Publicado en Reflexiones, Sin categoría

Cuestión de Perspectiva:

Durante mucho tiempo, me he topado con varias personas, de todo tipo desde muy buenas, hasta muy malas, incluso, con gente que he tolerado porque debía en ese momento y otra con la que he tenido que mantener relación para equilibrar balanzas tanto en el trabajo como en amistades. De lo que me he dado cuenta ahora después de 29 años vagando por la Tierra es de que cada persona tiene su perspectiva y es libre de actuar y sentir como quiera o crea que debe, con sus creencias, limitaciones, miedos, comportamientos, traumas, rencores, etc., cada uno elige cómo vive su vida sin que nadie interfiera en ella o, al menos, eso es lo que no debería hacerse: interferir. Hasta este punto, está bien pero la balanza empieza a desequilibrarse cuando hay más personas alrededor, se suman más perspectivas e ideales, más valores contrapuestos y otra forma de hacer las cosas, aquí es donde se tiende a perder el respeto y a no empatizar.

Creo que las opiniones ajenas son igual de respetables que las nuestras, es algo que antes no creía ni quería aceptar bajo ningún concepto, todo el mundo tenía y debía actuar como yo porque era lo más correcto, sin darme cuenta de que lo que estaba haciendo era exigir a otro que fuera exactamente como yo quería que fuera, algo imposible, si bien lo pensamos porque cada uno ha vivido acorde a unas experiencias y creencias propias limitantes o no que nada tienen que ver con las mías o con las de otros, son exclusivas de cada uno. Necesitaba exigirles que tuvieran los mismos comportamientos que yo en sociedad, que cambiaran, que siguieran mis pasos porque era lo yo hacía, algo muy alejado de la realidad porque ningún ser humano puede actuar exactamente igual a otro, ni siquiera sus gustos van a ser exactos a los de otro, habrá ciertas diferencias dependiendo de la personalidad de cada uno. Tratamos constantemente de cambiar a los demás para que piensen como nosotros, para que sientan como nosotros y actúen de la misma forma cuando todos somos muy diferentes y sentimos de formas más intensas o menos, en el mundo existe la diversidad por algo y somos seres imperfectos por algo.

Exigimos a los demás tanto porque nos exigimos a nosotros mismos todavía más, hasta límites que rebasan nuestras posibilidades, que nos hacen ahogarnos entre tareas, incluso, tratamos de llegar a expectativas ajenas agotándonos cada día un poco más total para que nos respeten y acepten en grupos sociales a los que no hace falta pertenecer ni siquiera. Me doy cuenta de que observamos más la actuaciones ajenas para criticarlas y juzgarlas pero nunca nos paramos a observar las nuestras ni por un momento, no queremos mejorar, nos excusamos con que “yo soy así y los demás que me aguanten” sin haber entendido que somos nosotros los que debemos cambiar aceptando perspectivas y puntos de vista diferentes a los nuestros. He visto gente que por gustarte cosas distintas molestarse, he visto a otros enfadarse por escuchar una opinión ajena diferente a la suya, me he topado con muchos que son tan perfeccionistas que esperan que tú seas igual que ellos hasta el más mínimo detalle, mientras pueden crear nerviosismo, ansiedad y falsas expectativas. Somos intolerantes, por eso exigimos y rebasamos los límites, no respetamos y, mucho menos, consideramos que otros puedan tener la razón en algo. Es triste, pero cierto, así vivimos cada día y así es como el mundo se ha hecho.

“La verdad es esta y no hay otra”, “ese tío es muy raro”, “ha matado a otra persona, ese está pirado”, “se ha colgado, qué cobarde”, “lo que ha hecho no tiene ningún sentido, qué incoherente” y muchos ejemplos más que he oído. En cuanto a la verdad, cada uno tiene la suya propia tal y como la ha vivido, una opinión creada por una motivación o creencia, una forma de ver la vida muy diferente al resto, tu verdad y la mía van a ser muy diferentes, al igual que tu perspectiva y la mía, que tu opinión y la mía, que tus gustos y los míos, no hay una verdad absoluta sobre nada aunque se crea que sí. Que el vecino de enfrente sea raro será para ti porque para él, el que es raro eres tú, esa es su verdad y su realidad, desde su punto de vista, no te puede gustar su forma de vestir pero a él está visto que sí, ¿no te da confianza? No hace falta que le hables o le mires, no estás obligado, por lo tanto, sobra la crítica. Esto puede crear un poco más de polémica pero para la persona que mata a otro y es consciente de lo que está haciendo (porque la mayoría lo son) es correcto lo que ha hecho dentro de su cabeza, es su realidad y ha actuado conforme ha creído, aunque los demás pensemos que es una aberración, ¿está loco? Puede ser pero eso no es asunto tuyo, otra crítica que sobra. ¿Lo que ha hecho no tiene sentido o es incoherente? Será para ti, para la otra persona es lo más coherente del mundo, por eso lo hace, lo cual, sobra la crítica. Una persona que se ha suicidado no es cobarde, puede que las circunstancias la hayan sobrepasado y no aguantara más le presión, simplemente, ha visto esa salida, quizá hubiera otra pero tan solo ha visto esa, no puedes culparla por ello, ya ha sido suficientemente valiente aguantando lo que fuera que tuviese que vivir, ¿no crees?

Criticamos por vicio. Juzgamos a otros porque se nos llena la boca. Creemos de verdad que somos perfectos, por lo que, no hace falta observarnos y preguntarnos qué podemos cambiar, mirar lo que hacen otros es mejor porque así no nos tenemos que enfrentar a nosotros mismos ni a nuestras imperfecciones. Muchas de las conversaciones banales que tenemos a diario sobran porque todo está basado en críticas que no tienen ninguna cabida. A mí me suelen preguntar mucho por qué estoy callada, qué me pasa, por qué no hablo u opino, por qué, por qué y por qué. Es que no tengo mucho que decir, la verdad, no me paso el día comentando sobre lo que dicen o hacen otros, me interesa ver y observar lo que hago yo que para eso vivo, no baso mi vida en actuaciones ajenas, me parece una pérdida de tiempo ahora. Si no voy a decir nada bueno o no voy a aportar nada positivo, es mejor callarme. Si no voy a dar un buen ejemplo, es mejor abstenerme de actuar. Si veo algo que no me gusta, solo tengo que irme o mirar hacia otro lado. Si algo me pone nerviosa, me molesta o me inquieta de otro, soy yo la que tiene el problema, a la otra persona le da exactamente igual.

Viviríamos con más calma y paz si nos dedicáramos más tiempo, nos auto observáramos y tuviéramos auto conocimiento de qué nos pasa, qué necesitamos, sobre nuestras emociones y si respetáramos las perspectivas y formas de pensar de otros. No habrían tantos mal entendidos ni enfados innecesarios, prevalecería mucho más el silencio y la paz con uno mismo. Pero bueno, también es bueno, soñarlo, ¿verdad?


Puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


A Perspective Thing:

For a long time, I have encountered several people, of all kinds from very good, to very bad, even with people that I have tolerated because I should at that time and another with whom I have had to maintain a relationship to balance circumstancies both at work and in friendships. What I have realized now after 29 years wandering the Earth is that each person has their perspective and is free to act and feel as they want or believe they should, with their beliefs, limitations, fears, behaviors, traumas, grudges, etc., each one chooses how he/she lives his/her life without anyone interfering in it or, at least, that’s what shouldn’t be done: interfere. Up to this point, it is fine but the balance begins to unbalance when there are more people around, more perspectives and ideals are added, more conflicting values and another way of doing things, this is where you tend to lose respect and not empathize.

I think that the opinions of others are just as respectable as ours, it is something that I did not believe or want to accept under any circumstances before, everyone had and should act like me because it was the most correct, without realizing that what I was doing was demanding someone else to be exactly as I wanted it to be, something impossible, although we think about it because each one has lived according to their own experiences and beliefs limiting or not that have nothing to do with mine or with those of others, they are exclusive to each one. I needed to demand that they have the same behaviors as me in society, that they change, that they follow in my footsteps because that was what I did, something very far from reality because no human being can act exactly like another, not even their tastes will be exact to those of another, there will be certain differences depending on the personality of each one. We constantly try to change others to think like us, to feel like us and act the same way when we are all very different and feel more intense or less the emotions, in the world there is diversity for something and we are imperfect beings for something.

We demand from others so much because we demand of ourselves even more, to limits that exceed our possibilities, that make us drown between tasks, even we try to reach other people’s expectations by exhausting ourselves every day a little more, in that way we think they respect us and accept us in social groups to which it is not even necessary to belong. I realize that we observe more the actions of others to criticize and judge them but we never stop to observe ours for a moment, we do not want to improve, we excuse ourselves with “I am like this and others who endure me” without having understood that we are the ones who must change accepting perspectives and points of view different from ours. I have seen people who, because you like different things, get upset, I have seen others get angry for hearing an opinion different from theirs, I have met many who are so perfectionists that they expect you to be the same as them down to the smallest detail, while they can create nervousness, anxiety and false expectations. We are intolerant, that is why we demand and exceed the limits, we do not respect and, much less, we consider that others may be right in something. It’s sad, but true, that’s how we live every day and that’s how the world has been made.

