Publicado en Reflexiones

La Perfección:

Los seres humanos, solemos sentir esa necesidad de progreso, de ser de utilidad, de formar parte del mundo y poder llegar al objetivo deseado, ya sea, un sueño a corto o largo plazo. Muchos, seguimos por ese camino del desear ser mejores cada día y mostrar nuestro esfuerzo con todo aquello que hacemos, pero también queremos llegar a una perfección inexistente. Supongo que, todos hemos sido maniáticos alguna vez, hemos querido las cosas de cierta manera o nos hemos sentido más decantados por expresarnos con depende qué perspectiva, quizá diciendo las palabras correctas, tendiendo siempre a esperar lo mejor de nosotros.

Todo eso es genial, siempre hay que ver más allá de las cosas y tratar de hacerlo lo mejor posible, nuestro problema es querer y buscar la perfección de forma constante. Tiende a ser una forma exagerada de llevar la vida, muy estresante y, quizá demasiado ordenada, siempre esperando ver un error en cada esquina, juzgándonos y tratándonos de inútiles cuando ya hemos hecho todo lo que podíamos y nos hemos esforzado por llegar hasta ese objetivo. Creo que, tras tanta perfección, hay una necesidad de aprobación, una inseguridad manifiesta que nos dice que no estamos del todo convencidos de que nosotros pudiéramos hacer eso o conseguirlo, es como una respuesta automática negativa al pensamiento de lo que queremos conseguir. Solemos ver el “sí” muy alejado, estamos faltos de perspectiva u optimismo, quizá, y nos adentramos en un mundo de negatividad que puede que nos lleve a esforzarnos más por ser perfectos. Suena ambiguo y falto de sentido pero de forma inconsciente, algunos lo expresemos así.

También creo que la exigencia hacia uno mismo es buena, pero no debe rebasar ciertos límites ligados a la obsesión o al caer rendido cuando algo no sale como se había planeado. A veces, ponemos demasiada fuerza o energía mental en lo que estamos haciendo y vemos que el resultado no es perfecto, caemos derrotados porque el esfuerzo no ha valido la pena cuando, en realidad, se puede ver que ha salido bien, no perfecto, pero sí bien. Nos falta acallar a nuestra mente cuando nos dice: “sí, está bien. Se ve bien pero, no es perfecto. Querías que saliera perfecto, qué decepción más grande”, es más fácil dejar a esa voz hablar que no acallarla, es curioso cómo dejamos que nos domine. En cierto modo, nada es perfecto y nada saldrá siempre como a nosotros nos gusta, quizá sea parecido o tengamos un resultado “bastante bueno” o muy aproximado a lo que esperábamos, pero nos valoraríamos más si nos alegráramos igual por obtener un “bastante bueno” que un “perfecto”.

En mi humilde opinión, diría que esto puede llegar a empezar en la época de la escuela, donde podemos experimentar la competitividad entre estudiantes y el hecho de que se aplauda más al que saca un 9 que al que saca un 5 o un 6 cuando ambos están aprobados. El estudiante de 6, siempre pensará: “sí, estoy aprobado pero no ha sido suficiente”, comparándose constantemente con los que saquen mejor nota, esto llevará a que estudie y se agote tres veces más para conseguir la perfección que no ha conseguido con el último examen. Cuando somos pequeños, lo absorbemos todo como una esponja y creo que las formas de educar tampoco son las más correctas, desde el punto de vista de un padre y una madre que reciben las notas de su hijo y ven que no ha llegado al notable en ninguna de las asignaturas pero que las ha pasado todas, le regañan en vez de valorar su esfuerzo y le comparan con sus compañeros por haber sacado más nota que él en los finales cuando tenían la misma oportunidad. Ese niño se siente como un fracasado y como si hubiera suspendido el curso, siendo que va a pasarlo sin repetir ninguna asignatura en verano. La forma en la que decimos las cosas importa y hay que saber el impacto que produce en otro para saber cómo decirlas, no hacerlo sin más y criar a los niños como si fueran a ser genios, se ejerce demasiada presión sobre ellos.

Ni siquiera el Universo es perfecto, tampoco esperemos serlo. Nos exigimos mucho, incluso, en nuestra forma física para tener un cuerpo de 10, alimentarnos de forma 100% sana y aplicarnos las cremas que rejuvenezcan más para que no se note ninguna imperfección en la piel cuando todo esto no es tan necesario. Una persona puede ejercitarse diariamente descansando uno o dos días a la semana y hacer el esfuerzo que pueda hacer y dependiendo de la energía que tenga ese día, no existe un cuerpo de 10 porque siempre habrá cosas que no funcionen bien. No podemos alimentarnos de forma 100% sana todo el tiempo porque siempre surgen imprevistos y, a veces, tienes que comer fuera o tienes que comprar comida preparada para llegar al trabajo a tiempo. Ninguna crema está lo suficientemente probada y perfeccionada como dejarte el cutis sin una sola arruga a partir de los 40, sé que hay muchas esperanzas de muchas mujeres de esas edades, pero no, no existen. Tampoco es probable tener un vientre 100% plano, también tenemos un porcentaje de grasa en nuestro cuerpo, sería difícil no encontrar un michelín. Y no podemos esperar que todos los días nuestro cuerpo funcione de la misma manera (y soy persona que siempre lo he pensado, que mi cuerpo siempre debe tener energía y estar muy bien cada día), hay que saber que pasamos por ciertos procesos y nos afectan ciertas cosas y que nuestro cuerpo no responderá igual un día que otro.

La perfección solo existe en nuestra mente, no en nuestra realidad. Aceptemos el “bastante bien” 🙂


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The Perfection:

Human beings usually feel that need for progress, to be useful, to be part of the world and to be able to reach the desired goal, whether it is a short or long-term dream. Many of us continue along that path of wanting to be better every day and show our effort with everything we do, but we also want to reach a non-existent perfection. I guess, we’ve all been maniatic at some point, we’ve wanted things a certain way, or we’ve felt more chosen to express ourselves with what perspective, perhaps saying the right words, always tending to hope for the best from us.

All that is great, we always have to see beyond things and try to do the best we can, our problem is to want and seek perfection constantly. It tends to be an exaggerated way of leading life, very stressful and, perhaps too tidy, always waiting to see a mistake in every corner, judgeing us and treating us as useless when we have already done everything we could and have strived to reach that goal. I believe that, after so much perfection, there is a need for approval, a manifest insecurity that tells us that we are not entirely convinced that we could do that or achieve it, it is like an automatic negative response to the thought of what we want to achieve. We tend to see the “yes” far away, we are lacking in perspective or optimism, perhaps, and we enter a world of negativity that may lead us to try harder to be perfect. It sounds ambiguous and meaningless but unconsciously, some of us put it that way in our real basis.

I also think that the demand for oneself is good, but it should not exceed certain limits linked to obsession or falling surrendered when something does not go as planned. Sometimes, we put too much strength or mental energy into what we are doing and we see that the result is not perfect, we fall defeated because the effort has not been worth it when, in fact, you can see that it has gone well, not perfect, but well. We need to silence our minds when it says, “yes, okay. It looks good but, it’s not perfect. You wanted it to come out perfect, what a disappointment!” it’s easier to let that voice speak than not to silence it, it’s funny how we let it dominate us. In a way, nothing is perfect and nothing will always come out as we like, maybe it is similar or we have a result “quite good” or very close to what we expected, but we would value ourselves more if we rejoyed the same for getting a “good enough” than a “perfect”.

In my humble opinion, I would say that this can start in the school days, where we can experience the competitiveness between students and the fact that the one who gets a 9 is applauded more than the one who gets a 5 or a 6 when both are passed. The student of the 6, will always thinks: “yes, I am passed but it has not been enough”, constantly comparing himself with those who get better grades, this will lead to him studying and running out three times more to achieve the perfection that he has not achieved with the last exam. When we are little, we absorb everything like a sponge and I think that the ways of educating are not the most correct, from the point of view of a father and a mother who receive the grades of their child and see that he has not reached the remarkable 8 or 9 in any of the subjects but that he has passed them all. They scold him instead of valuing his effort and compare him to his classmates for having scored more than him in the finals when he had the same opportunity as them. That child feels like a failure and as if he has suspended the course, being that he will pass it without repeating any subject in the summer. The way we say things matters and you have to know the impact it has on another person to know how to say them, not just do it and raise children as if they were going to be geniuses, it puts too much pressure on them.

Not even the Universe is perfect, nor do we expect to be. We demand a lot, even, in our physical form to have a body of 10, feed ourselves in a 100% healthy way and apply the creams that rejuvene more so that no imperfection is noticed in the skin when all this is not so necessary. A person can exercise daily resting one or two days a week and make the effort they can make and depending on the energy they have that day, there is no body of 10 because there will always be things that do not work well. We can’t feed ourselves 100% healthy all the time because unforeseen events always arise and sometimes you have to eat out or you have to buy prepared food to get to work on time. No cream is tested and perfected enough to leave your complexion without a single wrinkle from the 40s, I know there are many hopes of many women of those ages, but no, they do not exist. It is also not likely to have a 100% flat belly, we also have a percentage of fat in our body, it would be hard not to find a michelin. And we can not expect that every day our body works in the same way (and I am a person who has always thought about it, that my body must always have energy and be very good every day), we must know that we go through certain processes and certain things affect us and that our body will not respond the same one day as another.

Perfection exists only in our mind, not in our reality. Let’s accept the “pretty good” 🙂


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Publicado en Relatos

Cerrar los Ojos:

Los médicos dijeron que podría no recordar o que podría hacerlo poco a poco, no debía prestar atención a ello, solo dejarme fluir, pero yo no podía dejarlo al azar. No recuerdo nada de ese día, de qué comí nada más levantarme o por qué cogí el coche a cierta hora que todavía no logro concretar, tampoco sé a dónde me dirigía… Dijeron que volver a ese cruce no sería una buena idea, pero decidí ir igualmente. Sola. Caminé durante un par de horas, di vueltas y más vueltas buscando la forma de volver a aquel momento pero mi memoria no reaccionaba.

