’s/she’s saying because he/she has to do it and for him/her to feel happy and stop bothering him/her.

Then we have those of “selective listening” who are only attentive to the topic of conversation that interests them at the time and place they want, although it doesn’t necessarily have to be exactly like this and in that order. This can be both positive and negative, since as you know, there are conversations that become violent, critical, uncomfortable and maybe a little insulting, so it is better to just “hear” it from distance and not make any kind of active listening about it for our own mental health; as for the negative, we could say that the interlocutor is trying to convey something important to the other person and the other one does not pay attention to him/her because he/she does not want to change what he/she is doing wrong, even recognizing it and always getting away with it because he /she has selective listening worthy of a master. This also depends on how you want to interpret it.

Many times, we hear something that is not right and because we do not want to be involved in an uncomfortable situation, we prefer to say “I have not heard it” when it is not entirely well said. When you hear, you’re not actively and assertively listening to what the other person is telling you, so it’s best to say “I haven’t listened it” or “I didn’t pay attention to it.” It also happens a lot when you’re on the phone, someone’s talking to you, and you move with your head confirming that you’ve listened to them but, when he/she asks you, you answer, “Yes, I heard you.” It’s a lie, you didn’t do it because you weren’t actively listening to what he/she was saying, you were watching the cell phone, not him/her and these things have to get your attention when you’re meeting someone the first times, if they don’t listen to you at that moment, later don’t think they gonna do it either.

Therefore and to finish this reflection, we listen to what interests us and hear everything.


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