“The truth is this and there is no other”, “that dude is very weird”, “he has killed another person, that one is crazy”, “he has hung himself, what a coward”, “what he has done does not make any sense, how incoherent” and many more examples that I have heard. As for the truth, everyone has their own as they have lived it, an opinion created by a motivation or belief, a way of seeing life very different from the rest, your truth and mine will be very different, to the rest, your truth and mine are going to be very different, just like your perspective and mine, that your opinion and mine, that your tastes and mine, there is no absolute truth about anything even if you believe that it is. That the neighbor opposite is weird will be for you because for him, the one who is weird is you, that is his truth and his reality, from his point of view, you can not like his way of dressing but he is seen that yes, does not give you confidence? You do not need to talk to him or look at him, you are not obliged, therefore, there is plenty of criticism. This can create a little more controversy but for the person who kills another and is aware of what he is doing (because most are) it is correct what he has done inside his head, it is his reality and he has acted as he has believed, although the others think it is an aberration, He’s crazy? He may be is but that is none of your business, another criticism that is left over. Is what she has done meaningless or incoherent? It will be for you, for the other person it is the most coherent thing in the world, that’s why she does it, which, other criticism left over. A person who has committed suicide is not a coward, circumstances may have overtaken him and he could not stand the pressure anymore, he has simply seen that way out, maybe there was another but he has only seen that, you can not blame him for it, he has already been brave enough to endure whatever he had to live, don’t you think?

We criticize for vice. We judge others because our mouths fill. We truly believe that we are perfect, so it is not necessary to observe ourselves and ask ourselves what we can change, looking at what others do is better because this way we do not have to face ourselves or our imperfections. Many of the banal conversations we have on a daily basis are left over because everything is based on criticisms that have no place. I am often asked a lot why I am silent, what is wrong with me, why I do not speak or give my opinion, why, why and why. It is that I do not have much to say, the truth, I do not spend the day commenting on what others say or do, I am interested in seeing and observing what I do that I live for, I do not base my life on other people’s performances, it seems like a waste of time to me now. If I’m not going to say anything good or I’m not going to contribute anything positive, it’s better to shut up. If I am not going to set a good example, it is better to refrain from acting. If I see something I don’t like, I just have to leave or look away. If something makes me nervous, annoys me or worries me about another, I am the one who has the problem, the other person does not care.

We would live more calmly and peacefully if we devoted more time, observed ourselves and had self-knowledge of what is happening to us, what we need, about our emotions and if we respected the perspectives and ways of thinking of others. There would not be so many misunderstandings or unnecessary anger, silence and peace with oneself would prevail much more. But hey, it’s also good to dream it, right?


You can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Reflexiones

Invalidación Emocional:

Creo que todos, en general, le damos la importancia a las situaciones y emociones que la requieren, aunque a veces, nos abrumemos y podamos exagerarlas de más. Cuando estamos en esos momentos en los que nos sentimos más vulnerables de lo normal, tenemos cambios emocionales o no nos sentimos al 100%, es normal necesitar un poco de ayuda, una mano amiga extendida hacia ti para lograr pasar por un mal momento o situación. En estos procesos quizá necesitemos desahogarnos, saber que hay alguien ahí, a nuestro lado, un hombro en el que llorar si las cosas se ponen feas pero, ¿y si esa persona trata nuestras emociones, problemas o situaciones como si no tuvieran la mínima importancia, te dice que los olvides o te quiere convencer de que su vida es peor que la tuya y que pasa por más dificultades que tú?

Esto es algo que pasa más a menudo de lo que pensamos. Todos pasamos por circunstancias y experiencias diferentes y desde ellas, actuamos. Por tanto, cada persona va a ver tu problema de una forma muy diferente y la solución podrá ser más sencilla o menos, podrá haberlo experimentado antes o no, quizá ni tenga la más remota idea de lo que te ocurre pero, aún así quiere formar parte. Haciendo partícipe a otro de nuestros problemas, tendemos a depender de una respuesta, una opinión o quizá una crítica, podemos caer en la positividad tóxica y nuestras emociones verse más afectadas. Podemos escuchar respuestas como: “No es para tanto”, “no te deprimas, eso no es nada”, “venga mujer, deja de llorar”, “te preocupas demasiado”, “siempre te lo tomas todo tan personal”, “piensas demasiado las cosas”, “déjalo estar y piensa en otra cosa”, “ignóralo y no hagas caso”, “haz como si no hubiera ocurrido”, “otra gente lo está pasando peor que tú” y muchos más. Creo que, si una persona se siente mal, nadie debe invalidar sus emociones porque no contribuye a su mejora, sino que lo empeora. Si ves a alguien llorando y le dices que deje de llorar y no se lo tome tan a pecho, no te hará caso, llora por una razón, no puede evitarlo o, simplemente, no llorar. A las personas diagnosticadas con depresión, no les digas “no te deprimas”, porque no pueden evitar estarlo por mucho que pienses que estar así es su elección.

Y creo que eso es uno de los principales problemas. Una persona no se siente emocionalmente agotada porque le apetezca, quizá ha tenido una situación estresante, traumática o quizá se auto exige demasiado día a día, pero no es algo que se pueda añadir o quitar por el gusto o disgusto de hacerlo, no hay un botón que apretar en ningún lado. Nos metemos tan dentro de nuestras emociones y situaciones que no nos paramos a pensar ni un minuto en que, si la otra persona está experimentando emociones negativas de ese tipo hay que dedicar un tiempo a escucharla, entenderla y apoyarla, sin querer terminar la conversación rápidamente porque te espera un amigo para comeros una hamburguesa, eso discúlpame pero es egoísmo. Si ves que una persona está muy mal y crees que vas a decirle una tontería, es mejor que no le digas nada, le harás más bien que mal, porque necesita apoyo, no que la castiguen más.

Otro de los problemas que veo es que cuando vemos a alguien deprimido, que está pasando por circunstancias difíciles, crisis de ansiedad, depresión, etc. creemos que se está haciendo la víctima o quiere llamar la atención, agenciándonos el derecho de no darle la importancia que tiene a lo que está diciendo o a cómo se está sintiendo. Por ello, mucha gente no lo exterioriza o se queda callada sin buscar ayuda porque cree que no le van a entender y termina peor. Hay algunos que nos hemos dedicado a fingir toda la vida para que nadie se diera cuenta, para no llamar la atención y que nos invalidaran, no nos entendieran o, simplemente, que nos pusieran la etiqueta de “locos” y, durante los años, hemos ido empeorando y sintiéndonos un poco más alejados de nuestras emociones, en vez de haberles dado la importancia y el tiempo que se merecían. Por ello, creo que no es suficiente escuchar la opinión de un amigo, familiar o personas cercanas, sino que, debemos acudir a un especialista en psicología que es una persona más neutra y te va a responder objetivamente y dando la importancia que se requiere a lo que te ocurre, mucha gente lo ha hecho y no hay que avergonzarse por necesitarlo unas pocas veces en la vida, a veces simplemente, nos abrumamos y no gestionamos bien las emociones que hace años si gestionábamos, pero no hay de qué preocuparse.

Invalidar las emociones de alguien puede radicar en problemas psicológicos tales como la ansiedad, la depresión y el sentimiento de abandono, se puede empezar a sentir desde edades tempranas o siendo ya adulto. Nuestras emociones son tan válidas como las de cualquier otro ser humano, debemos respetarlas y trabajarlas cada día, ser empáticos con otros, entender estos estados y apoyarlos, animarles a que busquen ayuda, tenderles una mano si vuelven a caer o si sienten que están solos en el mundo. Por supuesto, no soy psicóloga ni nada por el estilo pero desafortunadamente, lo he experimentado muchas veces y he visto esa necesidad de normalizar cómo nos sentimos de una forma más natural sin tener que vernos obligados a fingir estar bien cuando no es así. VALIDAR en vez de INVALIDAR 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Emotional Invalidation:

I think that everyone, in general, gives importance to the situations and emotions that require it, although sometimes, we get overwhelmed and we can exaggerate them too much. When we are in those moments when we feel more vulnerable than normal, have emotional changes or do not feel 100%, it is normal to need a little help, a helping hand extended to you to get through a bad time or situation. In these processes we may need to let off steam, know that there is someone there, next to us, a shoulder on which to cry if things get ugly but, what if that person treats our emotions, problems or situations as if they were not of the slightest importance, tells you to forget them or wants to convince you that their life is worse than yours and that they go through more difficulties than you?

This is something that happens more often than we think. We all go through different circumstances and experiences and from them, we act. Therefore, each person will see your problem in a very different way and the solution may be simpler or less, they may have experienced it before or not, perhaps they do not have the remotest idea of what happens to you but, still want to be part of it. By involving another of our problems, we tend to depend on a response, an opinion or perhaps a criticism, we can fall into toxic positivity and our emotions be more affected. We can hear answers like: “It’s not so much”, “don’t get depressed, that’s nothing”, “come on woman, stop crying”, “you worry too much”, “you always take everything so personal”, “you think things too much”, “let it be and think about something else”, “ignore it”, “make it as if it hasn’t happened”, “other people are having a worse time than you” and many more. I believe that, if a person feels bad, no one should invalidate their emotions because it does not contribute to their improvement, but rather makes it worse. If you see someone crying and you tell them to stop crying and not take it so seriously, they will ignore you, she/he cry for a reason, he/she can’t help it or just not cry. To people diagnosed with depression, don’t say “don’t get depressed,” because they can’t help but be depressed, no matter how much you think being like this is their choice.

And I think that’s one of the main problems. A person does not feel emotionally exhausted because he/she feels like it, maybe he/she has had a stressful, traumatic situation or maybe he/she demands too much to himself/herself day after day, but it is not something that can be added or removed for the pleasure or displeasure of doing so, there is no button to press anywhere. We get so into our emotions and situations that we don’t stop to think for a minute that, if the other person is experiencing negative emotions of that kind you have to spend some time listening to it, understanding it and supporting it, not wanting to end the conversation quickly because a friend is waiting for you to eat a hamburger. that’s excuse me it’s selfishness. If you see that a person is feeling very bad and you think you are going to tell them nonsense, it is better that you do not tell them anything, you will do them more good than bad, because they need support, not that anyone punish them more.