Mi respiración empezó a hacerse más pesada, empezaba a dolerme el pecho y mis manos temblaban, mirando de un lado a otro desorientada, como si hubiese olvidado ese mismo cruce, como si jamás lo hubiese pisado, cuando bien sabía que lo había hecho durante el periodo de tiempo que estuve trabajando en las afueras de la ciudad. Dejé el coche que mi hermano me dejó unos metros detrás de mí tratando de no perder los nervios del todo, sintiendo el aire chocar contra mi cara, cerrando los ojos para que no me entrara polvo que había en la carretera en ellos. Al hacerlo, un golpe de dos coches apareció ante mí y pude ver cómo uno de ellos se salía por el acantilado. El hombre del otro coche, salió algo malherido pero no parecía sobrio, noté que mi cabeza se había dado contra algo duro… Abrí los ojos.

Empecé a sudar cogiéndome el pecho, ¿había recordado algo? Me senté en el bordillo de la carretera, a mediodía no había nada de tráfico y en esa zona se podía pasear, no estaba expuesta, así que, quise aprovechar para relajarme. Quise parar un momento para preguntarme si la que cayó por ese acantilado fui yo, si ese golpe tan fuerte fue el que borró gran parte de mi memoria… Aggg, si pudiera volver por un momento. Volví a cerrar los ojos maldiciendo el no poder recordar pero, una nueva imagen me hizo verme a mí misma conduciendo a la vez que cambiaba de emisora de radio, no encontraba la frecuencia que me gustaba. Mi hija me llamó al teléfono dos veces, no quise cogerlo, maldije enfadada porque volvía a molestarme mientras conducía pero lo hice igualmente porque no dejaba de llamar. Empezó a decir varias cosas que necesitaba, agobiada, gritando… quizá de la escuela o puede que para el baño, ¿algo de maquillaje? No lo oía bien. Volví a sentir un golpe en el lado izquierdo del coche y el teléfono salió disparado por la ventana, al mismo tiempo que una punzada en la rodilla hizo que volviera a abrir los ojos.

Estaba distraída. ¿Me salté el cruce? Volví a cerrar los ojos pero ya no pude ver nada más. Oscuridad absoluta. Soledad abrumadora. Y el viento soplando con fuerza invitándome a volver a casa, estaba helando y yo, ni siquiera me había percatado.


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Closing my Eyes:

The doctors said I might not remember or I could do it little by little, I shouldn’t pay attention to it, just let me flow, but I couldn’t leave it to chance. I don’t remember anything about that day, what I ate as soon as I got up or why I took the car at a certain time that I still can’t realize, I don’t know where I was going… They said going back to that junction wouldn’t be a good idea, but I decided to go anyway. Alone. I walked for a couple of hours, went around and around looking for a way to go back to that moment but my memory didn’t react.

My breathing began to get heavier, my chest began to hurt and my hands trembled, looking back and forth disoriented, as if I had forgotten that same crossing, as if I had never stepped on it, when I knew I had so during the period of time I was working on the outskirts of the city. I left the car that my brother left me a few meters behind me trying not to lose my nerves at all, feeling the air crash into my face, closing my eyes so that I wouldn’t get dust that was on the road on them. In doing so, a blow from two cars appeared on my mind before me and I could see one of them coming off the cliff. The man in the other car, came out somewhat badly hurt but did not seem sober, I noticed that my head had been hit against something hard… I opened my eyes instantly.

I started sweating by grabbing my chest, had I remembered anything? I sat on the curb of the road, at noon there was no traffic and in that area you could walk, I was not exposed, so, I wanted to take the opportunity to relax. I wanted to stop for a moment to ask myself if it was me who fell off that cliff, if that hard blow was the one that erased much of my memory… Aggg, if I could come back for a moment. I closed my eyes again cursing not being able to remember but, a new image made me see myself driving while changing radio stations, I could not find the frequency I liked. My daughter called me on the phone twice, I didn’t want to pick it up, I was angry because she was calling again while I was driving but I picked up anyway because she didn’t stop calling. She started saying several things she needed, overwhelmed, screaming… maybe from school or maybe for the bathroom, some makeup? I didn’t hear it right. I felt a blow again on the left side of the car and the phone went out the window, at the same time that a twinge in the knee caused me to open my eyes again.

I was distracted. Did I skip the crossing? I closed my eyes again but I couldn’t see anything else. Absolute darkness. Overwhelming loneliness. And the wind blowing hard inviting me to come home, it was freezing and I hadn’t even noticed.


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Publicado en Personajes

Charles: El Padre Sorprendido

Relato procedente:Una Pausa Sorprendente“. Edad: 48 años.

Ciudad: Nueva York. Profesión: Profesor Universitario.

Descripción física:

Mi cabello negro ahora se mezcla con las canas que ya abundan en mi cabeza. Mis ojos castaño oscuro suelen ser despreocupados, aunque algo caídos y cansados. Mis labios son finos, llevo una barba canosa y bastante poblada. Mi tez es blanca y me gusta vestirme elegante, de traje y corbata para ir a la Universidad y, otras veces, simplemente con unos vaqueros y una camisa lisa de cualquier color y que, igualmente, se vea formal. Para mí, no hay nada más importante que mostrar el gusto por vestir y la organización de colores.

Descripción de la personalidad:

Suelen describirme como alguien pulcro y atento a los detalles, bastante serio y eficaz con las palabras que elijo que salgan de mi boca, bastante exigente y educado, responsable y con un gusto nefasto para las mujeres, aunque las meto en mi cama igualmente. No me gustan las relaciones serias porque prefiero estar solo, los libros de mi biblioteca son mis únicos compañeros en la vida y así es como debe ser. Me gusta divertirme de vez en cuando, pero no considero un rollo de una noche nada serio, trato de que la chica se sienta lo más ignorada posible como para que no quiera que vuelva a llamarla, y eso en mí es bastante fácil. Tengo mis rutinas diarias y me encanta tenerlas, leo mucho y no me gusta pasar horas delante de la televisión, solo vomitan negatividad. Muchos me dicen que soy un solitario, incluso, que soy un ermitaño, pero lo cierto es que, me gusta estar conmigo mismo, pensar en mis cosas, reflexionar, estudiar sobre lo que me interesa y leer para abrirme paso a otros mundos, supongo que soy un romántico.

Una infancia estricta:

En cuanto mis padres descubrieron que era algo así como un niño súper inteligente, empezaron a prestar más atención a mis estudios, presionaban más para que siempre fuese el mejor, sin excepciones. Me obligaban a leer durante horas y tener horarios estrictos para tener un mejor rendimiento a la hora de estudiar. Al principio, me molestaba bastante, parecía un robot y mi mente no descansaba lo suficiente, estaba agotado pero, decidí seguir haciéndolo porque para ellos era importante y soñaba con tener una casa propia y una carrera de la que poder presumir, solo me centraba en eso. Sacaba muy buenas notas, algo que a mis compañeros de clase no les hacía mucha gracia, tuve abusos de todo tipo y llegaba a casa solo con ganas de meter mi cabeza entre los libros y olvidar lo que había ocurrido.

Mi adolescencia también fue dura pero, esta vez, mi problema era que no hablaba demasiado y no me socializaba, vestía siempre de etiqueta y entraba en los mejores colegios privados para conseguir entrar en la Universidad de Harvard, hacía un montón de actividades extracurriculares, incluso, si se me daban fatal como basketball o fútbol, aunque se rieran de mí por ser torpe, solo tenía un objetivo en mente. Me gustaba escribir, así que, me apunté al periódico de la escuela y a los clubes de lectura para tener más opciones y hacer algo que realmente me gustara hacer. Supongo que debía sacrificar algunas cosas para tener lo que realmente quería.

La Universidad y la etapa adulta:

La etapa universitaria en Harvard fue perfecta, increíble y llena de todos esos conocimientos que quería absorber. Estudié periodismo y durante el tercer año, me empezó a interesar enseñar a estudiantes universitarios, así que, dediqué tres años más a prepararme para ello. Terminé la carrera e hice un postgrado, más tarde, un doctorado y accedí a Harvard como profesor universitario de periodismo y preparación para la vida universitaria de nuevos alumnos. Durante esos tiempos, supe lo que era la libertad, el vivir entre estudiantes, comprar mi propia comida y organizar mis horarios, disfrutar un poco más de mi tiempo de lectura y mis aficiones. Tan solo me gustaba estar conmigo mismo, entre libros, no me gustaban las fiestas y tampoco soportaba los ruidos, así que, incluso, pude conseguir una habitación individual, mis padres la pagaron sin rechistar porque querían que solo me centrara en estudiar y que nadie me molestara.

Todo esto, me pudo proporcionar el poder comprarme una casa grande y bonita en el centro de Nueva York donde pude construir mi propia biblioteca para tener todos los libros que había leído hasta aquel momento, para sentirme a gusto en mi propio ambiente y saber qué era vivir alejado de todo y, a la vez, feliz.

Angela, una sorpresa inesperada:

Tras un día realmente duro en la Universidad, volví a casa y me preparé un café. Recuerdo haberme sentado en el sillón de la biblioteca para disfrutar de un poco de paz y ser interrumpido por el sonido del timbre. Vi a una niña de unos siete años allí de pie, dándome un papel donde demostraba que era mi hija, sin ninguna duda, tuvo el valor de repetir el análisis dos veces. Quería que aquello no fuera verdad, quería que ese problema tan solo desapareciera, así que, la dejé pasar y sentarse en la biblioteca mientras localizaba a su madre. Vino a recogerla tras una media hora de espera donde no supimos muy bien qué decirnos. Era Pam. Fue una de mis novias de la Universidad pero de la cual me enamoré locamente y no pude olvidarme de ella hasta siete años después. Tuvimos una ruptura bastante dolorosa y pude volver a verla por última vez.