Another problem I see is that when we see someone depressed, who is going through difficult circumstances, anxiety crises, depression, etc. we believe that she/he is doing him/herself the victim or wants to draw attention, giving us the right not to give the importance that he/she has to what he/she is saying or how he/she is feeling. Therefore, many people do not externalize it or remain silent without seeking help because they believe that they will not understand him/her and it ends up worse. There are some that we have dedicated ourselves to pretending all our lives so that nobody noticed, so as not to attract attention and to invalidate us, not understand us or, simply, to put the label of “crazy” and, over the years, we have been getting worse and feeling a little further away from our emotions, instead of having given them the importance and time they deserved. Therefore, I think it is not enough to listen to the opinion of a friend, family member or close people, but, we must go to a specialist in psychology who is a more neutral person and will respond objectively and giving the importance that is required to what happens to you, a lot of people have done it and you shouldn’t be ashamed to need it a few times in life. sometimes we just get overwhelmed and don’t manage well the emotions that years ago we managed, but there’s nothing to worry about.

Invalidating someone’s emotions can be based on psychological problems such as anxiety, depression and feelings of abandonment, they can start to be felt from an early age or as an adult. Our emotions are as valid as those of any other human being, we must respect and work them every day, be empathetic with others, understand these states and support them, encourage them to seek help, reach out to them if they fall again or if they feel that they are alone in the world. Of course, I’m not a psychologist or anything like that but unfortunately, I’ve experienced it many times and I’ve seen that need to normalize how we feel in a more natural way without having to pretend to be okay when we don’t. VALIDATE instead of INVALIDATE 😉


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Reflexiones

Aprender a Decir “NO”:

Esta es una de las cosas que me ha costado más aprender y creo que lo he ido haciendo con el tiempo a la fuerza. He sido una de esas personas que siempre estaba para los demás, hacía favores, era el hombro en el que todos podían llorar y quería que estuvieran a gusto conmigo, necesitaba aceptación y que me quisieran, así que, no había cabida para el “no”, incluso, hacia personas que habían sido injustas conmigo o solo se acercaban a mí por el interés. Aprendes a que no por decir “sí” la gente te aprecia más o menos, a que caes mejor a los demás o que eres más popular y todo el mundo te alaba mientras pasas por su lado, sino que, puedes tener incluso, malas respuestas, que esas personas a las que has ayudado te ignoren o que no le den importancia a lo que dices, e incluso, que no te den el trato que te mereces. Aquí es donde te preguntas: “¿para qué sirvió todo lo que hice? ¿para esto?”.

El decir “no” muchas veces me ha creado una sensación de incomodidad, de tristeza, de miedo por la respuesta que pudieran tener otras personas hacia ello e incertidumbre, e incluso, me ha llevado a tener discusiones absurdas y verme en la necesidad de dar explicaciones a todo el mundo de porque digo que “no” o hago lo que hago. Creo que terminas en un círculo vicioso donde empiezas a dudar y a preguntarte “¿qué hago yo ahora?” Lo que he aprendido es que hay que hacer lo que uno quiera, le apetezca o sienta en ese momento, porque la duda puede causar más ansiedad e incertidumbre. Tampoco hay que pensar en cómo se lo tomará la otra persona, creo que hay que priorizar la salud mental de cada uno (si ese es el motivo por el que se dice “no”, por ejemplo) o física y cancelar planes, si ese es el caso. Se debe priorizar cada uno a sí mismo, las situaciones futuras ya vendrán y otros planes surgirán, pero si ese día es un “no”, pues lo es y punto.

Existen muchos malentendidos y enfados cuando alguien nos pide algo y no podemos, no queremos, no debemos o no nos encontramos en condiciones de hacerlo, lo he experimentado, por lo cual, lo sé. Para nosotros puede que sea normal cancelar un plan por no sentirnos emocional o físicamente bien, por estar muy cansados, por exceso de trabajo, por tareas del hogar atrasadas, por apetecerte hacer otras cosas como ver una película en la televisión… pero, para la otra persona es un rechazo, es una forma de negar algo que le apetecía hacer o a un lugar al que quería ir para pasar algún tiempo contigo, es muy probable que no lo entienda de la misma forma porque solo está viendo la situación desde su perspectiva de “yo quiero ir”, “necesito tiempo de ocio”, “quiero que vengas conmigo y no vienes”, “ahora me tocará quedarme en casa”, por lo tanto, existe una falta de empatía hacia ti, pero cada cual, mira para sí mismo sin haber comprensión por ambas partes. Por supuesto, hay que contar con un enfado o una molestia, puede no suceder y que la otra persona entienda lo que te sucede y lo respete, pero también puede caber la posibilidad de lo contrario, así que, hay que dejar a la otra persona tranquila con su molestia y que se le pase, cada uno mira para sí mismo y prioriza lo que debe priorizar, no hay que sentirse culpable o con miedo de qué dirá cuando os volváis a ver, algo que a mí me ocurría constantemente (ahora menos y sigo practicando porque me cuesta).

Como es obvio, decir “no” no debería ser una norma para todo, hay veces que se puede decir que “sí” a algo que te satisface a ti o a la otra persona y si realmente quieres hacerlo y te apetece. Creo que hay que saber decir “sí” o “no” escuchándote a ti mismo y sabiendo lo que debes o quieres hacer en todo momento, no basado solamente en lo que quiera otra persona porque terminamos perdiendo todo nuestro tiempo y energía en algo que no nos está beneficiando (si creemos que no lo hace). Toda decisión va a afectar a terceras personas (o no), hay que saber decirlo con delicadeza, sinceridad y con naturalidad. Me han aconsejado muchas veces una pequeña técnica y es esta: si alguien te dice de hacer algo, puedes darte tiempo para pensarlo y decirle que no estás seguro de si podrás hacerlo en ese momento y que se lo dirás más tarde o en unos días, por lo tanto, tienes unos instantes para pensar si te beneficia hacerlo o no, qué te aporta y si te sentirías bien haciéndolo, cómo te sientes anímicamente para realizarlo y si te dará tiempo para hacer otras cosas pendientes. Si decides que no, solo tienes que decir algo como “lo siento, no llegaré a tiempo”, “me ha surgido un compromiso”, “tengo mucha tarea retrasada” o “lo dejamos para otro día”. Es algo rápido, sencillo, educado, delicado y tratando en todo momento de que ambas partes se sientan cómodas en la interacción y sin ofender.

Por supuesto, si existe un enfado por la otra parte, tendemos a sentirnos culpables por ello, por haberle dicho que “no” cuando somos libres de hacerlo y ha sido una decisión reflexionada con anterioridad y priorizándonos a nosotros. Con la práctica, esta culpabilidad poco a poco se va disipando (o eso me han dicho, jaja) y más adelante suele resultar más útil. En mi caso, tras decir “no” a alguien, me sentía bastante mal y no dejaba de darle vueltas a qué estaría pensando esa persona de mí, si estaría enfadada, si cuando yo la llamara me haría lo mismo o si dejaría de hablarme por completo. Todas estas dudas no desaparecen hasta que vuelves a ver a esa persona o no la vuelves a ver más por haber renunciado a “x” cosa un día, así que, trato de mantenerme ocupada con lo que tengo y debo hacer (que es por lo que he cancelado planes) y sigo con mi día como cualquier otro, intentando que esos pensamientos no se adueñen de mí. Es complejo si has sido una persona que ha complacido a los demás de forma constante porque ya no van a responder de la misma forma, suelen haber más malentendidos y no suele gustar que no des a los demás lo que quieren, pero hay que seguir priorizándose para quererse a uno mismo cada día más, que no te paren los pensamientos o las molestias de otros, recuerda que es SU molestia, no la tuya. Aprender no ocupa lugar 😉


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Learn To Say “NO”:

This is one of the things I’ve had the hardest time learning and I think I’ve been doing it over time by force. I have been one of those people who was always for others, did favors, was the shoulder on which everyone could cry and I wanted them to be comfortable with me, I needed acceptance and that they loved me, so there was no room for the “no”, even, towards people who had been unfair to me or only approached me out of interest. You learn that not by saying “yes” people appreciate you more or less, that you’re the nicest person to others or that you are more popular and everyone praises you as you pass by, but that, you may even have, bad answers, that those people you have helped ignore you or that they do not give importance to what you say , and even, that they do not give you the treatment you deserve. This is where you ask yourself, “What was the point of everything I did? Just for this?”.

Saying “no” has often created a feeling of discomfort, sadness, fear for the response that other people might have to it and uncertainty, and has even led me to have absurd arguments and see myself in the need to explain to everyone why I say “no” or do what I do. I think you end up in a vicious circle where you start to hesitate and ask yourself “what do I do now?” What I’ve learned is that you have to do whatever you want, feel like it or feel at that moment, because doubt can cause more anxiety and uncertainty to you. You also don’t have to think about how the other person will take it, I think you have to prioritize your mental health (if that’s the reason why you say “no”, for example) or physical and cancel plans, if that’s the case. Everyone must prioritize themselves, future situations will come and other plans will arise, but if that day is a “no”, then it is, period.

There are many misunderstandings and arguments when someone asks us for something and we cannot, do not want to, should not or are not in a position to do so, I have experienced it, so I know. For us it may be normal to cancel a plan because we do not feel emotionally or physically well, because we are very tired, because of the overwork, because of overdue household tasks, because you want to do other things like watching a movie on TV… but, for the other person it is a rejection, it is a way of denying something that he/she wanted to do or to a place he/she wanted to go to spend some time with you, it is very likely that he/she does not understand it in the same way because he/she is only seeing the situation from his/her perspective of “I want to go”, “I need leisure time” , “I want you to come with me and you are not coming”, “now it will be my turn to stay at home”, therefore, there is a lack of empathy towards you, but each one looks to themselves without understanding on both sides. Of course, they’ll be angry or annoyed, it may not happen and that the other person understands what happens to you and respects it, but there may also be the possibility of the opposite, so you have to leave the other person calm with his/her annoyance and that he/she deal with it alone, we all look to ourselves and prioritizes what we must prioritize, you should not feel guilty or afraid of what he/she will say when he/she sees you again, something that happened to me constantly (now less and I continue practicing because it tends to be quite hard).