Podría haberle dicho muchas cosas, incluso, accedido o interesado a ayudarla tras todos estos años ignorante de que tuviera una hija pero no lo hice. Nunca me han gustado los niños, les he visto como un lastre, seres moldeables e inocentes y vuelven a sus padres esclavos. Simplemente, dejé que Pam se llevara a Angela y no volví a verlas. Fue una sorpresa, todo hay que decirlo, pero no una que me interesase lo más mínimo tener o que quisiera entender de alguna forma, aquello había sido un mero accidente, una tontería de una niña pequeña que no podía mantener sus manos quietas y con necesidad de fisgonear en las cosas de su madre. Al parecer, Pam seguía guardando mis cosas… No debía interesarme. No estaba interesado, en ninguna de ellas y no me arrepiento.

Un futuro de aprendizaje:

Supongo que, para cualquiera, terminar tu vida solo es lo peor que te puede pasar pero, para mí, es lo más placentero. Llegan épocas en la vida donde puedes sentir esa libertad y esa poca responsabilidad con otros, tan solo la tienes contigo mismo y lo que te rodea, tienes lo que necesitas y sigues caminando hasta que tu vida se termina. Creo que es un buen pacto. Creo que no me gustaría jubilarme nunca, no me imagino dejando la Universidad, crecí allí y maduré allí, supe lo que quería hacer con mi vida y fue mi meta desde la escuela, no me veo sentado en casa en una silla sin enseñar, sin aportar un poco de aprendizaje al mundo.

Aunque no lo parezca, cualquiera con 48 años de edad, puede tener una meta que siempre ha querido alcanzar y escribir un libro ha sido la mía. He estado leyéndolos durante tanto tiempo que quizá, es momento de que alguien lea algo que yo escriba y le aporte cierta sabiduría. Por supuesto, no me veo casado ni con hijos, quiero vivir la vida que me quede con libertad, trabajo duro y superación, tal y como mis padres me enseñaron desde pequeño, no quiero que nada interrumpa mis letras, mi enseñanzas y reflexiones. Sigo queriendo y teniendo esos rollos de una noche porque me dan un poco de calor humano, no me arrepiento y es un deporte que cualquiera puede practicar cuando quiera. No todos viven solo del dinero, otros viven de lo que leen.


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Comentando “Triple Threat”:

Se ha puesto precio a la cabeza de la hija de un multimillonario que tiene la intención de acabar con el mayor sindicato del crimen de la ciudad. Un equipo de mercenarios retirados deberán enfrentarse a un grupo de asesinos profesionales, y detenerlos antes de que maten a su objetivo. (FILMAFFINITY)

Acepté ver esta película porque sale Tony Jaa y Scott Adkins, también por el hecho de que hay mucha acción y artes marciales, el mix que más me gusta. Al ser una película Tailandesa, tiene sus particularidades en cuanto al contexto y el ritmo de la película, de hecho, para mi gusto, las secuencias estaban bastante desordenadas y no dejaban que entendieses exactamente de qué iba la película, tienes que poner mucha más atención que lo habitual con cualquier otra película pero creo que esto suele pasar bastante en las películas tailandesas, parece que se centren mucho más en los momentos de acción que en otras cosas que podrían ser igual de importantes. Pero los tailandeses en películas son como los coreanos con las series, muy particulares y únicos, explican lo que quieren explicar a su manera.

El tema principal es acabar con el crimen que existe en la ciudad y un grupo de mercenarios retirados quieren matar a la hija del multimillonario que decidió hacerlo. Todas las escenas principales van en torno a proteger a la chica y acabar con la amenaza de estos mercenarios, correr, subir por paredes, persecuciones en coche, esconderse en restaurantes y ponerse a comer como si nada pasara y otras muchas cosas. Creo que las escenas finales son las mejores porque es donde se ven las artes marciales que cada uno practica, no hay demasiado diálogo y no es que exista mucho sentimentalismo, quizá en algunas escenas cortas de conversación pero, no mucho más. Te muestra lo que de verdad se le da bien a Tony Jaa que es el Muay Tai, el aikido y el judo pero, principalmente el primero; descubrimos que a Scott Adkins se le da muy bien el Taekwondo, Karate, Judo, Jiu-Jitsu, Krav Maga and Ninjutsu. Me introdujeron bastante al arte marcial Pencak Silat que no lo conocía demasiado y que ahora me empieza a gustar a través de Iko Uwais.

Lo que me gusta mucho también de estas películas es que te muestran muy bien la ciudad de Tailandia desde un punto de vista bastante realista. La película es bastante simple pero debes entender un poco lo que te quieren contar, abren varias líneas que van sucediendo en varias secuencias diferentes y puedes tender a confundirte. Pero bueno, ellos se entienden. ¿La recomiendo? Si te gustan las artes marciales, por supuesto, porque te puedes hartar pero, si solo te gustas películas de acción con un poco más de sustancia y contexto, no hace falta que la veas porque puede que no sea para ti. Os dejo el trailer por aquí y ya decidís si verla o no 😉


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Commenting “Triple Threat” movie:

The daughter of a billionaire who intends to take down the city’s largest crime syndicate has been put to the head. A team of retired mercenaries must face a group of professional assassins, and stop them before they kill their target. (FILMAFFINITY)

I agreed to see this film because Tony Jaa and Scott Adkins come out, also because there’s a lot of action and martial arts, the mix I like the most. Being a Thai film, it has its peculiarities in terms of the context and rhythm of the film, in fact, to my taste, the sequences were quite messy and did not let you understand exactly what the film was about, you have to pay a lot more attention than usual with any other film but I think this usually happens a lot in Thai movies, it seems that they focus much more on moments of action than on other things that could be just as important. But Thais in movies are like Koreans with series, very particular and unique, explain what they want to explain in their own way.

The main theme is to end the crime that exists in the city and a group of retired mercenaries want to kill the daughter of the billionaire who decided to do so. All the main scenes are around protecting the girl and ending the threat of these mercenaries, running, climbing walls, car chases, hiding in restaurants and eating as if nothing happened and many other things. I think the final scenes are the best because it is where you see the martial arts that everyone practices, there is not much dialogue and not that there is much sentimentality, perhaps in some short scenes of conversation occurs but, not much else. It shows you what Tony Jaa really does well which is Muay Tai, aikido and judo but mainly the first one; we discover that Scott Adkins is very good at Taekwondo, Karate, Judo, Jiu-Jitsu, Krav Maga and Ninjutsu. I was introduced quite a bit to the Pencak Silat martial art that I didn’t know it too much and that I now started to like through Iko Uwais.

What I really like about these films as well is that they show you very well the city of Thailand from a fairly realistic point of view. The film is quite simple but you have to understand a little bit what they want to tell you, open several lines that happen in several different sequences and you can tend to get confused. But well, they understand each other. Do I recommend it? If you like martial arts, of course, because you can get fed up but, if you only like action movies with a little more substance and context, you don’t have to watch it because it may not be for you. I leave the trailer for you in the spanish version and you decide whether or not to watch it 😉


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Consulta Psicológica y Etiquetas:

Con este tema siempre ha habido bastante controversia, muchos comentarios a los que enfrentarse y un millón de dudas que todos podemos tener a la hora de ir a una consulta psicológica por el qué dirán. Existe un miedo existe en las personas que deciden ir a un psicólogo por la razón que sea, y la mayoría de veces es por “¿es que estás loca?”, miran con extrañeza o ya desconfían de lo que les pueda o no decir la otra persona, ese miedo provoca que desconfíe y no lo cuente pero simplemente, porque la sociedad ha tratado el tema como algo de lo que avergonzarse, algo que no se debe contar y, mucho menos, a gente de fuera. No todo el mundo es capaz de gestionar sus emociones o se mantiene calmada todo el tiempo, no todos han tenido una infancia feliz como otros y creo que la mayoría de la gente ha tenido traumas o circunstancias que no han podido sobrellevar del todo y, pasado un tiempo, sienten una carga.

Estoy segura que, lo que más miedo da a la hora de hablar sobre este tema son los comentarios, dado que, ya de entrada se trata al psicólogo de “loquero” y se ha ido haciendo durante años, esto implica que si alguien va al psicólogo es porque está loco o desequilibrado, implicada que no debes confiar en esa persona o tratar con ella demasiado porque ya se supone que podría ser una amenaza. El psiquiatra se ve como una persona que trata a personas que ven cosas que no existen y que se les va la cabeza, tampoco hay que hablar con ellos porque nos podrían matar. Cuando, en realidad, no tiene nada que ver con esto. Es más, hay gente que está muy sana física y psicológicamente pero en cierto momento de su vida se siente más agobiada de lo normal y no tiene a qué agarrarse, pues bueno, va a un psicólogo que le ayuda a organizarse, eso no implica que esté loco o tenga un problema mental.

Sí que es cierto que muchos problemas mentales no se tratan por culpa de las etiquetas, de cómo será visto por el exterior, se fuerza a que estas personas lo escondan y no digan donde van en ciertos momentos o no saquen el tema. Otros, no tratan los problemas mentales de sus hijos con la seriedad suficiente como para llevarlos a un psicólogo y luego, esos problemas se hacen más grandes porque no han sabido manejar la situación. Es importante que, si alguien siente que necesita ayuda psicológica se le proporcione o que vaya a una consulta, no va a ser un camino fácil porque puede que te hagan recordar todo lo que te ha pasado para que lo superes pero, a veces, vale la pena sentirse aliviado por unas horas al comprobar que no te pasa solo a ti y cómo puedes afrontar tu problema para que no suponga un esfuerzo diario tan grande para ti. Si nadie escucha tus peticiones, ve solo/a y adáptate, si lo necesitas, lo necesitas y no hay más que hablar, tú eres la prioridad.