Obviously, saying “no” should not be a norm for everything, there are times when you can say “yes” to something that satisfies you or the other person and if you really want to do it and you feel like it. I think you have to know how to say “yes” or “no” by listening to yourself and knowing what you should or want to do at all times, not based only on what someone else wants because we end up wasting all our time and energy on something that isn’t benefiting us (if we think it doesn’t). Every decision will affect other people (or not), you have to know how to say it with delicacy, sincerity and naturally. I have been advised many times with a small technique and it is this: if someone tells you to do something, you can give yourself time to think about it and tell them that you are not sure if you can do it at that time and that you will tell them later or in a few days, therefore, you have a few moments to think if it benefits you to do it or not , what it brings you and if you would feel good doing it, how you feel emotionally to do it and if it will give you time to do other pending things. If you decide not to, you just have to say something like “I’m sorry, I won’t be there on time”, “I’ve got a commitment”, “I have a lot of work behind” or “we leave it for another day”. It is something fast, simple, polite, delicate and trying at all times to make both feel comfortable in the interaction and without offending.

Of course, if there is anger on the other side, we tend to feel guilty about it, for having said ‘no’ when we are free to do so and it has been a decision that has been thought through and prioritized for us. With practice, this guilt gradually dissipates (or so I have been told, haha) and later it tends to be more useful. In my case, after saying “no” to someone, I felt pretty bad and kept thinking about what that person would be thinking of me, if I would be angry, if when I called her she would do the same to me or if she would stop talking to me altogether. All these doubts do not disappear until you see that person again or you do not see them again for having given up “x” plan one day, so I try to keep myself busy with what I have and should do (which is why I have canceled plans) and I continue with my day like any other, trying not to make those thoughts take over me. It is complex if you have been a person who has pleased others constantly because they will no longer respond in the same way, there are usually more misunderstandings and you do not usually like that you do not give others what they want, but you have to continue prioritizing yourself to love yourself more and more every day , that you do not stop the thoughts or discomforts of others, remember that it is THEIR annoyance, not yours.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Relatos

Realidad Supuesta:

Estaba en el hospital. Me habían dicho que sufría de algo muy grave, ¿cáncer, quizá? No pude oírlo bien, la voz del médico se disipaba y su rostro se volvía borroso, no podía entenderle, sus labios se movían lentamente. Algunas enfermeras trajeron una camilla para trasladarme a mi habitación, al parecer, tenían que ingresarme, debían operarme urgentemente… ¿De qué? Noté que mi corazón me palpitaba muy rápido, que me quedaba sin aire y se me secaba la boca, como si me hubiera quedado sin saliva. Mi mente volvía una y otra vez a preguntarse qué me ocurría, por qué tenía que pasarme esto a mí y qué había hecho en la vida tan malo como para merecer aquella desdicha. Pero, operarme… ¿de qué?

Me vi a mí misma caer al suelo, hiperventilando. El médico trató de cogerme la cabeza para que no me hiciera daño y me subió a la camilla. Seguía sin poder verle nítidamente, como si mis ojos no visualizaran bien mi entorno. Noté que mis manos temblaban conforme las enfermeras me llevaban a mi habitación, pasando una puerta blanca aterradora y de la que pensaba no iba a volver a salir. Ahora mi corazón estaba a punto de salírseme del pecho, mis ojos se ensancharon y mi respiración se entrecortaba, era el momento perfecto para tener un ataque de pánico… Dios. No podía estar pasando aquello, no podía… Tenía mucho que estudiar. ¡Oh, dios mío! Mi examen. ¡Tenía un examen! Me incorporé gritando mientras las enfermeras dejaron la habitación sin siquiera volverse.

– ¿Me está escuchando? Oiga – pestañeé al tiempo que me daba cuenta de que estaba sentada frente al escritorio de mi médico – Sus resultados han salido muy bien, no tiene de qué preocuparse, puede que haya pasado por momentos de estrés últimamente y por eso haya notado algunos cambios bruscos en su cuerpo…

– Oh, emm… Eso… Eso está genial, sí – respondí, mientras observaba la habitación extrañada, ¿cómo había llegado allí? -.

Recogí los resultados de las pruebas y salí del hospital con una media sonrisa. Mi corazón ya no palpitaba deprisa, mi cuerpo había dejado de estar tenso, podía verlo todo con claridad y podía presentarme al examen de mañana. Todo había sido tan real… El hospital, la camilla, la enfermedad misteriosa y las enfermeras que ignoraban mis gritos… ¿nada de eso había ocurrido? Volví a mirar y a tocar todo mi cuerpo, ¡estaba entera! ¡Estaba viva! Con una hipocondría del carajo… pero viva.


Puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


A Supposed Reality:

I was in the hospital. I had been told that I was suffering from something very serious, cancer, perhaps? I couldn’t hear him well, the doctor’s voice dissipated and his face became blurry, I couldn’t understand him, his lips were moving slowly. Some nurses brought a stretcher to move me to my room, apparently, they had to hospitalize me, they had to operate on me urgently… about what? I noticed my heart beating very fast, I ran out of air and my mouth dried up, as if I had run out of saliva. My mind came back again and again to wonder what was happening to me, why this had to happen to me and what I had done in life so bad as to deserve that misdeed. But, surgery… about what?

I saw myself fall to the ground, hyperventilating. The doctor tried to grab my head so it wouldn’t hurt me and put me on the stretcher. I still couldn’t see him clearly, as if my eyes didn’t visualize my surroundings well. I noticed my hands trembling as the nurses took me to my room, passing a terrifying white door and I thought I wouldn’t get out of there again. Now my heart was about to come out of my chest, my eyes widened and my breathing was choppy, it was the perfect time to have a panic attack… God. I couldn’t be going through that, I couldn’t… I had a lot to study. Oh, my God! My exam. I had an exam! I joined screaming as the nurses left the room without even turning back.

– Are you listening to me? Hey – I blinked as I realized I was sitting in front of my doctor’s desk – Your results have gone very well, you don’t have to worry, you may have been through stressful times lately and that’s why you’ve noticed some sudden changes in your body…

– Oh, emm… that… That’s great, yes – I replied, as I looked at the missed room, how had I gotten there? -.

I collected the test results and left the hospital with a half smile. My heart was no longer beating fast, my body was no longer tense, I could see everything clearly and I could go and do my tomorrow’s exam. Everything had been so real… The hospital, the stretcher, the mysterious illness and the nurses who ignored my cries … none of that had happened? I looked again and touched my whole body, I was whole! I was alive! With a crazy hypochondria… but alive.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Personajes

Clara: La Chica Invisible

Relato procedente:Invisible“. Edad: 16 años.

Ciudad: Arizona. Profesión: Estudiante.

Descripción física:

Cabello castaño y largo hasta media espalda, tez morena y ojos negros. Mis labios son un tanto gruesos y suelo ponerles un poco de gloss color marrón claro para resaltarlo un poco más, no suelo usar demasiado maquillaje, me gusta aplicar lo menos posible para no irritar la piel y verme natural. En verano, me gusta ir con vestidos prácticamente siempre y en invierno con vaqueros y sudaderas o con falda y medias gruesas y un top con manga larga.

Descripción de la personalidad:

Suelen decir que soy una chica dulce, comprensiva y atenta, que me gusta socializar aunque no siempre los demás quieran hacerlo conmigo y que soy propensa a tomarme las cosas de forma muy personal. Sí que me definiría como alguien muy sensible, con las ideas claras de qué quiero o me gustaría hacer, me entretiene leer y dedicar tiempo a los estudios, tengo bastante retentiva y creo que podría llegar a ser una estudiante modelo si llegara a la Universidad y alguien pudiera verme. No creo en la suerte pero sí en la amistad y el amor, ¡son dos de mis palabras favoritas!

Una infancia invisible:

Supongo que todo empezó en el parvulario, cuando los otros niños no querían o dejaban de jugar conmigo por motivos que desconocía. Murmuraban y reían pero, con tres años poco puedes imaginar, así que, quizá pensé que eran idiotas y que yo seguiría jugando sola. Conforme pasaron los años, me daba cuenta de que esos niños iban haciéndose más cercanos, iban unos a casa de otros, sus madres les preparaban sus meriendas favoritas después de jugar a fútbol y yo parecía que no siguiera adelante, me mantenía estática, pasaban por mi lado y ni siquiera mostraban un ápice de interés, tampoco fingido. Me daba cuenta de que no se acordaban de mi nombre, apenas hablaba en las clases y no podía quedarme demasiado después porque ayudaba a mi madre con la colada y a preparar la cena bastante pronto y me necesitaba allí, estábamos solas después de que mi padre se fuese.

Caminaba cabizbaja hacia el colegio, con ganas de llevar mis deberes hechos, de aprender y encontrarme con nuevas curiosidades pero sin una sonrisa conocida, era como un fantasma en una casa encantada. Crecía en el más absoluto anonimato, preguntándome si había hecho algo que provocara incomodidad a los demás o si les había ofendido en algo pero, no parecían enfadados, era como si no formara parte de su existencia, de su mundo o su día a día, respiraba pero nadie se percataba de que estaba allí de pie, observándoles mientras sentía un vacío en mi interior que ni siquiera mi madre era capaz de aliviar con palabras alentadoras o con abrazos cariñosos. Era su hija, había salido de ella provocándole dolores insoportables, ¡cómo no iba a acordarse de mí, ja!

La invisibilidad como una realidad:

En cuanto llegué a la edad de doce años, me sentía sola, dejada a un lado, transparente al ojo humano, nadie me escuchaba, ni siquiera llamando la atención con ropa chillona o descolorida eran capaces de levantar la cabeza de los libros o de mantener conversaciones estúpidas, era invisible. Me dolió tanto que estuve semanas llorando a escondidas entre las sábanas cada noche, esa angustia formó parte de mi cuerpo y la tristeza, se apoderó de mi mente. Empecé a verlo y creerlo como una realidad, era tan fuerte, tan intensa, que lo acepté como algo que iba a seguir sucediendo. De repente, noté mi cuerpo diferente. Los dedos de las manos, empezaban a volver cada vez menos visibles, al igual que mis brazos, mis piernas, ya no veía mis zapatos, mi cabello, mi cara… ¡Mi peor pesadilla se había cumplido! ¿Me había vuelto invisible?

A cada persona que tocaba, la traspasaba. A cada persona a la que le hablaba, no me oía. Todos pasaban a través de mí. Empecé a desaparecer de los álbumes de fotos y de los pequeños cuadros que mi madre tenía por casa, la escuché hablar con una vecina de lo agradable que había sido no quedarse nunca embarazada y el ser una mujer soltera y auto suficiente porque no tenía que preocuparse por nada, al día siguiente se iba a ir de vacaciones a Bali por dos semanas. Estaba sola. Me había quedado en mi más absoluto aislamiento. Al principio desesperé pero, más adelante, tras un año de soledad, comprendí y acepté que era mi destino, que no era tan diferente a cómo solían ser las cosas cuando iba al colegio, que debía convivir con ello y acostumbrarme, ver las cosas buenas que eso podía aportarme, aunque también tenía mis momentos de tristeza que preferiría no recordar.

Me daba la oportunidad de ir donde quisiera, de coger cualquier cosa en una tienda, de comer lo que quisiera en un restaurante directo de la cocina, podía ir a la Universidad y quedarme a escuchar y tomar apuntes en cualquier clase… Fue una realidad agridulce que todavía no sabía si me gustaba o si acabaría aburriéndome de ella.

De invisible a visible:

Ocurrió algo que nunca pensé que pudiera ocurrir y fue que mi cuerpo empezó a aparecerse poco a poco gracias a Miguel, un compañero de clase al que llegué a apreciar mucho y que era el único que me recogía los libros cuando los tiraban de mi pupitre en el instituto o cuando se dignaba a saludarme cada vez que me veía. Simplemente, me vio sentada en un banco leyendo entre todos aquellos jóvenes jugando a fútbol y me tocó para que le mirara, me habló como si realmente estuviera allí y mi cuerpo volvió a la normalidad, ¡ya me podían ver! Fue una de las mejores experiencias de mi vida, sobre todo, por el hecho de que mi madre me esperaba para comer como cualquier otro día, como si jamás me hubiera ido, aunque pasaron 4 largos años hasta que pude volver a ser yo misma. Por supuesto, no se lo conté a nadie y seguí mi rutina normal.

Me alegraba de volver y ya no prestaba atención a toda esa gente que no me saludaba o no me miraba, tenía suficiente con Miguel y mi madre, para ellos sí era importante, me veían, hablaban conmigo y me hacían reír, si cambiaban las cosas sería posible que pudiera tener más amigos, si no, podría apreciar lo que tengo ahora sin necesidad de pedir más.

Un futuro de sueños por cumplir:

Ya había hecho las cosas que más me gustaba hacer cuando era invisible, pero estaba bien volverlas a repetir, marcar pequeños objetivos diarios para llegar a hacer cosas mucho más grandes y que me hicieran sentir orgullosa. Supongo que nadie sabrá nunca lo que ocurrió y me gustaría guardármelo para mí como una experiencia propia y un tanto desagradable para abrirme un poco los ojos y darme cuenta de que estaba dando importancia a lo que no la tenía, los demás pueden hacer lo que quieran, yo soy la que marco la diferencia en mi día a día.

Convencí a mi madre para ir ambas a Bali, no quería que siguiera pensando como una mujer soltera sin responsabilidades ni compromisos, sin hijos y sin aspiraciones, quería que sintiera que estaba con ella, que en nuestros cuadros seguía saliendo yo a su lado.


Podéis apoyar el blog a través de Patreon, escrito relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Relatos

Invisible:

Clara estaba sentada en uno de los bancos del parque leyendo, tomando notas y sonriendo de vez en cuando. Había otros chicos de su edad a su alrededor jugando a la pelota, riendo y bromeando, pero nadie se daba cuenta de que ella estaba allí, de hecho, desde hacía unos meses, notaba que su cuerpo se había vuelto invisible, cualquiera podía traspasarla fuera una persona o un objeto, nadie la oía hablar, llorar o gritar, no había nada que pudiera tocar excepto los libros, su única salvación. Se pasaba las tardes enteras leyendo y viendo a aquellos chicos pasar por su lado, oyendo conversaciones ajenas y envidiando que no pudiera formar parte de ellas y sin saber por qué, todo ocurrió tan rápido…

Pero, una tarde, tras oír el timbre del instituto que había justo enfrente del parque, levantó la cabeza para ver a los alumnos de diferentes edades salir de allí con sus amigos, riendo y contando historias. Notaba algo diferente. A alguien diferente. Sus ojos se encontraron con los de Miguel, uno de los chicos con el que siempre hablaba después de clase, ¿cómo podía verla? Nadie lo había conseguido hasta ese preciso momento. Creyó que fue un espejismo, una ilusión que su mente trataba de plasmar en la realidad, una mentira muy bien contada, por lo que, negó con la cabeza ignorando lo ocurrido y siguió leyendo su libro, algo triste. Miguel se acercaba cada vez más a ella, algo extrañado de que Clara no le hubiese saludado siendo que le había mirado directamente, hacía tiempo que no la veía en clase, por fin la encontraba.

– ¡Ey! ¿Dónde te escondes? Hace tiempo que no vienes a clase – le tocó el hombro a Clara para que levantara la vista del libro -.

– ¿Me…? ¿Me estás hablando a mí? – le preguntó a Miguel, mirando a ambos lados del parque, sorprendida, incluso, detrás de ella – ¿Cómo puedes…? ¿Puedes verme?

– ¿Cómo no voy a poder verte? ¡Estás aquí delante! – la señaló con ambas manos, no había nadie detrás de ella, por lo que, Clara empezaba a creerlo – Llevo meses sin verte, es como si te hubieses evaporado.

– Bueno, la verdad, es un tanto difícil de explicar porque…

Se dio cuenta de que los dedos de sus manos empezaban a ser más visibles, muy poco a poco. Empezó a respirar más deprisa, con los ojos puestos ahora en sus brazos que también se hacían visibles, sonreía. Miguel la miraba con extrañeza, esperando que ella dijera algo pero estaba demasiado ocupada observando los cambios que se producían en su cuerpo como para prestarle atención. Sus hombros, pies, cabello, cabeza y tronco, aparecieron hacia los demás de una forma tan visible que podía ver a algunos niños mirándola y esbozando una sonrisa.

– ¡Pueden verme! – señaló a todas las personas que había en el parque con las manos, correteando alrededor de Miguel y mirando las caras de los que cruzaban por su lado – ¡Pueden verme! ¡Me has salvado, Miguel, me has salvado! – le dio un beso en la mejilla y se fue corriendo por el parque sin mediar ni una palabra más, dejando a Miguel atrás, perplejo -.

De todos aquellos que no la veían, la ignoraban y la trataban como si no estuviera o no fuera importante, Miguel había sido el único que la había considerado “alguien”, había sido un amigo excelente y gracias a él todo volvía a la normalidad. Clara podía sentir de nuevo el tacto de los demás, podía sonreírles y conversar con ellos, la escuchaban y la hacían sentir diferente. Aunque nadie notara su presencia, siempre había alguien agradecido porque ella existiera.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo escritos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Invisible:

Clara was sitting on one of the park benches reading, taking notes and smiling from time to time. There were other guys her age around her playing ball, laughing and joking, but no one noticed that she was there, in fact, for a few months, she noticed that her body had become invisible, anyone could pierce her outside a person or an object, no one could hear her speak, cry or scream, there was nothing she could touch except books, her only salvation. She spent her entire afternoons reading and watching those kids pass by her side, listening to other people’s conversations and envying that she could not be part of them and not knowing why, everything happened so quickly…

But, one afternoon, after hearing the doorbell of the high school right in front of the park, she raised her head to see students of different ages leave with their friends, laughing and telling stories. She noticed something different. Someone different. Her eyes met those of Miguel, one of the boys she always talked to after school, how could he see her? No one had succeeded until that very moment. She believed that it was a mirage, an illusion that her mind was trying to translate into reality, a lie very well told, so she sneered her head ignoring what happened and continued reading her book, quite sad. Miguel was getting closer and closer to her, surprised that Clara had not greeted him being that she had looked at him directly, it had been a while since he saw her in class, finally he found her.

– Hey! Where are you hiding? It’s been a while since you came to class – he touched Clara’s shoulder to look up from the book -.

– Are you…? Are you talking to me? – she asked Miguel, looking at both sides of the park, surprised, even, behind her – How can you…? Can you see me?

– How can I not see you? You’re here in front of me! – he pointed to her with both hands, there was no one behind her, so Clara was beginning to believe it – I haven’t seen you for months, it looked like you’ve evaporated.

– Well, really, it’s a little hard to explain because…

She noticed that the fingers of her hands were beginning to become more visible, very little by little. She began to breathe faster, with her eyes now on her arms also becoming visible, she smiled. Miguel looked at her with surprise, expecting her to say something but she was too busy watching the changes in her body to pay attention to him. Her shoulders, feet, hair, head and trunk, appeared towards the others in such a visible way that she could see some children looking at her and sketching a smile.

– They can see me! – pointed to all the people in the park with her hands, running around Miguel and looking at the faces of those crossing by her side – They can see me! You have saved me, Miguel, you have saved me! – she gave him a kiss on the cheek and ran through the park without a word, leaving Miguel behind, perplexed -.