Además, hay muchas concepciones sociales que romper de forma general y que, como todos las hemos entendido como normales, más tarde nos pueden afectar a la hora de comportarnos con los demás o expresarnos con libertad, por lo que, podemos aprender a cómo romper esas cadenas para ser nosotros mismos y dejar de complacer a los demás, de hecho, ese es uno de los problemas que tenemos la mayoría de la gente porque nos han enseñado de esa forma. El psicólogo ayuda a gestionar tus emociones y a solucionar los problemas de una forma más asertiva, pero no implica que necesitemos pastillas o estemos locos. Son concepciones erróneas que nos han metido en la cabeza y que no son ciertas, ir a una consulta psicológica es como ir al ginecólogo o al otorrino, pero donde te expresas a través de palabras y no desde algún dolor o molestia corporal, no hay más.

Mucha otra gente, por orgullo y por sentirse fuerte, no va a terapia o trata de creer que no la necesita, quiere aparentar seguridad y control pero no reconocerlo es lo peor que se puede hacer. Además, ha sido un tema que siempre se ha tratado como algo muy grave y de lo que hablar mucho pero, el cual, no tiene más importancia del que nosotros o los demás queramos darle, el exagerarlo no va a mejorarlo o empeorarlo, hay que ayudar, más bien, a los que necesitan ir a terapia, animarlas a que hablen con un profesional que les ayude a sobrellevar las cosas, el objetivo no es hacer que esa persona se retraiga más o tenga más miedo de hacerlo, sino que, se decida para mejorar su vida. Y, una de las peores cosas que se pueden hacer es tratar este tema como un insulto hacia alguien llamándole “loco” o “psicópata” cuando está muy lejos de parecerlo.

De lo que se dice a lo que de verdad es, hay un largo pasillo.


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Psichological Help and Labels:

On this topic there has always been a lot of controversy, a lot of comments to face and a million doubts that we can all have when it comes to going to a psychological consultation, what other people will say. There is a fear that exists in people who decide to go to a psychologist for whatever reason, and most of the time it’s because that famouse comment “are you crazy?”, they look at that person strangely or already distrust for what the other person might or may not tell them, that fear causes them to be suspicious and not to tell it but simply because society has treated the issue as something to be ashamed of, something not to be told about, let alone people from outside. Not everyone is able to manage their emotions or stays calm all the time, not everyone has had a happy childhood like others and I think most people have had traumas or circumstances that they have not been able to cope with at all and after a while, they could feel it as a burden.

I’m sure what’s most scary when it comes to talking about this topic is the comments, since already at the outst, it’s the psychologist of “shrink” and it’s been done for years, this implies that if someone goes to the psychologist it’s because they’re crazy or unbalanced, involved that you shouldn’t trust that person or deal with them too much because it’s supposed to be a threat. The psychiatrist looks like a person who treats people who see things that don’t exist and who keep their heads out, you don’t have to talk to them either because they could kill us. When, actually, it has nothing to do with this. What’s more, there are people who are very healthy physically and psychologically but at some point in their lives she/he feels more overwhelmed than normal and has nothing to hold on to and she/he goes to a psychologist who helps her/him get organized, that doesn’t mean she’s/he’s crazy or has a mental problem.

It is true that many mental problems are not about labels, how it will be seen on the outside, it forces these people to hide it and do not say where they go at certain times or do not bring it up. Others don’t treat their children’s mental problems seriously enough to take them to a psychologist,and then those problems get bigger because they haven’t been able to handle the situation. It’s important that if someone feels they need psychological help to be provided or goes to a consultation, it’s not going to be an easy path because they may make you remember everything that’s happened to you so you can get over it, but sometimes it’s worth being relieved for a few hours by checking that it doesn’t happen to you alone and how you can deal with your problem so it doesn’t involve such a big daily effort for you. If no one listens to your requests, go alone and adapt to it, if you need it, you need it and there is nothing more to talk about, you are the only priority here.

In addition, there are many social conceptions that we break in a general way and that, as we have all understood them as normal, can later affect us when it comes to behaving with others or expressing ourselves freely, so we can learn how to break those chains to be ourselves and stop pleasing others, in fact, that is one of the problems that most people have because their parents have taught them that way. The psychologist helps manage your emotions and solve problems in a more assertive way, but it doesn’t mean we need pills or are crazy. They are misconceptions that have put us in the head and that are not true, going to a psychological consultation is like going to the gynecologist or the otolary, but where you express yourself through words and not from some pain or body discomfort, it’s normal as that.

Many other people, out of pride and for feeling strong, do not go to therapy or try to believe that they do not need it, want to appear safe and under control but not recognizing it is the worst thing that can be done. Besides, it’s been an issue that’s always been treated as something very serious and what to talk about a lot in a bad way but, which, it doesn’t matter more than we or the others want to give it, exaggerating it is not going to make it better or worse. rather, those who need to go to therapy, encourage them to talk to a professional to help them cope, the goal is not to make that person more delayed or more afraid to do so, but to decide to improve their lives. And, one of the worst things you can do is treat this issue as an insult to someone calling them “crazy” or “psychopath” when they’re far from looking like it.

From what you say to what it really is, there’s a long corridor to walk through.


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Publicado en Relatos

Una Pausa Sorprendente:

– Soy tu hija.

Una vida acompasada y sin demasiado ruido, fue interrumpida por aquella menuda niña de siete años con ambos pies sobre mi rellano, llevaba gafas, una coleta algo deshecha y un vestido azul bastante bonito, era algo rarita. No supe qué decir, había tenido un día de perros en la Universidad y solo me faltaba tener otro contratiempo como este para que fuera aún más malo.

– Mira, no vendo regalos ni caramelos, no eres mi hija. Vete a jugar a otro sitio.

– Eres mi padre, lo dice esta prueba de paternindad.

Me entregó un papel algo doblado y mojado dada la lluvia que caía desde hacía una hora. Lo leí detenidamente, al parecer, los datos cuadraban. Mis ojos se abrieron y noté una presión en el pecho bastante molesta que traté de ignorar. La miré y volví a mirar el papel, la volví a mirar y se mantenía allí, sonriendo, segura de lo que estaba diciendo y, quizá, esperando una respuesta.

– Puede que sea un error.

– No lo es. Eres mi padre, la prueba se realizó dos veces, ¿lo ves aquí?

Puso un dedo sobre el papel enseñándome a qué se refería. Obviamente, ya lo había leído. Volví a doblar el papel y respiré hondo, sabía que no iba a deshacerme de aquella niña molesta, así que, la dejé pasar, le di un vaso de agua y me senté frente a ella en el sofá de la biblioteca con un teléfono en la mano. Tenía que solucionar aquello.

– ¿Dónde está tu madre?

– En casa, creo.

– ¿Sabes cuál es su número de teléfono?

Sacó un papel pequeño del bolsillo más pequeño de su mochila y me lo entregó, suspiré aliviado. La dejé sola con un libro en las manos para que se entretuviera y llamé al número que aparecía en el papel. Sonó varias veces hasta que una voz dulce y clara respondió, me resultaba bastante familiar pero no conseguía ubicarla en mi mente. Tenía que averiguar quién era, me había acostado con muchas mujeres durante siete años…

– Hola, buenos días. Lamento molestarla pero su hija está en mi casa.

– ¿Angela está en su casa? Oh, lo siento mucho, ¿está bien?

– Está en mi biblioteca leyendo un libro pero asegura ser mi hija, ¿sabe usted algo de eso?

– Bueno, hizo un trabajo sobre la paternidad y consiguió algunas cosas de su padre que yo tenía guardadas en unas cajas. Lamento que le haya molestado.

– Venga a recogerla cuando pueda, por favor. Estoy algo ocupado.

– Por supuesto, no se preocupe. Ahora mismo voy.

Mientras esperaba que su madre llegara, observé a aquella niña menuda y tan interesada en el libro que había empezado a leer. Estaba totalmente en silencio, el cual, no le molestaba, no quería interactuar conmigo y parecía no importarle que yo no lo hiciera con ella. Estaba conforme con que su madre viniera y en irse sin recibir nada mío, no esperaba nada de mí o de la situación. Era increíble cómo de ingenuos eran los niños…

Me acerqué a ella y le dejé un sándwitch sobre la mesita que había frente al sofá, supuse que tendría hambre. Angela cerró el libro, me sonrió y se puso a comer mirando a la nada. Me senté a la otra punta del sofá y seguí mirándola, quería decir algo pero, a la vez, no quería decir nada.

– ¿Cómo has venido hasta aquí?

– En autobús.

– ¿Cómo has sabido dónde vivía?

– Mi madre guarda muchas cosas en el sótano, recuerdos, ya sabes.

– ¿Tenías dinero para venir hasta aquí? Tienes siete años…

– Que tenga siete años no implica que no tenga dinero.

– Es cierto, sí.

El sonido del timbre nos interrumpió. Ambos nos acercamos a la puerta. Cuando la abrí la recordé al instante. Pam. Ese era su nombre. Fue esa mujer que tardé tanto en olvidar, siete años exactamente. Se disculpó una vez más y se fue. La presión del pecho desapareció. No volví a saber nada más de ambas.


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A Surprisingly Pause:

-I’m your daughter.

A life sincronized and without too much noise, was interrupted by that small seven-year-old girl with both feet on my landing, wore glasses, a somewhat undone ponytail and a pretty blue dress, she was like a weirdo. I didn’t know what to say, I had a pretty bad day in college and I just needed to have another setback like this to make it even meaner.

-Look, I don’t sell gifts or candies, you’re not my daughter. Go and play elsewhere.

-You’re my dad, this paternity test confirms it.

She gave me a folded wet paper given the rain that’s been falling for an hour. I read it carefully, apparently, the data was squared. My eyes opened and I noticed a pretty annoying chest pressure that I tried to ignore. I looked at her and looked at the paper again, looked at her again and kept there, smiling, sure of what she was saying and, perhaps, waiting for an answer.