Of all those who did not see her, ignored her and treated her as if she was not important, Miguel had been the only one who had considered her “someone”, had been an excellent friend and thanks to him everything returned to normal. Clara could feel the touch of others again, she could smile at them and talk to them, they listened to her and made her feel different. Although no one noticed her presence, there was always someone grateful that she existed.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime



Publicado en Reflexiones

La Perfección:

Los seres humanos, solemos sentir esa necesidad de progreso, de ser de utilidad, de formar parte del mundo y poder llegar al objetivo deseado, ya sea, un sueño a corto o largo plazo. Muchos, seguimos por ese camino del desear ser mejores cada día y mostrar nuestro esfuerzo con todo aquello que hacemos, pero también queremos llegar a una perfección inexistente. Supongo que, todos hemos sido maniáticos alguna vez, hemos querido las cosas de cierta manera o nos hemos sentido más decantados por expresarnos con depende qué perspectiva, quizá diciendo las palabras correctas, tendiendo siempre a esperar lo mejor de nosotros.

Todo eso es genial, siempre hay que ver más allá de las cosas y tratar de hacerlo lo mejor posible, nuestro problema es querer y buscar la perfección de forma constante. Tiende a ser una forma exagerada de llevar la vida, muy estresante y, quizá demasiado ordenada, siempre esperando ver un error en cada esquina, juzgándonos y tratándonos de inútiles cuando ya hemos hecho todo lo que podíamos y nos hemos esforzado por llegar hasta ese objetivo. Creo que, tras tanta perfección, hay una necesidad de aprobación, una inseguridad manifiesta que nos dice que no estamos del todo convencidos de que nosotros pudiéramos hacer eso o conseguirlo, es como una respuesta automática negativa al pensamiento de lo que queremos conseguir. Solemos ver el “sí” muy alejado, estamos faltos de perspectiva u optimismo, quizá, y nos adentramos en un mundo de negatividad que puede que nos lleve a esforzarnos más por ser perfectos. Suena ambiguo y falto de sentido pero de forma inconsciente, algunos lo expresemos así.

También creo que la exigencia hacia uno mismo es buena, pero no debe rebasar ciertos límites ligados a la obsesión o al caer rendido cuando algo no sale como se había planeado. A veces, ponemos demasiada fuerza o energía mental en lo que estamos haciendo y vemos que el resultado no es perfecto, caemos derrotados porque el esfuerzo no ha valido la pena cuando, en realidad, se puede ver que ha salido bien, no perfecto, pero sí bien. Nos falta acallar a nuestra mente cuando nos dice: “sí, está bien. Se ve bien pero, no es perfecto. Querías que saliera perfecto, qué decepción más grande”, es más fácil dejar a esa voz hablar que no acallarla, es curioso cómo dejamos que nos domine. En cierto modo, nada es perfecto y nada saldrá siempre como a nosotros nos gusta, quizá sea parecido o tengamos un resultado “bastante bueno” o muy aproximado a lo que esperábamos, pero nos valoraríamos más si nos alegráramos igual por obtener un “bastante bueno” que un “perfecto”.

En mi humilde opinión, diría que esto puede llegar a empezar en la época de la escuela, donde podemos experimentar la competitividad entre estudiantes y el hecho de que se aplauda más al que saca un 9 que al que saca un 5 o un 6 cuando ambos están aprobados. El estudiante de 6, siempre pensará: “sí, estoy aprobado pero no ha sido suficiente”, comparándose constantemente con los que saquen mejor nota, esto llevará a que estudie y se agote tres veces más para conseguir la perfección que no ha conseguido con el último examen. Cuando somos pequeños, lo absorbemos todo como una esponja y creo que las formas de educar tampoco son las más correctas, desde el punto de vista de un padre y una madre que reciben las notas de su hijo y ven que no ha llegado al notable en ninguna de las asignaturas pero que las ha pasado todas, le regañan en vez de valorar su esfuerzo y le comparan con sus compañeros por haber sacado más nota que él en los finales cuando tenían la misma oportunidad. Ese niño se siente como un fracasado y como si hubiera suspendido el curso, siendo que va a pasarlo sin repetir ninguna asignatura en verano. La forma en la que decimos las cosas importa y hay que saber el impacto que produce en otro para saber cómo decirlas, no hacerlo sin más y criar a los niños como si fueran a ser genios, se ejerce demasiada presión sobre ellos.

Ni siquiera el Universo es perfecto, tampoco esperemos serlo. Nos exigimos mucho, incluso, en nuestra forma física para tener un cuerpo de 10, alimentarnos de forma 100% sana y aplicarnos las cremas que rejuvenezcan más para que no se note ninguna imperfección en la piel cuando todo esto no es tan necesario. Una persona puede ejercitarse diariamente descansando uno o dos días a la semana y hacer el esfuerzo que pueda hacer y dependiendo de la energía que tenga ese día, no existe un cuerpo de 10 porque siempre habrá cosas que no funcionen bien. No podemos alimentarnos de forma 100% sana todo el tiempo porque siempre surgen imprevistos y, a veces, tienes que comer fuera o tienes que comprar comida preparada para llegar al trabajo a tiempo. Ninguna crema está lo suficientemente probada y perfeccionada como dejarte el cutis sin una sola arruga a partir de los 40, sé que hay muchas esperanzas de muchas mujeres de esas edades, pero no, no existen. Tampoco es probable tener un vientre 100% plano, también tenemos un porcentaje de grasa en nuestro cuerpo, sería difícil no encontrar un michelín. Y no podemos esperar que todos los días nuestro cuerpo funcione de la misma manera (y soy persona que siempre lo he pensado, que mi cuerpo siempre debe tener energía y estar muy bien cada día), hay que saber que pasamos por ciertos procesos y nos afectan ciertas cosas y que nuestro cuerpo no responderá igual un día que otro.

La perfección solo existe en nuestra mente, no en nuestra realidad. Aceptemos el “bastante bien” 🙂


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo historias más elaboradas y personales:

www.patreon.com/trackontime


The Perfection:

Human beings usually feel that need for progress, to be useful, to be part of the world and to be able to reach the desired goal, whether it is a short or long-term dream. Many of us continue along that path of wanting to be better every day and show our effort with everything we do, but we also want to reach a non-existent perfection. I guess, we’ve all been maniatic at some point, we’ve wanted things a certain way, or we’ve felt more chosen to express ourselves with what perspective, perhaps saying the right words, always tending to hope for the best from us.

All that is great, we always have to see beyond things and try to do the best we can, our problem is to want and seek perfection constantly. It tends to be an exaggerated way of leading life, very stressful and, perhaps too tidy, always waiting to see a mistake in every corner, judgeing us and treating us as useless when we have already done everything we could and have strived to reach that goal. I believe that, after so much perfection, there is a need for approval, a manifest insecurity that tells us that we are not entirely convinced that we could do that or achieve it, it is like an automatic negative response to the thought of what we want to achieve. We tend to see the “yes” far away, we are lacking in perspective or optimism, perhaps, and we enter a world of negativity that may lead us to try harder to be perfect. It sounds ambiguous and meaningless but unconsciously, some of us put it that way in our real basis.

I also think that the demand for oneself is good, but it should not exceed certain limits linked to obsession or falling surrendered when something does not go as planned. Sometimes, we put too much strength or mental energy into what we are doing and we see that the result is not perfect, we fall defeated because the effort has not been worth it when, in fact, you can see that it has gone well, not perfect, but well. We need to silence our minds when it says, “yes, okay. It looks good but, it’s not perfect. You wanted it to come out perfect, what a disappointment!” it’s easier to let that voice speak than not to silence it, it’s funny how we let it dominate us. In a way, nothing is perfect and nothing will always come out as we like, maybe it is similar or we have a result “quite good” or very close to what we expected, but we would value ourselves more if we rejoyed the same for getting a “good enough” than a “perfect”.

In my humble opinion, I would say that this can start in the school days, where we can experience the competitiveness between students and the fact that the one who gets a 9 is applauded more than the one who gets a 5 or a 6 when both are passed. The student of the 6, will always thinks: “yes, I am passed but it has not been enough”, constantly comparing himself with those who get better grades, this will lead to him studying and running out three times more to achieve the perfection that he has not achieved with the last exam. When we are little, we absorb everything like a sponge and I think that the ways of educating are not the most correct, from the point of view of a father and a mother who receive the grades of their child and see that he has not reached the remarkable 8 or 9 in any of the subjects but that he has passed them all. They scold him instead of valuing his effort and compare him to his classmates for having scored more than him in the finals when he had the same opportunity as them. That child feels like a failure and as if he has suspended the course, being that he will pass it without repeating any subject in the summer. The way we say things matters and you have to know the impact it has on another person to know how to say them, not just do it and raise children as if they were going to be geniuses, it puts too much pressure on them.

Not even the Universe is perfect, nor do we expect to be. We demand a lot, even, in our physical form to have a body of 10, feed ourselves in a 100% healthy way and apply the creams that rejuvene more so that no imperfection is noticed in the skin when all this is not so necessary. A person can exercise daily resting one or two days a week and make the effort they can make and depending on the energy they have that day, there is no body of 10 because there will always be things that do not work well. We can’t feed ourselves 100% healthy all the time because unforeseen events always arise and sometimes you have to eat out or you have to buy prepared food to get to work on time. No cream is tested and perfected enough to leave your complexion without a single wrinkle from the 40s, I know there are many hopes of many women of those ages, but no, they do not exist. It is also not likely to have a 100% flat belly, we also have a percentage of fat in our body, it would be hard not to find a michelin. And we can not expect that every day our body works in the same way (and I am a person who has always thought about it, that my body must always have energy and be very good every day), we must know that we go through certain processes and certain things affect us and that our body will not respond the same one day as another.

Perfection exists only in our mind, not in our reality. Let’s accept the “pretty good” 🙂


You can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Reflexiones

Consulta Psicológica y Etiquetas:

Con este tema siempre ha habido bastante controversia, muchos comentarios a los que enfrentarse y un millón de dudas que todos podemos tener a la hora de ir a una consulta psicológica por el qué dirán. Existe un miedo existe en las personas que deciden ir a un psicólogo por la razón que sea, y la mayoría de veces es por “¿es que estás loca?”, miran con extrañeza o ya desconfían de lo que les pueda o no decir la otra persona, ese miedo provoca que desconfíe y no lo cuente pero simplemente, porque la sociedad ha tratado el tema como algo de lo que avergonzarse, algo que no se debe contar y, mucho menos, a gente de fuera. No todo el mundo es capaz de gestionar sus emociones o se mantiene calmada todo el tiempo, no todos han tenido una infancia feliz como otros y creo que la mayoría de la gente ha tenido traumas o circunstancias que no han podido sobrellevar del todo y, pasado un tiempo, sienten una carga.

Estoy segura que, lo que más miedo da a la hora de hablar sobre este tema son los comentarios, dado que, ya de entrada se trata al psicólogo de “loquero” y se ha ido haciendo durante años, esto implica que si alguien va al psicólogo es porque está loco o desequilibrado, implicada que no debes confiar en esa persona o tratar con ella demasiado porque ya se supone que podría ser una amenaza. El psiquiatra se ve como una persona que trata a personas que ven cosas que no existen y que se les va la cabeza, tampoco hay que hablar con ellos porque nos podrían matar. Cuando, en realidad, no tiene nada que ver con esto. Es más, hay gente que está muy sana física y psicológicamente pero en cierto momento de su vida se siente más agobiada de lo normal y no tiene a qué agarrarse, pues bueno, va a un psicólogo que le ayuda a organizarse, eso no implica que esté loco o tenga un problema mental.

Sí que es cierto que muchos problemas mentales no se tratan por culpa de las etiquetas, de cómo será visto por el exterior, se fuerza a que estas personas lo escondan y no digan donde van en ciertos momentos o no saquen el tema. Otros, no tratan los problemas mentales de sus hijos con la seriedad suficiente como para llevarlos a un psicólogo y luego, esos problemas se hacen más grandes porque no han sabido manejar la situación. Es importante que, si alguien siente que necesita ayuda psicológica se le proporcione o que vaya a una consulta, no va a ser un camino fácil porque puede que te hagan recordar todo lo que te ha pasado para que lo superes pero, a veces, vale la pena sentirse aliviado por unas horas al comprobar que no te pasa solo a ti y cómo puedes afrontar tu problema para que no suponga un esfuerzo diario tan grande para ti. Si nadie escucha tus peticiones, ve solo/a y adáptate, si lo necesitas, lo necesitas y no hay más que hablar, tú eres la prioridad.

Además, hay muchas concepciones sociales que romper de forma general y que, como todos las hemos entendido como normales, más tarde nos pueden afectar a la hora de comportarnos con los demás o expresarnos con libertad, por lo que, podemos aprender a cómo romper esas cadenas para ser nosotros mismos y dejar de complacer a los demás, de hecho, ese es uno de los problemas que tenemos la mayoría de la gente porque nos han enseñado de esa forma. El psicólogo ayuda a gestionar tus emociones y a solucionar los problemas de una forma más asertiva, pero no implica que necesitemos pastillas o estemos locos. Son concepciones erróneas que nos han metido en la cabeza y que no son ciertas, ir a una consulta psicológica es como ir al ginecólogo o al otorrino, pero donde te expresas a través de palabras y no desde algún dolor o molestia corporal, no hay más.

Mucha otra gente, por orgullo y por sentirse fuerte, no va a terapia o trata de creer que no la necesita, quiere aparentar seguridad y control pero no reconocerlo es lo peor que se puede hacer. Además, ha sido un tema que siempre se ha tratado como algo muy grave y de lo que hablar mucho pero, el cual, no tiene más importancia del que nosotros o los demás queramos darle, el exagerarlo no va a mejorarlo o empeorarlo, hay que ayudar, más bien, a los que necesitan ir a terapia, animarlas a que hablen con un profesional que les ayude a sobrellevar las cosas, el objetivo no es hacer que esa persona se retraiga más o tenga más miedo de hacerlo, sino que, se decida para mejorar su vida. Y, una de las peores cosas que se pueden hacer es tratar este tema como un insulto hacia alguien llamándole “loco” o “psicópata” cuando está muy lejos de parecerlo.

De lo que se dice a lo que de verdad es, hay un largo pasillo.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Psichological Help and Labels:

On this topic there has always been a lot of controversy, a lot of comments to face and a million doubts that we can all have when it comes to going to a psychological consultation, what other people will say. There is a fear that exists in people who decide to go to a psychologist for whatever reason, and most of the time it’s because that famouse comment “are you crazy?”, they look at that person strangely or already distrust for what the other person might or may not tell them, that fear causes them to be suspicious and not to tell it but simply because society has treated the issue as something to be ashamed of, something not to be told about, let alone people from outside. Not everyone is able to manage their emotions or stays calm all the time, not everyone has had a happy childhood like others and I think most people have had traumas or circumstances that they have not been able to cope with at all and after a while, they could feel it as a burden.

I’m sure what’s most scary when it comes to talking about this topic is the comments, since already at the outst, it’s the psychologist of “shrink” and it’s been done for years, this implies that if someone goes to the psychologist it’s because they’re crazy or unbalanced, involved that you shouldn’t trust that person or deal with them too much because it’s supposed to be a threat. The psychiatrist looks like a person who treats people who see things that don’t exist and who keep their heads out, you don’t have to talk to them either because they could kill us. When, actually, it has nothing to do with this. What’s more, there are people who are very healthy physically and psychologically but at some point in their lives she/he feels more overwhelmed than normal and has nothing to hold on to and she/he goes to a psychologist who helps her/him get organized, that doesn’t mean she’s/he’s crazy or has a mental problem.

It is true that many mental problems are not about labels, how it will be seen on the outside, it forces these people to hide it and do not say where they go at certain times or do not bring it up. Others don’t treat their children’s mental problems seriously enough to take them to a psychologist,and then those problems get bigger because they haven’t been able to handle the situation. It’s important that if someone feels they need psychological help to be provided or goes to a consultation, it’s not going to be an easy path because they may make you remember everything that’s happened to you so you can get over it, but sometimes it’s worth being relieved for a few hours by checking that it doesn’t happen to you alone and how you can deal with your problem so it doesn’t involve such a big daily effort for you. If no one listens to your requests, go alone and adapt to it, if you need it, you need it and there is nothing more to talk about, you are the only priority here.

In addition, there are many social conceptions that we break in a general way and that, as we have all understood them as normal, can later affect us when it comes to behaving with others or expressing ourselves freely, so we can learn how to break those chains to be ourselves and stop pleasing others, in fact, that is one of the problems that most people have because their parents have taught them that way. The psychologist helps manage your emotions and solve problems in a more assertive way, but it doesn’t mean we need pills or are crazy. They are misconceptions that have put us in the head and that are not true, going to a psychological consultation is like going to the gynecologist or the otolary, but where you express yourself through words and not from some pain or body discomfort, it’s normal as that.

Many other people, out of pride and for feeling strong, do not go to therapy or try to believe that they do not need it, want to appear safe and under control but not recognizing it is the worst thing that can be done. Besides, it’s been an issue that’s always been treated as something very serious and what to talk about a lot in a bad way but, which, it doesn’t matter more than we or the others want to give it, exaggerating it is not going to make it better or worse. rather, those who need to go to therapy, encourage them to talk to a professional to help them cope, the goal is not to make that person more delayed or more afraid to do so, but to decide to improve their lives. And, one of the worst things you can do is treat this issue as an insult to someone calling them “crazy” or “psychopath” when they’re far from looking like it.

From what you say to what it really is, there’s a long corridor to walk through.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Alimentación

Si Estás Hinchada, Estás Gorda:

En la sociedad en la que vivimos, está mal visto que seas una persona con unos quilos de más porque no puedes bajarlos o porque tu metabolismo sea así, por lo tanto, las personas que tienden a sentirse hinchadas, también son consideradas como gordas muchas veces. Se considera que tienes buen cuerpo cuando estás totalmente plana, durante todo el día, los siete días de cada semana, cosa que es imposible. Las digestiones pueden ser más o menos lentas según lo que se haya ingerido y, por lo tanto, se notará la zona abdominal más o menos hinchada, pero no por eso se debe definir a alguien como “gordo”, de hecho, por esta misma regla, todos estamos gordos.

Despreciar a alguien por su físico no está bien, tampoco si vemos que se avergüenza de ello o no le gusta que le hagan comentarios referentes a esto, pero tampoco está bien el hecho de etiquetar a alguien como “gordo” cuando lo único que sucede es que tiene gases, está haciendo la digestión, sufre de estreñimiento o si es mujer, está ovulando. No solemos plantearnos estas cuestiones, es mejor hablar sin razón alguna. Cuántas veces me han preguntado si estoy embarazada tras haber comido demasiado o al estar a punto de tener el periodo… Muchas. Cada cuerpo es un mundo, tal como dije en “Cuerpos Diferentes“, no pasamos por los mismos procesos y no nos sientan las cosas de la misma manera que a otros, nos pueden sentar mal alimentos diferentes y no por eso debemos ser juzgados y tratados como raros o demasiado sensibles para comer.

Normalmente, cuando nos levantamos tenemos el estómago vacío, por lo tanto, puede que tengamos la zona abdominal plana o menos hinchada que el resto del día, pero conforme vamos comiendo durante este, va a ir aumentando, por eso, es recomendado pesarse nada más levantarte y tras haber hecho tus necesidades, así es como puedes ver tu peso real, de otra manera, fluctuará durante el día. No creo que deba etiquetarse tanto a las personas por cómo se ven en cierto momento, nadie tiene días perfectos o se siente que está en la mejor fase de su vida, o puede que haya días que no nos sintamos del todo bien con nuestro cuerpo por cualquier razón, los comentarios sobran, las preguntas innecesarias también, las suposiciones sobre algo que realmente no está ocurriendo habría que apartarlas.