-Could be an error.

-It’s not. The test was realized twice, do you see it here?

She put a finger on the paper showing me what she meant. Obviously, I’ve already read it. I folded the paper again and took a deep breath, I knew I wasn’t going to get rid of that annoying girl, so I let her through, I gave her a glass of water and sat in front of her on the library couch with a phone in my hand. I had to work that out.

-Where’s your mother?

-At home, I think.

-Do you know her telephone number?

She pulled a small piece of paper out of the smaller pocket of his backpack and handed it to me, I sighed relieved. I left her alone with a book on her hands to entertain herself and called the number on the paper. It sounded several times until a sweet, clear voice answered, it was quite familiar to me, but I couldn’t put it in my mind. I had to find out who she was, I had slept with a lot of women for seven years…

-Hello, good morning. I’m sorry if I bother you but your daughter is at my house.

-Angela is at your house right now? Oh, sorry. Are she ok?

-She’s reading a book in my library and she assures she’s my dauther, do you know something about that?

-Well, she did a certain homework about patternity, she got some things I kept and put some pieces together. I’m sorry if she bothered you…

-Come here when you can and take her home, I’m quite busy.

-Ok, no worries, I’ll go right now.

As I waited for her mother to arrive, I watched that little girl so interested in the book she had begun to read. She was totally silent, which not bothering her, she didn’t want to interact with me and seemed not to mind if I didn’t do it with her. She was happy that her mother came and left without receiving anything from me or the situation. It was amazing how naive the children were…

I approached her and left her a sandwitch on the coffee table in front of the couch, I figured she’d be hungry. Angela closed the book, smiled at me and started eating looking out at nothing. I sat on the other side of the couch and kept looking at her, I wanted to say something but at the same time I didn’t want to say anything.

-How did you came here?

-On the bus.

-How did you know where I live?

-My mum keep some stuff in the basement, I just took some.

-Did you have money to come here? You’re seven…

-That I’m seven it doesn’t mean I couldn’t have money.

-Yeah, right.

The sound of the bell interrupted us. We’re both approaching the door. When I opened it, I remembered her instantly. Pam. That was her name. It was that woman I took so long to forget, exactly seven years. He apologized once more and left. The chest pressure’s gone. I never heard from both of them again.


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Publicado en Personajes

Marlene: Una Antigua Amiga

Relato procedente:Un Recuerdo Vivo“. Edad: 32 años.

Ciudad: LA. Profesión: Bibliotecaria.

Descripción física:

Tengo el cabello castaño hasta algo más abajo de los hombros con reflejos de color naranja muy suave que combina muy bien con el resto y le da un toque diferente, sedoso y fino. Mis ojos son de color castaño claro, con mirada intensa. Tengo unos labios finos, normalmente pintados de un color marrón claro que combina muy bien con mi cabello y con mi piel un tanto morena. He sido siempre delgada, suelo vestir con vaqueros y algún suéter simple, cómodo y que produzca el suficiente calor para no morirme de frío.

Descripción de la personalidad:

A quién preguntes, te dirá que soy una adicta a la lectura, tanto que soy bibliotecaria, siempre rodeada de libros y siempre hambrienta de conocimientos. Quizá soy dulce, atenta y bastante reservada, no suelo socializar demasiado pero tampoco me niego a ello cuando se me presenta la oportunidad. No hago grandes amigos de un día para otro, guardo un poco la distancia pero cualquiera puede considerarse mi amigo, me gusta salir y tomar un par de copas, quizá escuchar música antes de irme a la cama y escribir un par de poemas bajo la luz de las velas, cerca de la chimenea. No me gusta enfadarme o discutir, prefiero evadir un poco los problemas hasta que se enfrían las cosas y puedo volver a empezar, siempre me siento arropada por lo que leo y siento que estoy segura dentro de esa pequeña burbuja que forma mi mundo.

La chica de los libros:

En el colegio siempre llevaba un libro conmigo, daba igual la historia que contase, tan solo quería sentirlo entre mis manos e imaginarme los mil mundos que forman el nuestro. Me aislaba mucho de los demás por ello, supongo que no me daba cuenta cuando los demás sí lo hacían, incluso, los profesores me pedían que me enfrascara menos en los libros y tratara de hablar un poco más con los compañeros de mi clase pero, aunque lo intenté, jamás pude conseguirlo del todo. Mientras caminaba por los pasillos, me llamaban “la chica de los libros”, la “nerd de biblioteca”, la “rata de biblioteca”, la “rara de los libros” y solían reírse mucho más cuando no despegaba los ojos de algún libro que no dejaba de interesarme. Supongo que la gente siempre tiende a criticar lo que no entiende…

Conocí a Jacob en ese mismo periodo. Fuimos juntos al jardín de infancia y también íbamos a la misma clase. Él también solía leer mucho, nos pasábamos libros todo el tiempo y los diversos mundos que se formaban entre nosotros era lo que más nos unía. Fue la única persona que entendía esa pasión y devoción, por ello, la conexión que había entre nosotros fue aumentando hasta formar una fuerte amistad que, a veces, parecía ir a algo más pero otras, parecía verse mejor como lo que era sin pasar fronteras.

La marcha de Jacob:

Las clases iban genial, los veranos eran inolvidables y las lecturas se hacían cada vez más intensas conforme llegaba a la pubertad. Teníamos diez años y nos enfrentamos a la idea de que Jacob iba a parcharse del barrio, de la ciudad, del país… para siempre. Sus padres, tras tanto tiempo trabajando en una empresa de dulces, fueron despedidos porque esta cerró y no conseguían otro trabajo, las cosas no iban demasiado bien en casa y discutían todo el tiempo, así que, decidieron cambiar de aires, irse a otro país para probar suerte, poder darle una mejor vida y educación a su hijo. Él no quería irse, me lo dijo un par de días antes, pero no quería decepcionar a sus padres y no lo solía decir en voz alta o implorarles que le dejaran quedarse, era ridículo. Nos hicimos muchas promesas, de esas que parecía que serían fáciles de cumplir y las que hacían que nuestra amistad pareciera tan fuerte que fuese incapaz de romperse, pero fueron solo palabras, ni siquiera pudo despedirse, dejándome a mí llorando entre los brazos de mi madre.

Dejamos de ir juntos a clase, ya no me esperaba al salir o le veía en los descansos, no había nadie más con quién hablar de lecturas interesantes o qué fue lo último que me compré para leer, ya no habían conversaciones intelectuales o palabras que pudiera usar para reírnos un poco de nosotros mismos, todo eso se había evaporado, extinguido, ya no formaba parte de mi vida. Prometió visitarnos en las fechas importantes pero nunca apareció, esperé como una tonta un email o un mensaje de texto pero nunca llegaron, quizá una carta cualquier día de primavera, pero tampoco fue posible. Empecé a aceptarlo, a olvidar esa parte de mi vida y olvidarle a él poco a poco, hasta ni siquiera recordar cómo era.

La visita:

22 años después. Prometida con un chico bastante interesante, era un tanto adicto al trabajo pero lo suficiente para no tenerle en casa todo el tiempo, me gustaba tener mi propio espacio y momentos de silencio. Periodista importante, con dinero, estabilidad, una casa preciosa, emocionalmente disponible, amable y detallista, siempre a la espera de impresionarme de alguna forma. Con lo que, no suponía por ninguna razón que Jacob aparecería en el bar donde solía leer y tomar unas copas cuando Dean se quedaba trabajando hasta tarde, no esperaba por ninguna razón que se sentara frente a mí en la mesa que había elegido y, mucho menos, que fuese tan encantador conmigo. 22 años después, no creía que esa conexión siguiera viva entre nosotros, como todos los recuerdos que compartimos y que estuvimos mencionando durante gran parte de la noche. No me di cuenta de que copa tras copa, había cruzado una línea importante donde le daba a entender que no estaba con nadie y que podía desnudarme si así lo deseaba.

Y eso es exactamente lo que ocurrió. Dios, le eché tanto de menos… Pero, la magia se disipó al ver que eran las nueve de la mañana, Dean aún no había llegado del trabajo y que Jacob seguía en nuestra cama de matrimonio con toda nuestra ropa tirada por el suelo. Había sido un agradable error que repetiría a menudo pero no allí, no en aquel momento. Era la maestra en evasión de confrontaciones innecesarias, así que, levanté a Jacob de la cama y tal como pude, le saqué del piso, lo limpié todo, me duché, me vestí y abrí las ventanas para que no oliera a sexo apasionado por todo el apartamento. Jamás olvidaré aquella mirada de Jacob cuando le dije que iba a casarme en dos semanas, cada vez que lo hago, noto un nudo en la garganta que trato de ignorar y pretender que no existe. Una noche perfecta con un amigo, eso fue todo.

Un futuro en el lado equivocado:

Todo iba bien hasta que Jacob se fue a Italia. Todo iba bien hasta que Jacob volvió. Dean no sospechaba nada, estaba claro desde que cruzó la puerta de casa y no notó ningún cambio, yo tampoco mostré ninguna emoción contraria, por lo que, dejé que se cambiara, se echara en la cama y yo me fui a trabajar, sin darle más importancia a lo ocurrido, siendo que, desde aquella noche no he podido sacar a Jacob de mi cabeza. Los amores de la infancia son los más fuertes y duraderos, al menos, así lo sentí pero la boda estaba a la vuelta de la esquina y mi familia iba a apoyarnos mucho económicamente para que fuera la única y preciosa boda que esperaba, para que disfrutara y no me preocupara de nada. Con Dean había sido práctica, lo de Jacob era un sentimiento muy fuerte e intenso que era incapaz de olvidar.