Estos comentarios, suelen venir por personas que alardean de tener un cuerpo perfecto o son personas obsesionadas con su peso, con metabolismo rápido y que suelen comer de todo porque les sienta genial, no tienen problemas de estómago o de colon irritable, por ejemplo, y nunca los han tenido, tampoco trastornos de alimentación, por lo que, nunca sabrán por lo que pasa una persona que tiende a sufrir de estas cosas. Son gente muy superficial que solo se preocupa y obsesiona por su físico en vez de ser personas y empatizar con los demás, además de que solemos ser las mujeres las que sufrimos más este tipo de comentarios por los cánones de belleza sociales impuestos que no todas tenemos y que no tenemos por qué tener. Así que, como esto está muy lejos de cambiar, es mejor dejar que la gente comente y seguir comiendo como creamos conveniente, siendo más sensibles o menos, sintiéndonos más hinchados o menos.


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos cortos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


If You’re Bloated, You’re Fat:

In the society in which we live, it is misseen that you are a person with a few more quilos because you cannot lower them or because your metabolism is so, therefore, people who tend to feel swollen, are also considered fat many times. You are considered to have a good body when you are totally flat, all day long, seven days a week, which is impossible. Digestions can be more or less slow depending on what has been ingested and, therefore, you will notice the abdominal area more or less swollen, but that is not why someone should be defined as “fat”, in fact, by this same rule, we are all fat.

Despising someone for their physique is not right, either if we see that they are ashamed of it or do not like to be commented on this, but it is not right to label someone as “fat” when all that happens is that they have gases, are doing digestion, suffer from constipation or if they are a woman, she is ovulating. We don’t usually ask ourselves these questions, it’s better to talk for no reason. How many times have I been asked if I am pregnant after eating too much or being about to have the period… many. Every body is a world, as I said in “Different Bodies” post, we don’t go through the same processes and don’t feel things the same way as others, we can feel bad with different foods and that’s not why we should be judged and treated as rare or too sensitive to eat.

Normally, when we get up we have an empty stomach, therefore, we may have the abdominal area flat or less swollen than the rest of the day, but as we eat during this one, it will increase, so it is recommended to weigh ourselves as soon as you get up and having done your needs, this is how you can see your real weight, otherwise , will fluctuate during the day. I don’t think people should be labeled so much because of what they look like at one point, no one has perfect days or feels like they’re at the best stage of their life, or there may be days when we don’t feel whole good about our bodies for any reason, the comments are left over, the unnecessary questions too and the assumptions about something that’s not really happening would have to be set aside.

These opinions often come from people who boast about having a perfect body or are people obsessed with their weight, with fast metabolism and who usually eat everything because they feel great, have no stomach or irritable colon problems, for example, and have never had them, nor have eating disorders, so they will never know what happens to a person who tends to suffer from these things. They are very shallow people who only care and obsess about their physique instead of being people and empathizing with others, besides that it is usually women who suffer the most from these kinds of comments by the social beauty standards imposed that we don’t all have and that we don’t have to have. So, since this is a long way from changing, it’s best to let people comment and keep eating as we see fit, being more sensitive or less, making us feel more bloated or less.


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime


Publicado en Reflexiones

Darnos Tiempo:

Todo el mundo pasa por situaciones complejas a lo largo de su vida y estas tienden a llevarnos de tempestad en tempestad, pensamientos negativos y un ahogo emocional constante hasta que las cosas pasan y se solucionan de una forma u otra. En esos momentos, tenemos un complejo mix de instantes cambiantes, situaciones de estrés, puede que de compromiso, responsabilidad e incomodidad con otros, quizá nos sintamos retraídos, introvertidos o puede que demasiado superficiales, nuestro ánimo cambia, al igual que nuestras vidas, las cuales, tienden a ser cíclicas y no estáticas como bien nos gustaría. Pero, entre tanto cambio, no nos damos tiempo.

Creo que el tiempo es una de las cosas principales que debería prevalecer en nuestras vidas, tendría que seducirnos entre una situación y otra para reflexionar, que nuestro cuerpo descanse tras tanto movimiento y nos centremos en qué es lo que vendrá. Normalmente, queremos que las cosas cambien rápido, se acerquen a lo que nosotros queremos lo mejor posible y que dejemos de sentirnos así, queremos que todo pase ya. Pero, no vemos que esa pausa es la que cura, la que te calma, la que te hace desconectar y seguir adelante, la de aceptar tu nuevo presente y planear qué es lo que te gustaría hacer o dónde te gustaría estar, incluso, dirigirte. Las mejores soluciones se encuentran en esa pausa, en esos momentos acostados en la cama mirando el techo y haciendo nada, escuchando música al mismo tiempo que bailamos, en ese instante en el que decidimos respirar y dejar de correr.

Está bien tratar de encontrar la forma de encontrarnos mejor, de buscar una salida que se acople a nosotros, que nos haga vivir las experiencias lo mejor posible, pero también debemos ver esa fatiga, ese resfriado, esa tristeza, esas piernas pesadas y esos dolores menstruales fuertes (en caso de que seas mujer) como una oportunidad para descansar y aceptar las cosas como son y saber hacia dónde vas o pretendes ir, a tolerarte un poco a ti misma y tener paciencia con tu cuerpo, algo de lo que muchos carecemos. Nuestro cuerpo nos habla y nos dice cuándo nos pasamos, cuándo pensamos de más y cuándo hemos dejado que la negatividad forme parte de nuestra mente. Es normal querer irse, querer moverse, dejar de estar cansado, pero tal y como dicen, el tiempo todo lo cura mientras esperas a dar un paso más hacia tu futuro imprevisto e incierto.

Hay cosas que no controlamos y cambian demasiado deprisa, nos mueven de un lado a otro y nos desestabilizan hasta el vértigo pero, desgraciadamente, no podemos hacer nada para hacer que se paren o desaparezcan, siguen existiendo cada día desde nuestro despertar. Por ello, nos podemos aferrar a ese tiempo, a ese reloj que nos espera en el sofá o la cama para que nos amoldemos a él y dejemos pasar las horas, dándonos tiempo y espacio para encontrarnos, hablarnos y tomarnos las cosas con calma, no entrar en sorpresas o darnos atracones sobre cosas que aún no han llegado, el futuro aún está por llegar pero todavía no está aquí. Muchos caemos en esos espirales de ansiedad y nerviosismo porque creemos que anticipándonos a las cosas vamos a controlarlas o pararlas de alguna forma pero no es verdad, hay que esperar en ese tiempo a que sean como deben ser para reflexionar en cómo salir de ellas o cómo disfrutarlas.

Nunca pensamos en darnos tiempo porque estamos demasiado ocupados desarrollando el proceso, mirando la hora para llegar a tiempo, tomando pastillas para calmar esa incertidumbre invisible o nos disponemos a correr para no perder nuestro último tren en la vida, cuando así es como las cosas salen mal y como enfermamos de verdad, por no darnos tiempo y pensar un poco antes de moverse, antes de observar nuestro presente para ver cuál será nuestro siguiente paso, para entendernos a través de nuestro cuerpo y mente. El tiempo lo cura todo, las prisas tan solo empeoran las cosas….


Recuerda que puedes apoyar el blog a través de Patreon, escribo relatos más elaborados y personales:

www.patreon.com/trackontime


Give Ourselves Time:

Everyone goes through complex situations throughout their lives and these tend to lead us from storm surge to storm, negative thoughts and constant emotional relief until things happen and are solved in one way or another. In those moments, we have a complex mix of changing moments, stressful situations, perhaps of commitment, responsibility and discomfort with others, we may feel withdrawn, introverted or perhaps too shallow, our mood changes, as do our lives, which tend to be cyclical and not static as we would like. But in the meantime, we don’t give ourselves time.

I believe that time is one of the main things that should prevail in our lives, it would have to seduce us between one situation and another to reflect, that our body rests after so much movement and we focus on what will come. Normally, we want things to change quickly, get closer to what we want as best we can and stop feeling that way, we want everything to happen now. But, we don’t see that that pause is the one that heals, the one that calms you down, the one that makes you disconnect and move on, that of accepting your new present and planning what you would like to do or where you would like to be, even direct yourself. The best solutions are in that pause, in those moments lying on the bed looking at the ceiling and doing nothing, listening to music at the same time that we danced, at that moment when we decided to breathe and stop running.

It’s okay to try to find a way to find ourselves better, to find a way out that suits us, to make us live the experiences as best as possible, but we should also see that fatigue, that cold, that sadness, those heavy legs and those severe menstrual pains (in case you’re a woman) as an opportunity to rest and accept things as they are and know where you are going or pretending to go, to tolerate yourself a little and be patient with your body, something many of us lack. Our bodies talk to us and tell us when we overthought, when we were too negative, and when we have that negativity be part of our minds. It is normal to want to leave, want to move, stop being tired, but as it’s said, time heals everything while you wait to take another step towards your unforeseen and uncertain future.

There are things that we don’t control and change too quickly, they move us back and forth and destabilize us to vertigo, but unfortunately we can’t do anything to make them stop or disappear, they still exist every day since our awakening. Therefore, we can hold on to that time, to that clock that awaits us on the sofa or the bed so that we may adapt to it and let the hours pass, giving us time and space to understando, talk and take it easy with ourselves, not to go into surprises or to binge on things that have not yet arrived, the future is yet to come but it is not yet here. Many of us fall into those spirals of anxiety and nervousness because we believe that in anticipation of things we will control or stop them in some way but it is not true, we have to wait at that time for them to be as they should be to reflect on how to get out of them or how to enjoy them.

We never think about giving ourselves time because we are too busy developing the process, looking at the time to get there on time, taking pills to calm that invisible uncertainty or we set out to run so as not to miss our last train in life, when this is how things go wrong and how we really get sick, for not giving us time and thinking a little before moving, before observing our present to see what our next step will be, to understand us through our body and mind. Time heals everything, the running only makes things worse…


Remember you can support the blog through Patreon, I write short stories more elaborated and personal:

www.patreon.com/trackontime