Quizá había escogido el lado convincente, el correcto, el lado racional de las relaciones convencionales, el lado que mi familia esperaba que escogiera tras unas relaciones tan pésimas con idiotas que no sabían lo que querían. Dean era un campeón, una medalla de oro que esperaba que dijera “sí, quiero” en un altar que costaría unos dos mil dólares y que mi madre se había empeñado en añadir a la lista. Una relación práctica y racional, luego vendrían los hijos y las retenciones de líquidos, hacernos mayores y esperar comprar una casa en las afueras. Dean era la elección correcta en el lado equivocado y Jacob la complicación en el lado correcto que desearía poder elegir.


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Publicado en Alimentación

Si Estás Hinchada, Estás Gorda:

En la sociedad en la que vivimos, está mal visto que seas una persona con unos quilos de más porque no puedes bajarlos o porque tu metabolismo sea así, por lo tanto, las personas que tienden a sentirse hinchadas, también son consideradas como gordas muchas veces. Se considera que tienes buen cuerpo cuando estás totalmente plana, durante todo el día, los siete días de cada semana, cosa que es imposible. Las digestiones pueden ser más o menos lentas según lo que se haya ingerido y, por lo tanto, se notará la zona abdominal más o menos hinchada, pero no por eso se debe definir a alguien como “gordo”, de hecho, por esta misma regla, todos estamos gordos.

Despreciar a alguien por su físico no está bien, tampoco si vemos que se avergüenza de ello o no le gusta que le hagan comentarios referentes a esto, pero tampoco está bien el hecho de etiquetar a alguien como “gordo” cuando lo único que sucede es que tiene gases, está haciendo la digestión, sufre de estreñimiento o si es mujer, está ovulando. No solemos plantearnos estas cuestiones, es mejor hablar sin razón alguna. Cuántas veces me han preguntado si estoy embarazada tras haber comido demasiado o al estar a punto de tener el periodo… Muchas. Cada cuerpo es un mundo, tal como dije en “Cuerpos Diferentes“, no pasamos por los mismos procesos y no nos sientan las cosas de la misma manera que a otros, nos pueden sentar mal alimentos diferentes y no por eso debemos ser juzgados y tratados como raros o demasiado sensibles para comer.

Normalmente, cuando nos levantamos tenemos el estómago vacío, por lo tanto, puede que tengamos la zona abdominal plana o menos hinchada que el resto del día, pero conforme vamos comiendo durante este, va a ir aumentando, por eso, es recomendado pesarse nada más levantarte y tras haber hecho tus necesidades, así es como puedes ver tu peso real, de otra manera, fluctuará durante el día. No creo que deba etiquetarse tanto a las personas por cómo se ven en cierto momento, nadie tiene días perfectos o se siente que está en la mejor fase de su vida, o puede que haya días que no nos sintamos del todo bien con nuestro cuerpo por cualquier razón, los comentarios sobran, las preguntas innecesarias también, las suposiciones sobre algo que realmente no está ocurriendo habría que apartarlas.

Estos comentarios, suelen venir por personas que alardean de tener un cuerpo perfecto o son personas obsesionadas con su peso, con metabolismo rápido y que suelen comer de todo porque les sienta genial, no tienen problemas de estómago o de colon irritable, por ejemplo, y nunca los han tenido, tampoco trastornos de alimentación, por lo que, nunca sabrán por lo que pasa una persona que tiende a sufrir de estas cosas. Son gente muy superficial que solo se preocupa y obsesiona por su físico en vez de ser personas y empatizar con los demás, además de que solemos ser las mujeres las que sufrimos más este tipo de comentarios por los cánones de belleza sociales impuestos que no todas tenemos y que no tenemos por qué tener. Así que, como esto está muy lejos de cambiar, es mejor dejar que la gente comente y seguir comiendo como creamos conveniente, siendo más sensibles o menos, sintiéndonos más hinchados o menos.


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If You’re Bloated, You’re Fat:

In the society in which we live, it is misseen that you are a person with a few more quilos because you cannot lower them or because your metabolism is so, therefore, people who tend to feel swollen, are also considered fat many times. You are considered to have a good body when you are totally flat, all day long, seven days a week, which is impossible. Digestions can be more or less slow depending on what has been ingested and, therefore, you will notice the abdominal area more or less swollen, but that is not why someone should be defined as “fat”, in fact, by this same rule, we are all fat.

Despising someone for their physique is not right, either if we see that they are ashamed of it or do not like to be commented on this, but it is not right to label someone as “fat” when all that happens is that they have gases, are doing digestion, suffer from constipation or if they are a woman, she is ovulating. We don’t usually ask ourselves these questions, it’s better to talk for no reason. How many times have I been asked if I am pregnant after eating too much or being about to have the period… many. Every body is a world, as I said in “Different Bodies” post, we don’t go through the same processes and don’t feel things the same way as others, we can feel bad with different foods and that’s not why we should be judged and treated as rare or too sensitive to eat.

Normally, when we get up we have an empty stomach, therefore, we may have the abdominal area flat or less swollen than the rest of the day, but as we eat during this one, it will increase, so it is recommended to weigh ourselves as soon as you get up and having done your needs, this is how you can see your real weight, otherwise , will fluctuate during the day. I don’t think people should be labeled so much because of what they look like at one point, no one has perfect days or feels like they’re at the best stage of their life, or there may be days when we don’t feel whole good about our bodies for any reason, the comments are left over, the unnecessary questions too and the assumptions about something that’s not really happening would have to be set aside.

These opinions often come from people who boast about having a perfect body or are people obsessed with their weight, with fast metabolism and who usually eat everything because they feel great, have no stomach or irritable colon problems, for example, and have never had them, nor have eating disorders, so they will never know what happens to a person who tends to suffer from these things. They are very shallow people who only care and obsess about their physique instead of being people and empathizing with others, besides that it is usually women who suffer the most from these kinds of comments by the social beauty standards imposed that we don’t all have and that we don’t have to have. So, since this is a long way from changing, it’s best to let people comment and keep eating as we see fit, being more sensitive or less, making us feel more bloated or less.


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Publicado en Recomendaciones

Series que he Vuelto a Ver y Recomiendo II

Esta es la segunda y última parte de “Series que he Vuelto a Ver y Recomiendo“. Creo que es agradable revisualizar algunas series para volver a los buenos tiempos y porque hay actuaciones geniales a partir de esa etapa de los 2000 e incluso, antes. Aquí incluyo una que he visto durante estos últimos años y de la cual estoy esperando la cuarta temporada, por lo que sé, llegará en diciembre de 2021 o quizá enero de 2022. También e incluido otra que ha influido mucho en mí y me ha recordado lo importante que es visualizar el bullying y las enfermedades mentales.

Bueno, ¡vamos allá! 🙂

La volví a ver a principios de la segunda cuarentena y es una de las mejores series que he visto, te muestra muy bien el bullying y sus consecuencias más extremas, las drogas, violaciones, enfermedades mentales y cómo pueden afectar las emociones de otros en las de alguien que sufre ataques de pánico, incluso, cómo el estrés puede influir en tu mente y tu cuerpo. Esta serie proviene del libro de Jay Asher y, por lo que he leído en críticas, la serie es bastante real al libro, se podría decir que es un tanto más implícita para influir en el espectador, de hecho, en el inicio de cada episodio te aconsejan de que si eres una persona altamente sensible, no sigas viendo la serie o que si eres menor de edad y quieres verla, sea acompañado de un adulto.

Me gusta mucho cómo Dylan Minette protagoniza a Clay Jensen y cómo te hace sentir cada una de sus emociones, lo muestra tan real que incluso te duele a ti lo que él experimenta, borda esa sensación de soledad, de llevar el peso sobre tus hombros, el enfrentarse a otros por haber dañado a alguien que él quería y esa frustración que muestra muy bien el personaje en la primera temporada. Me encantó la interpretación de Brandon Flynn como Justin Foley, me hizo odiar el personaje al principio y a empezar a quererlo más tarde, muestra muy bien esa adicción a las drogas y las secuelas que estas pueden producir en alguien, además de qué experimenta alguien que se prostituye acostándose con hombres mayores para obtener dinero y comprar la droga que su cuerpo le pide. Otros personajes me gustaron mucho como Alex Standall, ese chico algo aislado y que trata de suicidarse pero le sale mal y termina lisiado, incluso, trata de volver a caminar tomando esteroides, su interpretación es genial, real, mostrando esa frustración constante de que todo el mundo se compadezca. Muestran cómo realmente sufren las víctimas de bullying, lo que ocurre tras haber sido abusados y tratados como si no fueran personas.

Podéis leer el post donde comenté la última temporada de la serie por aquí: “Commenting season final 13 Reasons Why“, por si queréis saber algo más.

Sí, de las mejores series de todos los tiempos. El primer capítulo fue emitido el 5 de octubre del año 2000 y se terminó siete años después en 2007 con el último episodio. Creo que es la tercera vez que la veo en general y en esta cuarentena quería volver a verla por sentir algo diferente y sentirme arropada con esta mujer soltera llamada Lorelai Girlmore y protagonizada por Lauren Graham, quién tuvo a su hija Rory Girlmore protagonizada por Alexis Bledel con 16 años, separándose de los lujos de sus padres Richard y Emily Girlmore por su control, posesión y manipulación sobre ella. La serie te muestra muchas de las circunstacias que pueden ocurrir en la vida de cualquiera, desde las relaciones amorosas, hasta las rupturas, la relación perfecta y amistosa entre madre e hija, pasando por todas las fases de la adolescencia, cambios de novio, el tener unos padres tan controladores y los traumas que pueden traer a alguien como Lorelai, habla sobre el amor verdadero, el sacrificio, seguir tus sueños por muy grandes y lejanos que parezcan, el respeto mutuo, la amistad, el saber y mostrarte como eres pese a las circunstancias y lo que es tener dudas sobre tu futuro. Engloba muchas cosas que podrían ser perfectamente parte de la vida de cualquiera y de las que podríamos sentirnos identificados, viéndote absorbida por un pequeño pueblo de Connecticut: Stars Hollow.

El último capítulo termina con Rory terminando la Universidad, negándose a casarse con Logan por las razones que sabréis si la veis y con Lorelai volviendo con Luke. Se creía que esto era todo, que la serie se había terminado por completo, que no volveríamos a pisar Stars Hollow, pero en el año 2016 decidieron lanzar una continuación en Netflix llamada “A Year in the Life”, mostrando la vida de las Girlmore 10 años después de lo que ocurrió en el último capítulo de la serie. Vemos a todos los personajes importantes que aparecieron en la serie y las relaciones que hubo entre ellos, Rory es periodista pero sin trabajo fijo decidiéndose a escribir un libro sobre la relación entre ella y su madre, contando su historia; vemos a Lorelai viviendo con Luke finalmente y esperando la boda soñada; nos muestran la vida de Emily Girlmore como viuda trasladándose a un lugar más tranquilo, dejando la casa donde vivía con Richard; el joven Jess es escritor y tiene su propia editorial; Dean está casado y tiene tres hijos; la mejor amiga de Rory, Lane está casada y tiene tres hijos con su marido Zack; Luke sigue en la cafetería pero sirviendo cafés a chicos viciados a su wi-fi; vemos Stars Hollow en todas las épocas del año con una duración de cada capítulo de 1h cada uno. Es apasionado, da un cierre completo a la serie y te lleva a muchos recuerdos de la serie, de hecho, también deja algunos toques de nostalgia y melancolía, de lo que realmente ha significado la vida de las chicas Girlmore, ¡es genial! 😉

¿Quién sería yo si no viese está serie por enésima vez? Es una de mis favoritas y el primer capítulo fue emitido el 22 de septiembre de 1994 y duró diez años, la cual, terminó en 2004 con el último, dejándonos ver cómo terminan las vidas de estos cinco grandes amigos. Todos ellos tienen una personalidad fuerte y bien formada, con sus altibajos, dudas e inseguridades, sus emociones te transportan a situaciones que tú misma también has tenido y dudas que también te han embaucado a ti, terminan formando parte de tu vida casi al instante. Si empezamos de izquierda a derecha, primero hablaríamos de la maniática de la limpieza Mónica Geller, a la cual, le gusta la organización, es un tanto chillona, es sorprendentemente fuerte, le encanta la cocina y siempre es la anfitriona de la casa, esperando a casarse y tener hijos para sentirse plena. Seguimos con Joey Trivianni, hijo de italianos pero el que no habla nada de italiano y es el actor no tan bueno del grupo, al cual, le salen bastante mal todas las audiciones a las que se presenta pero poco dinero saca para seguir adelante, siempre luchando por su sueño de ser un actor famoso, es bastante especial y tonto, pero eso es lo que le hace tierno y muy gracioso. Pasamos a la loca de Phoebe Buffay, la chica con más libertad, carisma, amor y simpática que podríamos conocer, no le importa nada lo que piense la gente de ella y es fiel a sus amigos, va de aquí para allá sin ninguna preocupación, en serio, me gustaría ser ella, jaja. Chandler Bing, mi favorito, el que usa el sarcasmo y los chistes para superar la separación de sus padres cuando tenía nueve años, es gracioso, interesante y siempre está ahí para sus amigos, con miedo al compromiso y repulsivo con los bebés, tiene sus manías y gracias. Rachel Green, la que se independiza de sus padres ricos para empezar una nueva vida viviendo con su amiga Mónica, apasionada de la moda y tratando de perseguir su sueño, mimada, consentida y gritona, da lugar a la típica chica pija que lo quiere todo pero nada a la vez, guapa, sexy y que se podría acostar con quién quisiera, con técnicas de ligue infalibles. Por último, Ross Geller, hermano de Mónica, el cual, es tierno, cariñoso y atento, el novio que a cualquiera le gustaría tener pero el que termina coleccionando tres divorcios y un historial de ser horrible ligando.

Con esta serie es imposible que te sientas deprimido y, si lo sientes, te pone enseguida de buen humor, ya sea por los comentarios inapropiados de Chandler como por lo creída que es Rachel, quizá por las aburridas explicaciones de Ross sobre dinosaurios o por lo loca que se vuelve Mónica cuando alguien toca las cosas de su salón y no las deja en su sitio, o quizá por las tonterías de Joey, o puede que por las canciones tan inapropiadas de Phoebe. De cualquier manera, es una serie que te trae alegría a tu vida estés donde estés, te hace sonreír y tener ganas de seguir con tu día, sea lo malo que sea o lo triste que te sientas 🙂

Cobra Kai es la siguiente serie que veré cuando terminé “Friends” porque es sobre artes marciales y a mí me vuelven loca, así que, me apetece revisualizarla. La primera vez que se vio fue en YouTube y debías pagar para verla, justo en 2018 pero ahora ya se puede ver en Netflix y me hicieron un gran favor porque la tenía pendiente. Creo que es una de las series que muestran la esencia de lo que son las artes marciales y la seguridad que llegas a sentir cuando las practicas, las más puras enseñanzas del Karate y sus formas, cómo una víctima de abusos y bullying puede convertirse en alguien diferente y dejar de tener miedo a los abusones.

Todas las interpretaciones son geniales y el mundo de Cobra Kai tiene un ritmo muy llevadero, a veces, violento y otras, bastante cercano que te hace querer seguir viéndola. De hecho, podéis leer todas mis apreciaciones y opiniones sobre ella por aquí: “Commenting Cobra Kai TV show“, incluso, lo que opiné de la tercera temporada “Comentando tercera temporada Cobra Kai“. Si os gustan las artes marciales, en serio, está es vuestra serie 😉


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Series that I’ve Re-watched and I Recommend:

This is the second and final part of “Series I’ve Re-Watched and I Recommend“. I think it’s nice to preview some series to get back to the good times and because there are great performances from that stage of the 2000s and even before. Here I include one that I have seen over the last few years and of which I am waiting for the fourth season, as far as I know, it will arrive in December 2021 or perhaps January 2022. Also and included another that has influenced me a lot and reminded me how important it is to visualize bullying and mental illness.

Well, here we go!

-13 REASONS WHY: I watched it again early in the second quarantine and it’s one of the best series I’ve ever watched, it shows you very well bullying and its most extreme consequences, drugs, rapes, mental illnesses and how they can affect the emotions of others in those of someone who suffers panic attacks, even how stress can influence your mind and body. This series comes from Jay Asher’s book and, from what I’ve read in some reviews, the series is pretty real to the book, you could say it’s a little more implicit to influence the viewer, in fact, at the beginning of each episode you’re advised that if you’re a highly sensitive person, don’t keep watching the series or that if you’re underage and want to watch it , be accompanied by an adult.

I really like how Dylan Minette stars Clay Jensen and how he makes you feel each of his emotions, shows the character so real that it even hurts you what he experiences, embroiders that feeling of loneliness, of carrying the weight on his shoulders, facing others for having harmed someone he loved and that frustration that shows very well the character in the first season. I loved Brandon Flynn’s performance as Justin Foley, made me hate the character at first and start loving him later, shows very well that drug addiction and the aftermath that these can produce in someone, as well as what someone who prostitutes himself experiences sleeping with older men to get money and buy the drug his body asks of him. There are other characters I really like as Alex Standall, that somewhat isolated guy who tries to kill himself but goes wrong and ends up crippled, even tries to walk again on steroids, his performance is great, real, showing that constant frustration that everyone will feel sorry for himself. They show how bullying victims actually suffer, which happens after they have been abused and treated as if they were not people.

You can read the post where I commented on the last season of the series around here: “Commenting season final 13 Reasons Why“, in case you want to know something else.

-GILMORE GIRLS: Yes, one of the greatest series of all time. The first episode aired on October 5th, 2000 and was completed seven years later in 2007 with the last episode. I think it’s the third time I’ve watched it in general and in this quarantine I wanted to do it again for to feel something different and feeling tucked in with this single woman named Lorelai Girlmore starring by Lauren Graham, who had her daughter Rory Girlmore starring Alexis Bledel at 16, separating herself from the luxuries of her parents Richard and Emily Girlmore for their control, possession and manipulation over her. The series shows you many of the circumstances that can occur in anyone’s life, from loving relationships, to breakdowns, the perfect and friendly relationship between mother and daughter, through all phases of a teenage period, boyfriends changes, having such controlling parents and the traumas that can bring someone like Lorelai, Talk about true love, sacrifice, following your dreams however big and far away they may seem, mutual respect, friendship, knowing and showing you how you are despite the circumstances and what it is to have doubts about your future. It encompasses many things that could be perfectly part of anyone’s life and that we might feel identified with, seeing you absorbed by a small Connecticut town: Stars Hollow.

The last chapter ends with Rory finishing college, refusing to marry Logan for the reasons you’ll know if you watch it and Lorelai start again the relationship with Luke. It was believed that this was all, that the series was completely over, that we would never put another step on Stars Hollow again, but in 2016 the producers decided to release a Netflix sequel called “A Year in the Life” showing the life of the Girlmores 10 years after what happened in the last chapter of the series. We see all the important characters that appeared in the series and the relationships between them, Rory is a journalist but without fixed work decided to write a book about the relationship between her and her mother, telling her story; we see Lorelai living with Luke finally and waiting for their dream wedding; they show us Emily Girlmore’s life as a widow moving to a quieter place, leaving the house where she lived with Richard; the young Jess is a writer and has his own editorial; Dean is married and has three children; Rory’s best friend Lane is married and has three children with her husband Zack; Luke’s still in the cafeteria but serving coffees to guys who go there just for the wi-fi; we see Stars Hollow at all times of the year with a duration of each chapter of 1h each. It is passionate, gives a complete closure to the series and leads you to many memories of it, in fact, it also leaves some touches of nostalgia and melancholy, of what the life of Girlmore Girls has really meant, it’s great! 😉

-FRIENDS: Who would I be if I didn’t watch this series for the 10th time? It is one of my favorites and the first chapter aired on September 22nd, 1994 and lasted ten years after, which ended in 2004 with the last one, letting us see how the lives of these five great friends end. All of them have a strong and well-formed personality, with their ups and downs, doubts and insecurities, their emotions transport you to situations that you have also had and doubts that have also engarded you, end up being part of your life almost instantly. If we start from left to the right, we would first talk about the cleaning maniac Monica Geller, who she likes the organization, is a bit squeaky, she is surprisingly strong, she loves cooking and she is always the hostess of the house, waiting to get married and have children to feel full. We continue with Joey Trivianni, son of Italians but the one who speaks nothing of Italian and is the not-so-good actor of the group, to whom, all the auditions he presents don’t let him get much money, always fighting for his dream of being a famous actor, is quite special and silly, but that is what makes him tender and very funny. We move on to the crazy Phoebe Buffay, the girl with the most freedom, charisma, love and friendly we could meet, she doesn’t care what people think of her and she’s loyal to her friends, she goes back and forth without any worries, seriously, I’d like to be her, haha. Chandler Bing, my favorite, the one who uses sarcasm and jokes to overcome the separation of his parents when he was nine, is funny, interesting and always there for his friends, afraid of commitment and repulsive to babies, has his particular obsessions and funny jokes. Rachel Green, who becomes independent of her wealthy parents to start a new life living with her friend Monica, passionate about fashion and trying to pursue her dream, pampered and shouting, gives rise to the typical girl who wants everything but nothing at once, beautiful, sexy and who could sleep with whoever she wanted, with foolproof flirt techniques. Finally, Ross Geller, Monica’s brother, who is tender, affectionate and attentive, the boyfriend that anyone would like to have but the one who ends up collecting three divorces and a history of being horrible flirting.

With this series it’s impossible for you to feel depressed and makes you feel in a good mood right away, either because of Chandler’s inappropriate comments or because of how thoughtful Rachel is, maybe because of Ross’ boring explanations about dinosaurs or how crazy Monica gets when someone touches things in her living room and doesn’t leave them in place , or maybe because of Joey’s nonsense, or maybe because of Phoebe’s inappropriate songs. Either way, it’s a series that brings joy to your life wherever you are, makes you smile and want to get on with your day, whether it’s bad or how sad you feel 🙂

-COBRA KAI: Cobra Kai is the next series I’ll watch when I finish “Friends” because it’s about martial arts and I’m crazy in love of it, so I feel like re-visualizing it. The first time I’ve watched it was on YouTube and you had to pay to watch it, right in 2018 but now you can watch it on Netflix and they did me a big favor because I had it pending. I think it’s one of the series that shows the essence of what martial arts and security you get to feel when you practice them, the purest teachings of Karate and its forms, how a victim of abuse and bullying can become someone different and stop being afraid of abuse.

All the performances are great and the world of Cobra Kai has a very bearable rhythm, sometimes violent and others, quite close that makes you want to keep watching it. In fact, you can read all my reviews and opinions about it around here: “Commenting Cobra Kai TV show“, even what I thought about the last season “Comentando tercera temporada Cobra Kai“. And if you really like martial arts, this is your tv show for sure! 😉


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Publicado en Reflexiones

Darnos Tiempo:

Todo el mundo pasa por situaciones complejas a lo largo de su vida y estas tienden a llevarnos de tempestad en tempestad, pensamientos negativos y un ahogo emocional constante hasta que las cosas pasan y se solucionan de una forma u otra. En esos momentos, tenemos un complejo mix de instantes cambiantes, situaciones de estrés, puede que de compromiso, responsabilidad e incomodidad con otros, quizá nos sintamos retraídos, introvertidos o puede que demasiado superficiales, nuestro ánimo cambia, al igual que nuestras vidas, las cuales, tienden a ser cíclicas y no estáticas como bien nos gustaría. Pero, entre tanto cambio, no nos damos tiempo.

Creo que el tiempo es una de las cosas principales que debería prevalecer en nuestras vidas, tendría que seducirnos entre una situación y otra para reflexionar, que nuestro cuerpo descanse tras tanto movimiento y nos centremos en qué es lo que vendrá. Normalmente, queremos que las cosas cambien rápido, se acerquen a lo que nosotros queremos lo mejor posible y que dejemos de sentirnos así, queremos que todo pase ya. Pero, no vemos que esa pausa es la que cura, la que te calma, la que te hace desconectar y seguir adelante, la de aceptar tu nuevo presente y planear qué es lo que te gustaría hacer o dónde te gustaría estar, incluso, dirigirte. Las mejores soluciones se encuentran en esa pausa, en esos momentos acostados en la cama mirando el techo y haciendo nada, escuchando música al mismo tiempo que bailamos, en ese instante en el que decidimos respirar y dejar de correr.

Está bien tratar de encontrar la forma de encontrarnos mejor, de buscar una salida que se acople a nosotros, que nos haga vivir las experiencias lo mejor posible, pero también debemos ver esa fatiga, ese resfriado, esa tristeza, esas piernas pesadas y esos dolores menstruales fuertes (en caso de que seas mujer) como una oportunidad para descansar y aceptar las cosas como son y saber hacia dónde vas o pretendes ir, a tolerarte un poco a ti misma y tener paciencia con tu cuerpo, algo de lo que muchos carecemos. Nuestro cuerpo nos habla y nos dice cuándo nos pasamos, cuándo pensamos de más y cuándo hemos dejado que la negatividad forme parte de nuestra mente. Es normal querer irse, querer moverse, dejar de estar cansado, pero tal y como dicen, el tiempo todo lo cura mientras esperas a dar un paso más hacia tu futuro imprevisto e incierto.

Hay cosas que no controlamos y cambian demasiado deprisa, nos mueven de un lado a otro y nos desestabilizan hasta el vértigo pero, desgraciadamente, no podemos hacer nada para hacer que se paren o desaparezcan, siguen existiendo cada día desde nuestro despertar. Por ello, nos podemos aferrar a ese tiempo, a ese reloj que nos espera en el sofá o la cama para que nos amoldemos a él y dejemos pasar las horas, dándonos tiempo y espacio para encontrarnos, hablarnos y tomarnos las cosas con calma, no entrar en sorpresas o darnos atracones sobre cosas que aún no han llegado, el futuro aún está por llegar pero todavía no está aquí. Muchos caemos en esos espirales de ansiedad y nerviosismo porque creemos que anticipándonos a las cosas vamos a controlarlas o pararlas de alguna forma pero no es verdad, hay que esperar en ese tiempo a que sean como deben ser para reflexionar en cómo salir de ellas o cómo disfrutarlas.

Nunca pensamos en darnos tiempo porque estamos demasiado ocupados desarrollando el proceso, mirando la hora para llegar a tiempo, tomando pastillas para calmar esa incertidumbre invisible o nos disponemos a correr para no perder nuestro último tren en la vida, cuando así es como las cosas salen mal y como enfermamos de verdad, por no darnos tiempo y pensar un poco antes de moverse, antes de observar nuestro presente para ver cuál será nuestro siguiente paso, para entendernos a través de nuestro cuerpo y mente. El tiempo lo cura todo, las prisas tan solo empeoran las cosas….


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Give Ourselves Time:

Everyone goes through complex situations throughout their lives and these tend to lead us from storm surge to storm, negative thoughts and constant emotional relief until things happen and are solved in one way or another. In those moments, we have a complex mix of changing moments, stressful situations, perhaps of commitment, responsibility and discomfort with others, we may feel withdrawn, introverted or perhaps too shallow, our mood changes, as do our lives, which tend to be cyclical and not static as we would like. But in the meantime, we don’t give ourselves time.

I believe that time is one of the main things that should prevail in our lives, it would have to seduce us between one situation and another to reflect, that our body rests after so much movement and we focus on what will come. Normally, we want things to change quickly, get closer to what we want as best we can and stop feeling that way, we want everything to happen now. But, we don’t see that that pause is the one that heals, the one that calms you down, the one that makes you disconnect and move on, that of accepting your new present and planning what you would like to do or where you would like to be, even direct yourself. The best solutions are in that pause, in those moments lying on the bed looking at the ceiling and doing nothing, listening to music at the same time that we danced, at that moment when we decided to breathe and stop running.

It’s okay to try to find a way to find ourselves better, to find a way out that suits us, to make us live the experiences as best as possible, but we should also see that fatigue, that cold, that sadness, those heavy legs and those severe menstrual pains (in case you’re a woman) as an opportunity to rest and accept things as they are and know where you are going or pretending to go, to tolerate yourself a little and be patient with your body, something many of us lack. Our bodies talk to us and tell us when we overthought, when we were too negative, and when we have that negativity be part of our minds. It is normal to want to leave, want to move, stop being tired, but as it’s said, time heals everything while you wait to take another step towards your unforeseen and uncertain future.

There are things that we don’t control and change too quickly, they move us back and forth and destabilize us to vertigo, but unfortunately we can’t do anything to make them stop or disappear, they still exist every day since our awakening. Therefore, we can hold on to that time, to that clock that awaits us on the sofa or the bed so that we may adapt to it and let the hours pass, giving us time and space to understando, talk and take it easy with ourselves, not to go into surprises or to binge on things that have not yet arrived, the future is yet to come but it is not yet here. Many of us fall into those spirals of anxiety and nervousness because we believe that in anticipation of things we will control or stop them in some way but it is not true, we have to wait at that time for them to be as they should be to reflect on how to get out of them or how to enjoy them.

We never think about giving ourselves time because we are too busy developing the process, looking at the time to get there on time, taking pills to calm that invisible uncertainty or we set out to run so as not to miss our last train in life, when this is how things go wrong and how we really get sick, for not giving us time and thinking a little before moving, before observing our present to see what our next step will be, to understand us through our body and mind. Time heals everything, the running only makes things worse…


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